La Opinión Popular
                  07:29  |  Sábado 29 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"No se puede pretender que las deudas sean pagadas con sacrificios insoportables para los pueblos". Papa Francisco
Recomendar Imprimir
Nacionales - 14-02-2020 / 09:02
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

El establishment, entre la certeza del desastre y la tentación del rebote

El establishment, entre la certeza del desastre y la tentación del rebote
Con 60 de los 100 días de gracia de todo mandatario ya trascurridos, el grueso del empresariado aguarda confirmar sus prejuicios pesimistas. En muchos casos vienen teñidos por un repudio ideológico que no coincide necesariamente con sus intereses sectoriales, pero no es la primera vez que pasa.
El ciclo de endeudamiento macrista fue tan vertiginoso que en Economía ni siquiera terminaron de identificar a los grupos de acreedores que se proponen tentar con algo muy difícil de explicar para cualquier administrador de portafolios: una quita sensible sin que haya mediado una cesación de pagos.
 
En la intimidad del hogar, Sergio Massa se enteró de un episodio que ilustra el grado de irresponsabilidad del proceso neoliberal: AySA, que ahora preside su esposa Malena Galmarini, debe afrontar en enero de 2023 el vencimiento de obligaciones negociables por USD500 millones. El monto equivale a la facturación de todo un año de la empresa pública de potabilización y saneamiento.
 
¿Qué pensaba en 2018 el entonces jefe de AySA, José Luis Inglese? ¿Que la tarifa del agua iba a subir tanto que permitiría el pago de esos 500 millones de dólares en cinco años, y además el 6,625% anual de intereses? ¿Que el peso se iba a revaluar tanto por la lluvia de inversiones que para 2023 esos 500 millones serían una ganga?
 
¿Qué proyectaban el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, y el subsecretario de Recursos Hídricos. Pablo Bereciartúa, que viajaron a Europa para esa colocación de deuda? ¿Y el Citigroup, el Deutsche, el HSBC y Crédit Agricole, que tramitaron la operación?
 
La única lógica que explicaría ese "no future" financiero -un hiper capitalismo punk sin mañana- es que dieran por hecho que no deberían afrontar ellos esas obligaciones.
 
En Aerolíneas Argentinas lo repite ante quien quiera oírlo su nuevo presidente, Pablo Ceriani: la administración de los últimos años solo se asemeja a las de las compañías aéreas que están a punto de cerrar.
 
La deuda se disparó, la flota dejó de crecer y por primera vez el pasivo en millas "pendientes de canje" superó el de boletos ya emitidos y no usados. Hay un banco de capital nacional que accedió a una inusitada cantidad de esas millas a precios muy promocionales. ¿Será legal?
 

 
De a poco, mientras se despereza de unas vacaciones que la mayoría eligió estirar lo más posible este año, el establishment empieza a preguntarse si hay alguna chance al menos remota de que el plan de Alberto Fernández funcione.
 
Los jefes de las cámaras patronales evitan la confrontación, sonríen para las fotos y hasta en ciertos casos abrigan esperanzas genuinas, pero saben que sus representados no solo votaron masivamente por Mauricio Macri en octubre sino que además, en general, piensan lo mismo que él: que la severa crisis que azota al país no es su responsabilidad y que empeorará antes que mejorar.
 
Lo mostraron nítidamente las primeras mediciones de confianza en el gobierno y de imagen del Presidente, como las que hacen las universidades Di Tella y San Andrés. Todas repuntaron sensiblemente frente al momento del desbande macrista, pero permanecen muy -hasta 20 puntos- por debajo del arranque de aquella gestión, cuatro años atrás. Y a medida que se sube en la pirámide social, esa percepción empeora sensiblemente.
 
Con 60 de los 100 días de gracia de todo mandatario ya trascurridos, el grueso del empresariado aguarda confirmar sus prejuicios pesimistas. En muchos casos vienen teñidos por un repudio ideológico que no coincide necesariamente con sus intereses sectoriales, pero no es la primera vez que pasa.
 
Lo expresó de modo franco el CEO de Fiat, Cristiano Rattazzi, acaso porque su condición de fiscal de mesa de Juntos por el Cambio le impide -como a Marcos Galperín- disimular. Al salir de la presentación de Martín Guzmán en el Congreso, dijo que no había escuchado nada que le indicara la existencia de un plan económico.
 
En el camino de regreso al Palacio de Hacienda, varios funcionarios se preguntaron por qué lo habría invitado Sergio Massa. "Invitamos a la UIA y la UIA mandó a los directivos que quiso", se excusaron cerca suyo.
 
 
Seducidos y abandonados
  
Un industrial miembro de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), entusiasta en aquellos albores macristas de 2016 pero tempranamente desencantado, le mandó un mensaje por whatsapp a Federico Sturzenegger.
 
Fue el 8 de diciembre, cuando Carlos Raymundo Roberts publicó en el diario La Nación una deliciosa crónica del despoder donde casi todos los ministros salientes se permitieron ventilar sus recelos y rencores mutuos. La nota se titulaba El gabinete de Macri, surcado por errores, estrés, angustias y una solidaridad que no alcanzó y daba cuenta de la depresión de muchos exfuncionarios como el primer jefe del Central que tuvo Cambiemos.
 
"De haber escuchado lo que te dije hace cuatro años, podrías caminar erguido por la calle y los cientos de empleados que tuve que echar todavía tendrían sus trabajos", le espetó el empresario a Sturzenegger. El ex banquero central se defendió, aunque sin reivindicar a su antiguo jefe. Citó variables que a su juicio estaban bien hasta fines de 2017, se diferenció del rumbo económico de los últimos dos años y terminó por excusarse. "Después del 28-D perdí margen de acción", tipeó.
 
El autor del reproche cree que la renegociación de la deuda terminará bien y que Martín Guzmán exagera las penurias que atraviesa el país para obtener de los acreedores una quita mayor.
 
Sus clientes le transmiten que la demanda empezó a reactivarse, al punto tal que encargó máquinas nuevas que demoran en llegar de China por el brote de coronavirus. Es parecido a lo que les ocurre a las fábricas que producen electrodomésticos en Tierra del Fuego. Una de ellas incrementó el ritmo de sus cadenas de ensamblado por los pedidos de las cadenas comerciales que quieren tener más artefactos exhibidos cuando se recupere algo el poder adquistivo de los salarios.
 
Por ahora, en los contados casos donde la economía real reacciona se apoya solamente en esas tímidas expectativas de repunte. Como las de una multinacional alimentaria que el año pasado debió pedirle a su casa matriz europea que le inyecte más de 100 millones de euros para cubrir sus pérdidas, el equivalente a las ganancias que había girado en los tres años previos.
 
¿La razón? Otra vez, el desplome de la demanda. El consumo de yogur, uno de sus productos, bajó de 13 a 7 kilos por año por habitante promedio durante la gestión de Macri. En 2020, la matriz se conforma con dejar de perder dinero.
 
 
Las negras también juegan
  
En la Rosada parecen conformarse con el escenario que siempre le quedó más cómodo al peronismo: que la disputa se desarrolle al interior del Gobierno. La estatización del conflicto, incluso aunque parte de ese conflicto transcurra en palacio y otra parte en las calles, no le resulta problemática a Fernández. Ni siquiera si su vice sale al cruce del vocero del Fondo Monetario por Twitter mientras él procura un acercamiento y con una misión del FMI recién llegada a Buenos Aires.
 
Una a favor del Frente de Todos es que la oposición no parece encolumnada detrás una única candidatura o proyecto alternativo. El lujoso autoexilio part-time que Macri se agenció en Suiza gracias a sus vínculos con Gianni Infantino despejó el terreno para que en el PRO empiecen a disputarse sordamente su herencia dos campamentos: el de Patricia Bullrich y el de Horacio Rodríguez Larreta.
 
Los larretistas perciben su propia proyección nacional atada a la suerte de Fernández. Si el Gobierno encamina la situación, especulan, 2023 exigirá un liderazgo opositor moderado, razonable, crítico pero no incendiario. Si la economía se desmadra, en cambio, entrevén más aire para una "bolsonarización" de la derecha criolla. Es a lo que apuesta el propio Macri, creen cerca de María Eugenia Vidal, quien jamás se llevó bien con Bullrich y quien no descarta volver a la política después de un 2020 entre el descanso y el planeta ONG.
 
Lo que impacienta al kirchnerismo, en ese contexto, es lo mismo que le habían empezado a reprochar al Presidente algunos de sus incondicionales antes de la decisión de Guzmán reperfilar el AF20. Si el pesimismo de los empresarios es un problema para la recuperación de la economía real, el exagerado optimismo de los acreedores era un obstáculo para la quita que aspira a lograr el Ejecutivo.
 
Ahora, sablazo y caída de las cotizaciones mediante y después de los escarceos entre Cristina y el Fondo, el clima se tensó. ¿Alcanzará?
 
Al pesimismo, en todo caso, puede combatírselo con hechos o con expectativas. Si lo primero resulta todavía esquivo, bien vale apelar a lo segundo. Tal vez por eso Fernández se tomó el tiempo de responderle personalmente a una tuitera que ayer le reclamó un saludo por su cumpleaños. Se presentaba como "ministra de Optimismo". "Seguí administrando optimismo qué hay muchos que riegan al pesimismo", la arengó el mandatario.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

Agreganos como amigo a Facebook
28-02-2020 / 10:02
El apoyo del Fondo, incluso aunque sea sin condiciones nuevas -algo todavía por verse-, no implica que la renegociación privada vaya a avanzar. El abismo que todavía separa a los acreedores del deudor es que para los primeros, la Argentina tiene un problema de liquidez. Y para Martín Guzmán es de sustentabilidad. Es decir, de solvencia.
 
Mientras eso siga así, los bonistas propondrán soluciones de liquidez, muy distintas a las que necesarias para un problema de solvencia. Unos se enfocan en el largo plazo y otros en el corto. Por eso los enviados de bancos y fondos de inversión se quedaron con las ganas de más precisiones en las reuniones que mantuvo Guzmán en Manhattan, siempre bajo siete llaves. Porque hablan idiomas distintos.
 
Mauricio Macri solía decir que no tenía plan B. Y no mentía. Navegó siguiendo a pies juntillas la hoja de ruta de Wall Street, traducida primero por su amigo Luis "Toto" Caputo y después por Nicolás Dujovne, hasta que se estrelló contra los acantilados de la depreflación, la devaluación y finalmente el reperfilamiento.
 
Terminó con el blasón de haber sido el primer presidente argentino en postularse a su propia reelección y fracasar. Solo un milagro puede devolverlo a la política.
 
Alberto Fernández, en cambio, explica en privado que él sí tiene un plan B. Que si no hay acuerdo con los acreedores, habrá que apechugar y enfrentar un default no deseado. Pero en el mercado financiero no le creen.
 
"Del plan A iríamos directo al plan C", bromeó uno de los consultores más cotizados del momento. Y explicó: "La A es por Alberto, obvio. Y la C, ejem ¿cómo se llama la vicepresidenta?".

28-02-2020 / 09:02
El debate en el Congreso Nacional sobre el sistema jubilatorio del Poder Judicial volvió a instalar en el centro de la atención pública un tema tantas veces tratado como olvidado: los privilegios que detentan los miembros de la corporación judicial, muchos de ellos incompatibles con un sistema político democrático.
 
Jubilarse en base al último sueldo en lugar del promedio de los últimos diez años como todos los trabajadores; considerar la antigüedad laboral no desde el ingreso al Poder Judicial sino desde el momento en que recibieron el título de abogados; retirarse los varones a los 60 años cuando en el resto de las actividades se requieren 65; estar eximidos de aportar 30 años para gozar de un sistema "especial"... son solo algunos de los evidentes privilegios de casta que detentan jueces y fiscales.
 
A este listado incompleto deben sumarse algunas otras prerrogativas como la de fijarse el salario, beneficio otorgado en la década de los noventa, que sirvió para que los jueces alcancen las remuneraciones más elevadas de la administración pública y, la frutilla del postre, la acordada de la Corte Suprema que los eximió de pagar el Impuesto a las Ganancias con el sorprendente argumento de la "intangibilidad" salarial.
 
Para intentar frenar el proyecto que modifica estas prerrogativas, la antesala a la bochornosa actuación de los diputados de Cambiemos fue poner el grito en el cielo y agitar una supuesta "jubilación en masa" de los magistrados que se irían para no perder los privilegios de casta.
 
Sin embargo, en el transcurso de la sesión de Diputados, que resultó en la media sanción, quedó en claro una cosa: Juntos por el Cambio asumió su rol de defensor de los "pobres e indefensos" jueces, al querer negociar una cláusula que fue rechazada, por la cual mantendrían los beneficios jubilatorios actuales aún sin el trámite iniciado, y así evitar un supuesto éxodo masivo en el Poder Judicial.
 
Habiendo fallado la negociación con el bloque peronista, aparece el show como maniobra de defensa. El anuncio de que interpondrían un recurso judicial cuestionando el quórum, a raíz de la aparición de Daniel Scioli. Maniobras para negociar condiciones que defiendan los privilegios insólitos de la casta judicial.

Frente a la presencia del diputado Scioli, Juntos por el Cambio anunció que haría una impugnación judicial porque en Wikipedia figura como embajador. Es decir, pedir al Poder Judicial, la casta sujeta a debate, que determine la legitimidad de la sesión, donde se discuten cambios en sus millonarias jubilaciones. Un mecanismo excelente para garantizar no se toquen siquiera un centímetro sus absurdos privilegios.

La Opinión Popular

27-02-2020 / 09:02
En pleno debate por la modificación de las denominadas jubilaciones de privilegio de jueces, fiscales y diplomáticos, la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio se reunió esta tarde para manifestar su "preocupación por el avasallamiento del Poder Judicial" por el que, según ellos, el gobierno busca "vaciarlo" para "colonizarlo" con magistrados propios.
 
Desde las oficinas del bloque de diputados nacionales de la Coalición Cívica ARI, expresaron que "mediante la excusa del proyecto de regímenes especiales se esconde el verdadero objetivo: vaciar de jueces y fiscales los estamentos judiciales y colonizarlo con jueces propios". Por eso, manifestaron que defenderán "con firmeza y claridad los principios de la  división de poderes y el valor de la República".
 
Lo curioso es que hace sólo un mes ese espacio político cuestionó "al oficialismo por ocultar qué regímenes especiales quedaban fuera del congelamiento de la movilidad jubilatoria y rechazó que la misma se aplicara a algunos jubilados excluyendo a los beneficiarios de regímenes especiales como diplomáticos y jueces, entre otros privilegiados".
 
Hace dos meses Cambiemos pedía ajustar jubilaciones de privilegio. Desde el bloque se molestaban porque "los jueces eran privilegiados" y ahora piden que les mantengan sus altos ingresos como jubilados.
 
Pagar el costo político de defender jubilaciones de privilegio, que a la gente le da bronca, o perder los jueces antiperonistas más cercanos. Esa es la verdadera disyuntiva a la que se enfrenta Cambiemos y buena parte de lo que se discutió puertas adentro del bloque opositor durante el fin de semana largo.
 
¿Y si los jueces siguen haciendo su trabajo en vez de renunciar para no perder privilegios? Si un juez tiene vocación, que se quede, tampoco es que van a caer en la indigencia, solo van a ser un poco menos privilegiados.
 
La Opinión Popular

27-02-2020 / 08:02
El gobierno de Alberto Fernández anunció la restitución de la Paritaria Nacional Docente luego que el ministro de Educación, Nicolás Trotta, acordara con los cinco gremios docentes nacionales la suba del salario mínimo que en una primera etapa pasará de 20250 pesos a 23 mil a partir de marzo y llegará a 25 mil con el sueldo de julio.
 
Se trata de una suba del piso salarial de 13,6% en marzo y de 11,3% en julio (redondea así un aumento a julio del 23,5%), y de la apelación a sumas fijas (por un total de 4.840 pesos), que se da en línea con el formato que impulsa la Casa Rosada -y, en sintonía, buena parte de los gobernadores- de acuerdos cortos y sin cláusula gatillo, por su negativo efecto indexatorio de la economía.
 
El acuerdo es parcial porque, según aclaró el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, la negociación se retomará en julio. Por ahora los dirigentes de los gremios se mantuvieron cautelosos ante el resultado del encuentro porque tienen que poner el resultado a consideración de sus asambleas de afiliados. Poco después del anuncio, el Presidente recibió a los dirigente sindicales y Trotta y los felicitó porque "han hecho un gran esfuerzo".
 
A partir de 2006, con la sanción de la ley de Financiamiento Educativo, se implementó la paritaria nacional docente que determina el salario mínimo de los maestros en todo el país. El gobierno de Mauricio Macri solo la respetó en 2016 para después derogarla a pesar de las protestas sindicales. A partir de ahora la paritaria se restituyó por lo que el Gobierno nacional confía que las clases comenzarán sin inconveniente el próximo lunes.
 
El titular de la cartera educativa adelantó que, además del incremento del salario mínimo, y a cuenta del Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid) van a duplicar la suma que era de 1210 pesos y pagarán a todos los maestros del país -sin importar su nivel salarial- 4840 pesos divididos en cuatro cuotas de igual valor a partir del mes de abril. Trotta también informó que aquellos que tengan dos cargos recibirán la suma duplicada, es decir 9680 pesos.
 
De esta manera, el gobierno de Fernández aseguró un comienzo de clases el próximo lunes sin huelgas nacionales en su primer año de gestión, y en el año además del retorno de la paritaria docente nacional, que había sido eliminada por decreto por el gobierno neoliberal de Macri.
 
La Opinión Popular

26-02-2020 / 09:02
Lejos de la transparencia y lucha contra la corrupción, el Ministerio de la Producción y la Secretaría de Trabajo macristas, bajo las órdenes de Francisco Cabrera primero y Dante Sica después, están en el ojo de la tormenta por un presunto sistema de recaudación ilegal que sólo en 2019 habría colectado más de mil millones de pesos.
 
El sobre con US$10.000 encontrado en el despacho del exsecretario de Coordinación del Ministerio de la Producción y Trabajo, Rodrigo Sbarra, se transformó en la punta del ovillo de un entramado de corrupción macrista a gran escala.
 
Según una denuncia que el diputado nacional Rodolfo Tailhade presentará este miércoles en Comodoro Py, el exfuncionario formaba parte de un mecanismo de recaudación ilegal durante las gestiones de Cabrera y Sica.
 
El documento judicial explica que Sbarra y Sebastián Martín Bideberripe, quien fuera secretario de Coordinación Administrativa de la Secretaría de Trabajo, eran los encargados de recaudar los fondos millonarios bajo las órdenes de los funcionarios de primera línea del gobierno de Mauricio Macri.
 
El diputado Tailhade detalló que Rodrigo Sbarra reportaba directamente a Ignacio Pérez Rivas, jefe de Gabinete de Cabrera que, llamativamente, ante el cambio de ministro permaneció en su cargo durante la gestión de Sica.
 
Rivas, en tanto, cumplía órdenes directas del primer funcionario que tuvo a su cargo dicho ministerio. La relación, de hecho, data de mucho tiempo antes ya que había sido su jefe de Gabinete dentro de la cartera de Desarrollo Económico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
 
Según la denuncia, Sbarra y Bideberripe recaudaban fondos bajo la orden directa de uno de los hombres de mayor confianza de Cabrera. Pero ese esquema de recaudación ilegal se completó con Maximiliano Carlos Guida, mano derecha de Bideberripe; Hernán Alberto Coego, director general de Asuntos Jurídicos del Ministerio; y Claudio Daniel Giménez, testaferro de Sbarra que oficiaba como valijero.
 
Claudio Giménez era quien recolectaba el dinero de primera mano y lo llevaba a unas oficinas, que funcionaban como búnker, en la avenida Belgrano 406, en la Capital Federal. En ese departamento del centro porteño, María Fernanda Inza, quien fuera contadora general de la provincia de Buenos Aires durante la gestión de María Eugenia Vidal, recibía las sumas recogidas. Ella fue la figura desplazada de la gestión bonaerense cuando se reveló el escándalo de los aportantes truchos, pero no salió del paraguas macrista.

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar