La Opinión Popular
                  11:26  |  Lunes 23 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 30-12-2019 / 09:12
SECTORES RADICALIZADOS DE LA DERECHA CONVOCAN A LA RESISTENCIA AL NUEVO GOBIERNO

La oposición macrista y los medios hegemónicos en pie de guerra contra Alberto Fernández

La oposición macrista y los medios hegemónicos en pie de guerra contra Alberto Fernández
Críticas furiosas, la redistribución progresiva de ingresos es presentada como un "ajuste" y sectores radicalizados convocan a la resistencia al nuevo gobierno. Sin poder gozar de la tradicional luna de miel, el programa de emergencia económica, social y laboral del gobierno de Fernández es duramente cuestionado por el inmenso dispositivo mediático y político conservador. Análisis distorsionado de las medidas y ocultamiento del desastre económico que dejó el macrismo.
Alberto Fernández no pudo gozar de la tradicional luna de miel que habitualmente se entrega a todo nuevo gobierno, definida en 100 días. Ni una semana pudo relajarse con la prudencia de la oposición, la calma de los medios hegemónicos o la cordura de los productores agropecuarios. Como si no existieran los 4 años de devastación macrista, las críticas son rabiosas y la resistencia desaforada.
 
Mientras que los máximos responsables políticos de esta crisis de proporciones están de vacaciones suntuosas (Mauricio Macri en el exclusivo country Cumulén, en Villa La Angostura, y María Eugenia Vidal en París con su nueva pareja), el paquete de medidas impulsado por Alberto, para frenar la caída de la economía y el deterioro sociolaboral, es tergiversado al calificarlo como un "ajuste".
 
La extrema mala fe se verificó con la sentencia de que se congelaban las jubilaciones , cuando no es así; por el contrario, todas recibieron el último ajuste de la movilidad, el 72 por ciento de los haberes está recibiendo un bono de 10 mil pesos repartido por mitades en diciembre y enero, y todas también recibirán un aumento en marzo.
  
En estos días de vértigo político y de asombrosa distorsión de la situación económica, resulta necesario precisar algunos conceptos básicos. Redistribuir ingresos en forma progresiva no significa aplicar un ajuste en la economía. Que la crisis la paguen quienes tienen más recursos en términos relativos no es un ajuste. Ordenar las cuentas fiscales desquiciadas luego de cuatro años de un proyecto neoliberal no implica realizar un ajuste.
 
La comprensión de la dinámica económica local está tan contaminada por el discurso dominante conservador que el largo ajuste macrista de derrumbe del consumo popular y de concentración del ingreso fue denominado "sinceramiento". Y una política de redistribución progresiva de recursos y de recomposición del consumo popular es calificada como un "ajuste" o un "impuestazo".
 
La deformación del análisis conservador acerca de cómo dejó la economía el macrismo es impactante. No la dejó con las bases para el crecimiento. Por el contrario, la entregó con dos años en recesión y al borde de la hiperinflación y de un default descontrolado. Como se sabe, ambos sucesos provocan inmensos costos económicos y sociales. Esas posibilidades eran evaluadas como probables por economistas de la ortodoxia y cercanos al macrismo.
 
Las medidas de Fernández lograron alejar ese peligro sin aplicar la receta del ajuste recesivo, pero con muchas limitaciones: no puede emitir mucho por la brusca caída de la demanda de dinero y el consiguiente riesgo de encender la mecha de la hiperinflación; no tiene acceso al financiamiento externo por el virtual default; y no puede expandir mucho por el frente fiscal para impulsar el crecimiento por el desequilibrio de las cuentas públicas heredado.

 
Subjetividad
  
Es tan potente la fuerza de colonización de la subjetividad que muchos están convencidos de que se congelaron las jubilaciones y que se está castigando a la clase media.
 
Como se mencionó al comienzo, los haberes de las personas mayores se actualizaron en diciembre por la movilidad ahora suspendida, el 72 por ciento de los jubilados tienen un alza muy superior con el doble bono de 5000 pesos, y en marzo todos recibirán un alza probablemente diferenciada. O sea, no se congelaron las jubilaciones.
 
La clase media se beneficia, como el resto, del congelamiento de las tarifas de luz, gas y transporte por 180 días, de la desdolarización de gran parte de los costos de los servicios públicos y de un futuro sendero de aumentos criterioso alejado de los tarifazos descomunales del macrismo. La recuperación del consumo popular también la alcanza con la extensión de los programas Ahora 12, con una tasa de interés más baja, y Precios Cuidados, con la ampliación y mejor calidad de los productos incluidos en esa canasta. O sea, no se está castigando a la clase media.
 
Las lecturas tergiversadas del paquete de medidas de la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva forman parte de lo que se conoce como la era post-fáctica. En estos tiempos mediáticos acelerados, de desesperación por la captura de audiencias, se instala una noticia o la interpretación de una noticia, que no se comprueba en la realidad, e incluso aparecen explicaciones y pruebas que la desmienten, pero igual se instala como verdad incuestionable.
 
Es un escenario político, social y mediático que el gobierno de Fernández no debería minimizar y, en lo posible, adelantarse para no correr detrás de los acontecimientos. Cuando se observan deficiencias en la comunicación oficial no significa que no haya esfuerzos por trasmitir, y Alberto Fernández lo demuestra con una voluntad evidente ante interlocutores hostiles, sino que se apunta a que no hubo previsión de cuáles pueden ser los flancos desde donde la distorsión mediática atacaría.
 
Se parte en desventaja cuando se tiene que explicar que no es lo que los medios dicen que es. Los cambios en el sistema previsional a nivel nacional y la actualización de los impuestos rural y urbano en la provincia de Buenos Aires deberían haber sido detallados antes de la presentación de los respectivos proyectos, y no después, a la defensiva, a partir de la interpretación desequilibrada que ya hicieron medios y analistas conservadores.
 
 
Medidas progresivas
  
El camino del ajuste fue el que transitó la economía macrista y, precisamente por haber elegido ese rumbo, tres de esos cuatros años fueron en recesión. Ese modelo postulaba que si reducía impuestos y disminuía los salarios aumentaría la competitividad y, de ese modo, llegarían las inversiones y la economía ingresaría en un ciclo de crecimiento sostenido y sustentable. El resultado fue un desastre económico.
 
Es ilustrativo cuantificar la magnitud de la crisis macrista : de los 48 meses que duró, la economía registró crecimiento solo en 17 (menos de un tercio de ese período). En términos históricos, una caída de tal duración y magnitud sólo es comparable con lo sucedido durante 2001, la hiperinflación o la crisis de 1982, situando a la crisis de 2018/2019 entre las más graves de la historia económica argentina reciente.
 
El gobierno de Fernández giró hacia otro extremo la política económica para iniciar la tarea de reconstrucción, definiendo otras reglas de juego:
 
* Actualizó -que implicó un alza neta- los Derechos de Exportación al sector agropecuario.
 
* Aumentó alícuotas de impuestos al patrimonio (Bienes Personales).
 
* Congeló por 180 días las tarifas de luz, gas y transporte.
 
* No aplicó una megadevaluación de la paridad oficial manteniendo estable el mercado de cambios.
 
* Mejoró el ingreso de una inmensa mayoría de jubilados y promete seguir haciéndolo en los próximos meses.
 
* También mejoró el ingreso de los titulares de la Asignación Universal por Hijo con un bono de 2000 pesos, con la distribución de la tarjeta alimentaria de 4000 a 6000 pesos y con la devolución del IVA.
 
* Implementará un sistema masivo de créditos no bancarios a tasas muy bajas para la compra de herramientas o insumos de capital.
 
* Aumentará por decreto los salarios de los trabajadores públicos y privados, y dispuso la doble indemnización por despidos durante seis meses.
 
* No despidió empleados públicos como sí lo hizo en forma masiva la alianza Cambiemos al inicio de su gestión.
 
* Comenzó una lenta pero persistente disminución de la tasa de interés, desarticulando la impresionante bicicleta especulativa del macrismo.
 
* Diseñó una red de contención para las pymes con una amplia y generosa moratoria de obligaciones tributarias, de seguridad social y aduaneras.
 
* Restaurará la administración del comercio exterior para proteger a la industria nacional.
 
* No se lanzó a un endeudamiento desenfrenado, sino que propone una negociación amigable con los acreedores privados para salir del virtual default.
 
* Refuerza los mecanismos de control y administración de divisas desalentando el ahorro en dólares y el turismo al exterior, aplicando un impuesto del 30 por ciento a la compra de billetes para esos fines.
 
Todas estas medidas van a contramano de lo que se conoce como un ajuste.
 
 
Viento de frente
  
Este paquete de medidas es ambicioso no sólo porque busca revertir los efectos devastadores del proyecto neoliberal del macrismo, sino porque ha sido lanzado cuando existe un panorama económico externo negativo. La política económica de Fernández tendrá que transitar de ese modo por un estrecho desfiladero.
 
Mientras Brasil sigue en un prolongado estancamiento, sin poder actuar como tracción de la economía local, la internacional no promete dar un impulso adicional, como el que existió en la primera década del nuevo siglo.
 
El Panorama Económico Mundial del FMI adelanta que el comercio internacional seguirá estancado en el 2020, manteniendo la tendencia de este año con volúmenes de intercambio global cayendo un 1 por ciento en la primera mitad. Tampoco habría que esperar un impulso vía mejora de los precios de los commodities, puesto que se estima que permanezcan en valores similares a los de 2019.
 
El Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe de la Cepal advierte que el contexto económico y social es extremadamente complejo debido a la desaceleración económica generalizada y, especialmente, sincronizada a nivel de los países y de los distintos sectores.
 
En este año, a diferencia de anteriores recientes, 18 de los 20 países de América Latina, así como 23 de las 33 economías de América Latina y el Caribe, presentan una desaceleración en la tasa de crecimiento de la actividad económica. Esta debilidad generalizada se originó en el menor dinamismo de la demanda interna, acompañado por una baja demanda agregada externa y mercados financieros internacionales más frágiles.
 
Este escenario de estancamiento impulsó las crecientes demandas sociales y presiones por reducir la desigualdad. El 2019 fue el año que precipitaron esos reclamos con impactantes rebeliones populares.
 
El informe destaca que "la actividad económica y el comercio mundiales se encuentran débiles, y los riesgos están sesgados a la baja". Agrega que las tensiones comerciales han afectado los niveles de confianza y de inversión de algunas economías cuyos sectores están fuertemente expuestos al comercio internacional.
 
El panorama macroeconómico regional es fulminante: en los últimos seis años, de 2014 a 2019, hubo caída del Producto Interno Bruto, descenso del PIB per cápita, retroceso de la inversión, del consumo per cápita y de las exportaciones, y un sostenido deterioro de la calidad del empleo.
 
Si el 2019 no fue muy alentador, para la CEPAL el 2020 no presenta perspectivas mejores.
 
 
Crecimiento
  
En ese contexto externo adverso, el gobierno de Fernández tiene que encarar la negociación de la deuda en virtual default con acreedores privados, instancia clave para, después de frenar la caída, comenzar a transitar un sendero de crecimiento.
 
El ministro de Economía, Martín Guzmán, informó que el objetivo es conseguir la postergación del pago de los intereses y capital. Se conoce que el pedido será de dos a tres años, pero trascendió que el reclamo puede elevarse a cuatro años. Esto implicará la liberación de sustanciales recursos del Presupuesto.
 
El aumento de los ingresos en la base de la pirámide previsional y laboral, además con un programa de Precios Cuidados mejor administrado, permitirá fortalecer el consumo popular.
 
Los analistas de sistemas tributarios enseñan que cobrar impuestos directos y cobrar más a los sectores con más capacidad contributiva son medidas progresivas. Y si esos recursos son destinados a grupos sociales de menores ingresos significa que se intenta una redistribución progresiva.
 
A la vez, al definirse una escala de prioridades para el uso de divisas escasas, carencias que han sido el principal disparador de grandes crisis de la economía argentina, se está protegiendo a los sectores más vulnerables, que son los que más padecen la brusca inestabilidad de las variables macroeconómicas.
 
Evaluar este paquete de iniciativas económico-social como un ajuste es una distorsión tan asombrosa que sólo puede evaluarse como un acto de mala fe, un alarde de soberbia de la ignorancia o un grado impactante de colonización de la subjetividad.
 
 
Fomentar el consumo
 
El último informe económico mensual del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) realiza una oportuna caracterización del plan de emergencia lanzado por el gobierno de Fernández para frenar la caída de la economía.
 
Las medidas dentro del paquete de la Ley de Solidaridad Social y Recuperación Productiva privilegian las transferencias de recursos a los sectores de bajos ingresos con un doble objetivo. Menciona que por un lado busca paliar urgentemente la crítica situación social, y por otro apunta a dar un leve impulso al muy golpeado consumo en un intento de comenzar a reactivar la economía.
 
El reporte indica que es sabido que si se distribuyen recursos desde los sectores medios-altos y altos hacia los bajos, los primeros no reducen su consumo ya que sostienen su estándar de vida reduciendo su ahorro; mientras los segundos lo incrementan.
 
De ahí que el menor aumento a los jubilados de ingresos medios y altos combinado con mayores aumentos a los de menor ingreso y beneficiarios de la AUH, genere cierto impulso al consumo aun cuando el saldo neto de la reforma sea un ahorro fiscal.
 
Calcula que las transferencias alcanzan a cerca de 8,5 millones de personas y suman un monto global de 60.500 millones de pesos. Se intenta generar de ese modo una recuperación del consumo a partir del congelamiento de las tarifas y transferencias monetarias a la base de la pirámide social.
 
Por su parte, el Centro de Economía Política Argentina estimó un mayor impacto fiscal del paquete de emergencia, al calcular que podría alcanzar una recaudación adicional equivalente a unos 8000 millones de dólares, 2,14 por ciento del PIB.
 
 
Sin luna de miel
  
La experiencia de los años de gobiernos kirchneristas dejó una enseñanza ineludible al momento de analizar los espacios de tensión que generan políticas redistributivas.
 
Existe una tensión estructural, que es la restricción externa que irrumpe cuando el impulso a la demanda no viene acompañado de una transformación de la estructura productiva.
 
Existe una tensión inmediata con factores de poder que emerge cuando se pretende avanzar con medidas de distribución progresiva del ingreso.
 
Cuando predominaron políticas regresivas y concentradoras de la riqueza, como las que se desplegaron durante el gobierno de Macri, la amplia red de propaganda pública y privada, respaldada por el poder económico, era un protagonista principal para intentar domesticar a gran parte de la sociedad. Ahora, cuando se instrumenta una serie de medidas para mejorar un poco el desigual reparto de ingresos, ese mismo dispositivo busca exacerbar las tensiones económicas. Desvía la atención publicitando la existencia de un supuesto ajuste y exagera acerca del costo de "la política".
 
Durante los últimos cuatro años, período en el cual se crearon decenas de cargos inútiles, con gran parte de los funcionarios macristas trabajando muy pocas horas semanales y con una escasa actividad en el Congreso, no hubo cuestionamiento a la "clase política". Es muy evidente que esas observaciones buscan condicionar a un gobierno que propone una orientación económica y social opuesta a la conservadora.
 
 
Desafíos
  
En ese sentido es ilustrativo el último informe de Fundaciones de Investigaciones para el Desarrollo (Fide), al plantear que el nuevo gobierno enfrenta fuertes desafíos económicos, pero también políticos. Menciona que en ambos casos, la capacidad para impulsar un acuerdo económica y social amplio, que involucre no sólo a la dirigencia política, sino también social y económica -sindicatos, movimientos sociales, sectores productivos y empresarios, entre otros-, es decisiva. Recomienda articular las urgencias de corto plazo con las orientaciones de mediano y largo plazo tendientes a abordar los problemas estructurales del subdesarrollo que "requieren de consensos y compromisos muy fuertes" de esos actores.
 
En estas semanas de mucho vértigo, con la mayoría de los medios ignorando la tradicional luna de miel de un nuevo gobierno y ocultando la herencia desastrosa que dejó el macrismo, ese informe de Fide remarca la necesidad de precisar la pesada mochila que existe en términos de deuda financiera, social y de deterioro del entramado productivo.
 
Destaca que desde la economía real, la situación que heredó Alberto Fernández "es de tierra arrasada". Indica que cuando Macri asumió en 2015 la economía crecía al 2,7 por ciento, y aunque "existía un acentuado problema de falta estructural de divisas, el consumo y los niveles de ingresos se mantenían en valores similares a los de cuatro años atrás".
 
Con la expectativa de una brusca desaceleración de la tasa de inflación en los próximos meses, que de por sí será un factor expansivo, la redistribución progresiva del ingreso, medida muy alejada de un ajuste, se constituye en la principal apuesta de Fernández para comenzar a encender los motores de la economía.
 
Por Alfredo Zaiat
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
23-02-2026 / 09:02
Como era de prever, el debate y votación por la reforma laboral ratificaron al Congreso en un rol de actor secundario frente a las ambiciones del gobierno de Javier "el Loco" Milei. Los tránsfugas del peronismo, sin siquiera sonrojarse, lo consiguieron nuevamente. Los cómplices -los que llegaron a la banca con discursos y valores opuestos- fueron claves para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales y, luego, para la media sanción.
 
La política, entre traidores y canallas, tras la votación de la reforma laboral libertaria. Fueron claves, primero, para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales. Diputados santacruceños, tucumanos, salteños, catamarqueños, misioneros, llegados a sus bancas en 2023 y 2025 gracias a pertenencias partidarias y/o discursos inversos a lo que sostuvieron, deberían acentuar el señalamiento acerca de la facilidad con que pasan de manos.
 
Myriam Bregman lo resaltó en su también destacada exposición, pero aportó cierto aditamento al remarcar que "cuando la conducta política se repite, cuando los de Tucumán y otras provincias estaban con Milei antes de las elecciones de octubre y vuelven a estar después, ¿no se aplica la reiterancia y reincidencia para la conducta política? ¿Por qué son traidores? Son canallas". Se preguntó qué pasaría "si a la clase política, a la casta política, les aplicaran lo mismo; a los que dicen que la vienen a combatir, y a los que les votan las leyes y la retroalimentan".
 
Traidores y canallas son términos complementarios, pero ese apunte de Bregman sirve para reforzar el cinismo "corporativo" (quizás sin comillas) de esos adefesios. Las bancas les pertenecen en su individualidad. Eso es correcto y debe quedar claro. Pero tal cosa no implica que la alianza o partido que les facilitó su acceso parlamentario no deba expulsarlos, sin más ni más.
 
¿Por qué no puede hacerlo? Porque, sin entrar a la discusión sobre cómo se conformaron Unión por la Patria y Fuerza Patria, ni tampoco a la de las contradicciones que surcan al peronismo, es objetivo que esa fuerza carece hoy de, casi, cualquier atisbo de conducción. Está virtualmente a la deriva y, como bien reconoció y advirtió Axel Kicillof una vez que se le ¿despejó? el camino de la interna bonaerense, lo que se (le) viene no es un año de campaña, sino de construcción. Pueden ir de la mano, pero no son lo mismo.
 
Hasta que eso no comience a suceder, es de una ingenuidad supina imaginar que pueda haber alguna decisión, unificada, así sea respecto de cuestiones estratégicas. Para reiterar, lo subrayó que el bloque de Fuerza Patria se partió casi exactamente al medio en la votación sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Esa ausencia conductiva, de lo que aspiraría a ser una oposición auténtica, se revela también en la facilidad con que los Milei imponen la agenda de su desorden hasta ahora bien ordenado. O bien ejecutivo.
 
Desde ya que tienen sus "fugas" o sobregiros, como los del coloso Sturzenegger mandado por las suyas a elogiar el voto sobre las licencias por enfermedad. Despertó la reacción de opositores ¡y oficialistas!, a quienes en el Senado no se les ocurrió leer lo que votaban. Este aspecto, el de quedar presos de la ofensiva gubernamental en todas las direcciones sin saber privilegiar cuáles son los ítems principales, abarca al debate sobre la reforma laboral.
 
Hubo firmeza y muy buenas intervenciones desde el bloque de Fuerza Patria (Germán Martínez, Julia Strada, Vanesa Siley, Máximo Kirchner, entre otros), pero no alcanzó ante los cómplices gubernamentales.
 

22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

21-02-2026 / 10:02
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
 
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
 
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
 
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
 
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
 
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
 
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
 
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
 
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
 

20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
La Opinión Popular
 

18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
La Opinión Popular
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar