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"No se puede pretender que las deudas sean pagadas con sacrificios insoportables para los pueblos". Papa Francisco
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Nacionales - 01-02-2020 / 10:02
DESIDIA DE CAMBIEMOS

El macrismo compró 100.000 notebooks, no las entregó, y quedaron obsoletas

El macrismo compró 100.000 notebooks, no las entregó, y quedaron obsoletas
Encontraron 100 mil netbooks sin repartir por el gobierno de Macri. Las computadoras, tablets y otros equipos informáticos deberían haberse entregado en el marco de diferentes programas del Ministerio de Educación. Fueron encontrados en un depósito del Correo Argentino.
Apiladas en largas estanterías de metal, hay más de 100 mil netbooks que tendrían que haber sido repartidas por el gobierno anterior: en lugar de estar en las escuelas públicas, en manos de alumnos y maestros, están hace más de tres años juntando polvo en un depósito de Tortuguitas.
 
En el marco de una auditoría que la Sindicatura General de la Nación (Sigen) estaba llevando a cabo en dependencias del Correo Argentino, el organismo se encontró con que había miles de computadoras, tablets y proyectores abandonados que deberían haber sido destinados a diferentes programas educativos.
 
La Sigen es el organismo encargado de llevar a cabo el control interno dentro del Estado y, como parte de las auditorías que está realizando en todas las áreas de gobierno para hacer un balance de lo dejado por el macrismo, se encontró con que había más de 101 mil computadoras, tres mil tablets y dos mil proyectores pertenecientes a distintos programas educativos que nunca habían sido entregados por el gobierno anterior.
 
Según aseguraron desde el organismo, el material fue adquirido entre 2016 y 2017 por la empresa Educar SE y debía haber sido distribuido en el marco de los programas Escuelas del Futuro, Aprender Conectados (ex Conectar Igualdad), Aulas Digitales y Primaria Digital.
 
"Las computadoras ya están obsoletas", indicaron desde la Sigen. Luego de la investigación realizada en el depósito del Correo Argentino ubicado en Tortuguitas, los técnicos del organismo probaron las computadoras: "Funcionaban, pero es tecnología del 2016. Obsoleta. Por más que después les busques un destino digno, las máquinas no llegaron a cumplir en tiempo y forma el objetivo que hoy tendrían que cumplir", indicó el funcionario de la Sigen.
 
"Resulta absolutamente inadmisible que la gestión anterior del Ministerio de Educación haya abandonado el avance de estos programas con tanto impacto social, vitales en la formación de nuestros jóvenes", dijo el síndico general de la Nación, Carlos Montero. "Esto no se trata sólo de ajuste, sino que esto consiste concreta y nítidamente en un desprecio profundo por la educación pública."
 
La imagen de las miles de computadoras tiradas a la basura, acumulando polvo en un depósito es una representación cabal del desguace que el gobierno de Mauricio Macri implementó sobre programas educativos como el Conectar Igualdad.
 
El plan de inclusión había sido creado en 2010 y llegó a entregar 5 millones de computadoras y a construir más de 1400 aulas digitales, hasta que el gobierno de Macri terminó cerrando el programa y lo reemplazó por el Plan Aprender Conectados. Fue precisamente en plena campaña electoral que Macri apeló a devaluar la iniciativa comparando la entrega de computadoras con "repartir asado y no tener parrilla".
 
La Opinión Popular

 
El gobierno de Macri dejó sin entregar 100 mil netbooks que ya quedaron obsoletas
  
La Sigen detectó las computadoras, junto a otros elementos tecnológicos, en el Correo Argentino. Habían sido encargadas por el ministerio de Educación entre 2016 y 2017.
 
En el marco de una investigación que concluyó este viernes, la Sindicatura General de la Nación detectó más de 100 mil computadoras y otros insumos tecnológicos pertenecientes a distintos programas educativos que no fueron entregados por la anterior gestión de gobierno.
 
El material encontrado en un depósito del Correo Argentino, en la localidad de Tortuguitas, consiste específicamente en más de 100 mil netbooks, y otros elementos como tablets, servidores, baterías y proyectores.
 
Según se certificó, el material fue adquirido entre 2016 y 2017 -por lo cual se encuentra tecnológicamente obsoleto- por la empresa EDUC.AR SE, y debían ser entregado en el marco de los programas "Escuelas del Futuro", "Aprender Conectados (ex Conectar Igualdad)", "Aulas Digitales", y "Primaria Digital".
 
En este contexto, el Síndico General de la Nación, Carlos Montero, indicó que "resulta absolutamente inadmisible que la gestión anterior del Ministerio de Educación haya abandonado el avance de estos programas con tanto impacto social, vitales en la formación de nuestros jóvenes".
 
"Esto no se trata sólo de ajuste -enfatizó Montero-, esto consiste concreta y nítidamente en un desprecio profundo por la educación pública".
 
El exministro de Educación Alejandro Finocchiaro intentó una defensa y desmintió que las computadoras estuvieran obsoletas y apuntó que si bien no habían logrado repartir todas las máquinas, el restante encontrado (cerca del 40% de lo adquirido) debería ser entregado este año: "En 2019 alcanzamos a entregar más del 60 por ciento (de los equipos). El remanente, de acuerdo al cronograma, debía llegar a las escuelas este año".
 
El ministro de Educación Nicolás Trotta aseguró en su cuenta de Twiter que "a partir del hallazgo de la Sigen de netbooks sin repartir, sumado a tablets, otros equipos informáticos y libros de textos, informamos que iniciaremos de forma inmediata inventario, clasificación, evaluación de su estado y su vigencia tecnológica".
 
Además, indicó que se actualizará el material para luego distribuirlo con el inicio del ciclo lectivo, "comenzando por aquellas escuelas en comunidades de mayor vulnerabilidad social".
 
Fuente: Tiempo Argentino
 

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24-02-2020 / 07:02
De aquel descarte que le aplicara la gestión de la alianza Cambiemos en 2018 por decreto de Mauricio Macri, la Paritaria Nacional Docente (PND) regresó con su histórico y principal desafío: achicar la diferencia salarial entre las provincias.
 
"Los salarios le van a ganar a la inflación", apostó y reitera Nicolás Trotta, ministro de Educación nacional, quien el miércoles encabezará el segundo encuentro entre las partes.
 
Casi a nivel "spoiler" para el arco gremial la mejora 2020 llegará en rango de suma fija y remunerativa, según confiaron a este medio referentes sindicales.
 
Empero, el reto fijado por la Casa Rosada no parece sencillo, ya que la desigualdad de sueldo de bolsillo entre las jurisdicciones asciende al 246% en los casos extremos.
 
En el horizonte también está la barrera de la pobreza, un límite que los gremios esperan superar para bien de los maestros y profesores de todo el país. Aseveración en sintonía con los datos del Indec respecto a que una familia necesitó $40.373 para no ser pobre.
 
Los cinco sindicatos nacionales, Ctera, UDA, Sadop, AMET y CEA, vuelven pasado mañana al Palacio Sarmiento para el segundo capítulo de la negociación salarial federal.
 
Antes se desarrolló la reunión protocolar del 30 de enero y la apertura de oficio en la primera reunión del Consejo Federal Educativo de hace semanas.
 
La energía en espalda que tiene el Gobierno cada vez se desdibuja más. No solo por los tiempos, ya el mismo 26 vuelven a las aulas en Mendoza y Chubut (esta última con conflicto) sino también por la diferencia de sueldos entre las jurisdicciones.
 
La disparidad en el salario básico (el componente más otras cifras remunerativas que van directo a la jubilación) trepa al 576% si se toman los $4.188 que cobran en Tierra del Fuego con los $24.142 de los maestros pampeanos.
 
Hoy el salario mínimo nacional de un maestro (si se contabiliza un solo cargo) está en $20.250. A la fecha son tres las provincias que se encuentran por debajo de ese piso: Chaco, San Juan y Formosa, esta última, según datos que desde Sadop revelaron, es donde el sueldo de bolsillo es el más bajo: $16.500. Contracara de la zona sur, Chubut, donde trepa a más de 40.000 pesos.

24-02-2020 / 07:02
En los últimos días trascendió la posibilidad que los servicios de luz, gas, agua y transporte podrían volver a sufrir una suba, para los sectores de mayores ingresos. Se trata de un asunto sensible para el Frente de Todos, que desde 2017 -en la campaña para las elecciones legislativas de ese año- cuestionó el desmesurando aumento de los servicios de luz y gas.
 
En búsqueda del equilibrio entre la disciplina fiscal y la necesidad de atender la emergencia social que valoró positivamente el FMI en su evaluación de la gestión de Alberto Fernández, la regulación de las tarifas de los servicios públicos -especialmente la energía eléctrica- juega un rol central.
 
En lo que pareció un globo de ensayo para "ir preparando el terreno", el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, recordó que el congelamiento de tarifas fue definido hasta junio y afirmó que se estaba preparando un nuevo cuadro tarifario que contemplaría una tarifa social que alcanzaría a los más humildes.
 
Sin embargo, en una charla con el Presidente, Cristina le pidió que haga pública y de manera explícita la intención del Gobierno de mantener esos valores sin cambios, por lo menos, hasta diciembre próximo. No está en los planes de la ex presidenta permitirle mayores ingresos a empresas como Edesur y Edenor, a las que acusa directamente de haberse beneficiado de las políticas económicas de Mauricio Macri.
 
La reacción negativa, que generaron las declaraciones de Cafiero, determinó que el presidente saliera el día siguiente a desmentir a su propio ministro. Aseguró que un posible aumento de tarifas a aplicarse a mediados de año "no está en carpeta".
 
"Que nadie se apure. No sé si en junio vamos a estar en condiciones" de incrementar las tarifas, sostuvo Alberto Fernández, en declaraciones a la radio AM 750. Para el Presidente, el ajuste tarifario "es objeto de estudio y revisión para saber quién ganó, cuándo ganó y cuánto pagamos los argentinos. Y después veremos lo que hay que hacer".
 
El asunto es delicado y cualquier decisión que tome el Gobierno tendrá un costado negativo. Una política tarifaria, al mejor estilo del macrista Aranguren, ahogaría cualquier posibilidad de recuperación de la actividad económica, pero la extensión indefinida del congelamiento conllevaría un atraso tarifario de creciente costo fiscal, un "lujo" que se pudo dar Cristina pero que claramente Alberto no estaría en condiciones de afrontar.
 
La Opinión Popular

23-02-2020 / 10:02
El domingo próximo, el presidente Alberto Fernández hablará por segunda vez ante la Asamblea Legislativa. Ratificará rumbo y medidas, hará un repaso de la gestión que lleva menos de tres meses, remarcará la magnitud del descalabro dejado por el ex presidente Mauricio Macri. Anunciará proyectos de ley (varios anticipados en el día de la jura) y subrayará los avances referidos a la renegociación de la deuda externa.
 
El mandatario comenzará a redactar el borrador mañana, los ministerios (es habitual) le hacen llegar informes y sugerencias. Para el período ordinario de Sesiones, el Ejecutivo impulsará las siguientes leyes.
 
· Reforma judicial.
· Creación de un Consejo para la Calidad Institucional del Poder Judicial.
· Consejo Económico Social.
· Aborto libre, legal y gratuito.
 
Se anticipan conflictos referidos a la interrupción del embarazo. Otras iniciativas del Gobierno levantarán vientos de fronda: el aumento de las retenciones a la soja y la ley que reforma a la baja las jubilaciones de privilegio que ya se está tratando.
 
El paquete de normas que propondrá el mandatario no contiene leyes mordaza o restrictivas de libertad de prensa. Tampoco un proyecto para sancionar el negacionismo del terrorismo de Estado. Fernández dijo en París que estudiaría dicha idea pero la desechó para prevenir acechanzas contra la libertad de expresión.
 
Lo actual y lo posible: Los primeros resultados del Plan contra el Hambre entusiasman al Presidente que maneja al dedillo los datos de Concordia, la ciudad entrerriana en la que primero se aplicó. Miles de tarjetas usadas sabiamente por las jefas de familia se traducen en consumo local, ganancias para pequeños comercios, mejoras palpables en la alimentación de los pibes.
 
En otra provincia, Santa Fe, el gobernador Omar Perotti se entusiasma, refiere el presidente, con el dinamismo impreso por el nuevo derecho social. Los dos ejemplos, desde ya, son micro. Para que pudieran potenciarse será necesario aliviar a la Argentina de los pagos de deuda externa en los próximos años.
 
Miles de millones de dólares que reactivarían en el corto plazo, durante los seis-siete-ocho últimos meses de 2020. "Obra pública, el Plan de Viviendas que está atrasado", proyecta Fernández. Actividades clásicas, mano de obra intensivas, para masas de trabajadores desocupados o que changuean hoy en día.
 
"Keynes corazón", cantaría la hinchada aunque es consabido que dichos resurgimientos no serán suficientes. Habrá que promover subsidios o incentivos que permitan el nacimiento de industrias con potencial exportador o la resurrección de la capacidad ociosa tras el industricidio macrista.

22-02-2020 / 10:02
La centralidad de la deuda en la coyuntura actual es de tal magnitud que cualquier decisión del gobierno queda relegada a un segundo plano y condicionada por esa centralidad, que es económica y política a la vez. El ministro Martín Guzmán expuso con claridad en la Cámara de Diputados la suerte de círculo vicioso en que está la cuestión de la deuda pública nacional: "Hay voluntad firme de pagar la deuda. El problema es que no hay capacidad para hacerlo. Para poder pagar Argentina tiene que crecer y para poder crecer se tiene que sacar de encima el peso de una deuda que asfixia".
 
Este círculo, en el que intervienen jugadores con peso e intereses propios, es el centro del debate. El gobierno caracteriza a la deuda como impagable, pero al mismo tiempo la reconoce y legitima, por lo tanto necesita de una "reestructuración profunda": estiramiento de plazos, quita de capital y reducción de intereses.
 
El FMI estaría dispuesto a posponer los vencimientos a cambio de garantías de la sustentabilidad de los mismos, léase superávit fiscal primario suficiente para hacer frente a los vencimientos, al mismo tiempo que presiona para que los privados acepten quitas de capital, que no está dispuesto a hacer con sus propias acreencias. Los bonistas exigen más pagos ahora, un plan económico y el aval del Fondo de que la deuda total es sustentable para luego acordar.
 
El ministro agregó que en su esquema el equilibrio fiscal recién se obtendría para el 2023 -lo que significa que pedirá como mínimo 4 años de gracia- la economía entonces podría crecer al 2% a partir del año próximo. Los analistas consideran que ese crecimiento es bajo para generar los excedentes necesarios para afrontar los vencimientos.
 
La realidad es que las reservas no alcanzan para afrontar las deudas en dólares mientras que para los vencimientos en pesos -suman hasta junio la friolera de 850.000 millones- no es aconsejable emitir, a riesgo de que la inflación se desmadre del todo, por algo se suspenden la indexación jubilatoria y salarial. Así el margen de maniobras es reducidísimo, sino nulo.
 
Pero ¿qué garantiza que haciendo lo de siempre tengamos resultados diferentes? ¿Dónde está la virtud de seguir honrando una deuda que amenaza con continuar por varios años más el estancamiento de la economía? ¿Dónde está escrito que si hay una reestructuración "exitosa" se abrirán los mercados y habrá nuevo financiamiento? ¿Por qué vendrían inversiones productivas que hace tiempo no vienen? ¿Qué garantiza que dentro de 5 años no haya una nueva crisis de deuda?
 
La figura del default se recorta cada vez más nítidamente en el horizonte, el tema es si lo imponen los mercados y entonces la salida será caótica y muy gravosa para los sectores populares, o bien es producto de una decisión política. Entonces la salida no será un campo de rosas, pero será ordenada -deberá ir acompañada de medidas complementarias, como mayor intervención estatal en la banca y el comercio exterior entre otras- y abrirá un futuro diferente a la mediocridad actual. No hay que dejarse amedrentar por el terrorismo mediático de los medios al servicio de los fondos de inversión.

22-02-2020 / 08:02
Está la sensación de que el gobierno de Alberto Fernández llegó hace mucho a pesar de que apenas pasaron dos meses y días desde que asumió. Hay un clima de rutina sin sorpresa. Que en buen castellano también puede definirse como alivio.
 
Es un problema, porque es más fácil convertir en costumbre al alivio que a la tragedia. No es que el nuevo gobierno haya tomado muchas o pocas decisiones. En este fenómeno tiene más que ver el desastre como terminó la gestión de Mauricio Macri, la incertidumbre ante un gobierno paralizado por una crisis creada por ellos mismos y que todos los días arrojaba resultados nefastos sin que pudieran frenarla.
 
Es fácil acostumbrarse al alivio y olvidarse de la tragedia. Es fácil, pero peligroso. El macrista que odia al peronismo, que se hundía pero no quería dar el brazo a torcer ni reconocerlo, y que a pesar de su situación personal en franca picada volvió a votar a Macri, sintió alivio por la derrota. Nadie podrá decir que facilitó el triunfo del peronismo, su conciencia estará tranquila y, gracias a la derrota de su candidato, el bolsillo también.
 
El primer macrista en reconocerlo ha sido el Fondo Monetario Internacional. El organismo decidió prestarle a Macri 56 mil millones de dólares --el 62 por ciento de su capacidad de préstamo-- para que gane las elecciones. Y el tipo habilitó la fuga del 90 por ciento de esa fortuna y encima perdió las elecciones. La primera línea del Fondo, en especial la que baja de Washington y habilitó esa jugada ultramacrista, apostó a perdedor y llevó las finanzas del organismo al borde de la bancarrota.
 
Ahora resulta que el equipo técnico del organismo que, transgrediendo sus propios estatutos, respaldó a Macri contra el actual gobierno, reconoce que la deuda argentina es "insostenible".
 
O sea: reconoce que el préstamo fue un error, que prestaron una fortuna que no se podría devolver. Antes de pedir al Fondo, el gobierno de Macri se había endeudado con particulares en cien mil millones de dólares, en apenas año y medio. Rompió todos los récords, de los planetarios y de la historia. Cuando el Fondo les prestó, los prestamistas particulares ya no querían hacerlo porque veían el borde del precipicio.
 
Deuda "insostenible" en criollo quiere decir que fue una barrabasada. El Fondo está diciendo que la política neoliberal de Cambiemos fue un desatino que destruyó el aparato productivo y creó adicción y dependencia del endeudamiento.
 
Y no fue ejecutada por cuatros de copa sino por las estrellas locales del neoliberalismo, por los economistas que siempre hablaban por la tele, los preferidos por la mayoría de los empresarios, los Ceos campeones del capitalismo. Si el Fondo Monetario reconoce que la deuda es "insostenible", está diciendo que esa gente hizo un desastre.

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