La Opinión Popular
                  13:50  |  Jueves 01 de Octubre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"El día que la pandemia termine va a haber un banderazo de los argentinos de bien". Alberto Fernández
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 23-03-2020 / 08:03
EFEMÉRIDES POPULARES

Kirchner le restituye su grado militar y asciende a general al coronel Juan Jaime Cesio

Kirchner le restituye su grado militar y asciende a general al coronel Juan Jaime Cesio
El 23 de marzo de 2006, en Buenos Aires, el entonces presidente Néstor Kirchner le restituye su grado militar y asciende a general al coronel Juan Jaime Cesio, a quien la dictadura cívico-militar (1976-1983) había condenado deshonrosamente en 1983 por haber denunciado las desapariciones.
El 23 de marzo de 2006, en Buenos Aires, el entonces presidente Néstor Kirchner le restituye su grado militar y asciende a general al coronel Juan Jaime Cesio, a quien la dictadura cívico-militar (1976-1983) había condenado deshonrosamente en 1983 por haber denunciado las desapariciones.
 
El 30 de noviembre de 1983, un tribunal militar liderado por el genocida Cristino Nicolaides condena al coronel Juan Jaime Cesio por denunciar las desapariciones («Bandas integradas por militares han usurpado el Gobierno, y -con el falso propósito de combatir la "subversión"- cometieron delitos aberrantes, como el secuestro, la tortura y el asesinato de miles de personas»).
 
Cesio apoyó a organismos de Derechos Humanos durante la dictadura, en una época donde la casi totalidad de los militares se hicieron cómplices por acción u omisión. Por ello fue perseguido y degradado. Recién en 2006, el presidente Kirchner le restituirá el grado militar y lo ascenderá a general. Es fundador del CEMIDA (Centro de Militares para la Democracia Argentina).
 
La Opinión Popular



En 1973, el coronel Cesio fue secretario general del Ejército, durante el comando del teniente general Jorge Raúl Carcagno, aquel que en la décima Conferencia de los Ejércitos Americanos denunciara la llamada Doctrina de la Seguridad Nacional instaurada por Estados Unidos en Latinoamérica.
 
Luego del golpe militar del 24 de marzo de 1976, el coronel Cesio acompañó a las Madres de Plaza de Mayo en una de sus marchas y declaró durante la dictadura que, "bandas integradas por militares habían usurpado el gobierno [y con] el mendaz propósito de combatir la subversión, cometieron delitos aberrantes, como el secuestro, la tortura y el asesinato de miles de personas".
 
Esas declaraciones le valieron el inicio de un sumario por "deshonor e indecoro militar". Se pidieron para el coronel Cesio seis años de prisión mayor, pero el juicio terminó con el sobreseimiento del acusado. Aunque de inmediato fue enjuiciado nuevamente por otro fuero, con lo que se violó el principio de cosa juzgada.
 
Finalmente, el llamado Superior Tribunal de Honor del Ejército le impuso, el 7 de noviembre de 1983, la más grave de las sanciones previstas: "Descalificación por falta gravísima al honor, con la accesoria de privación de su grado, título y uniforme". Fue condenado durante la dictadura de Reynaldo Bignone, apenas un mes antes de que Raúl Alfonsín asumiera la presidencia.
 
La condena está firmada por el teniente general Cristino Nicolaides, un colaboracionista del crimen, del secuestro y la desaparición, en el decreto 3146 del 30 de noviembre de 1983. El Tribunal Militar, para condenarlo, sostuvo que, "el coronel Cesio con esa actitud intelectual privilegia equivocadamente su condición de ciudadano sobre la militar".
 
Esa condena siguió firme durante veintitrés años, ya que ni Alfonsín, ni Menem, ni De la Rúa, ni Duhalde regularizaron su situación. El senador Hipólito Solari Yrigoyen y el diputado Alfredo Bravo presentaron proyectos para la rehabilitación de Cesio que no fueron ni siquiera tratados por las comisiones respectivas. El propio Cesio le envió una carta al entonces presidente Carlos Menem, que no obtuvo respuesta.
 
Recién en 2006 le fueron respuestos plenamente sus cargos y honores. El presidente Néstor Kirchner le restituyó el grado militar junto al coronel Martín Rico, asesinado por integrantes de la Triple A, a quienes estaba investigando. También fue ascendido a general de brigada, nombramiento que había sido boicoteado por José López Rega antes del golpe de estado de marzo de 1976.
 
Fuente: El Ortiba

Agreganos como amigo a Facebook
30-09-2020 / 20:09
29-09-2020 / 19:09
29-09-2020 / 19:09
 
Juan Manuel de Rosas fue un gobernante que enfrentó situaciones muy difíciles y tuvo que gobernar en circunstancias excepcionales. Su asunción al poder fue recibida con gran aprobación por la gente humilde, los peones, mulatos y orilleros, que lo querían porque lo consideraban su defensor contra los abusos de los comerciantes y hacendados.

Durante su gobierno tuvo que enfrentar siete conflictos bélicos: dos con Francia, uno con Inglaterra, otro con la Confederación Peruano-Boliviana, otro permanente con la Banda Oriental (ya independizada), dos con Brasil (Caseros fue parte de la guerra con el Imperio brasileño).

Sus enemigos lo acusaron de "tirano", pero los historiados revisionistas niegan esa calificación porque la suma del poder no corresponde a ninguna de las dos condiciones fundamentales que desde la antigüedad clásica define a la tiranía: la usurpación o la ilegitimidad del origen y el egoísmo en el ejercicio del poder. El primer supuesto estaría salvado pues su primer período fue legitimado por la Asamblea y el segundo por un plebiscito popular. Lo del egoísmo también pues nadie, ni aún sus enemigos, pueden negar que Rosas entró rico al gobierno y salió pobre.

Porque defendió el territorio nacional y la Soberanía Nacional enfrentando a las máximas potencias del mundo, José de San Martín le legó su legendario sable corvo "Como prueba de su satisfacción por la firmeza con que sostuvo el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla".

El 14 de marzo de 1877, muere don Juan Manuel y en su testamento manifiesta la voluntad de ser inhumado en el cementerio católico de Souhtampton, "hasta que en mi Patria se reconozca y acuerde, por el Gobierno, la justicia debida a mis servicios".

Recién el 30 de septiembre de 1989, luego de 137 años de exilio, llegaron al país los despojos mortales de Juan Manuel de Rosas, defensor de la Soberanía Nacional contra el colonialismo inglés. Sus restos retornaron al país en medio de expresiones populares, en justo desagravio y como reparación histórica.
 
Escribe: Blas García



28-09-2020 / 20:09
28-09-2020 / 20:09
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar