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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 20-03-2020 / 10:03

Aislamiento social, preventivo y obligatorio

Aislamiento social, preventivo y obligatorio
Alberto Fernández recibió a los gobernadores provinciales para coordinar una cuarentena total en el país e intentar achatar la curva de infectados por coronavirus. El aislamiento obligatorio que dispuso el Presidente para enfrentar al coronavirus rige desde las 0 horas de hoy viernes y hasta el 31 de marzo. Toda la población debe permanecer en su casa y sólo puede desplazarse en su barrio para la compra de productos esenciales. Hay excepciones para garantizar que nada falte.
El presidente Alberto Fernández se reunió con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, el domingo pasado. Con legisladores de la oposición el miércoles. Con los gobernadores el jueves, en Olivos. Para terminar, anunció el aislamiento social flanqueado por gobernadores: el santafesino Omar Perotti, el jujeño Gerardo Morales, Kicillof y Rodríguez Larreta. Dos peronistas, uno de PRO, un radical.
 
El aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por Fernández, con el acuerdo de los mandatarios provinciales, comenzó a regir en el primer minuto de este viernes y se extenderá hasta el próximo 31 de marzo, con el fin de mitigar la expansión de la pandemia de coronavirus en todo el país. Así surge de lo dispuesto por el decreto 297/2020.
 
La obligación de permanecer en las residencias habituales y de abstenerse de concurrir a los lugares de trabajo, como así también la prohibición para el desplazamiento por rutas, vías y espacios públicos a fin de prevenir el contagio del virus COVID-19 regirá durante 12 días, de acuerdo con la norma, que prevé severas sanciones, contempladas en el Código Penal, para quienes infrinjan las restricciones.
 
El Presidente mencionó la palabra "enemigo" el domingo. El diputado radical Mario Negri se valió de "batalla" y calificó al Presidente como "comandante". En ese contexto, el rol de Fernández se metamorfosea, trasciende el rol de mandatario. Lidera una lucha nacional, en la que están en juego una cantidad no precisada de vidas.
 
Las medidas adoptadas no concuerdan con el estado de sitio previsto en la Constitución. Tampoco tienen precedentes idénticos en democracia. Así como el desastre económico revitaliza el intervencionismo estatal, la restricción de libertades configura empoderamiento de las fuerzas de seguridad, nacionales y provinciales.
 
La pandemia se propagará, asumió Alberto que optó por su habitual tono reflexivo. Sobran motivos para preocuparse. Los expertos anticipan el agravamiento de la pandemia y aconsejan ralentizar. El Presidente alertó contra la psicosis, una reacción colectiva que puede inducir a la violencia.
 
Pero, si la gente común acata las reglas de convivencia, si se queda en sus hogares saliendo solo lo imprescindible, la batalla contra el virus tendrá mejores perspectivas. Dicha sabiduría colectiva coadyuvaría al objetivo de evitar abusos o prepotencias de agentes de seguridad.
 
Fernández afronta un desafío inesperado sin libreto previo, sin hoja de ruta. Hasta ahora da en la tecla. Dialoguista y decisionista a la vez, elige el rumbo correcto en el paquete económico, en los consejos al pueblo argentino, en las medidas de confinamiento, en las relaciones con la oposición. Esas no son condiciones suficientes para lograr los resultados ansiados y merecidos por la mayoría de los argentinos. Pero, hasta hoy, conforta y contiene verlo ahí, al timón.
 
La Opinión Popular

 
LAS PRINCIPALES MEDIDAS, UNA POR UNA
 
Coronavirus: Alberto Fernández anunció la cuarentena total hasta el 31 de marzo
 
El presidente Alberto Fernández estableció lo que se denominó "aislamiento social preventivo obligatorio", una cuarentena general, desde la 0 hora del viernes 20 hasta las 24 del martes 31 de marzo. La decisión, que calificó de "excepcional en un momento excepcional", fue anunciada luego de un encuentro con todos los gobernadores en la quinta de Olivos.
 
Explicó que era al efecto de reducir todo lo posible la curva de contagios por la epidemia de coronavirus de manera que los nuevos casos puedan ser tratados adecuadamente por el sistema de salud. Argumentó que debió llegar a esta drástica decisión debido a que las 30 medidas tomadas hasta el momento no alcanzaron a convencer a toda la población de la conveniencia de quedarse en sus casas para evitar la propagación del virus.
 
Habrá actividades exceptuadas para garantizar el abastecimiento de rubros esenciales como alimentos, medicamentos y combustibles.
 
"El primer deber de un gobernante es garantizar cuidar la salud y la integridad física de los habitantes. Si nos quedamos en casa, nos preservamos todos", definió. El texto del DNU publicado en el Boletín Oficial le otorga la posibilidad de prorrogar la cuarentena "el tiempo que se considere necesario en atención a la situación epidemiológica".
 
La medida establece que las personas deberán permanecer en su casa o en la casa en la que se encontraban a las 0 de este viernes. A partir de ahí prohíbe la libre circulación por rutas y espacios públicos, estableciendo excepciones de desplazamiento mínimos para adquirir productos indispensables en comercios de proximidad, supermercados, farmacias, veterinarias y ferreterías.
 
Hay una lista de actividades exceptuadas porque se consideraron necesarias en la urgencia, como los casos de personas que se desempeñan en las áreas de Salud, Seguridad, Defensa, Migraciones y Bomberos. También las autoridades políticas de los gobiernos, nacional, provinciales y municipales, el servicio diplomático y un mínimo de funcionarios del Poder Judicial.
 
Seguirán operando comedores escolares y comunitarios, lo mismo que los medios de comunicación, el transporte público, las estaciones de servicio, la recolección de residuos, personas que trabajan en la asistencia de otras y quienes se desempeñen en la industria en rubros esenciales. Los cajeros automáticos también permanecerán activos.
 
Fernández advirtió que las fuerzas de seguridad garantizarán el cumplimiento de la norma y será inflexible con quienes no la cumplan. Ayer se registraron 31 nuevos casos y ya son 128 los contagiados por el Covid-19 en todo el país. Nuevamente, la mayoría correspondieron a la provincia y a la ciudad de Buenos Aires.
 
Pese al aumento de casos, una de las noticias del día fue la cantidad de vehículos que hicieron fila desde primera hora para ingresar a lugares de veraneo como Pinamar o Villa Gesell, ignorando las recomendaciones oficiales de restringir todo lo posible los movimientos y de no tomarse la cuarentena como un período de vacaciones.
 
Para que se sienta un poco menos el parate, el Gobierno moverá feriados. A los ya establecidos para el lunes 23 y el martes 24, se les sumará el del jueves 2 de abril que pasará al martes 31 de marzo, mientras que el lunes 30 será un feriado puente. En definitiva, de los ocho días inicialmente hábiles abarcados por la cuarentena, la mitad serán feriados.
 
La cuarentena general, recomendada por los especialistas en salud, había quedado casi resuelta luego del encuentro con los jefes de los bloques legislativos del miércoles. Casi todos los opositores se expresaron a favor de endurecer las medidas de prevención. Pero quedaba pendiente una conversación con los gobernadores, porque para que el operativo sea efectivo será indispensable la coordinación de las fuerzas nacionales con las provinciales.
 
Otro de los objetivos de la decisión que se adoptó tiene que ver con la necesidad de unificar criterios en todo el país. Se habían registrados casos de intendentes que habían cerrado sus municipios, gobernadores que habían adoptado una decisión similar en las provincias y otros que no. En definitiva, urgía establecer un criterio común, que ahora se extenderá por igual a todo el territorio nacional.
 
Los gobernadores llegaron por la tarde a la quinta de Olivos, donde los recibió Fernández con casi todo su gabinete. Los ministros expusieron acerca de las medidas que fueron tomando en los últimos días. En ese sentido, el ministro de Economía, Martín Guzmán, fue consultado por el paquete de 700 mil millones de pesos lanzado para contrarrestar la parálisis de la cuarentena. Fernández insistió luego que habrá también una ayuda para monotributistas y trabajadores eventuales. Hablaron casi todos los gobernadores.
 
Hubo tres que participaron por videoconferencia --el de Catamarca, Raúl Jalil; el de Mendoza, Rodolfo Suárez; y el de Tierra del Fuego, Gustavo Melella--, mientras que Axel Kicillof no estuvo porque realizó sus propias reuniones con intendentes bonaerenses: llegó a la quinta directamente en helicóptero desde La Plata para el anuncio. Una de las grandes preocupaciones es lo que pueda suceder con el virus en el Conurbano.
 
Una inquietud que expresaron los gobernadores fue su imposibilidad de pagar los sueldos provinciales con la merma que seguramente sufrirá la recaudación. El Gobierno contó que tenía sus propios grandes problemas en el rubro, pero que buscaría también atender esa urgencia. El ministro de Salud, Ginés González García, planteó cuatro escenarios de posible desarrollo de la pandemia en el país que dejó a todos muy preocupados.
 
Incluso en el caso del escenario más leve, como el denominado "intermedio temprano", plantea una duplicación de casos cada tres días hasta el 31 de marzo y a partir de ahí se conseguiría un aplanamiento de la curva gracias a la cuarentena estricta, copiando lo sucedido en China. Al oír este pronóstico, los gobernadores se mostraron obviamente más convecidos que antes de la necesidad de adoptar todas las medidas que hicieran falta, cuanto antes.
 
Fernández se presentó en la sala de conferencias de Olivos junto a dos representantes de la oposición --el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales-- y dos del oficialismo --el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y el santafesino, Omar Perotti--.
 
"Seguimos teniendo el problema de gente que no entiende que no puede circular por las calles", remarcó el Presidente, que presentó el decreto como una medida excepcional en el marco de lo que la democracia permite.
 
Respecto de eso, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, explicó que las Fuerzas Armadas sólo actuarán en las tareas de colaboración que les pida el Gobierno pero no en seguridad, dado que lo tienen prohibido por ley. Fernández tomó como "una bendición de Dios" que la enfermedad que se inició en China llegara unos meses después al país, porque --dijo-- "nos dio tiempo para prepararnos".
 
Hubo dos textos posteriores. Por un lado, una "carta abierta" del Presidente a los argentinos, donde desarrolló algunos argumentos. Consideró que la Argentina estaba en riesgo y que esta pandemia "es el problema de salud más grave que hemos tenido en toda nuestra vida democrática".
 
Luego se conoció el decreto de necesidad y urgencia que entraba en vigencia al primer minuto del viernes, en el que calificó las medidas de aislamiento y distanciamiento social obligatorio de "vital importancia" para controlar la pandemia para la que todavía la medicina no cuenta con una solución.
 
Por Fernando Cibeira
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

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