La Opinión Popular
                  04:01  |  Lunes 09 de Diciembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Vamos a levantarnos una vez más". Alberto Fernández y Eduardo Duhalde
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 21-11-2019 / 19:11
EFEMÉRIDES POPULARES

Militares gorilas ingresan a la CGT y secuestran el cadáver embalsamado de Evita

Militares gorilas ingresan a la CGT y secuestran el cadáver embalsamado de Evita
Durante la dictadura militar gorila autodenominada Revolución Libertadora (1955-1958), durante la noche del 22 de noviembre de 1955, por órdenes directas del dictador Pedro Eugenio Aramburu, ingresan a la CGT y secuestran el cadáver de Evita. En la imagen: el cuerpo de Eva Perón embalsamado.
Durante la dictadura militar gorila autodenominada Revolución Libertadora (1955-1958) que derrocó al presidente democrático Juan Perón, durante la noche del 22 de noviembre de 1955, por órdenes directas del dictador Pedro Eugenio Aramburu, un comando de marinos al mando del teniente coronel Carlos de Moori Koenig entró por la fuerza en el edificio de la CGT.
 
Allí derribaron el busto de Evita que se encontraba en el primer piso y con armas forzaron la puerta de la capilla del segundo piso. Quemaron las banderas argentinas dispuestas sobre el cadáver y orinaron sobre el mismo, antes de llevárselo.
 
Querida por el Pueblo hasta el misticismo y odiada por la oligarquía hasta la profanación de su cadáver, Evita legó a su Patria una extraordinaria obra de justicia social, los derechos de los trabajadores y de la mujer, y el ejemplo de su fuerte compromiso militante por el bienestar de los trabajadores.
 
Por Blas García 


Durante tres días, el cuerpo recorrió diferentes puntos de la ciudad, a fin de no levantar sospechas, dentro de un camión. El relato del ex mayor Jorge Dansey Gazcón difiere, ya que asegura que fue él quien lo trasladó. Desde ese momento se estableció un itinerario macabro y perverso.
 
Moori Koenig puso el cadáver dentro de una camioneta y lo mantuvo en su interior durante varios meses, estacionándola en distintas calles de Buenos Aires, en depósitos militares, o incluso en la casa de un militar. Una noche incluso, los militares llegaron a matar a una mujer embarazada confundiéndola con un comando peronista que pretendía recuperar el cadáver. Moori Koenig instaló en su oficina el féretro, con el cadáver de pie. Una de las personas que vio en esas circunstancias el cadáver de Evita fue la cineasta María Luisa Bemberg.
 
Aramburu destituyó a Moori Koenig y le encomendó al coronel Héctor Cabanillas sepultarlo clandestinamente. La llamada Operación Traslado fue diseñada por el entonces teniente coronel -y luego también dictador- Alejandro Agustín Lanusse, con la ayuda del sacerdote Francisco "Paco" Rotger, a cargo de quien recayó la responsabilidad de obtener la complicidad de la Iglesia a través del superior general de la orden de los paulinos, el padre Giovanni Penco, y el propio Papa Pío XII.
 
El 23 de abril de 1957 el cadáver fue trasladado en secreto en el barco Conte Biancamano a Génova (Italia) en un ataúd que se explicaba pertenecía a una mujer llamada María Maggi de Magistris y fue enterrado bajo ese nombre en la tumba 41 del campo 86 del Cementerio Mayor de Milán.
 
Las versiones se multiplicaron y el mito se agrandó. Hay versiones que sostienen que los militares mandaron realizar tres copias de cera de la momia, y que las enviaron a otro cementerio italiano, uno en Bélgica y otro en Alemania Occidental. En 1970 la organización guerrillera Montoneros secuestró a Aramburu, exigiendo entre otras cosas la aparición del cuerpo de Evita.
 
En septiembre de 1971, el general Lanusse, dictador por entonces del país, le ordenó al coronel Cabanillas organizar el "Operativo Retorno". El cuerpo de Evita fue entonces desenterrado de la tumba clandestina en Milán y devuelto a Perón en Puerta de Hierro (Madrid). En tal acción participó el brigadier (R) Jorge Rojas Silveyra, embajador argentino en España. Al cadáver le faltaba un dedo que le fue cortado intencionalmente y presentaba un leve aplastamiento de la nariz, pero estaba en buenas condiciones generales.
 
El 17 de noviembre de 1974 la presidente María Estela Martínez de Perón trajo el cuerpo de Eva al país, y lo ubicó en la quinta presidencial de Olivos; ese mismo día apareció el cadáver del ex presidente Aramburu que los Montoneros retenían desde hacía un mes antes.
 
El gobierno comenzó a proyectar el Altar de la Patria, un gran mausoleo que albergaría los restos de Juan Perón, Eva Duarte de Perón, y todos los próceres de la Argentina, como símbolo de unión del país.
 
En 1976 la dictadura militar que tomó el poder el 24 de marzo le entregó el cuerpo a la familia Duarte, que dispuso que fuera enterrada en la bóveda que su familia posee en el Cementerio de la Recoleta de Buenos Aires, donde se encuentra desde entonces.
 
El conocido cuento del escritor Rodolfo Walsh, titulado Esa mujer, tiene como tema el secuestro del cadáver de Evita.
 
Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
Militares gorilas ingresan a la CGT y secuestran el cadáver embalsamado de Evita
El médico español Pedro Ara Sarriá la embalsamó tras su muerte, el 26 de julio de 1952. Había trabajado cuarenta meses sobre su cuerpo en un laboratorio montado en la sede de la CGT. Le había quitado el rictus de dolor en su rostro originado por el cáncer. El cadáver parecía una escultura de cera. La Revolución Libertadora, que había derribado sus monumentos, que había saqueado y quemado sus imágenes de los organismos públicos, que prohibió por decreto oficial mencionarla en público, secuestró ese cuerpo embalsamado.
07-12-2019 / 18:12
La madrugada del 1 de diciembre de 1828, el general unitario Juan Lavalle tomó el Fuerte de Buenos Aires; derrocó al gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Manuel Dorrego; y reunió a miembros del partido unitario en la iglesia de San Francisco -como representación del pueblo- siendo elegido gobernador.
 
Juan Manuel de Rosas levantó la campaña contra los sublevados y reunió un pequeño ejército de milicianos y partidas federales, mientras Dorrego se retiraba al interior de la provincia para buscar su protección. Lavalle, con sus experimentadas tropas se dirigió a la campaña para enfrentar a las fuerzas federales de Rosas y Dorrego, a quienes atacó sorpresivamente en la batalla de Navarro, derrotándolos.
 
Debido a la disparidad existente entre las aguerridas y veteranas fuerzas sublevadas, que participaron en la guerra contra Brasil, bajo el mando de Lavalle, el federal Dorrego fue hecho prisionero. Lavalle, influido por el deseo de venganza de los ideólogos unitarios, ordenó su fusilamiento. De ese modo se generalizó la guerra civil en todo el país.
 
Lavalle envió ejércitos en todas direcciones, pero varios caudillos aliados de Rosasorganizaron la resistencia. Los jefes unitarios recurrieron a toda clase de crímenes para aplastarla, un hecho poco difundido por la historiografía de las guerras civiles argentinas.
 
Al frente del grueso de su ejército, Lavalle avanzó hasta ocupar Rosario. Pero, poco después, Estanislao López dejó sin caballos a Lavalle, que se vio obligado a retroceder. López y Rosas persiguieron a Lavalle derrotándolo en la batalla de Puente de Márquez, el 26 de abril de 1829.
 
El 24 de junio, Lavalle y Rosas firmaron el Pacto de Cañuelas, que estipulaba que se llamaría a elecciones, en las que sólo se presentaría una lista de unidad de federales y unitarios, y que el candidato a gobernador sería Félix de Álzaga. Pero los unitarios presentaron la candidatura de Carlos María de Alvear, y al precio de treinta muertos ganaron las elecciones.
 
Las relaciones quedaron rotas nuevamente, obligando a Lavalle a un nuevo tratado, el pacto de Barracas, del 24 de agosto. Pero, ahora más que antes, la fuerza estaba del lado de Rosas. A través de este pacto se nombró gobernador a Juan José Viamonte. Éste llamó a la legislatura derrocada por Lavalle, allanándole a Rosas el camino al poder.
 
La Legislatura de Buenos Aires proclamó a Rosas como 13º Gobernador de Buenos Aires el 6 de diciembre de 1829, honrándolo además con el título de "Restaurador de las Leyes e Instituciones de la Provincia de Buenos Aires". El 08 de diciembre de 1829, comienza el primer gobierno de Juan Manuel de Rosas.
 
La Opinión Popular



06-12-2019 / 17:12
Un 07 de diciembre como hoy pero de 1970, el Madison Square Garden se preparaba para corear el nombre del que fuera el boxeador más grande de toda su historia: Muhammad Alí. Del otro lado un pibe de Boedo que recién se estaba codeando con la fama americana:Ringo Bonavena.
 
Y se atrevió, por el honor, como lo hubieran hecho en su Buenos Aires natal. Y hasta calentó el ambiente. En el pesaje lo llamo "chicken" (gallina) y a pesar de la adversidad de las 20 mil personas que colmaron la arena, Ringo se paró.
 
Alí había prometido un nocaut en el noveno round, cosa que finalmente sucedió pero quien cayo a la lona fue él y no Bonavena, producto de un resbalón por la intensidad de los golpes de Ringo, que a esas alturas se la jugaba toda con una entrega y entereza que asombraron al mundo. Finalmente Alí salió a jugar todas sus cartas y Bonavena, después de caer fatigado tres veces, vio como el juez le daba la pelea al mejor boxeador del mundo.
 
Muhammad venía en pleno ascenso luego de vencer a Jerry Quarry luego del ostracismo por no haber ido a la guerra de Vietnam. En su franco ascenso por recuperar el titulo de los pesados, la historia marca que un luchador se le apareció en su camino. Ese era Ringo.
 
Los números también hablaron por si solos: mas de 80 puntos de rating (sí, 80) de la transmisión de Canal 13 paralizaron a todo un país. El acontecimiento esta guardado en la retina de cada uno de los que lo vieron. Abuelos, padres le contarán a sus hijos 'Yo vi pelear a Ali con Bonavena'.
 
"Guapié, no es cierto?" le pregunto Ringo a uno de sus colaboradores al finalizar la pelea. Y yo te digo "Si Ringo, siempre guapeaste, hasta el último día".


05-12-2019 / 18:12
Felipe Varela fue un militar argentino, líder del último pronunciamiento de los caudillos federales del interior contra la hegemonía política conquistada por la provincia de Buenos Aires en la batalla de Pavón. Contrario a la Guerra del Paraguay o Guerra de la Triple Alianza, fue apodado el Quijote de los Andes por el desafío que plantó al gobierno central con un reducido ejército de menos de 5.000 hombres, desde la región andina y cuyana durante varios años.
 
Acérrimo opositor al gobierno mitrista unitario de Buenos Aires, Varela señaló la impopularidad de la guerra del Paraguay y decidió tomar partido. Liquidó sus posesiones para equipar un par de batallones de exiliados, convocando a las montoneras residuales de otros caudillos federales muertos de todo el país, más combatientes latinoamericanos, Varela marchó portando bandera con la consigna de ¡Federación o Muerte!. En San José de Jáchal, provincia de San Juan, lanzó el 06 de diciembre de 1866 su proclama revolucionaria, su célebre Manifiesto a la Unión Americana, una de las expresiones más acabadas del ideario federal.
 
Varela se diferencia de los otros caudillos federales porque tuvo una lucidez política mayor para interpretar, evaluar y comunicar los alcances del movimiento, comprendiendo cabalmente del sentido de Patria Grande y la esencia de una política popular. También supo hacer, a la vez, una correcta lectura del carácter oligárquico y pro imperialista del gobierno de Mitre.
 
El intento revolucionario de Varela es uno de los estertores finales del país federal, con un programa de lucha americano, digno y nacional que ponen al caudillo en el panteón de los próceres del campo nacional y popular. Con Varela terminó "la Argentina de las lanzas", de las montoneras federales del interior del país, y faltaba mucho para que arribara "la Argentina de las alpargatas" con el peronismo.
 
Por Blas García



05-12-2019 / 17:12
04-12-2019 / 20:12
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar