La Opinión Popular
                  12:23  |  Viernes 23 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
Recomendar Imprimir
Nacionales - 28-03-2020 / 09:03
EL ESTADO ANTIVIRUS

Argentina y Estados Unidos se diferencian ante la pandemia

Argentina y Estados Unidos se diferencian ante la pandemia
Donald Trump - Alberto Fernández. Los gobiernos abandonan el neoliberalismo ante la crisis por la pandemia.
Es clara la línea divisoria entre los que decidieron proteger la economía por encima de las personas, como Donald Trump en Estados Unidos y Boris Johnson en Gran Bretaña, y los que decidieron priorizar la salud, como Alberto Fernández. Según las corporaciones mediáticas locales (Clarín, La Nación e Infobae) la intervención del Estado es populista, y "distorsiona los mercados". Se cansaron de decirlo. Pero ahora las corporaciones yanquis reclaman estatismo, aunque "distorsione" los mercados, porque es lo único que podría reactivar. Y los empresarios argentinos tendrían que agradecer que esté Alberto al frente y no el gobierno de Ceos ineptos que respaldaron hasta el final.
 

 
Cual maldición bíblica o castigo divino la peste azota el planeta y se ensaña allí donde hicieron primar medicina privada sobre salud pública, donde las políticas neoliberales destruyeron hospitales, encarecieron remedios y precarizaron a trabajadores de la salud, y donde los gobiernos decidieron priorizar los mercados antes que la salud de la población. Es una metáfora, los dioses no están enojados, simplemente la peste aprovecha las consecuencias de decisiones que favorecen su difusión.
 
La decisión de ordenar una cuarentena apenas se conocieron los primeros casos tiene un costo económico alto. El gobierno de Mauricio Macri dejó al país en una crisis compleja y estas medidas pusieron freno a la recuperación y agregaron caída del consumo y de la producción, hicieron perder miles de puestos de trabajo y dejaron en el aire al mundo de la economía informal y al comercio.
 
Será difícil recomponer el daño producido por la epidemia y el que dejó el macrismo. La otra salida, la que supuestamente salvaba la economía, fue una ilusión costosa para las corporaciones norteamericanas.
 
La primera muerte por coronavirus se registró en Estados Unidos el último día de febrero y en Argentina una semana después. Pero allí ya hubo 1300 muertes y se ha convertido en el país con más infectados en el planeta con 83 mil enfermos.
 
En la Argentina de la cuarentena, casi en el mismo lapso hubo 13 muertos y 600 infectados. Incluso en relación con la cantidad de habitantes, la diferencia es abrumadora a favor de Argentina y seguirá acrecentándose.
 
La peste se convirtió en un impiadoso juego de la verdad: los que ponen a la economía y los mercados por encima de las personas y están dispuestos a sacrificar a los que sea necesario. O el opuesto, el que pone a las personas por encima de los mercados y prefiere salvar vidas para después recuperar lo que se pierda.
 
Como siempre, el que apuesta a la economía termina destruyendo a las personas...y también a la economía. Los procesos de Estados Unidos y Gran Bretaña lo mostraron brutalmente.
 
Johnson dijo que el coronavirus era una gripe suave y ahora él fue infectado y está en la cuarentena que se negó a ordenar al comienzo de la epidemia. Y con tantos infectados, se extendió el temor y la gente se encerró antes de que las autoridades reaccionen.
 
La actividad económica en Estados Unidos cayó de la misma forma que en Argentina, con la diferencia que, en relación, aquí la epidemia pudo ser bastante contenida, mientras que en el Norte se expandió en forma masiva y letal.
 
El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio declaró, desesperado que la gran ciudad, la capital del mundo occidental, el centro financiero mundial, dispone de la mitad de camas de internación de las que necesita.
 
Cayó drásticamente el consumo que sostenía la formidable economía norteamericana, cayó el turismo mundial y ahora Trump enfrenta una crisis de salud y además una profunda crisis económica. Las corporaciones que siempre han sido enemigas del Estado, le exigen al Estado que sostenga la economía.
 
Trump aplicó una especie de Asignación Universal por Hijo que en Argentina fue descalificada por "populista" y porque "desinfla" el mercado de trabajo, pero que por suerte existe desde hace tiempo, porque de lo contrario habría que inventarla como tuvo que hacer Trump.
 
El Estado norteamericano está inyectando dos billones de dólares a su economía. Todo lo que decían que no había que hacer. Populismo estatal puro, según las mismas corporaciones que ahora le piden a Trump que lo haga.
 
En la sección economía del diario Clarin aseguran que en reuniones "secretas" de grandes empresarios se criticó la urgencia y la severidad de la cuarentena que decretó Alberto Fernández sin que se anuncie un plan económico con la misma urgencia. Dice que varios de los asistentes expresaron su preocupación por las consecuencias económicas que tendrá.
 
O es el anuncio de una operación de los grupos de poder económico ante lo que se viene después de la cuarentena o son ciegos a la realidad y no pueden ver que donde no se aplicó la cuarentena no se contuvo tampoco a la crisis económica. Porque se trata de un problema mundial. La expansión del virus en el mundo produjo recesión o parálisis concatenadas de país en país. Es una crisis global, igual que la pandemia.
 
No establecer las cuarentenas tiene un alto costo en vidas humanas y es muy poco lo que preserva a la economía de la crisis mundial y del instinto de preservación de las personas. Los gobernadores de los principales Estados de la potencia norteamericana declararon las cuarentenas por su cuenta, contradiciendo los consejos de Trump, porque la gente dejó de salir a las calles.
 
Los empresarios que habrían estado en esas supuestas reuniones secretas hacen bien en preocuparse porque ellos tendrán que asumir el esfuerzo principal en el proceso de recuperación. Jair Bolsonaro tampoco quiso medidas preventivas ante la epidemia para preservar la economía. Gracias a esa decisión perdió el respaldo de la poderosa central industrial de San Pablo y de los militares.
 
Su ex aliado, el gobernador del Estado de San Pablo, el conservador Joao Doria, una especie de Macri brasileño, anunció que desde el lunes el estado más rico de Brasil dejará de enviar aportes al Tesoro Nacional. Doria reclamó a Bolsonaro para que declare la cuarentena y el presidente lo maltrató con su estilo matonesco.
 
Doria tiene el respaldo de CIESP, la poderosa central empresaria. La crisis dejó a Brasil con un gran vacío de poder por no tomar las decisiones que correspondían en el momento que lo exigía.
 
Acá los grandes empresarios critican por lo bajo porque no están satisfechos con las medidas económicas que se anunciaron. Pero los grandes empresarios brasileños, lo primero que reclamaron fue la cuarentena.
 
Según las corporaciones mediáticas locales, la intervención del Estado es populista, y "distorsiona los mercados". Se cansaron de decirlo. Pero ahora las corporaciones norteamericanas reclaman estatismo, aunque "distorsione" los mercados, porque es lo único que podría reactivar.
 
La ecuación económica de fondo no está tanto en las medidas de emergencia, sino en el factor tiempo. El costo de la cuarentena es más alto cuanto más severa se aplique. Pero cuanto más severa, más efectiva y más corta, con lo cual se achica mucho lo que costaría mantener una cuarentena como la de Italia o la que tendrá que aplicar Trump con miles de muertos y decenas de miles de infectados.
 
Esa ecuación es la que aplicaron los dos países que hasta ahora tuvieron mejores resultados, como Alemania y China. Sin ser un técnico de la salud, es evidente que China se apoyó en una sociedad con una cultura de disciplina social y aisló rápidamente el virus con medidas mucho más drásticas que las que se aplican en Argentina. El costo fue muy alto, pero de corto tiempo. Y ahora está recuperándose.
 
Alemania apeló a su capacidad tecnológica, reaccionó con rapidez en forma preventiva y aplicó a nivel masivo cientos de miles de tests de diagnóstico con lo que se adelantó a los síntomas del virus y lo está conteniendo sin desbordar sus hospitales.
 
Según el Miami Herald, cada uno de esos tests de diagnóstico cuesta más de tres mil dólares en Estados Unidos. Según el Christian Drosten director de un hospital de Berlin, Alemania hizo 500 mil tests gratis por semana desde que empezó la epidemia. Miles de millones de dólares invertidos solamente en esa operación.
 
Estados Unidos ya viene perdiendo muchísimo más que eso. Los dos billones de dólares que inyectó apenas movieron el amperímetro porque no puede parar la peste que, además, ha frenado a muchas de las economías socias y subsidiarias de la suya.
 
China empieza a recomponerse y Trump todavía está en la estacada. Y los empresarios argentinos tendrían que agradecer que esté Alberto Fernández al frente y no el gobierno de Ceos ineptos que respaldaron hasta el final.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
23-01-2026 / 06:01
Javier "el Loco" Milei volvió a mostrarse este jueves como seguidor incondicional de Donald Trump, dando vergüenza ajena ante los ojos del mundo, al acompañarlo en el lanzamiento del llamado Consejo de la Paz, una iniciativa impulsada por el presidente yanqui que despertó reparos en buena parte de Occidente. El supuesto Consejo de Paz es encabezado por Trump e intenta imponer una salida imperialista siguiendo su "doctrina Donroe". Milei se suma con entusiasmo a esta farsa internacional, de una ONU paralela, combinando sumisión externa con represión interna.
 
El mandatario argentino ocupó un lugar en primera fila, rodeado de jefes de Estado y de gobierno de países no occidentales, muchos de ellos con serios cuestionamientos en materia democrática. Del continente americano solo participaron tres presidentes: Trump, Milei y el paraguayo Santiago Peña. El acto se realizó en el Davos Congress Center, en el marco del Foro Económico Mundial, y fue presentado como un espacio destinado a la cooperación internacional, aunque con un fuerte sello político del líder del Imperio.


Es un proyecto colonialista atroz, sometido a la prepotencia de Trump y su obsesión por regir el mundo a empujones, que busca colaboradores. Entre los asistentes se contaron representantes de Baréin y Marruecos, el primer ministro de Armenia, el presidente de Azerbaiyán, el primer ministro de Bulgaria, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, el presidente de Indonesia, el viceprimer ministro de Jordania, la presidenta de Kosovo, el primer ministro de Pakistán, el presidente de Paraguay, el primer ministro de Qatar, los ministros de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita y de Turquía, un delegado de Emiratos Árabes Unidos, el presidente de Uzbekistán y el primer ministro de Mongolia, entre otros. El genocida Benjamín Netanyahu, aunque no pudo viajar por la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, mandó su adhesión.


Trump había invitado a cerca de 50 países y aspiraba a que al menos 35 se sumaran. Milei fue uno de los más alcahuetes que, desde el primer anuncio, celebró públicamente la iniciativa y calificó como "un honor" integrar el Consejo, incluso antes de que se conocieran los detalles de funcionamiento y financiamiento. La propuesta incluye una contribución millonaria por parte de los países miembros en los años siguientes, que manejará Trump, un punto que varios gobiernos evalúan con cautela. Otros líderes regionales, como Lula da Silva, dejaron la decisión en estudio. Abrazado a Trump, Milei separa a la Argentina de todo el resto del mundo. 

El contraste fue evidente entre el discurso que Milei había pronunciado el día anterior en Davos, con fuertes referencias a la defensa de los valores de Occidente, y la postal del jueves, sentado junto a dirigentes de países con modelos políticos dictatoriales muy alejados de ese ideario. Más que coherencia ideológica, la escena dejó en claro el alineamiento estratégico del presidente libertario con Trump y su decisión de respaldar sin matices la iniciativa imperialista.
 
Milei se retiró antes del cierre para cumplir con compromisos, pero alcanzó a estampar su firma que se convirtió a la Argentina en miembro de esta Junta reaccionaria imperialista que presidirá Trump en forma vitalicia y que, según críticos en Estados Unidos, América Latina y Europa, funcionaría como un competidor director de la Organización de las Naciones Unidas, institución que tanto Trump como Milei suelen cuestionar.
 
En ese contexto, la participación del cipayo Milei en el lanzamiento del Consejo de la Paz se volvió a alimentar las críticas sobre una política exterior totalmente subordinada a los movimientos de Trump , con escaso margen propio y con decisiones que, lejos de fortalecer la posición internacional de la Argentina, la exponen a tensiones innecesarias y contradicciones difíciles de explicar.
 
Ahora, el Gobierno libertario quiere evitar que el Congreso, como establece la Constitución, apruebe o no el ingreso de la Argentina al organismo creado y dirigido por Trump para desplazar a la ONU. Por ello, el canciller Quirno ya instruyó para que se elaborara un dictamen que eluda las facultades parlamentarias. Y que la Constitución no sea un estorbo al cipayismo.
 
LaOpinión Popular
 

22-01-2026 / 10:01
Realidad paralela del Loco Milei: la actividad económica volvió a caer en noviembre y confirma el enfriamiento, un mes después de la victoria electoral. El desplome lo evitaron las actividades vinculadas a la timba financiera y los sectores extractivistas de la minería y el agro que crecieron. La industria por su parte cayó un 8,2%. Mientras en Davos, Milei dice hacer grande a Argentina, la realidad es otra: la precarización crece y ya se destruyeron 222.000 puestos de trabajo formales desde su asunción. Sin pena ni gloria, recurrió al autobombo de que su gestión es maravillosa con cifras infladas y logros dibujados.
 
En tanto el mundo se desbarranca y Donald Trump daba una perorata sobre el poder de su país y "ojo con los que no lo respetan", Milei entró con su carpetita de apego y se puso a hablar de vacas volando. Ñañaña, Maquiavelo ha muerto y ñañañasocialismo malo, cuando todavía resonaban las palabras insultantes del yanqui exigiéndole a Europa "un pedazo de hielo", que viene a ser Groenlandia, "a cambio de toda la ayuda nuestra que han recibido".
 
La mayoría de los argentinos lo ha votado y por lo tanto hay que respetarlo como presidente. Pero hay que ser lelo para no darse cuenta del público al que está hablando. Está al frente de un país que no recibe ni el vuelto de inversión extranjera y se pone a dar clase elemental de economía conservadora a empresarios que invierten.
 
Mientras Trump se encargó de apretar a medio planeta para que inviertan en Estados Unidos y dio cifras truchas y dijo "maravilloso" y "fantástico" ochocientas veces, el personaje que los argentinos tienen de presidente no habló de Argentina ni de la conveniencia de invertir en este país ni nada, cero Argentina, pero eso sí, una clase de primer año elemental de economía liberal. Puro chamuyo.
 
Es un Davos con grandes ausencias. Faltaron los mandatarios de China, Brasil, India, Irán, Mozambique, que estuvieron representados por figuras de segunda línea y, por supuesto, ni hablar de Rusia y tampoco estuvieron la delegación de Dinamarca, ni el titular de la ONU, António Guterres.
 
Trump fue muy duro con su vecino del Norte. "Canadá existe gracias a Estados Unidos, sin nosotros no existiría". El día anterior, Mark Carney, el primer ministro de ese país, que ha sido socio histórico del pillaje de Estados Unidos en Latinoamérica y el Caribe, dio por finado el orden mundial vigente: "el fin de la grata ficción y el amanecer de una realidad brutal, en la que la geopolítica de las grandes potencias no tiene freno".
 
Argentina no es Canadá y resultó más perjudicado que beneficiado con ese ordenamiento internacional que el peronismo siempre cuestionó, justamente con los argumentos que dio el canadiense. Trump rompió la alianza histórica con Canadá y su primer ministro se adelantó a proponer la confluencia de los países que calificó de "mediano desarrollo", se supone que la Europa que Trump dejó huérfana, sin las grandes potencias.
 
Trump rompió con dos alianzas históricas de Washington como Canadá y la Unión Europea y propuso una Junta para la Paz, en principio en Gaza, para reemplazar esas bajas. Dijo que invitó a más de cincuenta gobiernos. Los primeros que se anotaron fueron Milei y Victor Orban, de Hungría, los demás lo están pensando. Claro que eso fue antes de que advirtieran que cada miembro debía aportar mil millones de dólares.
 
En medio de todo eso Milei dijo: "Debo anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó a chiste marxista pero de Groucho. Una frase que desató una ola de memes y reacciones. Para los que estaban en la sala viendo dónde meterse con el nuevo reparto del mundo, el ñañañaña del hombrecito de pelo largo, sonó a cháchara hueca. Para los argentinos fue una clase de cómo se destruye la economía de un país y se empobrece a sus habitantes.
 
La Opinión Popular
 

21-01-2026 / 08:01
A pesar de la cerrada negativa oficial, la Justicia ordenó que el Gobierno de Javier "el Loco" Milei deberá poner en plena vigencia la Ley de Emergencia en Discapacidad. Si el 4 de febrero no está implementada toda la normativa aprobada por el Congreso Nacional, que hasta rechazó el veto de Milei, "comienzan a regir las multas diarias a funcionarios". Si en diez días hábiles no está implementada toda la normativa comenzaran a regir multas diarias a funcionarios como Manuel Adorni y Sandra Pettovello.
 
El Gobierno libertario había promulgado la ley, pero la había suspendido al mismo tiempo con la excusa de no tener fondos. Una mentira escandalosa. Este fallo de la Justicia le da la razón a quienes pelearon por su sanción. Milei, fiel a su política de motosierra y recorte sobre los sectores más vulnerables, la había suspendido mediante veto con la excusa de no tener fondos, dejando a miles de personas a la intemperie y a cientos de instituciones al borde del cierre. Aun así, con la movilización popular, el Congreso había rechazado el veto a la ley.
 
En plena feria judicial, el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, hizo ejecutar una sentencia que había dictado a fines de diciembre e intimó al Poder Ejecutivo a poner la ley en funcionamiento dentro de las próximas dos semanas. En la misma resolución, además, ordenó al Ministerio de Salud y a la Agencia Nacional de Discapacidad que, en un plazo de cinco días, "informen y acrediten con la documentación correspondiente el avance de los trámites destinados al cumplimiento de la sentencia, todo ello bajo apercibimiento de sanciones". De no cumplirse, tanto el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, como la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, podrían enfrentar multas económicas y represalias judiciales.
 
"La Justicia le puso un ultimátum al Gobierno: el 4 de febrero la ley tiene que estar funcionando sí o sí, al cien por ciento. Ya llevamos más de 130 días desde que está vigente y no se cumple", manifestó la actriz Lola Berthet, referente del colectivo, y exigió al Ejecutivo que ponga fin a las "dilaciones y las excusas". "Ya no se aceptan más informes técnicos, como los que venían presentando hasta ahora. Esta es una intimación final", celebró la actriz Valentina Bassi, madre de un adolescente con trastorno del espectro autista.
 
El argumento de Milei, de la "sostenibilidad fiscal" es una excusa escandalosa. Mientras recortan a quienes más lo necesitan, el Gobierno sigue garantizando ganancias a los sectores empresarios, la fuga de capitales y los negocios de las patronales del campo. Como señala el fallo, el Gobierno realizó más de 19 modificaciones presupuestarias desde diciembre de 2023, demostrando que cuando se trata de beneficiar a los ricos siempre hay fondos. Pero para la discapacidad, la motosierra.
 
Desde las organizaciones, sin embargo, ponen en duda que Milei vaya a respetar los fallos judiciales. "Va a dilatar su implementación todo lo que pueda", advierte Lorena Aguirre, abogada y referente de la Asamblea Discas en Lucha, y anticipa que están evaluando presentar amparos colectivos en cada jurisdicción del país. "Necesitamos que todos los jueces federales cumplan con sus funciones, se expidan y sancionen al Gobierno, porque no se están respetando los compromisos internacionales. Existe un principio de no regresividad y de no discriminación que está siendo tolerado", añade Aguirre y solicita una mayor participación de la dirigencia opositora.
 
La experiencia de estos meses demuestra que no hay salida individual ni respuesta estatal si no es con la organización y la movilización popular.
 
La Opinión Popular
 

20-01-2026 / 09:01
"El proyecto de reforma laboral del Ejecutivo es extremadamente regresivo y nuestra oposición es total", declaró la diputada nacional de Fuerza Patria Kelly Olmos, en relación a una de las leyes que el Gobierno tratará de impulsar en las sesiones extraordinarias de febrero. Ante esto, el peronismo prepara una serie de propuestas para presentar una reforma laboral alternativa, que amplíe los derechos de las y los trabajadores. "Nosotros queremos alimentar el debate público y mostrar que lo que el Gobierno hace no moderniza sino que, por el contrario, precariza", sostuvo Olmos.
 
Por su parte, el senador Mariano Recalde aseguró que avanzaron en varios sentidos. "Trabajamos en ocho ideas fuerza que están plasmadas en muchos y diversos proyectos ya presentados en el congreso durante años". Por su parte, Olmos destacó que: "La modernización se asienta en otras regulaciones como las que nosotros promovemos", dijo la diputada.
 
El Peronismo avanza con una propuesta laboral diferente a la del oficialismo. Apunta a promover una recomposición salarial para que los ciudadanos recuperen su poder adquisitivo. También marca que los salarios deberán ser abonados íntegramente en dinero, a diferencia de la Reforma Laboral mileísta que abre la posibilidad de otorgar pagos en especie (bienes o servicios). "Lo que hace el Gobierno en su propuesta es congelar la situación actual, que es una de mucha precariedad y falta de derechos", dijo la diputada, y afirmó que la sociedad necesita de regulaciones para que todos sus actores puedan de verdad ejercer sus derechos, porque sin regulación no hay más libertad, como pregonan los libertarios, sino que hay más injusticia y concentración de poder.
 
La propuesta peronista podría incluir una reducción de la jornada laboral, con un máximo de 7 horas por día y 42 horas semanales, en contraste con la Reforma de Milei que busca conseguir jornadas de hasta 12 horas diarias. La reforma libertaria no busca modernizar sino flexibilizar y destruir derechos de los trabajadores. Olmos sostuvo que buscan una concepción más moderna para encarar las regulaciones laborales de los argentinos. "Para nosotros una concepción moderna es la que amplía derechos", aseguró.
 
Para el peronismo, la Ley de "Modernización Laboral" con la que insiste el Gobierno comprende dos grandes mentiras. La primera es la pretendida modernización que no es tal, ya que la ley propone aumentar la jornada laboral mientras el mundo busca reducirla, no protege a los trabajadores de las nuevas plataformas, la licencia por paternidad se mantiene en 2 días, y pretende derogar normas modernas como la ley de teletrabajo y restablecer artículos que tienen un siglo de antigüedad. La segunda mentira es que creará empleo, cuando en realidad desde que asumió Milei se destruyen puestos de trabajo todos los días, y esta ley no promueve la creación de empleo sino la reducción de indemnizaciones por despido.
 
Entre las propuestas del Partido Justicialista también resaltan las licencias parentales igualitarias, con licencias por maternidad de 120 días, por paternidad de 90 días, y también por adopción, lo que distribuye de manera más equitativa las tareas de cuidado y protege las oportunidades laborales de ambas partes. También contemplan un resguardo digital, para proteger los límites de la jornada laboral al garantizar el derecho de no contestar comunicaciones fuera de horario y, de ser así, compensar con tiempo y dinero.
 
En términos generales, el peronismo apunta al fortalecimiento de la negociación colectiva, para que el empleador y los empleados puedan dialogar de forma equilibrada. Olmos afirmó que la idea es "emparejar la cancha, donde los empleadores van de un modo organizado pero los trabajadores también, porque si el trabajador va sólo el desequilibrio hace que no haya negociación sino solo la posibilidad de adherir a la imposición del empleador". El concepto que se enarbola en términos de libertad, en realidad más que libertad es prepotencia: muchos invocan la libertad sólo para ejercer la prepotencia, la unilateralidad del empleador sobre las y los trabajadores. La reforma laboral es una ley muy regresiva y, por el bien de las y los trabajadores, en el Congreso debería ser rechazada.
 
La Opinión Popular
 

19-01-2026 / 18:01
Meses antes de que Donald Trump regresara a la Casa Blanca, Javier Milei ya había jugado todas sus fichas por el magnate republicano, incluso cuando Joe Biden todavía gobernaba Estados Unidos. Hoy, con Trump cumpliendo su primer año de mandato, esa apuesta se tradujo en una subordinación personal y política cada vez más obsecuente, con consecuencias directas para la política exterior argentina y un alineamiento automático con las decisiones de Washington.
 
La sintonía entre Milei y Trump se consolidó rápidamente. El presidente argentino convirtió a Estados Unidos en su principal destino internacional, con 15 viajes en lo que va de su gestión, y definió a ese país, junto con el gobierno genocida de Israel, como socios prioritarios. En paralelo, la Argentina comenzó a votar en bloque con Estados Unidos en los organismos internacionales y a respaldar su estrategia en Medio Oriente, dejando de lado cualquier margen de autonomía diplomática.
 
Desde la Casa Blanca llegaron gestos políticos y financieros de alto impacto. Trump recibió a Milei en Washington, impulsó señales públicas de respaldo a su programa económico neoliberal y apoyó a la Argentina en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.
 
Además, el Tesoro yanqui desembolsó cerca de 20.000 millones de dólares para apuntalar la situación financiera del país en la antesala de las elecciones legislativas de octubre, una decisión que generó fuertes críticas internas en Estados Unidos, especialmente entre productores agropecuarios y sectores de la oposición. Ese rescate financiero no fue gratuito. Para Trump, el auxilio económico funcionó como una forma de asegurar lealtad política neocolonial en un momento en el que busca recuperar influencia del Imperio en el continente.
 
Para Milei, el respaldo tuvo un carácter vital, tanto para sostener su programa económico anarco capitalista en crisis como para reforzar su posición interna. La contracara fue una política exterior cada vez más subordinada, con gestos concretos de alineamiento estratégico y escasa distancia frente a las decisiones más agresivas de Washington.
 
En el plano económico y geopolítico, la relación también se inscribe en la disputa global entre Estados Unidos y China. Las reservas de hidrocarburos y de minerales estratégicos de la Argentina se volvieron un factor central para la Casa Blanca, que busca garantizar que esos recursos queden bajo el control de gobiernos políticamente afines. Al mismo tiempo, el éxito o fracaso del modelo económico de Milei es observado como una pieza clave para frenar la expansión de proyectos alternativos en América latina.
 
Sin embargo, no todo el impacto de esta sociedad es positivo para la Argentina. Las tarifas impuestas por Estados Unidos al acero y al aluminio afectan directamente a sectores industriales locales, y la dependencia del respaldo financiero externo deja al país expuesto a cambios bruscos en el humor político de Trump. La relación es marcadamente asimétrica: mientras Milei necesita imperiosamente el apoyo de Trump para sostener su gestión, para el presidente yanqui la alianza es útil, pero no determinante.
 
Pero el vínculo entre dos líderes de perfil confrontativo y decisiones imprevisibles deja abierto un interrogante central: qué ocurrirá cuando aparezcan los primeros desacuerdos de fondo y hasta dónde está dispuesta la Argentina a ceder autonomía para sostener una alianza que, en los hechos, favorece mucho más a la estrategia global de Estados Unidos que al desarrollo soberano del país. Este miércoles, Milei volverá a disertar en el foro internacional de Davos. Buscará mostrarse como el mejor alcahuete de Trump.
 
La Opinión Popular
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar