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“La pandemia nos demostró que vivimos en un país injusto y que la calidad de vida incide fuertemente en el riesgo de contagio”. Alberto Fernández
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Nacionales - 08-05-2020 / 10:05
INCOHERENTES: NO QUIEREN CONTAGIADOS PERO QUIEREN LEVANTAR LA CUARENTENA

Rotundo fracaso del cacerolazo impulsado por trolls macristas contra el Gobierno de Alberto

Rotundo fracaso del cacerolazo impulsado por trolls macristas contra el Gobierno de Alberto
Después de que los sectores opositores, liberales y macristas, fogonearan una manifestación contra el Gobierno, el poco acompañamiento por parte de la gente los dejó en ridículo. ¿Por qué razón militan en contra de una cuarentena que está dando resultados? Brasil lleva 8000 muertos aproximadamente, Estados Unidos, 80000 nosotros no llegamos a 300. ¿Por qué quieren que Argentina fracase? ¿Solo por perjudicar a un gobierno? ¿Por qué militan a favor de la muerte?
La siniestra CIA (Central Intelligence Agency) sabía lo que hacía cuando, para acorralar al gobierno chileno de Salvador Allende, inventó los cacerolazos. Las cacerolas suenan fuerte. Se escuchan desde lejos. Amedrentan. Aún si son muy pocas. Además, la ventaja de los actuales cacerolazos es que no están en las calles sino en los balcones. No es fácil contarlos. Por eso el invento de la CIA yanqui todavía funciona.
 
Durante toda la semana los trolls macristas, algunos grandes medios de comunicación porteños (Clarín, La Nación e Infobae) y un par de dirigentes opositores derechistas empezaron a operar un cacerolazo contra el Gobierno de Alberto Fernández.  Sin embargo, todo terminó en un rotundo fracaso que ni siquiera se escuchó en las casas de sus impulsores.
 
Con distintas publicaciones, comentarios y consignas, varios sectores opositores adeptos a la viralización de consignas quisieron fogonear una gran protesta masiva que se llamó "cacerolazo histórico". Incluso, entre los comentarios, una de las premisas que más circuló fue la de una protesta "contra el comunismo" que -supuestamente- profesa el Presidente.
 
El cacerolazo fue impulsado desde las redes sociales pero algunos sectores de fanáticos ultra macristas también se tomaron el trabajo de realizar una cadena de Whatsapp con instrucciones precisas sobre lo que había que hacer. Sin embargo, a la hora de la verdad, el cacerolazo se sintió con fuerza en algunos barrios chetos de CABA, pero en otros la intensidad fue muy baja y por corto tiempo.
 

 
No fue lo que se esperaba. La opereta de los trolls, cercano a lo más rancio de la derecha, quedó completamente opacada. Incluso, los medios opositores trataron de motorizar una mayor cantidad de personas pero, al ver que no hubo repercusión, ni siquiera le dieron relevancia. Los "comunistas" respiraron aliviados.
 
El fracaso del cacerolazo convocado para las 20 tuvo otra pata llamativa, ya que un sector muy pequeño, denominado "liberales económicos", quiso generar una "marcha de los barbijos" pero, una vez más, tuvieron que suspenderla debido a la poca gente que sumó. En plena pandemia y mientras millones de argentinos respetan el aislamiento social en la lucha contra la peste, libertarios opositores organizaron esa insólita marcha en contra de la cuarentena, pero no fue absolutamente nadie.
 
Más allá de esto, el fracaso total de la movilización de liberales y macristas quedo registrado en redes sociales con cientos de comentarios que resaltaron el silencio de la calle en diversos puntos de la CABA y el Gran Buenos Aires. Qué bueno que a ésta pelotudez nadie le dio bola.
 
La Opinión Popular
 
 
LA CONVOCATORIA A PROTESTAR SE SINTIÓ POCO Y EN ALGUNOS BARRIOS
 
Coronavirus: El cacerolazo contra la cuarentena no tuvo eco
 
Convocados en las redes sociales con consignas que iban desde "No nos van a callar" hasta "No queremos comunismo", algunos barrios de Capital y el conurbano bonaerense fueron escenario de escuetos cacerolazos dirigidos contra el gobierno nacional y la extensión de la cuarentena.
 
Originalmente agitado por algunos sectores ultraliberales que militan la violación de la cuarentena como si fuera una lucha por la libertad, el reclamo contra el aislamiento social obligatorio se entremezcló con las críticas de algunos sectores de la oposición por la liberación de presos y las consecuencias del parate económico. Sin embargo, a pesar de las expectativas, la convocatoria fue mucho ruido y pocas nueces.
 
"Con barbijo y respetando la distancia, volvemos a las calles: no queremos comunismo", rezaban los primeros afiches que empezaron a circular llamando a salir a la calles para reclamar contra la cuarentena, a la que consideraban un invento del "populismo" para ir tomando en sus manos el control total de la economía.
 
Una de las primeras figuras públicas en expandir el llamado fue la senadora bonaerense del PRO Felicitas Beccar Varela, quien se volvió noticia hace una semana tras afirmar que "el coronavirus es una excusa para cerrar la economía, para cerrar las fronteras y para que todos los comercios e industrias fundan y una vez que funden, empiezan a estatizar".
 
En una línea similar a la campaña contra la llegada de médicos cubanos --que especulaba con que los profesionales eran espías del gobierno cubano--, la convocatoria asociaba las políticas nacionales destinadas a enfrentar la pandemia con un "abuso de poder" que atizaba el peligro de la llegada del comunismo.
 
Inicialmente, la autoproclamada "Revolución de los barbijos" consistió en una iniciativa que convocaba a violar la cuarentena y salir a las calles para protestar.
 
Esta manera de manifestarse le valió una denuncia penal en Rosario de parte de la Asociación de Víctimas de Trolls, quienes acusaron a los organizadores de incitar a violar el decreto nacional que ordena el aislamiento preventivo y obligatorio.
 
Sin embargo, esta cronista recorrió el barrio de Palermo y no encontró gente que hubiera salido a las esquinas a manifestarse. "Nosotros llamamos a la gente a protestar. Si la gente prefiere expresarse más cómodamente por la ventana con cacerolazos, están en todo su derecho. Lo que tememos es que ese modo de manifestarse sea insuficiente para que el Gobierno nos escuche", indicó a PáginaI12 un estudiante y militante libertario que prefirió no dar su nombre.
 
"Yo protesto porque ya pasaron dos meses de aislamiento y los testeos masivos no llegaron y nuestra libertad civil sigue restringida, mientras se desangra el sector privado. Quiero que el Gobierno entienda que hay que activar ya la producción. El remedio no puede ser peor que la enfermedad", explicó.
 
El concepto "el remedio no puede ser peor que la enfermedad" se repitió mucho en las redes por parte de personas (y muchos bots) que denunciaban que, de no comenzar a abrir las actividades económicas, "el país se va a hundir".
 
Una de las figuras más importantes que adhirió a esta hipótesis fue la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien criticó al presidente Alberto Fernández por haber dicho que salir de la cuarentena implicaría "la muerte de miles de argentinos": "Sea responsable y no asuste a la sociedad, Presidente. Salir de la cuarentena no es a todo o nada como hicieron con los presos. En vez de señalar a la oposición podríamos debatirlo en una mesa conjunta", lanzó el miércoles.
 
Durante este jueves, muchas personas se sumaron con el hashtag "Cacerolazo Histórico" o "Basta Cuarentena" para reclamar por el reinicio de la actividad económica: "Me sumo a las 20 hs. Tiene que haber un modo razonable de flexibilizar la cuarentena cuanto antes. No se puede extender por siempre", tuiteó el economista Miguel Boggiano.
 
Además de la batalla contra el fantasma del comunismo y las consecuencias sociales que el parate económico tienen sobre la población, las personas que cacerolearon también reclamaron contra el otorgamiento de prisiones domiciliarias para descomprimir las cárceles y evitar contagios, contra la compra con sobreprecios de alimentos por parte del Ministerio de Desarrollo Social, contra el proyecto de impuesto a las grandes fortunas y la decisión del gobierno nacional de no bajar los sueldos de las y los funcionarios públicos como modo de achicar el gasto público.
 
Informe: María Cafferata.
 
Fuente: Página12
 

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28-05-2020 / 11:05
Hay dos cosas seguras si Mauricio Macri está en el gobierno: la aplicación sin piedad del nefasto modelo neoliberal y las operaciones de espionaje a gran escala. Ahí están sus gestiones como jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y como presidente de la Nación para corroborarlo.
 
Si algún día fuera ungido nuevamente como gobernante -posibilidad que hoy aparece como muy remota pero que no debería descartarse definitivamente si se tiene en cuenta el caudal de votos que obtuvo el año pasado tras cuatro años de gestión calamitosa- podemos estar seguros de que esas dos facetas volverán a brillar en todo su esplendor.
 
Es imposible concebir a Macri, el que mandó a espiar a su hermana y su cuñado, sin tales atributos. La concentración de la riqueza -y su consecuencia directa: la multiplicación de la pobreza- y el espionaje como instrumento de coerción forman parte del ADN macrista por encima de cualquier otro rasgo.
 
"Te escuchaban los teléfonos, te leían los mails, te apretaban con la AFIP. Tenían un aparato del Estado, que pagábamos nosotros, para perseguir a los que pensaban distinto o a los propios que pudieran descarriarse. #SiSePuede", disparó el conductor televisivo Marcelo Tinelli, desde su cuenta en Twitter. No se salvaba nadie.
 
Ayer, la Comisión Bicameral de Inteligencia abrió un sumario para investigar delitos en la Agencia, una trama de espías, arrepentidos y amenazas en la AFI macrista. El plenario de la Comisión acordó investigar el caso revelado por un narco arrepentido, quien contó que actuó como sicario contratado por la Agencia Federal de Inteligencia en 2018. 
 

27-05-2020 / 12:05
27-05-2020 / 11:05
Como se sabe, los ricos no piden permiso. La conductora ultra macrista se encontraba realizando la cuarentena en la Ciudad de Buenos Aires, y según trascendió, el sábado, Susana Giménez violó el aislamiento social preventivo y obligatorio al viajar en un avión privado hacia la ciudad uruguaya de Montevideo. La propia Susana lo confirmó y hasta se quejó por los trámites. "Llené más papeles que si hubiera viajado a Rusia durante el comunismo", lamentó.
 
La decisión de Susana generó fuerte malestar en la gente, algo similar a lo ocurrido con el empresario millonario Nicky Caputo, que se fue con toda su familia a Estados Unidos en medio de la pandemia. Partió en un vuelo privado hacia Fort Lauderdale, en Florida. Para hacerlo, alegó la necesidad de repatriarse en Estados Unidos. Mauricio Macri se quedó sin su "hermano del alma".
 
Después de rajarse a Uruguay, la millonaria conductora se mostró muy preocupada porque sus perros no la reconocieron."Yo me sé cuidar sola, no preciso que me encierren en mi casa con llave, yo me cuido sola y sé muy bien lo que tengo que hacer", exclamó Giménez en declaraciones televisivas, y añadió: "Los presos están en la calle ¿nosotros vamos a estar presos? Es el año más espantoso que estamos viviendo, y el gobierno no sabe bien qué hacer", subestimando el poder legal constituido para intentar justificarse.
 
Luego, Susana 
tiró mierda pa' todos lados con una serie de definiciones insólitas en la que no solo comparó a Argentina con Venezuela, sino que también atacó "al populismo". Además, lanzó todo tipo de fake news, como que "había doctoras que decían que si te inyectás  vitamnias endovenosas te podés curár". Por otro lado, dijo: "Hoy escuché que si mezclas dos antibióticos van muy bien". Todas estas mentiras ante la pasividad de los periodistas que no le repreguntaron nada.



26-05-2020 / 11:05
26-05-2020 / 11:05
La militancia anticuarentena, que lidera el Grupo Clarín con sus diarios, radios y canales de televisión, seguido por La Nación, el Grupo América e Infobae, es tan irresponsable socialmente como mezquina en términos políticos e ignorante de la cuestión económica. Desprecian el destino sanitario de las personas mayores y de los grupos socioeconómicos vulnerables.
 
La controversia con la militancia social y periodística anticuarentena se parece a las discusiones delirantes con grupos terraplanistas y antivacunas. Con fake news y apelando a la angustia personal por la cuarentena, lo que hacen es una provocación abierta a una parte de la sociedad, atrapada por el cansancio, el miedo económico y la confusión.
 
Trabajan para que la mayoría de la sociedad acepte que los adultos mayores y pobres se mueran por coronavirus. Esto es lo que ha sucedido en Suecia, Italia, España, que han dejado morir a las personas mayores contagiadas porque sus respectivos sistemas sanitarios han colapsado; o en Estados Unidos y en Brasil, donde el coronavirus se concentra en pobres e inmigrantes.
 
El resultado sanitario de la opción anticuarentena es un desastre humanitario, fosas comunes, cementerios desbordados y, además, derrumbe económico. La sociedad argentina posee una larga historia de movilizaciones y resistencias social y política que no soportaría cantidades de contagiados y muertes como se anotan diariamente en Brasil, Chile, Perú, Italia, España, Gran Bretaña o Estados Unidos.
 
El objetivo político de los militantes anticuarentena es erosionar la elevada aceptación social y política que hoy tiene el gobierno de Alberto Fernández. La campaña la lideran grupos conservadores porque les irrita que Cristina y el kirchnerismo tengan un papel destacado en la alianza de gobierno.
 

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