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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Nacionales - 22-03-2020 / 11:03
SON 10 MILLONES LOS QUE SE DESEMPEÑAN EN EL ÁMBITO INFORMAL O EL CUENTAPROPISMO

La principal preocupación del Gobierno: la economía no resiste cuarentena prolongada

La principal preocupación del Gobierno: la economía no resiste cuarentena prolongada
Más allá de lo que diga la ley, el Gobierno sabe que se enfrenta a un enemigo más poderoso: la fuerza contundente de las cajas vacías en los negocios. Sin ingresos, no hay forma de pagar. Y la ruptura en la cadena de pagos está a la vuelta de la esquina para los rubros más golpeados, como restaurantes o agencias de viajes, que según estimaciones empresariales perdieron en la última semana un 80% de sus ingresos.
Tal vez la imagen más elocuente sobre el momento que vive el país haya sido la de cientos de empleados de los shopping centers protestando en los pasillos del centro comercial y reclamando el cierre del establecimiento.
 
No se recuerdan antecedentes de asalariados pidiendo que se cierren los locales donde trabajan y gracias a los cuales obtienen su ingreso económico. Pero nadie se sorprendió, dado que el reclamo estaba más que justificado: los empleados temen por su salud, sobre todo si se tiene en cuenta que buena parte de los clientes son turistas llegados de los países donde la epidemia está ampliamente difundida.
 
En esa disyuntiva terrible entre priorizar la preservación de la salud o la continuidad laboral, los empleados no dudaron en elegir la primera opción. Pero claro, la protesta tiene su lado B: porque nadie planteó que el cierre de los locales viniera acompañado por una suspensión en los pagos, como si se tratara de una licencia sin goce de haberes. Ni tampoco se planteó que estos días fueron computados como a cuenta de las vacaciones futuras.
 
Por el contrario, el reclamo es el de la paralización con la continuidad del cobro de haberes. Y la masividad y fuerza del reclamo fue lo que llevó al Gobierno a apurar la medida de la cuarentena generalizada, cuando algunas de esas situaciones particulares estaban amenazando con transformarse en situaciones conflictivas.
 
Es así que se llega a la situación actual: la resignación a una paralización económica -con su posible saga de ruptura en la cadena de pagos y consecuente desempleo masivo-, que pone en la lista de prioridades problemas nuevos y urgentes.
 
Solamente en el convenio laboral del comercio -el sector a primera vista más afectado por la obligatoriedad de aislamiento social- están incluidos un millón de trabajadores. Y es naturalmente el rubro del que más se habla. Pero hay otros, acaso más grandes, que generan menos ruido por el hecho de que se compone por individuos que trabajan por su propia cuenta y que en la mayoría de los casos no se encuentran sindicalizados.
 
Se trata de los cuentapropistas, entre los cuales se cuenta a los pequeños comerciantes (negocios de barrio, remiseros, etc.), a los prestadores de servicios a domicilio (plomeros, electricistas), a las empleadas del servicio doméstico (sólo este rubro se estima en un millón de personas) y a una vasta gama de trabajadores de la economía informal.
 
Los datos que manejan las consultoras privadas es que de los 20 millones de puestos de trabajo, apenas la mitad corresponden a asalariados registrados, mientras que unos 4,8 millones son informales y unos 5,2 millones cuentapropistas.

 
Hay cierto consenso respecto de que el monto de la economía informal es no menos de un tercio del total de la actividad productiva. Y no por casualidad, en su alocución del jueves, al anunciar la cuarentena, Alberto Fernández reconoció que se debía atender especialmente el caso de los trabajadores no asalariados.
 
 
Prioridad, salvataje al empleo
  
De manera que la dimensión de los problemas a los que se enfrentará el Gobierno recién están empezando a percibirse.
 
El primer problema que se planteará es de los empresarios del área comercial obligados a cerrar y que deben pagar sueldos. Por lo pronto, ya se supo de los primeros casos en los que empresarios comunicaron al personal que justificarían las licencias pero sin pagar los jornales. Y ya hay un debate sobre qué tan clara es la normativa legal al respecto.
 
Pero más allá de lo que diga la ley, el Gobierno sabe que se enfrenta a un enemigo más poderoso: la fuerza contundente de las cajas vacías en los negocios. Sin ingresos, no hay forma de pagar. Y la ruptura en la cadena de pagos está a la vuelta de la esquina para los rubros más golpeados, como restaurantes o agencias de viajes, que según estimaciones empresariales perdieron en la última semana un 80% de sus ingresos. 
 
Con lo cual, las alternativas que se presentan son preocupantes: suspensiones, despidos, embargos, cierre. Para evitar ese colapso ya se empezaron a tomar algunas medidas, como las que anunció el Banco Central para permitir que las empresas problemáticas no caigan en la categoría de deudores que les impida ser objeto de crédito. Y además se establecerán líneas especiales a baja tasa de interés para quienes necesiten un refuerzo para pagar sueldos.
 
Pero de momento todo luce insuficiente. Porque aun cuando la parte de la economía formal pudiera ser rescatada, falta la otra parte.
 
"Hay que realizar un plan para estas personas que no son jubilados, no tienen Asignación Universal por Hijo, son trabajadores que en muchos casos viven al día y de conseguir trabajos eventuales que hoy han desaparecido", escribe en su último informe el consultor Salvador di Stefano, influyente en el ámbito de los productores rurales.
 
Y precisamente allí en la actividad agropecuaria es donde las mismas agremiaciones que hace dos semanas se levantaban en protesta contra las retenciones a la exportación acaba de emitir una declaración apelando a la unidad.
 
"El bien común y la unidad nos presenta una oportunidad para trabajar juntos y producir más", reza el comunicado, en cuya entrelínea se lee que, ahora más que antes, el Gobierno debería considerar aflojar la presión impositiva al sector que motoriza la economía.
 
En un sentido similar pero desde la industria, el directivo de Fiat Cristiano Rattazzi sostuvo que el país se enfrenta a "un momento épico para dejar de hablar de subsidios y empezar a hablar de creación de trabajo".
 
Pero la realidad marca que el Gobierno se moverá en sentido absolutamente inverso. No sólo tiene una convicción ideológica en ese sentido, sino que ahora hasta siente que su postura pasó a tener una legitimidad otorgada por el hecho de que grandes líderes europeos como la alemana Angela Merkel y el francés Emmanuel Macron han virado a un estatismo sin rubores.
 
Es por eso que se empiezan a escuchar insinuaciones de medidas más drásticas, tales como estatizaciones en áreas esenciales, como servicios públicos. Lo mencionaron miembros del kirchnerismo duro, como Amado Boudou, quien ya en otro momento de crisis histórica había sugerido la reestatización del sistema jubilatorio.
 
En Europa, ya directamente se habla de salvatajes masivos de empresas, incluyendo la estatización de aerolíneas y empresas automotrices. Está claro que el objetivo político número uno pasó a ser la preservación de las empresas como activo nacional y el empleo como factor de paz social.
 
En Argentina, gradualmente ese discurso está permeando, al punto que figuras que siempre combatieron al estatismo y proclamaron la ortodoxia, hoy plantean la necesidad de cambiar la mirada.
 
Entre ellos se destaca Carlos Melconian, para quien la prioridad es "garantizar la tranquilidad del trabajo y del salario". Y, en una advertencia sobre que Argentina no podrá contar con los recursos fiscales ni monetarios con los que cuentan las grandes potencias a la hora de hacer políticas contracíclicas.
 
"La Argentina es un país sin mercado de deuda y sin moneda, cuando vemos y queremos imitar lo que están haciendo en el mundo, nosotros no tenemos con qué", afirma el siempre candidato a ministro. Y advierte sobre el error que implicaría el querer volcar los recursos a estimular el consumo en vez de proteger el empleo.
 
 
La cuarentena, con un límite natural
  
Pero la parte más difícil de resolver es cómo se garantiza la tranquilidad para la mitad de los trabajadores que son cuentapropistas o que se desempeñan en el vasto sector informal. Para esos casos, las medidas clásicas de contención a la europea no parecen efectivas ni viables.
 
Y es ahí cuando se plantea la verdadera pregunta de la hora: cuánto resiste la economía argentina una paralización a la europea sin los recursos de Europa y con un tejido social mucho más frágil.
 
Y el temor principal, que así como el Gobierno fue corriendo atrás de hechos consumados -tuvo que decretar la suspensión de clases cuando ya varias escuelas habían decidido cerrar por su cuenta, restringió el tránsito cuando las provincias estaban cerrando los pasos limítrofes y decretó la cuarentena cuando los empleados pedían cerrar los comercios-, también se encuentre que, en determinado momento sea la propia población la que decida en los hechos levantar la cuarentena.
 
No se tratará de una falta de toma de conciencia sino de la imposición de un problema más contundente. A fin de cuentas, es la aplicación de un cálculo de probabilidades: mientras uno está sano, el contagio de coronavirus es una mera posibilidad; pero cuando uno está sin ingresos, la probabilidad de pasarla mal es una certeza.
 
Por Fernando Gutiérrez
 
Fuente: iProfesional
 

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02-01-2026 / 10:01
El 26 de abril de 1933, en Alemania, Hermann Göring establece la policía secreta nazi Gestapo. Fue la policía secreta oficial de la Alemania nazi. En los juicios de Núremberg, la Gestapo fue considerada una organización criminal. La función de la Gestapo era la de investigar y combatir todas las tendencias peligrosas para el Gobierno. Tenía autoridad para investigar los casos de traición, espionaje y sabotaje, además de los casos de ataques al Partido oficial y al Gobierno.

La norma de 1936 que regulaba su actuación le otorgó carta blanca y la situó por encima de la ley al excluirla de cualquier forma de control judicial. El poder de la Gestapo que más le permitía abusar era la Schutzhaft o custodia preventiva, un eufemismo para designar los encarcelamientos sin procedimientos legales, típicamente en campos de concentración. La persona encarcelada incluso tenía que firmar su propio Schutzhaftbefehl (documento donde declaraba su deseo de ser encarcelada). Esto se lograba sometiéndola a tortura.

El demente argentino que nos preside, copiando al demente alemán que perdió la Segunda Guerra Mundial, creó su propia Gestapo, una SIDE que puede detener, desde este viernes, a cualquier ciudadano en base a una reforma del sistema nacional de inteligencia impuesta por la vía unilateral e inconstitucional del decreto de necesidad y urgencia (DNU). 
Además, a la SIDE se la ha sumado un cuantioso presupuesto de gastos reservados, sin rendición de cuentas, para sobornar, legisladores, jueces y periodistas.


Tal vez por las dificultades que el Gobierno vislumbra en el futuro cercano, acaso por los efectos políticos y sociales que podría tener un brutal ajuste que no puede dejar de replicarse, posiblemente por su creciente tendencia a la política de hecho y el autoritarismo o por una combinación de todos esos factores, el Gobierno arranca el año con el DNU 941/2025, publicado este viernes en el Boletín Oficial.

Es nefasto que una reforma sobre una materia tan delicada y de contenido tan controvertido haya trascendido primero, durante el feriado de Año Nuevo, en medios y círculos políticos, y su articulado circuló ampliamente en las redes sociales. ¿Pero cómo no habría de ser así cuando en la Argentina gobernada por la extrema derecha los servicios de inteligencia contarán con autoridad para arrestar gente en contextos diversos, potestad que evoca las vigentes en la última dictadura?

Milei esperó a que se terminaran las sesiones extraordinarias del Congreso para firmar un DNU que produce una reforma total del sistema de inteligencia. La recientemente resucitada Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) incrementará su poder y su opacidad. Todas las actividades de la central de espías pasarán a ser "encubiertas".
 
Los agentes podrán aprehender personas y el Señor Cinco podrá convocar a las Fuerzas Armadas para que hagan tareas de inteligencia interior. Fuerza Patria, el socialismo, la Coalición Cívica y el FIT coinciden en señalar que el espionaje político estará a la orden del día. "Es una reforma muy regresiva y peligrosa", denunció Paula Litvachky, directora del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).
 
Hay cinco puntos especialmente graves: la posibilidad de detener sin orden judicial; que las Fuerzas Armadas y las fuerzas de seguridad van a poder hacer tareas de inteligencia interior cuando la SIDE lo requiera; que los militares van a negociar el presupuesto y los recursos con el jefe de la SIDE; la eliminación de la DNIEM, que profundiza la politización de la defensa militar; y la contrainteligencia que investigará las fugas de información, en lo que será una maniobra para perseguir al periodismo crítico.
 
La Opinión Popular
 

 

01-01-2026 / 21:01
Primero, el gobierno para los ricos de Javier Milei arremete contra el poder adquisitivo de sectores medios pisando salarios, destruyendo empleos de calidad y con políticas que alteran los precios relativos en detrimento de la demanda a través la liberalización brusca de precios en rubros de gastos insustituibles que aumentan considerablemente más que la medición oficial de inflación (como en salud, tarifas de servicios públicos, combustibles y alquileres).
 
De esa forma, consiguieron neutralizar el boom del consumo en rubros distintivos del paisaje urbano nacional, como en este caso del sector gastronómico, asimilando progresivamente el perfil local de consumo al común de las ciudades latinoamericanas que carecen de sectores de ingresos medios nutridos.
 
Sus sociedades son mucho menos integradas, es habitual la existencia de circuitos exclusivos para la clase alta y otros para la clase baja y casi no hay espacios comunes, como los que están depredándose hoy en Argentina. Liquidados estos negocios por el derrumbe de las ventas, las propiedades pueden ser compradas con menor dificultad. Es un primer obstáculo eliminado en favor del negocio inmobiliario.
 
Un segundo paso necesario para alcanzar los objetivos del gobierno de Milei es exhibir un desconocimiento absoluto del problema distributivo negando terminantemente sus efectos e inclusive, para intentar validar su relato, manipulando las estadísticas oficiales. Desde el oficialismo, repiten hasta el hartazgo que el consumo no cae y atacan a todo aquel que lo insinúe. Ricardo Darín puede dar fe.
 
Los medios de comunicación más influyentes tampoco hacen eco del drama de la gran mayoría de los comercios. No sólo de gastronomía. Es muy difícil encontrar un rubro en los dos últimos años, no vinculado al negocio financiero, de extracción de recursos naturales o de energía, que hoy se salve de la depresión.
 
Con un estilo más sofisticado que el de Guillermo Moreno, mejor tecnología y blindaje mediático operan sobre el Indec. Lo principal no radica en una medición subestimada de la inflación que, por caso, entre noviembre de 2023 y el mismo mes de 2025 arrojó 18,5 puntos porcentuales menos de aumentos de precios que el IPC de la Ciudad de Buenos Aires. Ahí no está el grueso del ocultamiento del deterioro de los ingresos.
 
El gobierno se concentra en aplicar cambios metodológicos en áreas de impacto en los grandes números de la economía, pero donde, al mismo tiempo, existen dificultades de medición rigurosa. De esa forma, evitan que surjan estudios frecuentes y consistentes que puedan contradecirlos de forma contundente.
 
Sin embargo, los cambios metodológicos en el cálculo de la evolución de los salarios de los trabajadores informales derivan en resultados grotescos. Esconden el drama social de disminución del consumo e inciden de forma determinante en una virtual disminución de la pobreza.
 
Según los datos oficiales, la informalidad laboral alcanzó el 43,3% en el tercer trimestre de 2025. No obstante, en base a la medición salarial del Indec, el crecimiento de la informalidad debería entenderse como algo natural y que inclusive debería haber sido considerablemente mayor (en el cuarto trimestre de 2023 era de 41,4%).
 
Esos trabajadores, según las mediciones oficiales, a lo largo de los dos últimos años consiguieron vencer por goleada a la inflación y lograron también aumentos salariales muy superiores a los obtenidos por los trabajadores registrados, tanto del sector público como del privado. Todo eso a pesar de haber tenido que soportar una crisis que incluyó en diciembre de 2023 la segunda mayor devaluación en 35 años y picos históricos de inflación.
 

31-12-2025 / 09:12
Para disimular el ajuste, las coimas a Karina Milei y los sobreprecios con los medicamentos para personas con discapacidad, el Gobierno directamente cerró la Andis. Pasará a ser una secretaría en el área de Salud y el cambio impactará de lleno en la vida de los afectados, ya que sus funciones serán degradadas y recortadas, contra las recomendaciones de la ONU que tienen rango constitucional desde 2008. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dijo que la medida busca transparencia, pero omitió referirse a la causa por sobreprecios que involucra a altos mandos de la Casa Rosada. El organismo, que ya había sido desguazado, volverá a regirse por el "modelo médico" descartado hace décadas.
 
Si hubo corrupción en discapacidad, que al menos no se note tanto. Mientras la causa de las coimas avanza a paso firme en Comodoro Py -la semana pasada declaró Ornella Calvete, una de las imputadas por los sobreprecios en la compra de medicamentos -el Gobierno decidió borrar del organigrama del Estado a la Agencia Nacional de Discapacidad, cuya sigla Andis se había popularizado a la par del "tres por ciento para Karina (Milei)" gracias a los audios filtrados de su extitular, Diego Spagnuolo.
 
"La Andis, como la conocemos, dejará de existir", anunció Adorni. La medida tiene su peso simbólico, pero también práctico: las funciones del organismo serán degradadas y recortadas, y pasará a ser una mera secretaría dentro del Ministerio de Salud. Perderá su autonomía y su transversalidad, contradiciendo las recomendaciones de la Convención de la ONU a la que el país adhirió con rango constitucional en 2008.
 
El anuncio llegó en el último día hábil del año, como la frutilla del postre de un 2025 marcado no sólo por las coimas y la revelación de un entramado organizado para el robo a las personas con discapacidad, sino también por el ajuste brutal a las instituciones que les brindan apoyo en salud y educación, además del recorte en las pensiones, algo que también está proyectado para el 2026.
 
Así figura en las metas del presupuesto, que prevé dar de baja a casi 200 mil beneficiarios, por más que el propio Adorni haya querido acusar a la prensa de mentir sobre el tema en su conferencia de ayer. Ese ajuste también consta en las obligaciones de recorte del gasto que el Gobierno firmó con el FMI a mediados de este año.
 
Para justificar la medida, el jefe de gabinete sostuvo que el objetivo buscado fue "eliminar toneladas de capas burocráticas, descontrol administrativo y manejos incompatibles con una política transparente", que arrastraba la Andis. De las coimas, nada.
 
Entre esos "manejos incompatibles" con la transparencia reiteró el artilugio de las pensiones mal otorgadas (omitió recordar su paso de comedia cuando divulgó la fake news de la "radiografía del perro") y al combo le agregó "médicos que avalan trámites sin respaldo clínico y organizaciones que facturaron sin prestar servicios (SIC)".
 
Nada dijo, en esa materia, sobre las coimas que empresarios farmacéuticos les pagaban a los funcionarios de su propio gobierno, como Karina, tal como consta en la causa que llevan adelante el fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello.
 
En paralelo a la causa de Comodoro Py, sobre el propio Adorni y otros funcionarios del Gobierno pesa un fallo de la justicia federal de Campana que les dio la semana pasada cinco días hábiles para aplicar a fondo la Ley de Emergencia en Discapacidad, bajo apercibimiento de multas económicas y la posibilidad de que se abra otra investigación penal por incumplimiento de los deberes.
 

30-12-2025 / 10:12
La llamada "doctrina Bullrich", con la que el Gobierno nacional se regodea y pretende exaltar la cruel política represiva instalada por la exministra de Seguridad, encontró un fuerte límite judicial. El juez en lo contencioso administrativo Martín Cormick declaró la "nulidad" e "ilegitimidad" del "protocolo antipiquetes" o "antiprotesta" que convirtió la protesta social en un delito en flagrancia y que fue utilizado durante estos dos primeros años de administración libertaria para atacar a quienes se manifiestan en defensa de derechos con la excusa de despejar la calle, para infundir temor y desmovilizar.
 
La resolución es la respuesta a un amparo colectivo promovido por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) al que adhirieron numerosas organizaciones, sindicatos, movimientos sociales, dirigentes e incluso personas afectadas en las movilizaciones. Rápidamente, el Gobierno respondió que apelará la declaración del juez federal.
 
El famoso "Protocolo para el mantenimiento le orden público", una creación que Bullrich anunció apenas llegó Javier "el Loco" Milei a la presidencia, se plasmó en la Resolución 943/23 que, según el juez, se "inmiscuye" en facultades que solo tiene el Congreso a punto tal que para restringir el derecho a protestar con instrucciones dirigidas a las fuerzas de seguridad, modificó leyes penales, procesales, derechos constitucionales y hasta las normas orgánicas policiales. El mecanismo de saltear al Poder Legislativo por distintas vías (como los DNU y resoluciones) es una constante del Gobierno nacional que no siempre encuentra freno.
 
El fallo de Cormick es categórico: "Bajo el ropaje de un Protocolo interno -dice-- y por medio de una Resolución Ministerial" "se regulan derechos constitucionales y convencionales" como el "derecho a peticionar a las autoridades (artículo 14 de la Constitución)", "el derecho de reunión (artículo 21 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos)" y se trastocan el "Código Penal" (el artículo 194 que al entorpecimiento del transporte) y el alcance de lo que se considera "flagrancia".
 
"El Ministerio asume, solapada pero efectivamente, competencias legislativas que no le son propias", advierte el juez. La declaración de nulidad implica que la resolución en cuestión (el protocolo) no se puede aplicar. El ministerio, ahora a cargo de Alejandra Monteoliva -alguien de suma confianza de Bullrich, continuadora de sus políticas-apelará y ahí se discutirá si ese recurso suspende el efecto de la sentencia. La apelación tiene tres días hábiles. Es decir, o apelan durante el día de hoy o salvo que pidan habilitación de feria y sea otorgada, pasa a febrero. De ser así, durante este mes, si hubiera protestas, no se podría aplicar el protocolo.
 
Ambas funcionarias se despacharon en sus redes sociales. "Sin protocolo no hay orden, hay caos", recurrió al eslogan habitual Monteoliva. "Un juez dictó una medida que intenta avanzar sobre el Protocolo Antipiquetes. Este avance responde a la vieja política que no quiere paz ni orden en la Argentina", agrega. Anuncia la apelación y alega que el protocolo tiene fundamentos "técnicos jurídicos y operativos", que en rigor es de lo que el magistrado dice que carece.
 
En su cuenta de "X" Bullrich puso una foto donde se ve una columna de manifestantes con banderas del Partido Obrero y PTS, un carril liberado y una hilera de policías paraditos sin hacer nada. Ya se sabe que lo habitual es la represión, incluso contra grupos vulnerados como los adultos mayores, niños y personas con discapacidad.
 
La actual senadora dice que el protocolo "fue validado por decenas de jueces". Es una frase engañosa, porque hasta ahora no hubo pronunciamientos de fondo. Es más, ella forzó el apartamiento del primer juez -Sebastián Casanello-- que dictó una cautelar alertando sobre la violación de estándares internacionales de derechos humanos.
 

29-12-2025 / 09:12
La metodología del Indec para algunos indicadores centrales de la economía y la sociedad vienen recibiendo cuestionamientos debido a la distancia que existe entre las mediciones y lo que ocurre en la realidad.
 
Un informe de Centro de Economía Política Argentina (CEPA) analizó en detalle las distintas controversias en torno a las estimaciones del organismo de medición oficial y encontró claras inconsistencias en las cifras sobre salarios -que impactan en el cálculo de la pobreza-, en las de pobreza e inflación -por la sub ponderación de indicadores claves- y en la estimación de la actividad económica -con la que evitaron titulares sobre el ingreso de la economía en recesión-.
 
Las modificaciones en las formas de calcular, para que los datos se adapten a la narrativa del gobierno de Javier "el Loco Milei, no solo agregan descrédito a las estadísticas oficiales e imposibilidad de realizar comparaciones certeras con años previos, sino que subestiman problemáticas graves a las que el Estado debería ubicar en el eje de sus políticas.
 
El reporte reveló que entre la asunción de Milei en el Ejecutivo y mayo de 2025, el salario del empleo no registrado publicado por Indec registra un aumento real acumulado de 27,2 por ciento, "mostrando un desacople significativo respecto del resto de los asalariados".
 
El dato tiene como base a la EPH, que por cambios metodológicos introducidos desde fines de 2023 "comenzó a captar con mayor precisión ingresos no laborales previamente subregistrados (Tarjeta Alimentar, pensiones no contributivas, Progresar y otros programas)".
 
El problema, de acuerdo con CEPA, es que el instituto no explicó el impacto de estas modificaciones sobre la comparabilidad histórica de la serie. "Esta mejora en la captación de ingresos afecta no sólo la medición del salario no registrado, sino también la estimación de la pobreza y la comparación con otros indicadores salariales, como el salario registrado del SIPA", remarcó el documento.
 
Sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la dificultad está relacionada con el uso de una canasta de consumo y una estructura de ponderadores que no resultan representativas de los patrones de consumo actuales de los hogares. Por ejemplo, no pondera de forma adecuada los fuertes aumentos tarifarios, de alquileres y de combustibles.
 
"Así, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, la inflación acumulada sería de 288,2 por ciento con ponderadores actualizados, frente al 249,5 por ciento resultante de la metodología vigente, una brecha cuya relevancia ha sido señalada incluso por el FMI", sostiene CEPA.
 
La medición de la pobreza es otro de los indicadores que quedó en el centro de las críticas. Por un lado, la Canasta Básica Total (CBT) se construye a partir de una relación gasto alimentario-no alimentario que subestima el peso actual de los servicios y el transporte, explica el reporte.
 
"En la última medición, la CBA representa el 45 por ciento de la CBT, un valor significativamente superior al observado en encuestas previas de gastos de los hogares", afirma CEPA. El impacto en el número final contiene entonces la subestimación del componente no alimentario "en un contexto de fuertes aumentos tarifarios".
 

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