La Opinión Popular
                  06:52  |  Viernes 29 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“La pandemia nos demostró que vivimos en un país injusto y que la calidad de vida incide fuertemente en el riesgo de contagio”. Alberto Fernández
Recomendar Imprimir
Internacionales - 09-05-2020 / 19:05
EFEMÉRIDES POPULARES. SE PROMULGA LA DECLARACIÓN DE FILADELFIA DE LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO

El trabajo no es una mercancía

El trabajo no es una mercancía
Las personas no deben ser tratadas como mercancías, capitales o un factor de producción o recurso.
 
"Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo". Del artículo 23 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, 1948
 
El trabajo no es una mercancía es un principio expresado en la Declaración relativa a los fines y objetivos de la Organización Internacional del Trabajo (Declaración de Filadelfia), integrada como anexo a la Constitución de la Organización Internacional del Trabajo, el 10 de mayo de 1944, fijando los principios, fines y objetivos de la organización.

 

Este principio expresa que las personas no deben ser tratadas como mercancías, capitales o un factor de producción o recurso; las personas que trabajan deben ser tratados como seres humanos, con dignidad y respeto.
 
La Declaración de Filadelfia (10/05/1944) expresa este principio así: La Conferencia reafirma los principios fundamentales sobre los cuales está basada la Organización y, en especial, los siguientes:
 
1.   El trabajo no es mercancía.
2.   La libertad de expresión y de asociación es esencial.
3.   La pobreza en cualquier lugar constituye un peligro para la prosperidad en todas partes.
4.   La guerra contra las carencias se debe desatar con vigor implacable.
 
La lucha contra la necesidad debe proseguirse con incesante energía dentro de cada nación y mediante un esfuerzo internacional continuo y concertado, en el cual los representantes de los trabajadores y de los empleadores, colaborando en un pie de igualdad con los representantes de los gobiernos, participen en discusiones libres y en decisiones de carácter democrático, a fin de promover el bienestar común.
 
La Opinión Popular


La Declaración de Filadelfia destaca la necesidad de una acción internacional y nacional para alcanzar el progreso social y establece estos principios fundamentales para conseguirlo; son principios fundamentales de la OIT.
 
El trabajo no es como un producto, un objeto inanimado con el que se pueda negociar para obtener el mayor beneficio y conseguir el precio más bajo. El trabajo es parte de la vida diaria de todos y el factor determinante para alcanzar la dignidad humana, el bienestar y el desarrollo como seres humanos.
 
El desarrollo económico debe incluir la creación de empleo y unas condiciones de trabajo adecuadas para que las personas puedan trabajar con libertad y en condiciones de seguridad y dignidad.
 
El trabajo es un medio para sustentar la vida y satisfacer las necesidades básicas; también es la actividad por la que las personas afirman su propia identidad, tanto ante sí mismas como ante quienes les rodean.
 
El trabajo es crucial para el ejercicio de opciones personales, para el bienestar de la familia y para la estabilidad de la sociedad.
 
En palabras de Juan Somavía, Director General de la OIT (1999 - 2012):
...el trabajo no es una mercancía ni el ciudadano es sólo un consumidor; dimensiones a las cuales a veces se les reduce. Desde el punto de vista económico, existe efectivamente un mercado laboral pero para el ser humano, el trabajo es fuente de dignidad personal, es fuente de estabilidad, es factor de cohesión social. No podemos reducir el trabajo a su dimensión puramente mercantil, es la razón por la cual la OIT dice que el trabajo no es una mercancía sino un bien social. 
 
El desarrollo económico no debe ser un fin en sí mismo; debe ser una herramienta para mejorar la vida de las personas y garantizar su dignidad intrínseca.
 
Fuente: DHpedia

Agreganos como amigo a Facebook
El trabajo no es una mercancía
28-05-2020 / 11:05
En la última semana de mayo, las editoriales de los grandes medios de Chile refuerzan el discurso del gobierno de Sebastián Piñera, el "Macri" chileno, y ocultan el rol de sus nefastas políticas de "nueva normalidad" y "retorno seguro" que expusieron a millones a la pandemia, acelerando la cantidad de contagios, así como de muertos.
 
También los medios oficialistas se dedican a acompañar el ataque a los sectores populares que salieron a protestar por el hambre. Es que la derecha no puede tolerar la espontaneidad del hambre, o peor aún, la fuerza del hambre, y la que esta pueda provocar.
 
Es que las consecuencias sanitarias y económicas de la pandemia de la COVID-19 son profundas. Aunque en Chile no haya habido en un principio una paralización masiva de actividades para reducir el número de contagios, igual tuvo un parate económico. A eso se le debe sumar que los servicios de salud se ven rebasados por el creciente número de casos. Y así se llega a graves consecuencias sociales.
 
La agencia Bloomberg señaló el caso de Chile, donde las protestas sociales que lo caracterizaron durante 2019 han vuelto a surgir en varias zonas, debido al mal manejo del gobierno ante la pandemia de COVID-19. En Santiago, el nivel de ocupación de camas de terapia intensiva ya está cerca del 95 por ciento.
 
De acuerdo con Bloomberg, ya se han empezado a registrar protestas civiles, parecidas a las de 2019 en intensidad y números, pero ahora en plena pandemia. Hubo choques entre la policía y los habitantes más humildes de Santiago ante la falta de suministro de comida.
 

27-05-2020 / 09:05
26-05-2020 / 20:05
26-05-2020 / 20:05
26-05-2020 / 20:05
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar