La Opinión Popular
                  17:43  |  Sábado 28 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“El contagio va a ocurrir, pero si nos quedamos en casa va a ser más lento”. Alberto Fernández
Recomendar Imprimir
Entre Ríos - 17-02-2020 / 18:02
PANORAMA POLÍTICO PROVINCIAL

Corregir inequidades, privilegios y desigualdades

Corregir inequidades, privilegios y desigualdades
Al realizar la apertura del 141 período legislativo, el gobernador Gustavo Bordet hizo especial hincapié en los esfuerzos de la provincia para llevar adelante, con fondos propios, las obras y programas desfinanciados por el anterior gobierno nacional. Se refirió así al hostigamiento que sufrió Entre Ríos respecto a los fondos por coparticipación que no recibió, partidas que nunca llegaron para obras que quedaron paralizadas o programas que desarticularon.
Al realizar la apertura del 141 período legislativo, el gobernador Gustavo Bordet hizo especial hincapié en los esfuerzos de la provincia para llevar adelante, con fondos propios, las obras y programas desfinanciados por el anterior gobierno nacional. Se refirió así al hostigamiento que sufrió Entre Ríos respecto a los fondos por coparticipación que no recibió, partidas que nunca llegaron para obras que quedaron paralizadas o programas que desarticularon.
 
El plan neoliberal de Mauricio Macri puso a la provincia y al país en un contexto lamentable. En ese sentido, Bordet habló de la situación económica provincial y la necesidad de habilitar espacios de debate para "dar una respuesta acabada a los problemas y desequilibrios estructurales que a través del tiempo han condicionado la estabilidad de la provincia".
 
En ese marco dijo que "el debate sobre la sostenibilidad del sistema previsional entrerriano es impostergable" y convocó a una multisectorial para discutir las "inequidades y privilegios" y garantizar el derecho de beneficiarios y aportantes a percibir el 82% móvil.
 
"Sustentabilidad no quiere decir ajuste, significa garantizar los derechos que tienen hoy los jubilados a seguir cobrando el 82 por ciento móvil; garantizar derechos para que los activos aportantes puedan jubilarse también con el 82 por ciento móvil", explicó Bordet y agregó "pero también significa que si no se corrigen inequidades, privilegios y desigualdades esto no va a ser posible". Pero, Bordet evitó hablar directamente del Poder Judicial, el campo y los gremios estatales. De eso no se habló, aunque dejó impresiones.
 
¿De qué otros temas no habló? No quiso ni mencionar las cláusulas "gatillo" como sistema de actualización salarial frente a la inflación. Por no incumplir unilateralmente lo pactado en la paritaria 2019, el esquema sacudió las arcas del Estado y no querría repetir este sistema, como parte de la nueva negociación salarial. No se quiere ni oír ese concepto, pero los gremios insisten en ponerlo en la mesa de discusión. Como indicación, el gobernador recalcó que Entre Ríos fue la provincia que mayor aumento dio a los empleados estatales.
 
La primera consecuencia será la duración que pudiera tener el acuerdo con los sindicatos: cualquier cierre que se pacte no será mayor a los seis meses. Los gremios pretenderían acortarlo a 90 días con la idea de revisar el proceso inflacionario. Sin un reajuste automático, los trabajadores al menos pretenden sentarse con los funcionarios para reactualizar los sueldos en lapsos breves.
 
En sintonía con la Nación, Bordet no querrá subirse a un acuerdo que empuje las expectativas inflacionarias. Sabe, además, que muy difícilmente los sindicatos vayan a aceptar un porcentaje de aumento por todo 2020 sin tener el reaseguro de la revisión. Los gremios preferirían atarse a cierres cortos para forzar la reapertura de paritarias. Esa primera aproximación no despejaría el escenario, pero abre una puerta para amortiguar un conflicto. Es un tema difícil, en que todos los actores se han manejado con mucha prudencia.

La Opinión Popular

Corregir inequidades, privilegios y desigualdades

Estrecho camino de Alberto Fernández
 
Está muy claro que Argentina está en una crisis auto infligida, que es  evidente que la deuda, en las condiciones en las que se contrajo, nunca podría ser pagada; que no se tiene de dónde sacar dinero; que las viejas fórmulas de la plata fácil (o sea la emisión monetaria) no van más; que la timba financiera macrista de los últimos años tampoco y que la deuda pública es asfixiante. Es una crisis que se vive más como agonía que como estallido.
 
Mauricio Macri fue un empresario fuerte pero un funcionario incapaz y tuvo una presidencia catastrófica. Cuando gobernó, en la alianza entre el PRO, los radicales y el grupete que sigue a Elisa Carrió, la economía nacional estuvo manejada por empleados de los organismos financieros, fondos de inversión, calificadoras de riesgo y demás. Quienes no compartían esa realidad era porque estaban ganados por el fanatismo populista.
 
¿Para qué hacer llover inversiones, hundir plata en suelo argentino, si se conseguían mejores réditos entrando y saliendo, especulando, merced a la gentileza cómplice de Macri? Al sentido común que instalaban los grandes medios y sus periodistas, esa situación tan bizarra les parecía de gran nivel. Y como no pudieron gobernar, vivieron en campaña electoral. Así les fue.
 
Ahora, el camino para evitar una nueva catástrofe económica se angosta conforme avanza el insostenible calendario de vencimientos de la brutal deuda que la gestión Macri dejó como legado a sus sucesores. A Alberto Fernández la cercanía amenazante de un nuevo default y el deterioro económico heredado lo obligan a extremar el equilibrio y aplicar el rigor de la rienda corta a propios y extraños.
 
Parafraseando a Bill Clinton en 1992 se podría decir, respecto a la situación argentina, "Es el FMI, estúpido". Así y todo nos quedaríamos cortos, porque al FMI se le deben 44.000 millones despilfarrados por Macri. Pero la deuda pública argentina es de 339.000 millones (a julio de 2019), e incluye a los bonistas privados y fondos de inversión más exigentes que el FMI.
 
Lejos de los eufemismos meteorológicos que caracterizaron a la comunicación de la administración macrista, el actual presidente no tiene pruritos en reconocer que el estado de la economía nacional es caótico y que -a diferencia de las tormentas y nubarrones de los que hablaba Macri- ese caos no llegó por generación espontánea y no se saldrá de él sin decisiones políticas firmes.
 

Corregir inequidades, privilegios y desigualdades
 
¿Se puede salir de la crisis sin defaultear?
 
El cuadro heredado de la fiesta neoliberal es de extrema gravedad. Argentina, en 2020, debería pagar deuda por 63.706 millones de dólares, de los cuales 48.868 millones de capital y 14.838 millones de intereses. No hay ni el 15 por ciento de eso para afrontar vencimientos.
 
Cualquier suma que se llegue a negociar y aceptar supondrá un duro sacrificio para millones de argentinos, postergados en sus demandas elementales de trabajo, recuperación del salario, mejora de las jubilaciones, ampliación de los presupuestos de salud y educación, reactivación de la obra pública para afrontar planes de vivienda e infraestructura, etc.
 
Juan Grabois, líder de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular y hombre cercano al Papa Francisco, manifiesta que es mejor el default que un mal acuerdo con el FMI que implique ajustes.
 
El Gobierno deberá haber un debate sobre la negociación porque habrá negociación y no capitulación ante los acreedores, como el macrismo ante los buitres. La corporación mediática está atenta para detectar tintes extremistas K en la negociación. Y serán denunciados por el "sentido común" de las corporaciones mediáticas los que sean demasiado sensibles al defender los intereses propios.
 
Porque, según la manera de ver neoliberal, los prestamistas siempre son más sensatos y más razonables. Y el que pidió prestado se tiene que jorobar porque son las reglas de juego. Quieren la chancha y los veinte, porque los que pidieron prestado fueron los del gobierno anterior con el respaldo de esos medios. Y los que se tienen que jorobar son los demás, la inmensa mayoría, el país.
 

Federales, pero no con la plata
 
Endurecimiento de Alberto
 
Este contexto de emergencia explica el endurecimiento de Alberto no solo en su discurso sino también en algunas decisiones. A semanas de que se venciera el plazo autoimpuesto para renegociar la deuda con el FMI, tensó la cuerda con múltiples referencias a la responsabilidad (más política que técnica) que habría tenido ese organismo al prestarle a la gestión de Macri una suma de dinero muy superior a la que permitían los propios estatutos del Fondo, aun sabiendo que buena parte de ese dinero terminaría alimentando la fuga de capitales.
 
El objetivo del Gobierno de Fernández al poner esa carta sobre la mesa es lograr que el reconocimiento de cierto grado de responsabilidad del FMI en la construcción de la deuda que afronta el país se traduzca en una renegociación más favorable para los intereses de Argentina, algo que presionaría a los deudores privados.
 
La postergación unilateral por parte del Gobierno del pago del bono Dual que vencía la semana pasada es otra señal de "mano dura" frente a los mercados. Pero como el camino en angosto y el equilibrio una obligación, el Presidente también dejó mensajes inequívocos de disciplina fiscal y de prudencia monetaria, principales exigencias del FMI en cualquier negociación.
 

Relación Nación - Provincia en temporada de vacas flacas
 
Rigidez puertas adentro
 
La versión más dura de Alberto no rige solamente para los acreedores, a la propia tropa también le tocó el rigor de la rienda corta. Con sus declaraciones en contra de los "presos políticos" le dejó en claro al panperonismo del Frente de Todos que no le gusta que le marquen la cancha.
 
A los sindicalistas amigos que esperaban el aval presidencial para exigir a sus respectivas patronales aumentos salariales que permitieran recuperar rápidamente el poder adquisitivo perdido en los últimos dos años, Alberto los llamó a la mesura, les dejó en claro que no respaldará pedidos desmedidos y se mostró reacio a las "clausulas gatillo".
 
Para el equipo económico que lidera Martín Guzmán, mantener a raya las expectativas en las paritarias y evitar la indexación resultan componentes imprescindibles para sostener el camino descendente de la inflación que comenzó en enero con un índice de 2,3%, el más bajo desde julio y mucho más bajo que el 3,7% relevado por el INDEC en diciembre.
 
La reducción de la dinámica inflacionaria registrada en enero cuenta con el mérito adicional de haberse logrado el mismo mes en que se eliminó la exención del IVA a los alimentos básicos que había instrumentado el Gobierno anterior después del cachetazo de las PASO.
 
Desde el Gobierno confían en poder consolidar una inflación mensual que no supere los 2,5 puntos mensuales, objetivo que será difícil de mantener cuando sea necesario descongelar las tarifas.
 

Corregir inequidades, privilegios y desigualdades
 
Gobernadores estudian la emisión de cuasimonedas
 
Las provincias piden que le autoricen el "roll over", es decir que le dejen tomar nueva deuda para cancelar vieja deuda. Esto generalmente se hace para mejorar las condiciones: menos tasa, más plazo. Esa posibilidad hoy no existe para la Argentina, ni para las provincias, ni para los municipios, ni para las empresas. Todo dependerá de la renegociación de la deuda nacional.
 
El reperfilamiento del bono dual metió ruido en el mercado y un susto en las provincias. Cada señal de complicaciones con la deuda nacional, las deja más lejos de la posibilidad de financiarse en el mercado local y más cerca de la necesidad de echar mano a recursos de última instancia para afrontar los salarios de los estatales.
 
La palabra "cuasimonedas" ya había aparecido en diciembre, cuando los gobernadores pedían más flexibilidad que la que les daba la Ley de Responsabilidad Fiscal porque la inflación con cláusula gatillo y la caída de la recaudación habían descalabrado los presupuestos.
 
Pero ahora los gobernadores la evitan para resguardar el "período de gracia" de cada mandato. Pero no es la situación de todas. Por ejemplo, Alberto Fernández le giró $1.000 millones a Chubut para que terminara de pagar los salarios de diciembre el mes pasado y además la semana pasado lo autorizó a emitir solo $800 millones de los que necesitaba para cubrir los salarios de enero (y que se concretó la semana pasada con bancos locales).
 
Tucumán también enfrenta desafíos para el pago de los salarios. Por eso, fue una de las primeras en suspender, donde le fuera posible, la aplicación de la cláusula gatillo -y Córdoba hizo lo mismo. Los docentes, por esto, convocaron a una marcha. Mientras tanto, los estatales tucumanos siguen cobrando el sueldo en dos etapas, una primera por el 20% y el resto comienza una semana después. Por ejemplo, los maestros de establecimientos públicos de gestión privada recién cobrarán el salario de enero el 14 de febrero.
 
Y el efecto va en cascada: en todo el país los municipios están pidiendo asistencia a las provincias para poder pagar los sueldos de los municipales. Por ejemplo, San Juan ya adelantó recursos para que llegaran a pagar los salarios. San Juan y Mendoza también propusieron alternativas a la cláusula gatillo, pero no incumplieron unilateralmente lo pactado en la paritaria 2019.
 
Sin posibilidades de emitir Letras del Tesoro con las que financiarse, para las provincias el siguiente paso es la emisión de cuasimonedas, esos bonos equivalentes a pesos que circularon entre 2001 y 2002 como sustitutos para resolver la falta de liquidez de las provincias y el mismo Estado nacional.
 
Por eso, las provincias buscan reducir las erogaciones. De lo contrario, una vez agotado el financiamiento, la única opción va a ser las cuasimonedas. En las provincias esperan a ver qué caminos va abriendo el caso de Chubut como ensayo de creatividad para el financiamiento antes de llegar a la última instancia.
 
Así y todo, son optimistas en que luego de la reestructuración de la deuda nacional -que Alberto Fernández quiere cerrar para el 31 de marzo- van a poder renegociar la deuda provincial y para julio los problemas financieros de los distritos federales van a quedar atrás.
 

Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires
 
En Entre Ríos, hoy manda la coyuntura
 
Evidentemente, el Gobierno nacional no va a tener un plan económico hasta antes de negociar con el FMI. Entonces manda a los gobernadores a que aguarden. Y estos ponen a los intendentes en sala de espera, con más resignación que convencimiento.
 
Mientras la Nación tantea el camino para renegociar la deuda, el Gobierno provincial debe resolver lo urgente, lo rutinario, esos temas densos como el Presupuesto y las paritarias. Ambos de escasa repercusión popular, aunque esenciales para el día a día. Un mal Presupuesto limita el accionar del Estado todo un año. Una paritaria mal negociada puede complicar las cuentas de un año y, peor aún, tiene efectos en los siguientes.
 
Pero lo que el Gobierno provincial espera es que Fernández logre sacar la cabeza de abajo del agua, en lo financiero, en los próximos meses. ¿Qué sería eso? Patear los vencimientos de la deuda para el final de su mandato, lo que le habilitaría el regreso de la política económica de los buenos años peronistas. A saber: el Estado destinando recursos para planes sociales, obras públicas, para ayudas a las provincias y hasta para aumentos salariales.
 
El gobernador tuvo que dar su mensaje de apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura. Fue la oportunidad de establecer cuáles serán las bases de su segundo mandato y el destino que le depara a un Entre Ríos lleno de necesidades.
 

Corregir inequidades, privilegios y desigualdades
 
Bordet convocó a un debate por la sustentabilidad previsional
 
Al realizar la apertura del 141 período legislativo, el mandatario entrerriano sostuvo que "hay que hablarlo con total claridad, dejando de lado prejuicios y sentándonos en una mesa todos los actores involucrados", y adelantó: "voy a convocar un espacio multisectorial donde todos se puedan expresar: Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial, las asociaciones gremiales, y de Jubilados; y entidades intermedias, para que entre todos encontremos cuál es la forma mejor de garantizar la sustentabilidad del sistema jubilatorio".
 
"No hablo de ajuste o de reformas, hablo de la posibilidad de que la caja en 10 años no tenga que volar por los aires. No voy a esquivar esta responsabilidad, y por eso voy a hacer esta convocatoria", expresó el mandatario.
 
Durante su discurso, Bordet recordó que "la actual ley de jubilaciones cumple 27 años desde su sanción, promulgada en un contexto absolutamente distinto" y detalló que "en los últimos 20 años la población de beneficiarios se ha duplicado".
 
Actualmente "se estará alcanzando una relación de 2,10 aportantes por cada beneficiario al final de este ejercicio 2020, cuando la relación ideal es función de nuestro sistema es de 3 aportantes por beneficiario, como era hace 27 años. Lo cual constituye una severa amenaza a la sustentabilidad del sistema".
 
El ex gobernador Jorge Busti al respecto indicó: "En su mensaje anual a la Asamblea Legislativa, el gobernador Bordet ha marcado un rumbo que considero es el correcto, con una visión estratégica. No son tiempos sencillos, porque es necesario atender lo coyuntural con suma urgencia, pero al mismo tiempo hay que prever la sustentabilidad a mediano y largo plazo de las políticas públicas".
 

Corregir inequidades, privilegios y desigualdades
 
Compromisos a futuro
 
El gobernador hizo un análisis pormenorizado de las acciones desarrolladas por el Ejecutivo provincial, que en muchos casos demandaron esfuerzos financieros debido al desfinanciamiento de obras y programas por parte del Estado nacional en la gestión anterior.
 
Como materias pendientes a saldar con los entrerrianos habló de la necesidad de debatir una nueva ley para el tratamiento de agroquímicos, que reemplace el decreto existente, y tenga en cuenta que "la conciencia ambiental tiene que ser parte central de la cultura productiva del presente y del futuro".
 
Habló también sobre la reforma política y del sistema electoral, donde busca "proponer nuevos mecanismos de emisión del voto", la real paridad de género en la integración de listas y dar la discusión sobre "los mecanismos para el sostenimiento de los partidos, fondos de campaña y formas de rendición a través de una nueva ley de partidos políticos provinciales".
 
Asumió también la necesidad de sumarse a los objetivos del gobierno nacional en el plan de Argentina contra el Hambre y la transversalización de la perspectiva de género en las políticas públicas.
 
Realizó una mención especial a Salto Grande en materia energética, señalando la "gran oportunidad" que la provincia tiene con este nuevo gobierno nacional. "Salto Grande debe estar al servicio de los intereses de los entrerrianos", remarcó.
 
Habló además de la de culminar obras de infraestructura como la ruta nacional Nº 18; un plan de integración de Concordia, Federación y Salto donde se destaca la obra del aeropuerto de Concordia; los hospitales del bicentenario de Gualeguaychú y La Baxada de Paraná.
 
Finalmente destacó que, para fortalecer el financiamiento de obras en caminos productivos, enviará a la Legislatura un proyecto de reforma de la ley 9602 para incrementar en 10 puntos el fondo de desarrollo y conservación vial. A su vez, indicó que se afectará el 30% del impuesto inmobiliario rural a obras de conservación y rehabilitación de caminos rurales.
 

Corregir inequidades, privilegios y desigualdades
 
Lo que demanda la historia
 
Bordet recordó que este año se cumplirán 200 años de la creación de la República de Entre Ríos, un proyecto político que consideró "de avanzada para su época".
 
Destacó que fue un momento de gran protagonismo para nuestra provincia, con una sucesión de hechos históricos que sentaron las bases del primer texto constitucional argentino, convirtiendo a Entre Ríos "en la cuna de la república y del federalismo de nuestro país. La historia de nuestra provincia nos demanda un compromiso creciente", subrayó.
 

Corregir inequidades, privilegios y desigualdades
 
Realidad económica
 
Acompañado por la vicegobernadora, Laura Stratta, y por el presidente de la Cámara de Diputados, Ángel Giano, el mandatario hizo referencia al contexto mundial y nacional, asegurando que aun así "es posible para Entre Ríos sentar bases sustentables", señalando que es necesario para ello el "trabajo, creatividad e ingenio de todos". Realizó luego un pormenorizado análisis de la situación de la provincia, manifestando que la sustentabilidad sería el concepto central de las políticas de esta nueva gestión.
 
Consideró que Entre Ríos no es ajena a la situación nacional y que "se ha visto fuertemente perjudicada por medidas macroeconómicas, que han puesto en crisis la estabilidad que habíamos logrado". Mencionó la caída económica y las exportaciones como dos de los factores que obligaron a la provincia a "instrumentar medidas de apoyo a la producción y mejorar la calidad del gasto, para potenciar la inversión en salud y desarrollo social, a fin de morigerar el impacto de las crisis en los sectores más vulnerables de la sociedad".
 
Resaltó que a pesar de ello, "no subimos ningún gravamen, ningún aumento superó la inflación, solo aplicamos índices correctivos intentando no afectar el bolsillo de las familias entrerrianas". También subrayó que "Entre Ríos fue la provincia que mayor aumento salarial ha dado para los trabajadores del Estado, tanto docente como de la Administración Central".
 
Aseguró que eso fue posible por la "racionalización de todo el gasto de estructura del Estado, sin resentir la prestación de los servicios esenciales y sin generar ningún despido". Agregó que también se logró mantener una tendencia decreciente en sus niveles de endeudamiento durante 2019 y que a pesar de las diferencias entre la coparticipación nacional y la inflación y la quita de recursos coparticipables, la provincia registró superávit tanto primario como financiero durante el primer semestre.
 
En la oposición entrerriana, Juntos por el Cambio, salieron en fila a criticar el mensaje del gobernador. Pero también hay temas sobre los que no quieren hablar, tales como la crisis generada por Macri, el brutal aumento de la pobreza o de la inflación. Que se olvidaron de los jubilados, quitaron medicamentos y castigaron con impuestazos y tarifazos a sectores medios que dejaron en la estrechez. Aquello que los perjudica no lo mencionan. Eso sí, el peronismo es siempre el culpable de todo, de cajón o de manual.
 
La Opinión Popular
 

Agreganos como amigo a Facebook
Corregir inequidades, privilegios y desigualdades
El gobernador Gustavo Bordet reunió este lunes a su gabinete para abordar gestiones que está realizando la provincia junto a los municipios y el gobierno nacional para sostener obra pública y acciones de contención socio sanitaria.
Corregir inequidades, privilegios y desigualdades
El ex gobernador Jorge Busti indicó: "En su mensaje anual a la Asamblea Legislativa, el gobernador Bordet ha marcado un rumbo que considero es el correcto, con una visión estratégica. No son tiempos sencillos, porque es necesario atender lo coyuntural con suma urgencia, pero al mismo tiempo hay que prever la sustentabilidad a mediano y largo plazo de las políticas públicas".
28-03-2020 / 11:03
27-03-2020 / 12:03
27-03-2020 / 10:03
26-03-2020 / 08:03
25-03-2020 / 11:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar