La Opinión Popular
                  00:54  |  Lunes 10 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 27-03-2020 / 09:03
CON EL MEGAENDEUDAMIENTO Y EL PRÉSTAMO DEL FMI, CAMBIEMOS AUMENTÓ EL PASIVO EN MONEDA EXTRANJERA EN U$S 120.000 MILLONES EN CUATRO AÑOS

La deuda externa se disparó 76% durante el gobierno neoliberal de Mauricio Macri

La deuda externa se disparó 76% durante el gobierno neoliberal de Mauricio Macri
Macri terminó con USD 278.000 millones de deuda. En cambio la "lluvia de inversiones" fue negativa.
 La inédita fuga de capitales que promocionó Cambiemos se apoyó en un mega endeudamiento que demostró no ser sustentable en la crisis que desencadenó. En los cuatro años en que Mauricio Macri ocupó la Presidencia, aumentó el pasivo externo un 76% hasta los U$S 277.648 millones. Como consecuencia de esta irresponsable disparada de la deuda, el actual ministro de Economía debe renegociar con los acreedores para reducir lo que el propio FMI admitió como un nivel "insustentable".
 

 
La deuda externa se incrementó desde los U$S 157.792 millones del cuarto trimestre de 2015 a los U$S 277.648 millones del de 2019. De acuerdo al informe de las cuentas internacionales del Indec, esto implicó un alza de U$S 119.856 millones.
 
En su primer año en funciones, Cambiemos llevó las obligaciones en moneda foránea a U$S 192.462 millones, principalmente por el pago con títulos públicos a los fondos buitre que no habían entrado en los canjes de 2005 y 2010, sino litigado contra el Estado argentino en los tribunales neoyorquinos, con fallos favorables.
 
Para 2017 escaló 21% a U$S 232.952 millones. Luego trepó otro 19% a U$S 277.921 millones a 2018, año que comenzó con una corrida cambiaria por el cierre del grifo del mercado internacional ante la elevada exposición al riesgo argentino. Esto no derivó en una autocrítica y cambio de rumbo, sino que Macri fue aún más allá. Le pidió el mayor crédito en la historia del FMI, pero ni eso fue suficiente, dado que la profundización de la crisis lo obligó a ampliar el préstamo y adelantar los desembolsos.
 
Desde ese momento, las plazas financieras le cortaron el financiamiento a Cambiemos y el stock de deuda externa se redujo 0,1% a los U$S 277.648 millones que registró el organismo estatal para fines de 2019.
 
Debido a esto, las nuevas autoridades de la misión del Fondo en el país admitieron que "la deuda argentina no es sostenible. En consecuencia, se requiere de una operación de deuda definitiva, que genere una contribución apreciable de los acreedores privados".
 
Tras esto, el organismo consideró que los bonistas deberán recortar la deuda en hasta U$S 85.000 millones. "El alivio de la deuda necesario debería reducir las necesidades de financiamiento bruto de Argentina a un promedio de alrededor del 5 por ciento del PIB", explicó el FMI la semana pasada.
 
En este marco, el Gobierno busca reestructurar los títulos públicos bajo legislación extranjera por U$S 68.843 millones en manos de privados y renegociar los U$S 44.000 millones enviados por el Fondo a Cambiemos.
 
Fuente: El Destape
 

Agreganos como amigo a Facebook
09-08-2026 / 17:08
08-08-2026 / 09:08
El naufragio de la ley de propiedad privada dejó al descubierto la incompetencia política oficialista, las internas feroces en la Casa Rosada y un estruendoso choque contra el límite de sus propios aliados, en medio de una profunda crisis económica y un acelerado desencanto de la sociedad y de sus propios votantes. Un escenario agravado luego de que la cuestión Malvinas alrededor de la selección de fútbol generara un clima nacionalista que colisionó de frente contra el cipayismo libertario y expuso su escaso arraigo popular.
 
El bochornoso traspié de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado representa el síntoma terminal de un oficialismo cegado por el dogmatismo y desprovisto de oficio político. Lo que el Ejecutivo pretendía vender como un triunfo terminó convertido en un cascarón vaciado: acorralada por la falta de apoyo de los bloques dialoguistas, la Casa Rosada debió capitular y retirar apresuradamente los capítulos centrales de extranjerización de tierras y la flexibilización de la Ley de Manejo del Fuego. El dictamen final fue aprobado desflecado y reducido a menos de un tercio de sus ambiciones originales, dejando al desnudo que las mayorías parlamentarias no se edifican con bravuconadas de redes sociales ni con intervenciones torpes como las del senador Joaquín Benegas Lynch, cuyos insultos a los senadores aliados terminaron de dinamitar los puentes de negociación.
 
Fiel a su matriz refractaria a la autocrítica, la reacción de la conducción libertaria ante semejante derrumbe consistió en desatar una inmediata cacería interna de chivos expiatorios. En lugar de asumir los errores de cálculo de la gestión, la Casa Rosada liderada por Javier y Karina Milei optó por aislar y "freezar" al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, amagando con congelar el resto de sus proyectos en carpeta tras convertirlo en un yunque político. Al mismo tiempo, el enojo oficialista apuntó directamente contra Patricia Bullrich, a quien responsabilizan por fallar en la contabilidad de los votos y perder el control de la sesión. Este pase de facturas expone un gabinete frágil y fracturado, donde los propios arquitectos del programa gubernamental son arrojados a los leones ante la primera turbulencia institucional.
 
 
En última instancia, la mutilación de este proyecto emblemático expone el techo del modelo libertario: una administración que chocó de frente contra el límite de sus aliados e incapaz de sostener consensos duraderos. La incapacidad para articular mayorías y la constante tendencia a refugiarse en la intransigencia demuestran que el dogmatismo autoritario se vuelve impotente ante la dinámica republicana. Con Sturzenegger desautorizado y Bullrich golpeada políticamente, el gobierno ingresa en una peligrosa fase de insularidad y parálisis parlamentaria, donde la falta de muñeca política condena al oficialismo a multiplicar derrotas mientras la gestión cotidiana se consume entre internas feroces e improvisación.
 
De la redacción de La Opinión Popular

06-08-2026 / 14:08
31-07-2026 / 21:07
31-07-2026 / 20:07
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar