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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 19-01-2020 / 11:01
HAY QUE SALIR DEL INFIERNO QUE DEJÓ EL MACRISMO

De Trump al FMI: Un mundo hostil a la Argentina de Alberto Fernández

De Trump al FMI: Un mundo hostil a la Argentina de Alberto Fernández
La Argentina pide tiempo para cumplir con el FMI, oferta un calendario sensato para evitar una nueva catástrofe. Unos años de oxígeno pueden operar un nuevo modelo de relación entre el Fondo y los estados deudores. En un lugar del horizonte podría insinuarse una salida interesante, en la que el sacrificio de los argentinos seguirá siendo clave.
En el siglo XX se firmaron, como jamás antes, tratados internacionales que limitan la violencia entre Estados, regulan el trato a prisioneros de guerra, refugiados y migrantes, prohíben la tortura y cien etcéteras. Rigen hoy en día, se amplían regularmente. Centenares de naciones adhieren, se celebran reuniones para ratificar principios universales.
 
Sin embargo el presidente de la mayor potencia del planeta --promotora y signataria de muchas de esas normas, sede física de organismos internacionales-- manda asesinar a un general de otro país. Sin que medie guerra declarada, sin cumplir las (de por sí laxas) leyes de su país. Los propios funcionarios de Donald Trump no alcanzan a justificar, ni siquiera a explicar, la movida. Los opositores la critican con ineficaz dureza.
 
El magnicidio es presenciado impávidamente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU): el poder expuesto en carne viva. Suena cándido o sarcástico preguntarse qué habría pasado si el mandatario homicida fuera iraní, argentino o hasta belga.
 
El orden global siempre fue asimétrico, tendencia que se agrava en la era de la globalización financiera y la primacía de líderes de derecha, racistas, violentos, xenófobos, machistas. Hiper tácticos, predispuestos a adoptar decisiones tremendas mientras tuitean. A toda velocidad, a pura ligereza.
 
Cuando asumieron Trump y su colega brasileño Jair Bolsonaro algunos expertos predijeron que poderes establecidos de sus patrias les demarcarían límites. Las Agencias de Estados Unidos, su élite económica, el Departamento de Estado, allá en el Norte que manda.
 
Acá cerca, Itamaraty, la célebre y profesional Cancillería de Brasil que, se supone, ensilló a la dictadura militar o limó diferencias entre presidentes tan disímiles como José Sarney, Fernando Henrique Cardoso y Lula da Silva.
 
Esos frenos y balances fracasaron, no actuaron, entraron en el pasado. Las mesas chicas de los presidentes del siglo XXI resultan ser minúsculas, a veces se superponen con la reunión familiar. Bolsonaro y sus críos, sin ir más lejos.
 
En ese contexto espantoso, volátil, filo indescifrable, el presidente Alberto Fernández intenta instalar un esquema de negociación de la deuda externa bastante novedoso (nada lo es del todo). Trata de conciliar ciertos principios básicos de soberanía y de llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
 
Pagar pero supeditándose a la normalización de la economía, la lucha contra la pobreza y la desigualdad, la deuda interna. La oferta parece sensata, en particular porque la formula un país pacífico, sin violencia racial ni ansias bélicas, una suerte de remanso en el vecindario soliviantado.

 
El Fondo reside en Washington y tiene terminal en la Casa Blanca. Donald Trump, "el magnate" a quien nadie llama dictador o criminal, busca su reelección. El devenir económico y los antecedentes históricos lo favorecen: el hombre está en pole position.
 
La política internacional, explican analistas reconocidos, es un eje de campaña. Ejecutar a Qasem Soleimani es una jugada, entre tantas. Se orejea la opinión pública, se leen las encuestas, si no funciona se lanza otro globo de ensayo.
 
La exhibición posterior del crimen duplica la impudicia del imperio. Trump repite el show montado por su antecesor, el premio Nobel de la Paz Barack Obama, cuando mandó asesinar a Osama Bin Laden.
 
 
El florido eje del mal:
 
Gurúes criollos predican que la Argentina debe alinearse automáticamente en cada momento. Una sucesión de reflejos que los dirigentes estadounidenses complican. Obama reestableció relaciones con Cuba tras décadas de bloqueo: "el mundo" festejó dicho rapto de lucidez. Trump lo derrumba de un puñetazo, ahora dicen que hay que celebrar de nuevo. Gorilas al fin, las derechas globales promueven alineamientos simiescos.
 
Las miradas expertas coinciden; el mitológico Eje del mal Cuba-Venezuela-Bolivia constituye un guiño al lobby cubano, que talla fuerte en el estado de Florida. Hace poquito, George W, Bush debió matufiar el resultado en esa comarca para acceder su primer mandato. La Corte Suprema validó el fraude, con velocidad de rayo... en cualquier otra latitud habría sobrevenido un escándalo. Allá solo sirvió de insumo para el argumento de la serie Scandal.
 
Verticalismo Gurúes criollos predican que la Argentina debe alinearse automáticamente en cada momento. Una sucesión de reflejos que los dirigentes estadounidenses complican.
 
Rebobinemos, sinceremos: la real politik impera en las Relaciones Exteriores. Un país relativamente débil como la Argentina, inmerso en tratativas difíciles, debe conceder, tolerar-practicar un grado de cinismo como condición de supervivencia. Pero un Estado y sus autoridades obedecen también a valores innegociables.
 
Una de las mejores, pioneras, acciones del presidente Fernández fue garantizar el viaje del presidente Evo Morales hacía México. Peligraba su vida, nadie puede asegurar lo contrario. Bolivia es gobernada por una cohorte de impresentables sin frenos inhibitorios. El apenas posterior magnicidio en Irak demuestra qué poco vale la vida ajena en el mercado internacional.
 
Las autoridades argentinas saben que haber reconocido status de refugiado a Evo puede irrogar un costo en las tratativas por la deuda y asumió hacerse cargo. Decisión que la enaltece y que las contrapartes le facturan al contado.
 
Morales acordó con el presidente argentino no trasladarse hacia la zona fronteriza, lo que fue informado hace semanas en esta columna aunque otros medios aseveraron falsamente lo contrario. Un gesto de convivencia, una mano al gobierno que lo cobijó. En la semana que termina hoy, el líder indígena convocó a formar milicias populares, con la consiguiente repercusión.
 
Funcionarios locales le explicaron a Evo que se había excedido, le pidieron templanza. En prudente off the record, aseguran que "Evo entendió" y por eso se retractó. Con sobresaltos, Argentina prolonga sus mejores tradiciones y carga con las consecuencias de sus actos de dignidad.
 
 
Cuanto más rústico, mejor:
 
La retórica de los ejes del mal peca por binaria, esquemática, pueril, quizá... pero no por ingenua. El diseño panfletario hace juego con la ideología imperial.
 
La muerte violenta y dudosa del fiscal Alberto Nisman funciona parecido. El cóctel entre iraníes, populistas autóctonos, protagonistas como Luis D'Elía (peronista, negro, conurbano, estridente), una (im)pericia de Gendarmería que podría haber imaginado Roberto Fontanarrosa, surten efecto.
 
Raúl Kollmann desmenuza pruebas, estudia los expedientes. La fiscal Viviana Fein (heroína civil de la serie de Nextflix) enseña que un expediente se construye con pruebas y no con expectativas. Se trata de personas concienzudas que honran sus respectivas profesiones.
 
En la trinchera de enfrente, el periodismo, los Tribunales y las dirigencias políticas de guerra pintan en blanco y negro, fabulan. Mienten y mienten que algo queda.
 
 
La ley del más fuerte:
 
La Argentina, sospechosa de ser el Jaimito de la región, queda sometida a un chantaje permanente, insaciable. "Niño Alberto Fernández repita conmigo: Venezuela es una dictadura, Evo Morales renunció tras un trámite impoluto. Calle respecto de los crímenes cotidianos perpetrados por los Gobiernos de Colombia y Chile".
 
Nada saciará las demandas del Norte, nada garantiza que la obediencia debida servirá para una reestructuración exitosa de la deuda con el FMI.
 
Como buen peronista, Fernández adapta su programa a las circunstancias. Ahorra estrépito, "centrea", dialoga, participa en un sinfín de reportajes. El ministro de Economía Martín Guzmán funge, comentan colegas del Gabinete, como su alter ego: mezcla rara de heterodoxia y ortodoxia. A diferencia del presidente cultiva el enigma, se comunica con los acreedores por canales tan permanentes cuan sigilosos.
 
Un riesgo acecha a los negociadores oficiales: los inversores institucionales están liberados de mostrarse ante la sociedad civil. Traman, tramoyan, ocultan datos, manipulan si es menester. Los representantes del pueblo tienen obligación de comunicar en el Agora, en el Congreso, en los medios. Otra disparidad en la pulseada, otro poder invisible que pugna contra el político.
 
El tiempo fluye, la primera meta oficial era llegar a un acuerdo con los bonistas privados a fines de marzo, como prólogo del acuerdo con el FMI cuando empiece el invierno, día más, semana menos. Transcurrido algo más de un mes desde la asunción la cuenta regresiva presiona. El oficialismo no ha terminado de completar los elencos de funcionarios, hay ministerios con vacantes cruciales sin cubrir.
 
Guzmán, cuentan quienes comparten largos cónclaves con él, no se auto percibe como el ministro-negociador de deuda con plazo fijo de vencimiento sino como el propulsor de un reordenamiento virtuoso de la economía. Para eso se preparó, alega conocer la Argentina. Su capacidad política es un interrogante, que se develará haciendo camino.
 
Fernández lo rodea de un equipo profesional. El embajador argentino ante Estados Unidos, Jorge Argüello, comanda y coordina a funcionarios que actúan en organismos internacionales políticos (ONU, Organización de Estados Americanos) y financieros (FMI, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo). Un organigrama novedoso, dotado de expertise, se entusiasman en la Casa Rosada y en el Palacio San Martín. Un sostén técnico y político con millaje recorrido para el ministro inesperado del presidente inesperado.
 
 
Suma algebraica y horizontes:
 
La política exterior tramita apelando a la suma algebraica, traduciendo online los criterios de las contrapartes. Para esa contabilidad auto excluirse del nefasto Grupo de Lima resta, la crítica a un atropello del presidente venezolano Nicolás Maduro suma. También el viaje pionero de Alberto Fernández hacia Israel. Son acciones correctas, coherentes con las ideas fuerza del Gobierno.
 
La renegociación exitosa con el FMI es prerrequisito del programa de desarrollo. Voluntaristas o potenciando "lo que hay" los funcionarios sobrevaloran un encuentro entre Kristalina Georgieva (la titular del FMI) y Guzmán en la Santa Sede. Los allegados del Papa Francisco, peronista al fin, cotizan alto sus intervenciones, quizá venden fantasías.
 
Las proyecciones del FMI para la nueva década dan fatal. Sugerimos un consuelo y una crítica. El consuelo: sus predicciones, de ordinario, fallan. La crítica: en la prospectiva no ponderan la generosa contribución de los organismos financieros a la crisis generalizada.
 
La Argentina pide tiempo para cumplir, oferta un calendario sensato para evitar una nueva catástrofe. Unos años de oxígeno pueden operar un nuevo modelo de relación entre el Fondo y los estados deudores. En un lugar del horizonte podría insinuarse una salida interesante, en la que el sacrificio de los argentinos seguirá siendo clave.
 
En el borde, aunque nadie lo mencione en voz alta ni lo anhele, late la perspectiva de presiones insoportables, exigencias tradicionales de los acreedores. Atávicas, podría decirse. Un trance en que pactar equivaldría a desamparar al pueblo argentino, quebrando la línea de la propia dignidad. De eso no se habla aunque es uno de los desenlaces posibles si los dueños del planeta, fieles a su idiosincrasia, extreman las exigencias o patean la mesa.
 
 
Síntomas de verano:
 
¿Hay unos manguitos más, tal como entrevió el gobernador Axel Kicillof? La buena temporada en centros masivos de veraneo estimula un sensato optimismo en la Casa Rosada y zonas de influencia. El refuerzo en los bolsillos de los argentinos con menores recursos incita su comprobada tendencia a consumir. Plata a los que gastan pronto, en artículos de primera necesidad, dinamización de la actividad, comercio en pesos. Un incipiente keynesianismo de vecindad, improvisa el cronista.
 
El oficialismo espera, en sintonía con la gente común, que ir al super no depare sorpresas, que Precios Cuidados cumpla su cometido, que las regulaciones impacten en la vida cotidiana. Labor que movilizará a la Infantería estatal: funcionarios conscientes, capacitados, dispuestos a recorrer negocios de todo porte, a laburar duro... una cultura anti reposera, pongalé.
 
La jerga oficialista incorporó la palabra "solidaridad" que azuza la polémicas en charlas de café, asaditos incipientes y quinchos. La sociedad y las autoridades esperan que estos meses consoliden la vigencia de otro vocablo; el "alivio", la sensación colectiva causada por la candidatura de Alberto Fernández. Ansia que en otras coyunturas hubiera parecido modesta, tan cercana a la consigna del fallecido presidente Néstor Kirchner: hay que llegar al Purgatorio, salir pasito a paso del infierno que dejó el macrismo.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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14-02-2026 / 10:02
Hace 12 meses, Javier "el Loco" Milei promocionó el lanzamiento de la memecoin $Libra: hizo perder decenas millones de dólares a inversores en distintos continentes. Quedan flotando en el aire al menos 20 preguntas distintas que el Jefe de Estado debería responder, pero en la causa $Libra, en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi y el fiscal Eduardo Taiano quienes aún no han citado a ninguno de los sospechosos.
 
La inacción llegó a tal punto que la Sala I de la Cámara Federal que le imprimiera celeridad a una acción que tiene como imputados al norteamericano Hayden Davis y los argentinos Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy. Por el escándalo están denunciados también el propio Jefe de Estado; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el empresario Julian Peh y Sergio Morales, ex funcionario de la Comisión Nacional de Valores.
 
1-¿Por qué dijo que consiguió el código alfa numérico para hacer la inversión desde internet si esa fuente de números y letras nunca había tomado estado público antes que él posteara? Ahora, se sabe que el mensaje exclusivo nació en Dallas y contenía un código de 44 dígitos que alternaba mayúsculas, minúsculas y números.
 
Servía como llave para comprar la recién creada criptomoneda $LIBRA. Sin ese mensaje, el precio del token no se hubiese disparado. - ¿Por qué el ex jefe de gabinete Guillermo Francos tampoco respondió cuando fue citado por el Congreso Nacional cómo accedió Milei al "contrato"? La respuesta del experimentado funcionario fue tan escueta como inverosímil: "No sé dónde estaba ese código".
 
2-Si $Libra se creó el 14 de febrero a las 18:38 horas. ¿Cómo puede ser que a las 19:00 horas (22 minutos más tarde) 74 billeteras compraron US$ 13 millones en cripto antes del tuit de Milei? ¿Tenían información privilegiada? Uno de los grandes ganadores del truco financiero embolsó US$ 8 millones en ganancias. Cabe recordar que el tuit del Jefe de Estado se produjo a las 19:01, apenas un minuto después que las posiciones estuvieron consolidadas.
 
3-¿Por qué borró su posteo a las 00.36 horas del sábado 15 de febrero si la baja estrepitosa de la cotización ya llevaba más de 4 horas "masacrando" inversores que confiaron en Milei a lo largo y ancho de todo el mundo? Alcanzó un monto de US$ 280 millones la recaudación en apenas 5 horas de la nueva cripto.
 
4-¿Por qué su posteo se materializó un viernes de San Valentín a una hora de la tarde/noche cuando los mercados estarían cerrados hasta las llegada del lunes 17 de febrero de 2025?
 
5-¿Por qué promocionó un producto de un "empresario" como Hayden Davis, quien ya tenía antecedentes negativos en el mercado cripto? Este pseudo financista, minutos después de la publicación de Milei en redes, hizo movimientos de blockchain: 2 transferencias por US$ 507.000 cada una enviadas a una billetera virtual perteneciente a un hombre de 75 años, señalado como intermediario en la conversión de criptos a moneda tradicional.
 
6-¿Tampoco conocía los antecedentes de Novelli y Terrones quienes estuvieron involucrados en "esquemas ponzi"?
 
7-¿Por qué no se pusieron los hermanos Milei a disposición inmediata de la justicia y la comisión parlamentaria investigadora del caso? ¿No hubiera ayudado su completa colaboración en lugar de plantear chicanas para evitar que Karina tuviera que comparecer en el Congreso Nacional?
 
8-¿No le llamó nunca la atención que todos los involucrados en $LIBRA haya escogido el silencio absoluto frente a los requerimientos de la Comisión Investigadora y todavía no fueron citados por la Justicia?
 

13-02-2026 / 10:02
Con un discurso que es música para los oídos de los ricos empresarios, el gobierno ultra derechista de Javier "el Loco" Milei aprobó en la Cámara Alta el proyecto de Reforma Laboral esclavista que es la continuidad de la Motosierra aplicada desde su asunción. Empezó con el DNU 70/2023, siguió con la Ley Bases y otros engendros como el desfinanciamiento en Educación y en Discapacidad; y ahora remata con el recorte y hasta la eliminación de conquistas históricas de justicia social obtenidas tras décadas de lucha obrera y resistencia popular, que costó muchas vidas.
 
La reforma laboral del Gobierno ultra derechista de Milei destruye el derecho de las y los trabajadores por tres grandes vías. Ataca el contrato individual -con la creación del banco de horas, el fraccionamiento de las vacaciones o el recorte a las licencias por enfermedad-, debilita la acción sindical -con los límites al derecho a huelga, o la prohibición de las asambleas- y por último, también ataca a la justicia laboral -con, por ejemplo, el traspaso a los tribunales a la Ciudad de Buenos Aires-.
 
Una encerrona a la que la administración del fascista Milei pretende llevar a los empleados formales, pero también a los informales, a los que deja tanto o más desprotegidos de lo que estaban hasta ahora. Ni trabajadores de aplicaciones ni monotributistas, el proyecto libertario no tiene beneficiarios entre la masa trabajadora.
 
"Si te lastimaste jugando al fútbol, tu jefe no tiene nada que ver". La frase del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, resume el argumento libertario para romper con un derecho histórico: las licencias por enfermedad. Si la ley se sanciona, aquella persona que tenga una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de las tareas laborales cobrará solo el 50 por ciento del sueldo que percibía al momento del accidente durante 3 meses o 6 si tiene personas a cargo.
 
Los libertarios fueron un poco más generosos con aquellos que padezcan "enfermedades no voluntarias", es decir, que no sean consecuencia de actividades voluntarias riesgosas. En ese caso, el empleado tendrá derecho a percibir el 75 por ciento del salario. Una situación a la que la senadora de Fuerza Patria Cristina López calificó como "esclavitud laboral". "Si te enfermás, perdés. Si tu cuerpo no da más perdés, igual que en el siglo XIX", dijo.
 
El proyecto que Bullrich logró sancionar en el Senado habla de una "negociación dinámica" del salario, es decir, que los gremios o los trabajadores particulares pueden acordar con las empresas extras como bonos o compensaciones que estén vinculados a niveles de productividad o de objetivos. También habilita el "banco de horas", que hace que el empleado sume las extras y acumule una especie de saldo para después canjear por días libres o jornadas de trabajo reducidas.
 
Es decir, pone a trabajadores y empresarios en igualdad de condiciones para poder negociar en una relación que es desigual, en la que las fuerzas son distintas. Para el presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas, Matías Cremonte, "la ley lo que hace es volver a desequilibrar la balanza en favor de los empresarios". Al modificar la Ley de Contrato de Trabajo, el Gobierno busca que las vacaciones se fraccionen por un mínimo de 7 días (antes eran por 15) y que el trabajador tenga, al menos, un período de vacaciones en verano cada 3 años. Una complicación a la hora de combinar con el ritmo escolar en los casos de quienes tienen hijos.
 
Su aprobación es una dura derrota para el movimiento obrero y los trabajadores precarizados, no se crearán más puestos de trabajo, sino que habrá más precarización laboral y superexplotación, generando más riquezas para los empresarios y más penurias para quienes no tienen más que su fuerza de trabajo.
 
La Opinión Popular
 

12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
La Opinión Popular
 

11-02-2026 / 11:02
La crisis policial volvió a estallar en Santa Fé, continúa también en la Federal y amenaza con extenderse a otras provincias y otras fuerzas. Se viene alertando sobre la situación desde hace 10 días. La base excluyente es la cuestión salarial -suboficiales que cobran 850.000 pesos-, pero deriva en un feroz endeudamiento y, casi de inmediato, en problemas psiquiátricos.
 
Los mayores dramas terminan en una oleada de suicidios, 2 en los últimos 8 días en Rosario. A esto se agregan los malos tratos y la corrupción. En Santa Fé, la mayoría de los policías son del norte provincial y deben viajar entre 200 y 600 kilómetros para prestar servicio en Rosario.
 
Para eso les ponen micros en estado deplorable y las travesías suelen tardar 8 horas. Los bajos salarios derivaron en que casi no se reclutan hombres y la mayoría de los policías son mujeres, que tienen que recorrer esas distancias para ver a sus hijos. La protesta masiva y explosiva era previsible. Este diario recibió una nueva denuncia judicial sobre las increíbles maniobras de los jefes de una Unidad Operativa de la Federal.
 
Los llaman "la corona" y esos superiores se quedan con dinero de las horas adicionales, informan de efectivos que no existen, "rodean una zona con un policía" (sic), desarman investigaciones para concentrarse en narcomenudeo y hacer estadísticas para conformar al Ministerio de Seguridad y hasta liberan vastas zonas en acuerdo con un jefe narco regional. "Sólo hay plata para los proyectiles antidisturbios", dicen los rebeldes.
 
Durante la semana pasada se produjo el encadenamiento a la reja de la Casa Rosada del cabo Miguel Ángel Montiel, de la Policía Federal. El efectivo reclamaba por la situación salarial y también por la corrupción en la Superintendencia de Transporte, que integran los policías que custodian el ferrocarril. Los jefes de la Federal filtraron que Montiel estuvo con carpeta psiquiátrica y que por eso realizaba la protesta.
 
Página/12 relató la trastienda de la crisis policial, con la cuestión salarial como punto clave -lo que le sucede a todos los estatales-, pero con tramas de ribetes escandalosos: destinos fantasmas, es decir jefes que les dan horas extras a unos y no a otros, efectivos que ni siquiera concurren y comparten lo que cobran con los superiores; brutales acosos a las mujeres y groseras trampas para no realizar investigaciones de narcotráfico.
 
La crisis policial se expandía de manera silenciosa en la Federal y en otras fuerzas. En Santa Fé se vio algo inédito: ya no protestaron las familias y los retirados, sino efectivos en actividad, con los patrulleros, las sirenas, las motos y hasta los micros. El movimiento en Santa Fé desnuda una situación que no se ve a simple vista. Los que protestan son policías de calle y de las comisarías, con sus patrulleros. Es decir, los que están en la seguridad cotidiana de los vecinos.
 
Del otro lado, los que mayoritariamente respondieron al gobierno de Pullaro fueron los cuerpos especiales, Operaciones Especiales, Asalto Táctico, Infantería, que reciben bonos y adicionales de manera masiva. Ellos constituyen la estructura más orientada a la represión de los jubilados o cualquier otra protesta. Eso va en línea con lo que señala una de las denuncias: "para lo único que hay dinero es para los proyectiles antidisturbios".
 

10-02-2026 / 11:02
El Senado tratará el miércoles el proyecto de reforma laboral del gobierno de Javier "el Loco" Milei, cuestionado por sectores opositores por su avanzada brutal contra los derechos de los trabajadores. Pero los focos no solo estarán puestos en el Congreso: afuera, múltiples sectores, encabezados por la Confederación General del Trabajo (CGT), protestarán con el objetivo de que su voz sea escuchada.
 
La semana pasada, el Consejo Directivo de la CGT convocó a marchar contra la reforma laboral, que ya tiene dictamen desde fin del año pasado y que podría tener media sanción el miércoles. "El Gobierno nacional impulsa una reforma laboral que no moderniza: transfiere recursos del Estado a los sectores privados más concentrados, ataca el sistema de jubilaciones y recorta ingresos que corresponden a las provincias. Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja", indicó la CGT en redes sociales.
 
La principal central obrera citó a las 14.30 en Yrigoyen y Solís, frente al edificio en el que los senadores comenzarán a definir el camino legislativo de la iniciativa. "Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja. No es modernización: es ajuste sobre las y los trabajadores. No es libertad: es pérdida de derechos. La CGT convoca a movilizarse para decir basta. Porque el trabajo no se negocia. Porque las jubilaciones se defienden. Porque las provincias no se entregan. Porque los derechos se conquistan y se defienden en la calle", agregó el comunicado.
 
El plan de lucha de la CGT tuvo cuestionamientos de algunos sectores sindicales, como el de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), cuyo secretario general, Rodolfo Aguiar, criticó que la marcha no esté acompañada de un paro general. "El miércoles todos los trabajadores tienen que parar igual. Aunque la CGT no convoque, tienen cobertura legal", advirtió Aguiar y ratificó el paro nacional de estatales para el miércoles.
 
"Todos los trabajadores del sector público y de las distintas ramas de la actividad privada están amparados porque las CTA tienen personería jurídica. Sería un error grave frente a una reforma laboral demoledora para los trabajadores privarlos de ejercer el derecho de huelga. Tenemos que paralizar todas las actividades para este miércoles impedir los sobornos en el Senado y ponerle fin a la especulación de los gobernadores".
 
Mientras crece la bronca por abajo, Patricia Bullrich negocia la reforma laboral esclavista con gobernadores y senadores "dialoguistas" que cada vez se parecen más a los libertarios. Este lunes la ex ministra se reunión con senadores y senadoras de los bloques cómplices. Buscan acordar algunos artículos mientras mantienen lo esencial de los ataques contra la clase trabajadora. Cedería con Ganancias y conformaría así a los gobernadores y a los legisladores que responden a las provincias. En proteger alguno de los derechos de los trabajadores que correrán riesgo a partir de la probable sanción, eso sí, nadie gastó saliva.
 
La Reforma laboral esclavista del gobierno para los ricos de Milei es para profundizar esta política de transferencia masiva de recursos económicos y políticos de los trabajadores a los empresarios, que busca además debilitar la organización sindical y el poder de los trabajadores. Trabajar más y con menos derechos, en beneficios de las patronales. Son los millonarios o loe trabajadores. El miércoles 11 de febrero, sumate a la lucha por tus derechos y las futuras generaciones.
 
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