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Nacionales - 20-11-2019 / 11:11
PRIMER CONTACTO DIRECTO ENTRE EL FUTURO PRESIDENTE Y KRISTALINA GEORGIEVA

Alberto Fernández se plantó contra el FMI y le dijo basta al ajuste

Alberto Fernández se plantó contra el FMI y le dijo basta al ajuste
El Presidente Alberto Fernández dialogó con la directora del Fondo, Kristalina Georgieva, y le remarcó que el país no está en condiciones de seguir con el brutal plan de ajuste que ideó Mauricio Macri con el organismo.
El presidente electo, Alberto Fernández, y la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, dialogaron telefónicamente sobre la deuda que Argentina tiene con el FMI.
 
Desde el organismo financiero habían pedido en público que Argentina hiciera más ajuste, pero el ganador de las últimas elecciones rechazó la propuesta y pidió un esquema de pago sostenible que permita propiciar el crecimiento económico.
 
"Vamos a proponer un plan económico sostenible y un acuerdo de pago que podamos cumplir, pero sin más ajuste", sostuvo el comunicado oficial. El futuro jefe de Estado reafirmó: "Queremos asumir un compromiso que podamos cumplir".
 
"Me han conmovido sus prioridades: la reducción de la pobreza y la lucha contra el hambre en un entorno económico que permita crecer y generar empleo, para mejorar la vida del pueblo argentino", subarayó Georgieva. Ante la respuesta, Fernández aclaró que está "en condiciones de proponer" un acuerdo de pago pero "sin más ajustes".
 
"Hemos elaborado un plan sustentable que nos va a permitir crecer y cumplir con las obligaciones que la Argentina tiene con ustedes y con el resto de los acreedores. Estamos  asumiendo un compromiso que podamos cumplir", destacó Fernández durante la conversación telefónica.
 
En la misma línea, el Presidente electo subrayó: "Entiendo la relevancia de la viabilidad fiscal, no me tiene que convencer de eso. Pero es mi deber anticiparle que en la situación en la que se encuentra la economía argentina es difícil propiciar un mayor ajuste. No podemos hacer más ajustes fiscales porque la situación es de una complejidad enorme, el nivel de ajustes en la era de Macri ha sido tremendo".
 
En declaraciones a la agencia Bloomberg, la sucesora de Christine Lagarde había solicitado profundizar una política fiscal restrictiva, que es la misma fórmula que tiene el FMI para todos los países y que ha dado desastrosos resultados. 
 
El presidente electo le reiteró que la Argentina está "en un momento particularmente difícil" e insistió en que "estamos en condiciones de proponer un plan para resolver el problema de la Argentina y poder pagar la deuda con el FMI y el resto de los acreedores".
 
Por su parte, Giorgieva recalcó: "Queremos trabajar con usted atacando el problema de la inflación y promoviendo el crecimiento". Además, se mostró "muy ansiosa de conocer más detalles de su plan (de gobierno), porque cuando un país es dueño de su plan, esos planes son efectivos".
 
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PRIMER CONTACTO DIRECTO ENTRE EL FUTURO PRESIDENTE Y KRISTALINA GEORGIEVA
 
Alberto Fernández al FMI: "Vamos a proponer un plan de pagos que podamos cumplir"
  
"No podemos hacer más ajustes", le transmitió Alberto Fernández a la flamante titular del FMI en el primer contacto directo entre ambos, vía telefónica.
 
"Vamos a proponer un plan económico sostenible y un acuerdo de pago que podamos cumplir, pero sin más ajuste". Así se lo transmitió el presidente electo Alberto Fernández a la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, durante una conversación telefónica que mantuvieron este martes por la tarde.
 
El organismo multilateral es el principal acreedor individual de la Argentina mientras que el crédito otorgado al país representa la mitad de todos los préstamos del organismo. La titular del Fondo destacó la propuesta de un pacto social para reducir la inflación que según previó en el último informe superará el 57 por ciento a fin de año.
 
"He reiterado la disposición del Fondo a colaborar con su gobierno y trabajar para allanar el camino hacia un crecimiento sostenible y reducir la pobreza", indicó Georgieva a través de un escueto comunicado oficial. Las intervenciones más jugosas de la economista búlgara que acaba de asumir al frente del FMI quedaron plasmadas en el comunicado emitido desde las oficinas del presidente electo.
 
"Me han conmovido sus prioridades: la reducción de la pobreza y la lucha contra el hambre en un entorno económico que permita crecer y generar empleo, para mejorar la vida del pueblo argentino", indicó Georgieva.
 
Durante la llamada Fernández enfatizó a su interlocutora que el principal objetivo del programa económico del nuevo gobierno será plasmado en un plan que el país pueda cumplir y que le permita recuperar el crecimiento para poder honrar sus deudas. El presidente electo destacó que está "en condiciones de proponer" un acuerdo de pago pero "sin más ajustes". La propuesta sobre la que no trascendieron detalles no está limitada al FMI sino que también contempla una negociación con los acreedores privados.
 
"Hemos elaborado un plan sustentable que nos va a permitir crecer y cumplir con las obligaciones que la Argentina tiene con ustedes y con el resto de los acreedores. Estamos asumiendo un compromiso que podamos cumplir".
 
Atento a las declaraciones matutinas que había realizado Georgieva sobre la necesidad de que Argentina no afloje el programa de ajuste fiscal así como las intervenciones públicas de la flamante mandamás del organismo reclamando la implementación del tradicional recetario ortodoxo, Fernández advirtió que no profundizará el recorte en el gasto.
 
"Entiendo la relevancia de la viabilidad fiscal, no me tiene que convencer de eso. Pero es mi deber anticiparle que en la situación en la que se encuentra la economía argentina es difícil propiciar un mayor ajuste. No podemos hacer más ajustes fiscales porque la situación es de una complejidad enorme, el nivel de ajustes en la era de Macri ha sido tremendo".
 
Desde las oficinas de Fernández indicaron que la titular del Fondo le comentó al mandatario electo que había leído "declaraciones suyas y me han conmovido sus prioridades: la reducción de la pobreza y la lucha contra el hambre. Veo que usted enfatiza el crecimiento, la generación de empleo y mejorar la vida del pueblo argentino".
 
Georgieva agregó que "es una misión que compartimos, quisiéramos ver a la Argentina dejando atrás los ciclos de auge y recesión para lograr una trayectoria sostenible de crecimiento con desarrollo social. También nos interesa la propuesta que usted ha hecho en torno a un pacto social para disminuir la inflación".
 
El presidente electo le reiteró que la Argentina está "en un momento particularmente difícil" e insistió en que "estamos en condiciones de proponer un plan para resolver el problema de la Argentina y poder pagar la deuda con el FMI y el resto de los acreedores". Fernández valoró el llamado de la titular del Fondo y "celebró las coincidencias" en torno a la prioridad respecto a la "disminución de la pobreza y la eliminación del hambre".
 
Giorgieva afirmó: "Queremos trabajar con usted atacando el problema de la inflación y promoviendo el crecimiento" y se mostró "muy ansiosa de conocer más detalles de su plan (de gobierno), porque cuando un país es dueño de su plan, esos planes son efectivos. "Contamos con su liderazgo y el de su equipo, pongamos manos a la obra para ir avanzando. Estoy segura que trabajaremos juntos", dijo Giorgieva antes de despedirse.
 
"Fue de acuerdo e interés mutuo que se realizó esta llamada", ndicaron desde el FMI. El contenido y el tono de la conversación que mantuvieron Fernández y Georgieva marcan un cambio frente a las tensiones observadas durante los encuentros realizados a mediados de año cuando la misión del organismo visitó las oficinas del entonces precandidato a presidente. "El gobierno y el FMI son responsables de esta catástrofe social", expresó Fernández en agosto.
 
 
Definiciones previas
  
Durante la jornada de este martes, se habían conocido por la mañana declaraciones de Kristalina Georgieva al canal de noticias de la agencia Bloomberg, donde parecía intentar marcarle la cancha al programa económico de Alberto Fernández.
 
La responsable del principal acreedor individual del país reconoció el deterioro de las condiciones sociales asociado a la implementación del programa de austeridad pero enfatizaba la inflexibilidad del organismo para acompañar una expansión del gasto público.
 
"Nos gustaría saber en qué está pensando el gobierno (del presidente electo). Reconocemos que la pobreza aumentó en Argentina, por eso cualquier plan que el gobierno ponga en marcha debe tener en cuenta el impacto que tendrá en los más vulnerables", expresaba en esa entrevista la economista búlgara, antes de conocer por vía directa la postura del presidente electo sobre los límites para continuar con el programa de austeridad pactado por el gobierno de Macri con su antecesora Christine Lagarde.
 
La relación entre Argentina y el FMI quedó en stand-by después de las elecciones primarias a la espera del recambio presidencial. Frente al impacto regresivo que arrojaron las medidas de ajuste del gasto, liberalización cambiaria y ahogo monetario implementadas en el marco del préstamo solicitado al FMI por el gobierno de Mauricio Macri, Georgieva espera que la gestión de Fernández ponga "atención fuerte a la protección social".
 
Durante la entrevista televisiva con Bloomberg, la mandamás del organismo anticipó que en el Fondo "ya estamos hablando con nuestros colegas del Banco Mundial y en el Banco Interamericano de Desarrollo para colaborar en el apoyo de ese tipo de plan".
 
"El gobierno debe encontrar la forma de vivir con restricciones presupuestarias que existen y para hacerlo deben continuar trabajando sobre aquellos gastos donde, tal vez, no estén dando los resultados esperados", indicó Georgieva para también remarcar la necesidad de que Argentina recupere el acceso al financiamiento en el mercado. La responsable del Fondo sostuvo en esa nota que la mejora en la sustentabilidad de la deuda debería discutirse con el organismo. En otras palabras, que la reestructuración de los pasivos con el sector privado debe contar con el visto bueno del FMI.
 
"Ellos deben lograr que la deuda regrese a niveles sostenibles de forma que puedan regresar a los mercados. Yo esperaría que estén interesados en discutir con el FMI cómo hacerlo", indicó Georgieva.
 
Desde el equipo de Fernández habían dejaron trascender que la negociación sigue contando con el apoyo de la Casa Blanca, pese al contrapunto que representó la postura del futuro presidente de Argentina con respecto a la situación en Bolivia, respecto de la posición adoptada por Doinald Trump de respaldo a los golpistas. La titular del Fondo confirmó ese apoyo, aunque también mostró cautela sobre la posición que adoptará Fernández. "Obviamente, cada país debe hacer eso por su cuenta y ver atentamente qué políticas permiten destrabar inversiones y generar crecimiento. Esperamos ver más atención en protección social y ya estamos hablando con nuestros colegas del Banco Mundial y del BID para que apoyen esta clase de planes", indicó Georgieva.
 
El último reporte del Departamento para el Hemisferio Occidental del Fondo proyectó que, al finalizar 2019, Argentina registrará: contracción económica del 3,1 por ciento, aceleración de la inflación hasta el 57,3 por ciento y disparada de la deuda al 93,3 por ciento del producto. Así apenas un año y medio después de pactar el acuerdo Stand-By más grande de la historia del FMI e implementar un programa de austeridad y reformas a imagen y semejanza del tradicional recetario ultraortodoxo, Argentina habrá registrado la séptima recesión más profunda del mundo y la tercera inflación más elevada.
 
Fuente: Página12
 

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08-12-2019 / 10:12
El discurso presidencial decepcionó a sus seguidores, que hubieran preferido escucharlo más tiempo. El tema que más le preocupó fue el de la Justicia. "Quiero una justicia que se guíe por pruebas y no por el discurso político", exclamó, viéndo un traje a rayas en su imaginación.
 
El gobierno de Mauricio Macri será recordado por muchas cosas poco republicanas, entre ellas la manipulación de la justicia para perseguir a sus opositores, hasta el ensañamiento. Es lógico que su preocupación sea ese tema. Si lo hizo él, está seguro que lo harán sus adversarios. Y Macri está flojo de papeles en muchas de las causas de corrupción que tiene en la Justicia.
 
Pero el tema que generó más empatía con sus fanáticos fue el miedo y el odio gorila al peronismo. "Yo sé que muchos de ustedes sienten angustia por lo que viene --afirmó--, pero no hay porqué tener miedo, somos muchos para defender la libertad y la democracia".
 
Y en otro de los pocos párrafos de su discurso, insistió: "Vamos a cuidar que no roben, que no estafen más a nuestra querida Argentina". Esa referencia provocó un bufido de aprobación en sus seguidores. Muchos asintieron con la cabeza, especialmente las señoras. El núcleo duro del macrismo --personas mayores de situación acomodada-- se convoca en gran parte por ese sentimiento visceral.
 
Para esa multitud la grieta es irreductible. Algunos de los que hablaron a los movileros que cubrieron el acto, se quejaron de la grieta, sin darse cuenta que la grieta es el odio antiperonista que ellos mismos destilaban, un odio que en la mayoría de los casos fue instalado por la campaña de los medios hegemónicos: Clarín, La Nación e Infobae.
 
Aquí se vio la doble vara macrista, la contradicción, la raíz ilógica de ese discurso en el tratamiento diferente que le dieron a Pichetto y a los diputados que se les fueron. Con la justicia es igual. A los otros se los puede condenar sin pruebas. A ellos ni siquiera con pruebas. Si los condena a ellos con pruebas, la justicia es corrupta. Si condena sin pruebas a los que ellos no quieren, es independiente.
 
En el imaginario autoritario de ese grupo gorila conservador que forma el núcleo duro de Cambiemos, ellos son los únicos republicanos y democráticos. Los demás son enemigos de esos valores. Es imposible la convivencia en ese clima de pensamiento. 
 
Macri tuvo su plaza de despedida cuando más del 65% de los argentinos tiene una imagen suya negativa. La Plaza macrista era representativa del sector conservador duro que no abarca el 40% de los votos que logró la fórmula de Juntos por el Cambio en las elecciones.
 
Fue su acto de despedida. Un acto masivo, pero no de los más grandes. Fue una demostración de fuerza. Quiso dejar asentado que todavía está en carrera si puede convocar a pesar de su desastroso legado de más del 50% de inflación y más del 40% de pobreza.
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 09:12
En una conferencia de prensa, el presidente electo Alberto Fernández presentó a su Gabinete de Ministros que lo acompañará en la administración del país a partir del 10 de diciembre. Con pocas sorpresas, el ex Jefe de Gabinete aseguró que su equipo de trabajo "refleja la unidad sobre la que se construyó el Frente de Todos".
 
"Es la tercera vez que participo de la confección de un gabinete nacional y estoy muy contento con el resultado que hemos logrado. A todos los conozco, sé de la calidad moral y la calidad técnica de los que me acompañan", agregó Fernández.
 
En esa línea, dijo que el Frente de Todos "se constituyó sobre la base de la unidad, y como tuve una preocupación porque se unifiquen los bloques en el Congreso, para que expresemos esa vocación de unidad, quise que esa unidad esté reflejada en el Gabinete".
 
En un contexto de fuerte expectativa, Alberto armó un gabinete típico de una coalición como es el Frente de Todos. Un gabinete numeroso, con espacio para todos los sectores, todas las generaciones y todas las urgencias. Así sucede por ejemplo con la configuración del área económica, con Martín Guzmán como futuro negociador de la deuda, Matías Kulfas en Producción y Luis Basterra en Agricultura a cargo, dijo AF, de obtener divisas y convivir en paz con los hombres de campo.
 
Pasa lo mismo con las cuestiones sociales, con Daniel Arroyo en el ministerio específico y una fuerte presencia de Victoria Tolosa Paz en la cabeza del Plan Argentina contra el Hambre. El decano del área social será Ginés González García, el único mayor de 70 y compañero de gabinete de Fernández en tiempos de Néstor Kirchner. Elizabeth Gómez Alcorta, a cargo del nuevo ministerio de la Igualdad, es un símbolo. El presidente electo no lo dijo pero ni falta que hace: es la abogada de Milagro Sala.
 
A Wado de Pedro, futuro ministro del Interior, lo llamó Wadito. Otro símbolo, y no solo por su pertenencia a La Cámpora sino porque, dijo, "siente la política como yo, basada en el diálogo". Entre tantos anuncios quedó un misterio. Fernández dijo que ya tiene la persona para la Agencia Federal de Inteligencia pero que antes debe terminar de ver el cómo. O sea que habrá reestructuración.
 
Con sus amigos Marcela Losardo en Justicia, Santiago Cafiero en Jefatura de Gabinete y Claudio Moroni en Trabajo, Alberto se aseguró que los tres sean prolongaciones de sí mismo. A Cafiero lo presentó directamente como "mi alter ego".
 
Después de presentar su Gabinete completo, Alberto concluyó que "todos aceptaron el desafío" de sacar el país adelante y convocó a impulsar "la epopeya de hacer otro país" porque el futuro Gobierno tendrá "la oportunidad de ingresar a la función pública para protagonizar un momento único de cambio".
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 07:12
Fue patético el jueves el esfuerzo de Mauricio Macri para disipar en una nube de falsedades el 41 por ciento de pobreza que deja, el ahínco para hacer que la clase media olvide la calidad de vida que perdió, para que nadie repare en la manipulación de jueces y fiscales para perseguir a opositores, o la persecución y encarcelamiento de dueños de medios críticos.
 
El país que deja este personaje es lamentable y representa el fracaso de una elite empresaria que se autoproclamó "el mejor equipo de los últimos 50 años".
 
Habló de transparencia y corrupción el presidente al que investigadores alemanes le descubrieron más de 40 cuentas offshore de las que se utilizan para lavar o evadir, el mismo que trató de hacer desaparecer las deudas multimillonarias de sus empresas con el Estado y que está acusado de haber realizado negociados con sus aerolíneas, autopistas y empresas de energía.
 
El estilo de Macri ha sido acusar a sus adversarios de cometer las cosas que en realidad hace él. Por ejemplo, un gran lavador al que se le descubren cuentas offshore pondría en el organismo encargado de perseguir el lavado y la evasión, a abogados que hayan defendido a evasores.
 
Oh, casualidad, Macri puso al frente de la UIF a dos abogados del banco HSBC, al que la justicia francesa le descubrió, entre otras, cuatro mil cuentas no declaradas de argentinos en su filial de Suiza. Es la República Macrista S.A.
 
Hizo siempre lo contrario de lo que dijo. Habló de independencia de la Justicia y tuvo una mesa judicial para apretar y manipular jueces y fiscales. Habló de inserción en el mundo y lo que hizo fue que el mundo se insertara en el país y destruyera la economía al levantar las barreras a la importación.
 
El caradura dijo que mejoró la educación, cuando bajó más del 30 por ciento el presupuesto, no construyó escuelas y dejó a las que había con goteras, grietas en las paredes, sin calefacción ni electricidad, techos que se derrumban, garrafas que explotan, además de suspender la distribución de computadoras entre los chicos. Y mostró unos numeritos en que los pibes aumentaron 10 puntos la comprensión de textos.
 
Mostrar esos numeritos fue un acto de crueldad cuando la mayoría de los chicos que van a la escuela están bajo la línea de pobreza o sufren hambre. 68%, 74, menos 82 o lo que sea, la matemática de Macri es puro invento si los chicos tienen hambre. Fue una bajeza.
 
Macri reivindicó que ahora exportan energía. Porque esa energía ya no se utiliza en el país que deja Macri con una industria raquítica que funciona en muchos casos con menos del 50 por ciento de su capacidad instalada. Sobra energía porque la industria consume menos. Una familia de 4 que vive con lo justo tendrá de sobra si se mueren 2.

06-12-2019 / 09:12
La pobreza trepó al 40,8% de la población y afecta a 16 millones de personas. También aumentó la indigencia, que saltó al 8,9% de la población, es decir, 3,6 millones de personas. En ambos casos se trata de los registros más altos de la década, según se desprende del último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), correspondiente al tercer trimestre de 2019.
 
Hace 4 años, la tasa de pobreza era del 28,5%, con 11 millones de afectados, por lo que en la gestión Cambiemos la pobreza se incrementó en 12 puntos porcentuales y 5 millones de personas. La disparada es mayor en el caso de la indigencia, que casi se duplicó, dado que en 2015 era del 4,5%.
 
"Las reiteradas devaluaciones, el aumento de la inflación, el estancamiento, el aumento del desempleo y las medidas de ajuste acordadas con el FMI explican el deterioro", según detalla la UCA. Las cifras trascienden a 5 días del final del gobierno de Macri, que había pedido que se evaluara su gestión por su capacidad o no de reducir la pobreza.
 
La pobreza afecta con más intensidad en los niños y adolescentes de 0 a 17 años, ya que asciende al 59,5% de la población. Esto es, aproximadamente 7 millones de niños en hogares pobres. Hace dos años, antes de la crisis financiera, esa cifra era del 44%. "Una vez más, las estimaciones reflejan la persistente infantilización de la pobreza en la Argentina urbana", detalla el informe.
 
En cuanto a la indigencia, la insuficiencia de ingresos para cubrir la canasta básica alimentaria (tasa de indigencia) se encuentra fuertemente asociada al estrato económico-ocupacional del principal sostén del hogar. La indigencia por ingresos fue más elevada en las unidades domésticas cuyo principal sostén pertenece a la clase trabajadora informal. En estos casos, alcanza el 22,1% de la población.
 
Además, la indigencia afecta con más intensidad a niños y adolescentes: mientras a nivel general alcanza al 8,9% para el tercer trimestre 2019, en el grupo de 0 a 17 años asciende a 14,8%. Esto es, hay más de 1,5 millones de niños en hogares indigentes. Hace dos años esa cifra no alcanzaba el 10%.
 
La evolución de los datos muestra que los últimos índices de pobreza e indigencia son los más altos de toda la década. Este deterioro tiene diversas causas: la retracción del mercado interno y de las capacidades productivas del sector informal tuvo un efecto regresivo en el ingreso de los hogares, por un deterioro en el poder adquisitivo de los salarios, las jubilaciones y las prestaciones sociales.
 
De cara al traspaso de gobierno, un cambio de rumbo estructural no solo necesita inversiones e impulso a las exportaciones, sino políticas públicas que sean redistributivas y busquen el desarrollo hacia el mercado interno y el sector informal. "La economía vinculada al sector externo no derrama hacia los sectores menos dinámicos", enfatiza.
 
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06-12-2019 / 08:12
Termina como empezó. Lejos de la verdad, abrazado al dispositivo de la mentira planificada buscó instalar un insólito balance sobre su gestión. El saldo económico de estos cuatro años desmiente el desvarío de Mauricio Macri de que deja "bases sólidas para empezar un ciclo de crecimiento". Más inflación, más desempleo, más deuda, FMI, desindustrialización, destrucción del salario real, megadevaluación, más pobreza. Es una herencia pesadísima para Alberto Fernández.
 
Macri construyó en 2015 su campaña para ganar las elecciones con ofertas seductoras a la población, que no cumplió cuando fue gobierno. Durante los cuatro años de gestión se dedicó a prometer un futuro venturoso que, una y otra vez, no llegó. El engaño y la distorsión de la realidad fue su estrategia política preferida. La utiliza hasta el final.
 
El discurso de Macri, a pesar de reconocer algunas "dificultades", celebró lo principal de su desastrosa gestión. Fue realizado por una cadena nacional que siempre demonizó, en otra exhibición de la realidad paralela que maneja, quien, después de cuatro años, culmina como el peor gobierno desde la restauración de la democracia.
 
Un breve balance de la economía neoliberal macrista es fulminante en términos del bienestar general, a saber: El salario real de los trabajadores registrados acumuló una caída del 18,5 %. Las jubilaciones perdieron 20 puntos en términos reales en relación a 2015. Según el último informe de la UCA, al tercer trimestre de este año el 32,1% de los hogares y el 40,8% de las personas se encuentran en la pobreza. 

La tasa de inflación del último año de la administración macrista será del 50 al 60 % anual. Y la desindustrialización macrista fue una máquina de destruir empleos de calidad. Se perdieron 158.600 puestos de trabajo, desde noviembre de 2015 a septiembre de 2019. Equivalente a la pérdida de 13 de cada 100 empleos del sector en menos de cuatro años.
 
Tres de las cuatros años fueron en recesión. La apertura a las importaciones, los tarifazos, las fuertes devaluaciones, las tasas de interés altísimas y el derrumbe del mercado interno, por el castigo a los ingresos reales de trabajadores y jubilados, determinaron la permanente caída de la actividad. El PIB per cápita disminuirá como mínimo el 11 % durante la economía macrista. En un ciclo vertiginoso de emisión de deuda, en pesos y en dólares, en los mercados local e internacional, en apenas dos años, la economía macrista terminó en un nuevo default.
 
La pieza de marketing, en una cadena nacional, no modificará que este saldo, independientemente de eslóganes, mentiras y distorsiones expuestos por Macri en su despedida, sea recordado como una de las crisis más devastadoras de la economía argentina moderna.
 
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