La Opinión Popular
                  15:47  |  Sábado 08 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Vine a terminar con los odiadores seriales y a abrir los brazos para que todos nos unamos". Alberto Fernández
Recomendar Imprimir
Nacionales - 23-12-2019 / 09:12
LA NUEVA DERECHA

¿Oposición democrática o derecha bolsonarista?

¿Oposición democrática o derecha bolsonarista?
La nueva derecha ha echado sus raíces en amplios sectores medios que, agredidos como son por las políticas económicas dictadas por los grupos más concentrados del capital financiero, descargan su angustia y su odio contra los más débiles. Son los extranjeros –mirados como productos de la miseria y como mano de obra violenta y terrorista- los beneficiarios de planes sociales, los jubilados de la mínima, las razas no blancas, las religiones no judeo-cristianas, las ideologías de género y de clase, las cosmovisiones alternativas.
Cuando se intenta describir el punto de vista de la derecha neoliberal, autoritaria y colonialista, siempre hay una frase de Carrió a mano. En este caso se trata de lo dicho por la diputada en trance de retiro, a propósito del proyecto de ley de emergencia enviado por el gobierno al Congreso.
 
Dijo que se estaba robando al "campo", que se protegía a la industria -que "no sirve para nada porque no exporta-, que los que cobrarán el bono para los jubilados son los que "no aportaron", que Stornelli fue un ingenuo al presentarse a la indagatoria del juez Ramos Padilla y que apelará a la OEA contra la entrega de la suma del poder político, que, según ella, significa la ley aprobada.
 
En una sola parrafada sintetizó todo el perfil de la nueva derecha nacional y regional: antiindustrialista, revanchista en lo social, solidaria con los combatientes de la "guerra judicial" y abiertamente subordinada a la política exterior de Estados Unidos, cuya principal agencia regional es la OEA.
 
Lo que parece estar jugándose en la etapa abierta en el país el 10 de diciembre es si esta derecha será capaz de ejercer su hegemonía en el interior de la oposición al gobierno de Alberto Fernández.
 
El episodio de los gobernadores radicales poniendo distancia de la estrategia bélica que propone el trío Macri-Bullrich-Carrió es ilustrativo de la disputa. Los gobernadores descreen de la lógica "revolucionaria" y prefieren la política "normal" que les permita mejorar su propia situación política de alcance provincial; los alegra el derrumbe del "pacto fiscal" macrista, que los estaba llevando a una catástrofe.
 
Está en juego, entonces, el perfil de la oposición. Los aires regionales estimulan el avance de los halcones inspirados en Bolsonaro y en los terroristas de Estado bolivianos. Es una derecha que se ha desarrollado en el mundo de modo paralelo a la crisis de las democracias liberales, signadas por la desnacionalización de las decisiones políticas, por el crecimiento de las demandas populares insatisfechas y por el vaciamiento de las fuerzas políticas que fueron rectoras en los tiempos del capitalismo "social" de posguerra.
 
La nueva derecha mundial ha echado sus raíces en amplios sectores medios que, agredidos como son por las políticas económicas dictadas por los grupos más concentrados del capital financiero, descargan su angustia y su odio contra los más débiles.
 
Son los extranjeros -mirados como productos de la miseria y como mano de obra violenta y terrorista- los beneficiarios de planes sociales, los jubilados de la mínima, las razas no blancas, las religiones no judeo-cristianas, las ideologías de género y de clase, las cosmovisiones alternativas. Es esa coalición plural y diversa la que sostiene, según la paranoia de la nueva derecha, a los gobiernos "populistas" y "demagógicos" que la benefician para poder manipularla al servicio de su eternización en el poder.

 
Claro que el tipo de oposición está siempre dialécticamente vinculada al tipo de gobierno. Es interesante volver al video que produjo Cristina el último 18 de mayo, donde se gestó la fórmula que hoy gobierna, donde se pensó el perfil político de un futuro gobierno pos-macrista.
 
Se dice allí que la coalición de gobierno que suceda al macrismo tiene que ser más amplia aún que la coalición electoral. Se subraya la dramática situación en que el gobierno de Macri dejaría al país y la necesidad de una enorme amplitud política y social capaz de gestar un nuevo contrato de responsabilidad ciudadana, en un contexto nacional, regional y global que cambió "para mal".
 
La única referencia personal a Alberto Fernández se refiere a su rol junto a Néstor; "ahí lo vi decidir, organizar y acordar, haciendo el esfuerzo por la mayor amplitud del gobierno".
 
El proceso que desembocó en la sanción de la ley dirigida a la reparación social y la reactivación productiva tiene el sello de esas aptitudes de Alberto, destacadas por Cristina y expresadas en la enorme flexibilidad para modificar y hasta para eliminar aspectos del proyecto que restringían su base de apoyo parlamentario.
 
Es un primer triunfo político de enorme importancia: la ley puede tener críticas, puede no ser todo lo que debería haber sido, pero se puso en acción una amplia coalición parlamentaria y eso es el punto de partida para encarar la construcción de una amplia coalición social.
 
Eso desespera a la derecha ultramontana. Lleva a la coalición macrista a amenazar con no dar quorum para la sesión en la que debían jurar los nuevos diputados oficialistas en reemplazo de quienes fueron designados para funciones ejecutivas; un índice estremecedor de lo que podría esperarse de la nueva derecha bolsonarista y revolucionaria que insulta a los sectores populares y está presta a clamar en su ayuda a la "democrática" OEA.
 
Es de esperar que sus desopilantes aliados tácticos de la autodenominada "izquierda" no los acompañen en su reclamo interamericano.
 
¿Es posible una oposición sensata, pacífica y con respeto al interés nacional? Es una pregunta que está asociada a otra que se relaciona con el futuro del radicalismo.
 
La experiencia que nació en la convención de Gualeguaychú en marzo de 2015 llevó a la UCR a la condición sucesiva de socio menor en el triunfo de Macri, de convidado de piedra de una inexistente coalición de gobierno y de copartícipe pasivo pero útil de una experiencia que será recordada largo tiempo por sus catastróficos resultados y consecuencias.
 
Eso ya empieza a ser registrado en amplios sectores de la UCR. ¿Puede el radicalismo construir una nueva oposición pragmática y democrática al gobierno del Frente de Todos? Las chances para que eso se haga realidad son francamente escasas.
 
Pero el gobierno parece estar convencido de que se trata de una necesidad. El nuevo presidente hizo en su primer discurso como tal una encendida defensa del rol del radicalismo que encabezara Raúl Alfonsín en nuestra recuperación democrática.
 
Y no se trató de un recurso retórico, un guiño hacia el partido radical, sino un mensaje a todo el pueblo argentino en la dirección de sentar las bases políticas del nuevo contrato social. El contrato ha comenzado a elaborarse y, como debe ser, sus principales destinatarios son los sectores más agredidos por la última experiencia neoliberal, los que perdieron el trabajo, el techo y la comida.
 
Lo urgente se puso en marcha. Y lo hizo ayudado por lo más importante, por un mensaje de amplitud y flexibilidad que, lejos de ser amigo de la resignación y del statu quo, es la condición principal para la transformación profunda que necesita la sociedad argentina.
 
Por Edgardo Mocca
 
Fuente: El Destape
 

Agreganos como amigo a Facebook
08-08-2020 / 11:08
08-08-2020 / 10:08
"La negociación se parece a la cuarentena: es mucho más larga de lo que requería el problema", fue el comentario despectivo de Alfonso Prat Gay sobre el ministro Martín Guzmán que negociaba una deuda imposible de pagar cuya mayor parte fue tomada durante su gestión.
 
El ex ministro de Mauricio Macri rompió todas las marcas al demostrar que su impericia en el manejo de la economía hubiera sido peor como infectólogo. Cosas veredes amigo Sancho, que nunca crederes: un ex ministro que critica al que resolvió el desastre que él creó, más un sector de la oposición que apostó al fracaso de la negociación y al desborde de la pandemia.
 
La chorrada de críticas que recibió Guzmán mientras negociaba la deuda provenía de estos personajes. "Se podría haber logrado un acuerdo mejor", dijo el caradura de Prat Gay en otras declaraciones. Cuando le tocó negociar con los fondos buitres, Prat Gay les pagó más de lo que habían reclamado. Eso sí: en tiempo récord.
 
Si lo que quería Prat Gay era sobreendeudar al país, fue el mejor ministro de Economía de la historia. ¿Y los argentinos? bien gracias. Pero después de esa performance más que desastrosa, la corporación de medios y sectores empresarios y de las finanzas lo siguen tomando como referente de consulta.
 
Se confirma esa visión que apuntó Jorge Alemán sobre un discurso de la política como especie de locura sin anclaje en la realidad. Se contrapone a la realidad. En esa nueva racionalidad de la derecha, el que se guía por la realidad resulta un fanático que se niega al discurso mágico.
 
Los medios y periodistas de derecha le van a preguntar a Prat Gay porque lo escucha un empresario aunque perdió plata, así como lo escuchan comerciantes que se fundieron con sus medidas. Desconfían del muchacho de 38 años que les salvó la vida porque es académico y votarían de nuevo al que los llevó a la ruina.
 

07-08-2020 / 10:08
Aunque hace tiempo que nadie en el poder se lo toma demasiado en serio ni le pide opinión, Guillermo Moreno pudo haber sido la excepción que confirmara la regla. El acuerdo que enhebró Martín Guzmán con los acreedores privados para aplazar y aliviar los pagos de la deuda jamás haría desdecirse al pintoresco exsecretario de Comercio, quien semanas atrás vaticinó que fracasaría porque le faltaba "haber pateado más la calle".
 
En el mundo empresario, entre los apostadores bursátiles y entre los consultores más cotizados de la City, en cambio, no hubo ningún reparo para la pirueta: hasta quienes le pedían el mes pasado a Alberto Fernández que lo eche -en público y en privado- se vistieron de guzmanistas de la primera hora. Todos salieron a gritar el gol que añoraban tanto la hinchada como el técnico, aun cuando está lejos de haber definido el partido.
 
Puertas adentro de la coalición, el primero en cantarlo fue Sergio Massa, quien no solo había convocado varias veces durante abril y mayo a su propio gabinete económico para interconsultas sino quien además entabló diálogos paralelos con Wall Street que obligaron al Presidente a avisar en tres ocasiones que el único interlocutor oficial era Guzmán.
 
Pasado pisado: tanto se apuró el jefe de Diputados en sacar pecho por el entendimiento que incluso primereó a Fernández. Pidió disculpas.
 
El recorrido de Guzmán antes del cierre de las negociaciones reflejó fielmente el equilibrio de fuerzas en el Frente de Todos
 

07-08-2020 / 10:08
En plena recesión y en medio del proceso de flexibilización de las restricciones por la pandemia, el debate sobre cómo sería la recuperación de la economía toma vigencia. ¿Cómo será? ¿Un dibujo en V? ¿Será acaso más apaisada? ¿O la Argentina estará condenada a convivir con una L, en el mejor de los casos, castigada por la crisis permanente?
 
Ese debate se mezcla con la política. María Eugenia Vidal, por caso, levantó el perfil público el jueves por la mañana en un "zoom" en el que planteó -en base a su economista de cabecera, Hernán Lacunza, que la economía caerá este año un 12%, pero que en 2021 no podrá recuperar lo perdido.
 
Más optimista, el economista Emmanuel Álvarez Agis -cercano ideológicamente a la Casa Rosada- cree que la actividad se recuperará pero para asegurarlo reclama una mayor y decisiva participación del Estado, a través del gasto público.
 
"Ahora que arreglamos con los acreedores llegó el momento de gastar. En la pandemia, hay que gastar más. El Estado argentino gasta la mitad que su par de Chile o Perú. Y mucho menos que Brasil", argumenta Agis.
 
Desde Economía se aboga por un ordenamiento fiscal, de cara a las inminentes negociaciones con el Fondo Monetario Internacional. Pero no sólo por eso. Martín Guzmán demostró desde un primer momento que valora la cautela a la hora de programar el gasto público, lo que quedó a la vista cuando se suspendió la actualización automática de las jubilaciones.
 
En el Gobierno creen que esta semana fue la mejor desde que Alberto Fernández se puso la banda presidencial.
En el equipo económico sospechan que la buena onda perdurará. Y no lo avalan por una cuestión de fe religiosa. Los funcionarios comparten algunos de los datos positivos de la actividad, que los sorprendió gratamente a ellos mismos.
 
Juzgan, sin temor a hacerlo con premura, que se trata de los primeros indicios de una recuperación veloz. Incluso destacan la "V corta" de la palabra "veloz".
 

06-08-2020 / 11:08
La valiente fiscal Gabriela Boquin, quien llevó adelante la acusación contra la familia Macri en la causa Correo Argentino, denunció este miércoles ante una comisión bicameral que una empleada de su fiscalía "le entregaba documentación en pleno trámite de la investigación de la causa al diputado (del Pro) Pablo Tonelli" y que al denunciar esa situación ante su superior, el Procurador interino, Eduardo Casal, "no tomó ninguna medida al respecto".
 
Boquin expuso este miércoles ante la comisión bicameral de Seguimiento y Control del Ministerio Público. La semana pasada, Casal, quien asumió como jefe de los fiscales durante la gestión de Cambiemos, le inició un sumario administrativo por supuesto maltrato y mobbing laboral a ex empleados de la fiscalía.
 
La comisión bicameral tiene previsto volver a reunirse en diez días para tratar una serie de denuncias y pedidos de juicio político contra Casal por supuestas arbitrariedades en traslados y medidas disciplinarias contra fiscales que investigaban al macrismo.
 
En su presentación, la fiscal Boquin, que interviene en una de las causas más complicadas para el ex presidente y su familia, dijo: "Es falaz decir que se retiraron de mis dependencias por maltratos o pidieron traslados. Esto no existió. Es más, a una de las testigos el traslado lo pedí yo".
 
Y amplió Boquin que realizó ese pedido "por falta de confianza" de la empleada de su fiscalía tras "descubrir que le entregaba documentación en pleno trámite de la investigación de la causa Correo Argentino al diputado Pablo Tonelli".
 
"Esa documentación que le pasaba y que le iba comunicando los pasos del expediente a Tonelli estaban relacionados con su propia vinculación en la causa porque cuando yo denuncié el vaciamiento, estaban las facturas de Tonelli por millones de pesos retirando dinero de Correo Argentino", agregó la fiscal. 
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar