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“La pandemia nos demostró que vivimos en un país injusto y que la calidad de vida incide fuertemente en el riesgo de contagio”. Alberto Fernández
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Nacionales - 28-11-2019 / 08:11
EL “CAMPO” AMENAZÓ AL NUEVO GOBIERNO DEMOCRÁTICO Y ASEGURÓ QUE NO ACEPTARÁN RETENCIONES

Mientras un puñado se enriquece cada vez más, un tercio de la población vive en la miseria

Mientras un puñado se enriquece cada vez más, un tercio de la población vive en la miseria
Se prevé que Alberto Fernández realizará una suba de las retenciones a las exportaciones. Las patronales agrarias ya pusieron el grito en el cielo y amenazan que habrá consecuencias en la producción agrícola y la inversión. Reclamos y amenazas, es la receta de los "vivos" de siempre para rechazar los aumentos de las retenciones. No sólo eso, también se anticipan a la medida y aumentaron las ventas para pagar el impuesto actual y eludir el posible incremento.
Se prevé que Alberto Fernández realizará una suba de las retenciones a las exportaciones. Las patronales agrarias ya pusieron el grito en el cielo y amenazan que habrá consecuencias en la producción agrícola y la inversión.
 
A las declaraciones del ex titular de la Sociedad Rural Argentina, el polémico Luis Miguel Etchevehere, y las de Eduardo Buzzi, se le sumaron las del titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Dardo Chiesa, quien lanzó una intimidación a Alberto Fernández por las retenciones. "No las vamos a aceptar", afirmó.
 
El dirigente agropecuario reconoció que están al tanto de la situación económica difícil que deberá enfrentar el gobierno entrante, pero la solución que proponen es un fuerte recorte del gasto, como venía realizando Mauricio Macri. "El estado nacional y las jurisdicciones provinciales y municipales deben hacer un ajuste profundo, sincero y sustentable de una vez por todas", sostuvo asimismo la Sociedad Rural.
 
En el mismo sentido, Chiesa planteó que si el presidente democráticamente electo aumenta las retenciones a la soja al 35%, esto "caería mal". "No sé hasta qué grado vamos a poder parar a la gente. Van a desenchufar la máquina de producir. De ninguna manera se resiste", amenazó desde un sector ultra ganador en la era Macri.
 
La postura de Chiesa es análoga a la de otros sectores del campo, como la Federación Agraria (FAA) y la Mesa de Enlace de Entre Ríos, que este miércoles también manifestaron su rechazo a la suba de retenciones. Los pobres no les duelen tanto como "afectar" sus bolsillos.
 
Ante el duro planteo del "campo", Juan Grabois, dirigente social afín al Frente de Todos, salió al cruce con una breve carta, en la que le advierte: "No vayamos a un choque que vuelva a dañar a nuestro amado país". Y recalca: "Nosotros tampoco vamos a aceptar que un tercio de la población viva en la miseria mientras un puñado se enriquece con los bienes naturales".
 
Grabois subrayó que no está en contra de "los chacareros, los gringos de la Pampa, los colonos". En cambio, explicó: "El problema es con el 1% que concentra el 40% de la tierra, esos mismos que a ustedes los miran de arriba y se tapan la nariz si un chacarero pasa cerca del Jokey Club". Y propuso: "Hagamos un frente de unidad productiva, agraria y social contra los abusos de las semilleras, cerealeras y grandes terratenientes para alimentar al pueblo, repoblar la Argentina".
 
Reclamos y amenazas, es la receta de los "vivos" de siempre para rechazar los aumentos de las retenciones. No sólo eso, también se anticipan a la medida y aumentaron las ventas para pagar el impuesto actual y eludir el posible incremento.
 
La Opinión Popular

 
Lo que viene
 
Según pudo conocer iProfesional, la decisión política ya está tomada: Alberto Fernández subirá el nivel de las retenciones que paga el campo al momento de exportar.
 
La idea es aplicar ajustes en las cuatro principales producciones agropecuarias: soja, trigo, maíz y girasol. En los próximos días quedará definido el nuevo cuadro de derechos a la exportación.
 
Como expuso este medio la semana pasada, el presidente electo le ordenó al equipo de técnicos que lo acompañan sacar cuentas y afinar los números. La intención es diseñar un esquema sustentable, que no signifique un perjuicio notorio para los productores. ¿Cuánto? "Algo lógico, que no pueda ser catalogado de confiscatorio", definieron desde el grupo que está trabajando en la cuestión.
 
Desde el entorno de Fernández aseguraron que el futuro jefe de Estado no tiene ninguna duda sobre la estrategia a adoptar con el "campo" pero que, a la vez, reconocen preocupación por la reacción que pudieran tener la dirigencia del sector y los productores, una vez que se conozcan las nuevas imposiciones.
 
Si no hay cambios de último minuto, la idea es transmitirle la novedad a la dirigencia del agro en los próximos días, una vez que se termine la evaluación técnica. Fernández no quiere iniciar la gestión con una crisis con el sector del agro, similar a la que él mismo vivió -en su rol de jefe de Gabinete- durante aquel año 2008 en que los productores salieron a cortar rutas.
 
Por eso mismo, habrá una estrategia política coordinada. El aumento de las retenciones no será una medida aislada. Se encuadrará en una serie de iniciativas que van desde el envío al Congreso de un proyecto para volver a declarar la Emergencia Económica al lanzamiento formal del "Programa contra el Hambre", que requeriría de unos 40.000 millones de pesos anuales.
 
Al mismo tiempo, Fernández no quiere desentenderse de un objetivo de equilibrio fiscal, en medio de la renegociación de la deuda pública tanto con los acreedores privados como con el Fondo Monetario Internacional.
 
También habrá gestos concretos hacia los productores agropecuarios. El más notorio, el compromiso de mantener un tipo de cambio competitivo, como el actual. Algo que no será fácil de sostener en un contexto de inflación elevada.
 
Fuente: iProfesional
 

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Mientras un puñado se enriquece cada vez más, un tercio de la población vive en la miseria
Por eludir retenciones, récord de venta de cosecha antes de que se siembre. Ya se declararon ventas por 30 millones de tn de la próxima campaña.
30-05-2020 / 10:05
Llama la atención que los grandes medios macristas porteños: TN, Clarín e Infobae, se preocupen tanto por la salud mental de la población, en tanto no se opusieron, durante la gestión de Cambiemos, a la falta de inversión en el sistema de salud, que llegó hasta el desmantelamiento del Ministerio de Salud por parte del ex presidente Mauricio Macri, desprotegiendo física y psíquicamente a las grandes mayorías sociales.
 
A partir de la pandemia la vida se volvió extraña; de un día para otro nos convertimos en protagonistas de una distopía. El aislamiento, la reclusión en las casas, la suspensión casi total de las actividades, la desorganización de la vida, la pérdida económica, el miedo al contagio y a la muerte, se volvieron moneda corriente.
 
No es necesario ser psicólogo o psicoanalista para reconocer que en la cuarentena se vivencian una amplia gama de sensaciones y afectos displacenteros que implican padecimiento para el aparato psíquico; pero no se trata de una angustia generada por el aislamiento mismo, sino por aquello que lo motiva, el coronavirus.
 
En la Argentina, el aislamiento se produjo con planificación y prevención cuando la epidemia no estaba desencadenada. La estrategia del gobierno de Alberto Fernández consistió en organizar la comunidad, poniendo el Estado al servicio de la salud y la contención pueblo.
 
En la urgencia, se entendió que el otro no es ni enemigo ni el culpable, sino el prójimo. Que la suerte y el cuidado de él también es el nuestro, ya que es imposible salvarse sólo. Que el aislamiento nada tiene que ver con el individualismo neoliberal, en el que cada uno, indiferente al prójimo, se enfrasca en el "sálvese quien pueda", mientras se mira el ombligo.
 
Se configuró en el país un aislamiento que no fue exclusión, sino un acto de cuidado de cada uno y de la comunidad, porque la solidaridad no es caridad, sino la base de lo colectivo. Una acción política democrática de intentar frenar la muerte, no sólo para la élite, sino para todos.
 
Los países gobernados por la lógica del "mercado", EE.UU., Brasil, Reino Unido, Chile, Italia y España, basada en las ganancias de las empresas por la reducción de los costos, dejaron al cuerpo social amenazado por la enfermedad y la muerte. Esos países no cuidaron a su gente, la dejaron a la intemperie, en angustiosa indefensión y expuesta a la agonía.
 

30-05-2020 / 07:05
Susana Giménez, Maximiliano Guerra, Oscar Martínez, Juan José Sebreli son algunos de los nombres que alimentan la inverosímil ofensiva opositora contra las medidas sanitarias del Gobierno. Para hacerlo ignoran elementos centrales de la realidad actual y aquella que los convocaba durante el gobierno de Macri.
 
La empleada doméstica de una casa de Retiro cuya empleadora había regresado de Alemania, vive en la villa Mugica, en una habitación con su marido y sus padres y comparte el baño con otras 13 personas. Ella fue la primera contagiada por el virus en la villa. Y su madre, Toribia Balbuena, de 84 años, la primera víctima fatal.
 
Fue a principios de mayo cuando el gobierno de CABA no había aplicado un protocolo de cuarentena real en la villa. Otras tres muertes por la epidemia en la villa fueron dirigentes sociales que sostenían comedores populares, los tres, menores de 60 años.
 
Hay una campaña mediática de macristas famosos, como Maximiliano Guerra, Susana Giménez y Juan José Sebreli contra la cuarentena. Se sumaron así al actor Oscar Martínez que afirmó que amigos suyos mayores de 70 años se habían auto contagiado el virus para inmunizarse.
 
Estos personajes tendrían que explicarle sus argumentos contra la cuarentena a la señora Balbuena, a Ramona Medina, a Víctor Giracoy, a Agustín Navarro y a otros centenares de personas. Pero no podrán hacerlo porque estas personas murieron contagiadas por el virus.
 
Martínez tendría que demostrar que su anécdota no fue simple mala fe y que realmente cree tanto en esa afirmación que está dispuesto a cumplirla. Sebreli proclamó con indignación que un policía no lo dejó pasear por una plaza. La próxima vez que vaya a una plaza por favor que se saque una fotografía. No le vamos a creer hasta verlo.
 
Sebreli no habló de la villa Mugica, que está en la CABA, sino de la Villa Azul, que está en Quilmes y fue abandonada a su suerte por la gestión anterior del intendente macrista Martiniano Molina, pero que ahora fue desplazado por la intendenta Mayra Mendoza, de La Cámpora. Sebreli no es un viejito que habla con inocencia. Sabe perfectamente porqué no habla de las villas de CABA que tienen mil veces más infectados. 
 

29-05-2020 / 10:05
El ministro de Economía, Martín Guzmán, presentó su propuesta de reprogramación y pago de la deuda externa, del segmento de 68.000 millones de dólares en títulos de moneda extranjera y bajo jurisdicción extranjera. Alegó que Argentina no podía ofrecer más de un plazo de gracia de tres años y reanudar los pagos en 2023; rebaja de los intereses en 62 por ciento y del capital en 5,4 por ciento; baja de intereses anuales al 2,25 por ciento con pequeñas alzas.
 
Mientras esto sucedía, los medios de comunicación masiva, que responden la macrismo, como: Clarín, La Nación, Infobae, América TV y los periodistas que los corean, fueron creando el sentido común de que caer en default era equivalente a la peste del coronavirus, sino peor. Con lo cual reforzaban la posición de los bonistas, eludían explayarse sobre los costos de evitar el default y debilitaban la propuesta argentina.
 
A cinco días de que venza el actual plazo para ingresar al canje y vencido su acuerdo de confidencialidad, dos de los grupos de acreedores enviaron una nueva propuesta conjunta al Gobierno que busca acercar posiciones para alcanzar un acuerdo y avanzar en la reestructuración de deuda externa por U$D66.200 millones.
 
Según comunicaron, la contraoferta implica un alivio en los pagos del país de más de USD36.000 millones en nueve años. El ministro Guzmán reconoció que hubo "un acercamiento importante" con un grupo de bonistas pero aclaró que el ofrecimiento es "insuficiente" y que aún resta un "camino importante por recorrer".
 

29-05-2020 / 10:05
La angustia que cunde en estos días de encierro en el establishment es muy parecida al arquetipo que describió Sigmund Freud. Es un apremio por resolver algo ya, pero sin saber qué hacer. Lo que sentían todos los que se acercaban a la Esfinge de Tebas temerosos de ser engullidos hasta que Edipo consiguió resolver su enigma.
 
Lo que Alberto Fernández reclamó a los medios de comunicación que "dejen de sembrar", tras la retahíla de preguntas sobre aflicciones y sentimientos que le hicieron en Olivos el sábado a la noche.
 
En la cima de la pirámide social, esa angustia mezcla la contrariedad por las gigantescas pérdidas que empezó a generar la pandemia con la frustración por la ausencia de una solución a la vista. No es muy distinto a lo que movió a Susana Giménez a volar en jet privado a su mansión en Punta del Este.
 
Así, no hay Rivotril que aguante. Entre los hombres de empresa eso se mezcla con un duelo particular: por obra de la cuarentena dejaron de ser "los que mandan", como los definió José Luis de Imaz en 1964, en su libro pionero de la sociología de las élites.
 
El magnate siderúrgico Paolo Rocca es de los que mejor transita esa angustia. Tal vez porque, dueño de una experiencia política juvenil en la izquierda revolucionaria italiana que lo distingue de sus colegas, entiende mejor qué es el Estado.
 
Por un lado empujó a su personal a volver a las oficinas la semana pasada, incluso pese a los casos de coronavirus que ya superaron el medio centenar entre los empleados y contratistas de Techint en Brasil.
 
Del gobierno porteño obtuvo permisos de circulación para todos sus ingenieros y dibujantes sin que nadie revisara demasiado si todos estaban afectados a las obras "esenciales" que declaraban. En paralelo, consiguió que la Nación los incluyera en el programa ATP y les pagara parte de los sueldos.
 

29-05-2020 / 09:05
La Justicia Federal investiga contrataciones directas a empresas publicitarias cercanas al gobierno de Mauricio Macri por no menos de 291 millones de pesos durante los últimos cuatro años. La denuncia penal la presentó la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), que conduce el fiscal Sergio Rodríguez.
 
La denuncia se realizó en base a una investigación preliminar que estableció como principales responsables de presuntas negociaciones incompatibles con la función pública al ex jefe de gabinete de ministros Marcos Peña, al ex secretario de Comunicación Pública Jorge Grecco y a la ex vicepresidenta Gabriela Michetti. La causa quedó en manos del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi y del fiscal federal Jorge Di Lello.
 
La presentación de Rodríguez apunta a contrataciones efectuadas sin concurso y que tuvieron como beneficiarias a cuatro sociedades anónimas: Aura Advertising, La Comunidad, Circus BA y Power República.
 
Las firmas serían además las mismas que participaron de la campaña presidencial de Macri en 2015 y que también se encargaron de desarrollar publicidad oficial en otros distritos gobernados por Cambiemos, como la ciudad y la provincia de Buenos Aires o el municipio de Vicente López, a cargo de Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal y Jorge Macri, respectivamente.
 
Para consumar la ilegal maniobra sin controles que la cuestionaran, la Jefatura de Gabinete impulsó la modificación del decreto 984/2009, que otorgaba exclusividad en el desarrollo de la publicidad oficial a la agencia estatal Télam --donde luego intentarían despedir a 357 trabajadores, incluyendo a los del área a la que habían arrebatado su función histórica--. 
 

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