La Opinión Popular
                  16:36  |  Jueves 02 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 19-03-2020 / 12:03
MUCHOS DESOYERON LA RECOMENDACIÓN DE NO HACER TURISMO

A pesar del coronavirus, miles de irresponsables hacen largas colas para entrar a Villa Gesell y Pinamar

A pesar del coronavirus, miles de irresponsables hacen largas colas para entrar a Villa Gesell y Pinamar
Esta actitud es el resultado del peso enorme que adquirió en las últimas décadas el neoliberalismo. Una ideología privatista, consumista, antisolidaria y de un individualismo extremo. ¿Cómo hacer para que ese hombre (o mujer) neoliberal se comporte adecuadamente en las condiciones de una crisis humanitaria? ¿De dónde pueden surgir los impulsos solidarios y fraternales, dramáticamente necesarios para una situación como la que enfrentamos?
Ni el llamado del Gobierno a cumplir el aislamiento, ni las campañas de los propios intendentes consiguieron frenar la afluencia de personas a los partidos de la costa atlántica bonaerense. Las autoridades dispusieron revisar por auto por auto a quienes llegan.
 
Pese a la campaña de los propios intendentes de los distritos de la Costa Atlántica para que los turistas no vayan a Pinamar o Villa Gesell, cientos de personas hicieron caso omiso a las recomendaciones y viajaron igual. La postal de decenas de autos en los ingresos a Pinamar y Villa Gesell esta mañana en las redes sociales.
 
Para ingresar a Villa Gesell el intendente Gustavo Barrera habilitó solo el sector sur, donde se revisará auto por auto a los cientos de turistas que desoyendo las recomendaciones eligieron ir a esa ciudad balnearia. Algo similar sucedió en Pinamar, donde se cortaron todos los ingresos y solo se mantuvo uno, para poder controlar a quienes entraban a la ciudad.
 
"Controlamos auto por auto, reitero una vez más: en la República Argentina, el único que puede restringir la libre circulación en el territorio de la República es el Presidente, con autorización del Congreso solicitando Estado de sitio", escribió en sus redes sociales el intendente de Pinamar, Martín Yeza, ante el reclamo para que no dejara entrar a la ciudad a los turistas.
 
Tanto en Gesell como en Pinamar los intendentes compartieron en forma conjunta en sus redes sociales, pese a ser de posiciones políticas diferentes, la decisión para este fin de semana largo de cerrar negocios y restringir acceso a las playas.
 
Esta actitud es el resultado del peso enorme que adquirió en las últimas décadas el neoliberalismo. Una ideología privatista, consumista, antisolidaria y de un individualismo extremo. ¿Cómo hacer para que ese hombre (o mujer) neoliberal se comporte adecuadamente en las condiciones de una crisis humanitaria? ¿De dónde pueden surgir los impulsos solidarios y fraternales, dramáticamente necesarios para una situación como la que enfrentamos?
 
Frente a la amenaza colectiva hay que volver a la capacidad de actuar juntos en defensa de la comunidad. Es decir, actuar como pueblo y no como una suma dispersa de individuos incapaces de pensar en la suerte del otro.
 
La Opinión Popular

 
CORONAVIRUS EN ARGENTINA
 
Cientos de irresponsables viajaron Villa Gesell y Pinamar pese al pedido de aislamiento social
 
La postal de decenas de autos en los ingresos la ciudades de la costa ocurrió pese a los pedidos locales.
 
Pese a la campaña de los propios intendentes de los distritos de la costa atlántica para que los turistas no vayan a Pinamar o Villa Gesell, cientos hicieron caso omiso a las recomendaciones y viajaron igual. La postal de decenas de autos en los ingresos a Pinamar y Villa Gesell se viralizaron por estas horas en las redes sociales.
 
Para ingresar a Villa Gesell el intendente Gustavo Barrera habilitó solo el sector sur, donde se revisó auto por auto a los cientos de turistas que pese a las recomendaciones eligieron ir a esa ciudad balnearia.
 
"Con guantes, barbijos y materiales descartables nuestros trabajadores de Tránsito y Seguridad realizan los controles en el Acceso Sur, único habilitado en #VillaGesell. #Dia3 #NoSonVacaciones #EnCasaPorTodos #QuedateEnCasa", escribió el intendente de Villa Gesell en sus redes sociales, con las fotos de los controles.
 
Algo similar sucedió en Pinamar, donde se cortaron todos los ingresos y solo se mantuvo uno, para poder controlar a quienes entraban a la ciudad.
 
"Controlamos auto por auto, reitero una vez más: En la República Argentina, el único que puede restringir la libre circulación en el territorio de la República es el Presidente, con autorización del Congreso solicitando Estado de sitio", escribió en sus redes sociales el intendente de Pinamar, Martín Yeza, ante el reclamo para que no dejara entrar a la ciudad a los turistas.
 
Tanto en Gesell como en Pinamar los intendentes compartieron en forma conjunta en sus redes sociales, pese a ser de posiciones políticas diferentes, la decisión para este fin de semana largo de cerrar negocios y restringir acceso a las playas.
 
Fuente: El Destape
 

Agreganos como amigo a Facebook
01-04-2026 / 14:04
La Argentina de Javier Milei ha ingresado en una fase peligrosa: la de la construcción de una realidad paralela. Mientras las persianas de las pymes se bajan definitivamente, los comedores populares se desbordan y el consumo de leche cae a niveles históricos, el Gobierno nacional ha decidido que la mejor manera de combatir la pobreza no es con políticas públicas, sino con un lápiz y una goma de borrar en las oficinas del INDEC.


El reciente anuncio que sitúa la pobreza en un 28,2% para el segundo semestre de 2025 no es solo una provocación; es un insulto a la inteligencia de un pueblo que sobrevive en el ajuste más brutal de la historia argentina moderna. Estamos ante el "milagro estadístico" de un gobierno que pretende hacernos creer que, en medio de una recesión galopante y salarios de miseria, la pobreza ha retrocedido por arte de magia.



Javier Milei ha decidido abrazar el dogma por encima de la vida. Su gestión se ha convertido en una maquinaria de propaganda que utiliza la macroeconomía financiera para ocultar la microeconomía de la heladera vacía. Festejar un 28,2% de pobreza en un contexto de desguace del Estado, entrega de la soberanía y destrucción del mercado interno no es solo cinismo; es una declaración de guerra contra la realidad.



El Gobierno podrá seguir "dibujando" números y publicando gráficos en redes sociales, pero la calle tiene su propia estadística. Y en esa estadística, la que se mide en el boleto de colectivo, en el alquiler impagable y en el plato de comida que falta, el modelo de Milei solo ha demostrado ser un éxito en una sola cosa: en producir una miseria estructural que ningún comunicado oficial podrá ocultar por mucho tiempo. El despertar de este sueño estadístico será, lamentablemente, una pesadilla social de la que nos costará años recuperarnos.


De la redacción de La Opinión Popular

31-03-2026 / 16:03
29-03-2026 / 15:03
La gestión de Javier Milei atraviesa un momento muy complejo, atrapada en una tenaza que combina corrupción sistémica y degradación económica. La narrativa de austeridad se ha quebrado frente a pruebas judiciales contundentes: por un lado, el Caso $LIBRA, donde el peritaje técnico confirma un esquema de promoción de estafas piramidales que involucra directamente al Presidente y a Karina Milei por presuntos cobros millonarios; por otro, el escándalo de Manuel Adorni, cuya utilización de vuelos privados y un crecimiento patrimonial injustificado -que incluye mansiones y gastos de lujo- lo colocan como el nuevo emblema de los privilegios que el Gobierno prometió desterrar.

Sin embargo, el factor que transforma estos escándalos en un veneno letal para el oficialismo es el contexto de asfixia social. La paciencia popular, que hasta hace poco funcionaba como un cheque en blanco, se está agotando ante una realidad incontrastable marcada por la pobreza récord Con indicadores que ya superan el 55%, el ajuste ha dejado de caer sobre la política para ensañarse con la clase media y los sectores vulnerables; la inflación persistente, la cual, a pesar del discurso oficial, el costo de vida -especialmente en alimentos y servicios públicos- sigue demoliendo el poder adquisitivo de los salarios. A esto se le suma la crisis de expectativas: El contraste entre el "no hay plata" para comedores escolares y el despliegue de recursos en el entorno de Adorni ha roto el vínculo de confianza con su base electoral.


En definitiva, la caída en las encuestas no es solo producto de los tribunales; es el resultado de un modelo que pide sacrificios extremos a la población mientras sus máximos referentes se ven cercados por causas de corrupción que huelen a vieja política. La "libertad" parece haberse convertido, para el círculo íntimo del poder, en la libertad de gozar de privilegios mientras el resto del país cae en la indigencia.


De la redacción de La Opinión Popular

28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar