La Opinión Popular
                  04:30  |  Lunes 09 de Diciembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Vamos a levantarnos una vez más". Alberto Fernández y Eduardo Duhalde
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 21-11-2019 / 19:11
EFEMÉRIDES POPULARES: EL 22 NOVIEMBRE DE 1949 SUSPENDEN LOS ARANCELES

Juan Perón suprime el cobro de aranceles a universitarios

Juan Perón suprime el cobro de aranceles a universitarios
El 22 Noviembre de 1949, el entonces presidente Juan Perón suspende por decreto el cobro de aranceles universitarios, reafirmándose la gratuidad de la enseñanza superior. En la imagen: Afiche de la época. Perón suprimió todos los aranceles universitarios y abrió las Universidades al Pueblo.

La medida que democratizó la educación superior en Argentina
 
Celebramos un nuevo aniversario de la gratuidad universitaria, una medida que cambió para siempre el rumbo de la educación superior en nuestro país. El 22 Noviembre de 1949, el entonces presidente Juan Perón suspende por decreto el cobro de aranceles universitarios, reafirmándose la gratuidad de la enseñanza superior.

Perón expresó: "Desde hoy quedan suprimidos los actuales aranceles universitarios en forma tal que la enseñanza sea absolutamente gratuita y esté al alcance de todos los jóvenes argentinos que anhelan instruirse para el bien del país". Por ello, hoy se celebra el Día Nacional de la Gratuidad de la Enseñanza Universitaria.

Luego de la restauración oligárquica en 1955, el decreto de Perón fue ocultado y desconocido por la mayoría de los académicos, intelectuales y estudiantes que le atribuyeron la gratuidad universitaria a la reforma de 1918. Pero, la gratuidad universitaria argentina, fue una decisión histórica de Perón.

El decreto nº 29.337 ordena que las universidades nacionales del país serán gratuitas para los habitantes de Argentina y de todos los países latinoamericanos. Esa ley se mantiene hasta la actualidad. Por esta razón, en 2007, la entonces presidenta Cristina Fernández declaró que el 22 de noviembre fuera considerado como "Día Nacional de la Gratuidad Universitaria".
 
El desafío actual es seguir defendiendo los derechos conquistados y avanzar aun más en materia de democratización del conocimiento.

Por Blas García



 
x
Ana Jaramillo

El decreto de Perón fue ocultado y desconocido por la mayoría de los académicos, intelectuales y estudiantes que le atribuyeron la gratuidad universitaria a la reforma de 1918. La entrevista donde el ex mandatario explica el sentido de su decisión fue prohibida como todos los documentos de lo sucedido en su primer y segundo mandato.
 
 Recién hace cuatro años fue sancionada la Ley que declara el 22 de noviembre como Día de la Gratuidad de la Enseñanza Universitaria. Para lograrlo, los jóvenes universitarios formaron la Agrupación 22 de noviembre; muchos académicos y legisladores hicieron "revisionismo histórico" justamente para descubrir la verdadera historia de la decisión que logró la gratuidad como patrimonio  de todos los argentinos y la Presidenta de la Nación lo aclara cada vez que inaugura una nueva universidad para que en los lugares más postergados,  a lo largo y a lo ancho de nuestro país, se pueda ejercer el derecho. 
 
 Perón fundamenta su decisión en que es una medida de buen gobierno, ya que "el Estado debe prestar todo su apoyo a los jóvenes estudiantes que aspiren a contribuir al bienestar y prosperidad de la Nación suprimiendo todo obstáculo que les impida o trabe el cumplimiento de tan notable como legítima vocación". Ello colaborará para él, al engrandecimiento y auténtico progreso del pueblo que estriba en gran parte en el grado de cultura que alcanza cada uno de los miembros que la componen.
 
Toda historia es contemporánea, decía el filósofo e historiador antipositivista, Benedetto Croce, dado que la historia la hacen los hombres y sus decisiones del pasado determinan nuestro presente, así como las decisiones que tomemos hoy, serán las que construyan nuestro futuro, tanto individual como colectivo.
 
El ocultamiento de esa realidad, del protagonismo de los hombres para transformarla, intenta naturalizar los hechos sociales como si las injusticias fueran catástrofes inevitables de la naturaleza, pretende promover el escepticismo, como si el presente hubiera caído del cielo, como fenómenos meteorológicos, como si los derechos humanos y sociales no fueran siempre conquistas de los pueblos.
 
Decía José Vasconcelos, Ministro de Educación de México,  que había que ampliar la Patria para hacerla americana y para ello se debía comenzar por la unificación de la enseñanza en todos los países de Ibero América, adoptando textos comunes con las excepciones naturales del caso. Para él toda constitución Ibero-americana  debería decir "Son ciudadanos de este país y tienen todos los derechos a la ciudadanía, los nacidos en territorio de Hispano- América".
 
Sabemos que con la gratuidad no alcanza para hacer reales los derechos legales. Que la selección para acceder a los estudios superiores no empieza con el ingreso a la universidad, sino con la inequitativa distribución de la riqueza, del poder económico, social y cultural, pero solidarizarse con los estudiantes chilenos, es hermanarse con los pueblos de Nuestra América, es cultivar, decidir y comprometerse a construir la Patria Grande, la Patria Única como nos señalara el Maestro de Juventudes Manuel Ugarte.
 
 
Por Ana Jaramillo
Doctora en Sociología y rectora de la Universidad Nacional de Lanús.
 
Fuente: Nac & Pop

Agreganos como amigo a Facebook
07-12-2019 / 18:12
La madrugada del 1 de diciembre de 1828, el general unitario Juan Lavalle tomó el Fuerte de Buenos Aires; derrocó al gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Manuel Dorrego; y reunió a miembros del partido unitario en la iglesia de San Francisco -como representación del pueblo- siendo elegido gobernador.
 
Juan Manuel de Rosas levantó la campaña contra los sublevados y reunió un pequeño ejército de milicianos y partidas federales, mientras Dorrego se retiraba al interior de la provincia para buscar su protección. Lavalle, con sus experimentadas tropas se dirigió a la campaña para enfrentar a las fuerzas federales de Rosas y Dorrego, a quienes atacó sorpresivamente en la batalla de Navarro, derrotándolos.
 
Debido a la disparidad existente entre las aguerridas y veteranas fuerzas sublevadas, que participaron en la guerra contra Brasil, bajo el mando de Lavalle, el federal Dorrego fue hecho prisionero. Lavalle, influido por el deseo de venganza de los ideólogos unitarios, ordenó su fusilamiento. De ese modo se generalizó la guerra civil en todo el país.
 
Lavalle envió ejércitos en todas direcciones, pero varios caudillos aliados de Rosasorganizaron la resistencia. Los jefes unitarios recurrieron a toda clase de crímenes para aplastarla, un hecho poco difundido por la historiografía de las guerras civiles argentinas.
 
Al frente del grueso de su ejército, Lavalle avanzó hasta ocupar Rosario. Pero, poco después, Estanislao López dejó sin caballos a Lavalle, que se vio obligado a retroceder. López y Rosas persiguieron a Lavalle derrotándolo en la batalla de Puente de Márquez, el 26 de abril de 1829.
 
El 24 de junio, Lavalle y Rosas firmaron el Pacto de Cañuelas, que estipulaba que se llamaría a elecciones, en las que sólo se presentaría una lista de unidad de federales y unitarios, y que el candidato a gobernador sería Félix de Álzaga. Pero los unitarios presentaron la candidatura de Carlos María de Alvear, y al precio de treinta muertos ganaron las elecciones.
 
Las relaciones quedaron rotas nuevamente, obligando a Lavalle a un nuevo tratado, el pacto de Barracas, del 24 de agosto. Pero, ahora más que antes, la fuerza estaba del lado de Rosas. A través de este pacto se nombró gobernador a Juan José Viamonte. Éste llamó a la legislatura derrocada por Lavalle, allanándole a Rosas el camino al poder.
 
La Legislatura de Buenos Aires proclamó a Rosas como 13º Gobernador de Buenos Aires el 6 de diciembre de 1829, honrándolo además con el título de "Restaurador de las Leyes e Instituciones de la Provincia de Buenos Aires". El 08 de diciembre de 1829, comienza el primer gobierno de Juan Manuel de Rosas.
 
La Opinión Popular



06-12-2019 / 17:12
Un 07 de diciembre como hoy pero de 1970, el Madison Square Garden se preparaba para corear el nombre del que fuera el boxeador más grande de toda su historia: Muhammad Alí. Del otro lado un pibe de Boedo que recién se estaba codeando con la fama americana:Ringo Bonavena.
 
Y se atrevió, por el honor, como lo hubieran hecho en su Buenos Aires natal. Y hasta calentó el ambiente. En el pesaje lo llamo "chicken" (gallina) y a pesar de la adversidad de las 20 mil personas que colmaron la arena, Ringo se paró.
 
Alí había prometido un nocaut en el noveno round, cosa que finalmente sucedió pero quien cayo a la lona fue él y no Bonavena, producto de un resbalón por la intensidad de los golpes de Ringo, que a esas alturas se la jugaba toda con una entrega y entereza que asombraron al mundo. Finalmente Alí salió a jugar todas sus cartas y Bonavena, después de caer fatigado tres veces, vio como el juez le daba la pelea al mejor boxeador del mundo.
 
Muhammad venía en pleno ascenso luego de vencer a Jerry Quarry luego del ostracismo por no haber ido a la guerra de Vietnam. En su franco ascenso por recuperar el titulo de los pesados, la historia marca que un luchador se le apareció en su camino. Ese era Ringo.
 
Los números también hablaron por si solos: mas de 80 puntos de rating (sí, 80) de la transmisión de Canal 13 paralizaron a todo un país. El acontecimiento esta guardado en la retina de cada uno de los que lo vieron. Abuelos, padres le contarán a sus hijos 'Yo vi pelear a Ali con Bonavena'.
 
"Guapié, no es cierto?" le pregunto Ringo a uno de sus colaboradores al finalizar la pelea. Y yo te digo "Si Ringo, siempre guapeaste, hasta el último día".


05-12-2019 / 18:12
Felipe Varela fue un militar argentino, líder del último pronunciamiento de los caudillos federales del interior contra la hegemonía política conquistada por la provincia de Buenos Aires en la batalla de Pavón. Contrario a la Guerra del Paraguay o Guerra de la Triple Alianza, fue apodado el Quijote de los Andes por el desafío que plantó al gobierno central con un reducido ejército de menos de 5.000 hombres, desde la región andina y cuyana durante varios años.
 
Acérrimo opositor al gobierno mitrista unitario de Buenos Aires, Varela señaló la impopularidad de la guerra del Paraguay y decidió tomar partido. Liquidó sus posesiones para equipar un par de batallones de exiliados, convocando a las montoneras residuales de otros caudillos federales muertos de todo el país, más combatientes latinoamericanos, Varela marchó portando bandera con la consigna de ¡Federación o Muerte!. En San José de Jáchal, provincia de San Juan, lanzó el 06 de diciembre de 1866 su proclama revolucionaria, su célebre Manifiesto a la Unión Americana, una de las expresiones más acabadas del ideario federal.
 
Varela se diferencia de los otros caudillos federales porque tuvo una lucidez política mayor para interpretar, evaluar y comunicar los alcances del movimiento, comprendiendo cabalmente del sentido de Patria Grande y la esencia de una política popular. También supo hacer, a la vez, una correcta lectura del carácter oligárquico y pro imperialista del gobierno de Mitre.
 
El intento revolucionario de Varela es uno de los estertores finales del país federal, con un programa de lucha americano, digno y nacional que ponen al caudillo en el panteón de los próceres del campo nacional y popular. Con Varela terminó "la Argentina de las lanzas", de las montoneras federales del interior del país, y faltaba mucho para que arribara "la Argentina de las alpargatas" con el peronismo.
 
Por Blas García



05-12-2019 / 17:12
04-12-2019 / 20:12
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar