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"El día que la pandemia termine va a haber un banderazo de los argentinos de bien". Alberto Fernández
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Nacionales - 20-03-2020 / 19:03
LLAMÓ A ALBERTO Y LE DIO UN INSÓLITO CONSEJO ECONÓMICO EN MEDIO DE LA CRISIS

Macri cuestionó las medidas contra la pandemia porque "perjudican la economía"

Macri cuestionó las medidas contra la pandemia porque
Alberto Fernández, en medio de todas sus tareas, también recibió un llamado de Mauricio Macri, quien tenía una sugerencia para el presidente. Al parecer, el dirigente del PRO no está de acuerdo con el aislamiento social por la paralización de la economía del país.
El pasado jueves 19 de marzo fue un día agitado para el gobierno nacional. Alberto Fernández mantuvo ayer reunión con gobernadores y terminó de diagramar el decreto que implementaría el aislamiento preventivo y obligatorio.
 
Pero en medio de todas sus tareas, también recibió un llamado de Mauricio Macri, quien tenía una sugerencia para el presidente. Al parecer, el dirigente del PRO no está de acuerdo con el aislamiento social por la paralización de la economía del país.


La política sugerida por Macri es la del gobierno del primer ministro inglés conservador Boris Johnson, de adoptar medidas laxas para hacer frente al brote del covid-19 con tal de no perjudica a las empresas. En una carta, de un grupo de 229 científicos de universidades británicas, se afirma que esa estrategia "pone en peligro más vidas de lo necesario". Ya el pasado 13 de marzo, el ex mandatario escribió en su cuenta de Twitter y aconsejó: "Ante estas situaciones es fundamental reaccionar de manera racional, proporcional y equilibrada, y evitar que el miedo controle nuestras decisiones".

En 1743, cuando un rebrote de la peste bubónica amenazó llegar a Inglaterra desde sus colonias, los comerciantes londinense reaccionaron airados ante la posibilidad de cortar el comercio para prevenir el desastre. El parlamentario inglés Horace Walpole le comentaba a su amigo Sir Horace Mann: "La ciudad está furiosa, pues Ud. sabe, para los comerciantes no hay peor plaga que un freno en los negocios".
 
El Presidente Fernández se puso a la cabeza de la lucha contra la epidemia, ordenando la cuarentena de millones de personas en el país por el tiempo que fuera necesario. Esa orden está siendo cumplida, siendo clave para evitar la propagación.
 
Por su parte, Macri disolvió o achicó entidades estatales relacionadas con la salud. Los fuertes recortes de la Salud Pública son propios del neoliberalismo, y las consecuencias están a la vista. Se olvidan que la Salud es un derecho humano.
 
Todos los consejos sobre prevención del virus empiezan diciendo que hay que lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón. Pero también debería incluirse el lavado de cerebro, o sea pensar, usar nuestra cabeza y renovar las ideas, tirando las neoliberales viejas.
 
Por último pero no menos importante, para afrontar una crisis de esta índole la sociedad debe tener lazos de solidaridad muy firmes. En Argentina, lamentablemente, el 40 por ciento de Macri en 2019 es poco solidario, como lo mostraron otra vez las patronales sojeras macristas.
 
La Opinión Popular

 
Macri se encuentra cumpliendo con la cuarentena obligatoria en su quinta Los Abrojos. Está en buenas condiciones de salud y no tuvo que hacer la que corresponde a quienes hayan viajado al exterior, porque solo viajó a Guatemala el 2 y 3 de marzo, un país que no está dentro de los países de riesgo, aunque esa medida de cuarentena fue tomada varios días después de su regreso.
 
En cambio, sí le caben las restricciones para los mayores de 60 años, ya que en febrero cumplió 61. Pero está en buenas condiciones de salud y no registra ninguna de las comorbilidades que son consideradas de riesgo, como diabetes, hipertensión o problemas respiratorios.
 
"De todos modos, hay que cuidarse", es el mensaje que le da a su familia y amigos y también difundió la semana pasada por las redes sociales.
 
Fuentes: Infobae y El Destape
 

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01-10-2020 / 11:10
La Corte Suprema de Justicia volvió a mostrar que es la cabeza de un poder elitista y aristocrático que se rige por criterios que no siempre tienen a la Constitución y a la Ley como norte. La aceptación del per saltum presentado por los jueces Bruglia, Bertuzzi y Castelli, trasladados "a dedo" por Mauricio Macri sin acuerdo del Senado, interrumpe la intervención de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo como si el caso tuviera la gravedad institucional que exige ese instrumento de excepción.
 
La oposición macrista había acompañado la presión de Clarín con un escrache fascista para que Ricardo Lorenzetti votara este fallo, cosa que sucedió. Aunque es cierto que la Corte Suprema no resolvió la cuestión de fondo, es decir la aceptación o el rechazo de los peticionantes, por lo cual el festejo de la derecha política y mediática es prematuro como también lo es el enojo del Gobierno nacional.
 
Pero el solo hecho de aceptar jugar este juego, tal como se lo viene exigiendo el bombardeo de los grandes medios macristas porteños, precipita un conflicto de poderes al poner en tela de juicio la intervención del Senado en la búsqueda de superar el enchastre que dejó Mauricio Macri con estos y otros traslados de jueces al estilo de un monarca.
 
La derecha está eufórica porque -dice- la Corte emite una "señal de fortaleza" a los otros dos poderes del Estado. Lo que no dice -porque desnuda su intención y su esencia- es que, a la vez, da una señal de debilidad, de sumisión, a los poderes fácticos, económicos y mediáticos, los que no necesitan del voto popular.
 
Esta Corte que saca pecho ante el gobierno del Frente de Todos, ¿qué hizo durante el cuatrienio macrista cuando los jueces eran hostigados y volteados como muñecos por el contenido de sus sentencias, o apretados por la "mesa judicial", ese engendro que no escandalizaba ni a los cortesanos ni a la gran prensa hegemónica?
 

01-10-2020 / 09:10
La crisis económica y social causada por la pandemia volvió a visibilizarse esta vez en forma de números: 11,7 millones de personas quedaron bajo la línea de pobreza, el 40,9 por ciento de la población residente en los 31 aglomerados urbanos que releva el Indec. De ese total, el 10,5 por ciento son indigentes. Es decir, no alcanzan a cubrir una canasta básica alimentaria. Se trata de 2,9 millones de personas.
 
Los datos corresponden al primer semestre del año, que estuvo marcado por una fuerte caída de los ingresos y el aumento de la desocupación como consecuencia no deseada de las medidas de aislamiento preventivo para frenar el avance de la covid-19. En su comparación interanual, la pobreza subió 5,5 puntos porcentuales, desde el 34,5 por ciento que registraba entonces el indicador oficial. La indigencia pasó de 7,7 a 10,5, con un alza interanual de 2,8 puntos porcentuales.
 
Estas cifras profundizan una crisis que parecía haber tocado fondo hacia el fin del gobierno de Mauricio Macri: el candidato que prometía pobreza cero entregó un país con 35,5 por ciento de personas bajo la línea de pobreza y 8 por ciento de indigencia. A pesar de la profundización de la recesión que generó el coronavirus, el balance contra 2019 marca que Cambiemos provocó un mayor aumento de la pobreza en un contexto de normalidad.
 
La política económica del macrismo pegó tan duro como la pandemia: la pobreza en Argentina aumentó 5,4 por ciento durante los meses más severos de la crisis sanitaria que castiga a la humanidad, y 5,2 por ciento durante la gestión de Macri, que en el segundo semestre de 2016, el primer dato oficial que publica el Indec, afrontaba una pobreza del 30,3 por ciento. 

30-09-2020 / 10:09
30-09-2020 / 10:09
En el marco de la ofensiva de la derecha mediática, política y empresarial, los cinco jueces supremos dejaron de lado sus notorias diferencias para plantar una ficha en el tablero de la política. Con la decisión unánime de hacer lugar a un per saltum y congelar la situación de los jueces Bruglia, Bertuzzi y Castelli hasta definir el fondo de la cuestión el máximo tribunal se coloca en una posición supraconstitucional de árbitros institucionales, pasando por encima de los procedimientos previstos y la voluntad de los tres poderes del Estado sin haber acreditado una urgencia para hacerlo.
 
Incluso si la sentencia definitiva resuelve que los magistrados deben regresar a los cargos para los que tienen acuerdo, resultará que todo lo actuado por el Consejo de la Magistratura, el Senado, el Presidente de la Nación y los jueces y fiscales de instancias inferiores, siempre de acuerdo a las normas constitucionales, queda supeditado al capricho de una Corte que, cínicamente en nombre de la "República", se adjudica más poderes que los que establece la Constitución. Todo cimentado sobre una legitimidad que otorgan cero votos.
 
Si, por el contrario, falla a favor de los tres jueces que habían sido trasladados a dedo por Mauricio Macri, le darán un golpe mortal al esquema jurídico. Con ese antecedente, todos los cargos vacantes podrían cubrirse a dedo, prescindiendo de los concursos y del acuerdo del Senado, echando por tierra el procedimiento previsto por los constituyentes. En cualquiera de los casos, los cinco supremos se habrán arrogado más facultades que las que ya tienen, que no son escasas: un grosero avance sobre las instituciones.
 
En el gobierno no dudan de que el apuro que mostró el presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, y al que se plegaron los otros jueces del cuerpo es la prueba que delata el carácter político de la decisión que tomaron para defender la casta judicial. El hecho de que cuatro de los cinco asistieran al Palacio en lugar de acordar de manera telemática, tal como venían haciendo, también se leyó en el mismo sentido. Sabemos la Corte tenemos: una casta macrista, privilegiada y reaccionaria, hostil a todo interés popular.
 

29-09-2020 / 10:09
La causa de las Fotocopias de los Cuadernos Fénix va camino a la nulidad tantas veces planteada por las víctimas de esa maniobra de persecución mediático judicial. La Cámara de Casación ordenó que le entreguen los registros audiovisuales de las declaraciones de los arrepentidos, que fueron la piedra basal de las acusaciones pese a que nunca se confirmó nada de lo que supuestamente confesaron y, lo importante, nunca se mostraron esas grabaciones.
 
La ley del Arrepentido, instrumento Made in USA impulsado por el propio Mauricio Macri, exige que se registren esos acuerdos de colaboración que se daban con el fiscal Carlos Stornelli y luego convalidaba el juez Claudio Bonadio.  
 
Nunca mostraron esos registros pero los jueces trasladados a dedo por Macri, Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, convalidaron todo en base a lo que Bonadio y Stornelli plasmaban por escrito. Ahora la Cámara Federal de Casación Penal, la máxima instancia en materia penal del país, exige lo obvio, lo que dice la ley.
 
La resolución llegó tras una audiencia con planteos de varios abogados defensores de funcionarios y empresarios encuadernados, y dice: "Como medida para mejor proveer y con suspensión del plazo de deliberación, requiérase -con carácter de urgente- al Juzgado Criminal y Correccional Federal 11 remita a esta judicatura soporte fílmico, digital u otro medio técnico en el cual se hayan registrado las declaraciones efectuadas en el marco del acuerdo de colaboración por los imputados arrepentidos".
 
Distintos abogados y encuadernados reclamaron desde el inicio del expediente el acceso a esas grabaciones, si es que existen. Si no existen violaron la ley.
 

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