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"Vamos a levantarnos una vez más". Alberto Fernández y Eduardo Duhalde
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Nacionales - 15-11-2019 / 08:11
REGALO DE DESPEDIDA

A días de irse, Macri autorizó un pago de $25.000 millones para sus amigos de las petroleras

A días de irse, Macri autorizó un pago de $25.000 millones para sus amigos de las petroleras
A pocos días de dejar el poder, el presidente Mauricio Macri autorizó que les paguen 24.524 millones de pesos a las empresas petroleras para “compensarlas” por la devaluación de 2018. La “deuda” surge de la decisión del gobierno de Cambiemos de dolarizar los precios de los combustibles. Lo que hizo el gobierno es, directamente, actuar como empleados de los intereses de las petroleras y beneficiarlas en perjuicio de la población.
El presidente Mauricio Macri autorizó un desembolso millonario a favor de sus amigos de las petroleras a menos de un mes de dejar el poder. El Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) aprobó este jueves a través de la resolución 735/19 la compensación para las petroleras por las diferencias surgidas entre el precio que les abonaron las distribuidoras y el valor del gas natural incluido en los cuadros tarifarios vigentes entre el 1 de abril de 2018 y el 31 de marzo de este año.
 
La deuda original sumaba 19.531 millones, pero le terminarán transfiriendo 24.524 millones ya que el monto fue actualizado por la tasa pasiva del Banco Nación. "El compromiso era dejar la discusión para el año que viene, lo que ahora hizo el gobierno es, directamente, actuar como empleados de los intereses de las petroleras y beneficiarlas en perjuicio de la población", dijo indignado el especialista y ex funcionario de la Secretaría de Energía Andrés Repar.
 
La diferencia entre lo que oportunamente recibieron las empresas y lo que deberían haber recibido surge porque del vergonzoso acuerdo firmado el 29 de noviembre del año pasado entre las productoras de gas natural y las distribuidoras, avalado por el entonces Ministerio de Energía e informado por el Enargas en la actuación 574/18, establecía en el inciso f del punto 2 que los precios del gas estaban dolarizados.
 
Sin embargo, lo que había trascendido de las conversaciones entre el Gobierno y las gasíferas, a raíz de la demanda de estas últimas por el aumento del dólar no trasladado a tarifas, era que se revisaría el criterio de indexación del precio del gas en función de una situación de mercado absolutamente distinta.
 
Ese esquema regulatorio había sido presentado como parte de un "proceso de normalización del sector y de recomposición de precios y tarifas". Como consecuencia de la "normalización" las tarifas de gas treparon en promedio más de 1000 por ciento entre abril de 2016 y abril de 2018 y con la disparada que registró el dólar a partir de entonces el aumento que se le debería haber otorgado a las empresas debería haber estado por encima del ajuste autorizado por el Enargas.
 
A pesar de las elevadas tarifas, se redujo el monto de inversiones. No hubo expansión de clientes, por lo tanto no hubo obras de expansión de la red, de trazado de nuevos ramales ni colocación de medidores. Lo que se hizo ahora es burlarse de esos compromisos y concederle a las empresas los 24 mil millones de pesos.
 
Simplemente, le siguen pagando todo lo que les concedió el macrismo por el perverso sistema de dolarización del gas del año 2017 sin ejercer la más mínima defensa del interés público. Pero ni siquiera así se dan por conformes: las petroleras, uno de los sectores más favorecidos por las políticas neoliberales de Macri, afirman que la actualización del monto adeudado con la tasa pasiva del Banco Nación, las perjudica porque esa variación quedó por debajo de la evolución del tipo de cambio y de la inflación. Son insaciables.
 
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IEASA, YPF, TOTAL, PAE, PAMPA ENERGÍA, WINTERSHALL, TECPETROL Y PLUSPETROL, ENTRE LAS QUE MÁS RECIBIRÁN
 
A días de irse, Macri compensó a gasíferas con $25.000 millones por la devaluación de 2018
 
La resolución 735 del Enargas, publicada ayer en el Boletín Oficial, aprobó el desembolso de $24.524 millones para las empresas productoras de gas como compensación por el desfase producido por la megadevaluación de 2018.
 
La decisión, dirigida a uno de los sectores más favorecidos por las políticas oficiales, llega a 26 días de terminar el mandato de Mauricio Macri, en pleno ajuste fiscal a áreas sensibles, después del reperfilamiento de la deuda de corto plazo y de los cortocircuitos con las petroleras generados por el congelamiento de los combustibles recién finalizado.
 
El monto, equivalente hoy a US$410 millones, busca cubrir las diferencias diarias acumuladas (DDA) entre el abril de 2018 y marzo de 2019 a raíz de los saltos cambiarios. Es decir, el desfase entre lo que efectivamente les pagaron las distribuidoras a las petroleras por el gas mayorista y lo que "deberían haber cobrado" según cada operación de compra pactadas.
 
Como en 2018, por la decisión del ministro Juan José Aranguren, los contratos mayoristas estaban dolarizados y convertidos al tipo de cambio oficial del momento pero los pagos se realizaban a 75 días, las subas del dólar que se realizaban en ese lapso generaban estos desbarajustes.
 
El mecanismo de las DDA fue creado en los noventa, en el marco de las privatizaciones, para corregir diferencias pequeñas ya que en ese momento regía la convertibilidad. Cuando Cambiemos volvió a liberalizar los precios, lo que llevó a disparar las tarifas alrededor de 2.000% en cuatro años, retomó aquel marco regulatorio pero en un contexto de fuerte volatilidad cambiaria.
 
La primera solución ideada por el Gobierno, en octubre de 2018, para compensar a las productoras de gas fue trasladarle el multimillonario costo de la devaluación a los usuarios, quienes deberían pagarlo en 24 cuotas a partir de enero de 2019.
 
El rechazo generalizado, que incluyó protestas y fue cuestionado incluso por legisladores de la UCR, hizo retroceder al entonces secretario de Energía, Javier Iguacel, y el Ejecutivo definió que el propio Estado se haría cargo. Sin embargo, la decisión recién se oficializó ayer.
 
Las compañías que más dinero recibirán son las estatales Ieasa, que percibirá $8.903 millones, e YPF, $6.795 millones; seguidas de la multinacional francesa Total, $2.356 millones; PAE, de la familia Bulgheroni, $1.371 millones; Pampa Energía, de Marcelo Mindlin, uno de los empresarios más cercanos a Macri, $1.218 millones; la alemana Wintershall, $962 millones; Pan American Sur, $751 millones; Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint, $635 millones; la argentina Pluspetrol, $476 millones; y CGC, de Eduardo Eurnekian, $409 millones.
 
Como el resarcimiento se les transferirá a las petroleras a través de las distribuidoras, Adigas, la cámara que agrupa a estas últimas, salió a aclarar que la resolución del Enargas "compensa únicamente a las empresas productoras de gas".
 
Por su parte, las petroleras privadas consultadas por BAE Negocios cuestionaron que "la deuda original" de $19.531 millones se actualizó de acuerdo a la tasa pasiva del Banco Nación hasta alcanzar el monto final de $24.524 millones. Pese a que la mayoría de los sectores empresariales y de trabajadores no fueron compensados por el salto del dólar, consideran la nueva devaluación ocurrida este año volvió a afectar la cifra que cobrarán.
 
Con varias propuestas de distintos actores que integran el Frente de Todos en danza, resta ver cómo manejará la política energética el próximo Gobierno. Alberto Fernández habló de pesificar, aunque Vaca Muerta es vista como una potencial fuente de divisas para el país.
 
Por Juan Strasnoy Peyre
 
Fuente: BAE Negocios
 

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10-12-2019 / 09:12
#Chaupelotudo. Se termina el peor gobierno desde el regreso de la democracia. Y uno de los más dañinos de la historia nacional. En sus cuatro años de mandato Mauricio Macri acumuló todo tipo de récords negativos y perpetró un saqueo a favor de los ricos amparado en el odio político antiperonista.

El mandato de Alberto Fernández y Cristina Kirchner arranca condicionado por la espantosa herencia que recibirá y la demanda reparatoria de los propios, sometidos durante cuatro años a una campaña feroz de estigmatización. Ante la tentación de la revancha, no comerse al caníbal. No ser injusto con los injustos.
 
El nuevo gabinete anticipa la aplicación de un programa progresista con altas dosis de realpolitik, a tono con lo que impone el contexto geopolítico y con la necesidad de acumular fuerza de cara a lo que viene: el 48% alcanzó para ganar las elecciones, pero es escaso para arar en tierra arrasada.
 
Alberto Fernández jurará este martes pero viene gestionando desde el día posterior a las Primarias Abiertas (PASO). Todo lo que estaba a su alcance (que no es tanto) y muy bien dentro de lo disponible. El Plan Argentina Contra el Hambre es el ejemplo de una gran movida que se vino pensando, articulando y que arrancará mañana. Otras requerirán más tiempo, debates, elaboraciones.
 
Las dos primeras fortalezas de Fernández son su legitimidad de origen y un aceptable poder relativo en el Congreso. Contará con mayoría propia en el Senado, le pasará muy cerca en Diputados. Pactando está en condiciones de lograr aprobación de las leyes y hasta rondar los dos tercios de la Cámara Alta necesarios para conseguir Acuerdos.
 
Los bloques de Juntos por el Cambio (JpC) seguramente perderán legisladores pero seguirán siendo potentes. Cuesta imaginar, sin embargo, que se den maña para obstruir o frenar las iniciativas del Ejecutivo. Los números no le dan y, tal vez, tampoco exista voluntad unánime de las facciones de la Alianza.
 
El PRO de Macri se radicalizó en campaña y en el calvario post derrota. Encarna un bolsonarismo argentino, confirmado por las monsergas de Macri y la designación de la gurka Patricia Bullrich como presidenta del partido. Más a la derecha... en la Argentina no se consigue. La intransigencia, todo lo indica, será lo suyo. Su respeto a las reglas democráticas... habrá que ver.
 
Luego de años en el llano, Alberto reingresará hoy a la política de palacio, ámbito natural del status quo. Su éxito o fracaso dependerá, sin embargo, de la fortaleza que acumule en la calle. Porque el proyecto oligárquico que encarnó Macri se va del gobierno, pero no del poder. Sigue enquistado en los tribunales, en el periodismo hegemónico, en los grandes bancos, en los directorios de las empresas monopólicas y el gran capital concentrado, que no le darán al Gobierno popular ni el beneficio de la duda.
 
La Opinión Popular

 

09-12-2019 / 07:12
Lo que parecía imposible, sucedió: después de las derrotas electorales de Mauricio Macri en la Nación y en Buenos Aires, el macrismo sufrió una nueva caída al perder en Boca, el bastión en el que nació y creció su poder. Lo hizo posible la lista opositora que encabezan Jorge Amor Ameal y Mario Pergolini, pero que tuvo en Juan Román Riquelme, el máximo ídolo del club, como principal emblema del triunfo.
 
Pasada largamente la medianoche y escrutadas más del 80% de las mesas, en un conteo lentísimo y que pasó por diferentes etapas, la dupla opositora se imponía con un 53,5% de los votos por delante del oficialismo que proponía a Christian Gribaudo y Juan Carlos Crespi como postulantes, que sumaban un 30,6%. En tercer lugar, con un 15,9% se ubicaba la lista de José Beraldi y Rodolfo Ferrari.
 
"Ganamos porque la gente no aguantó más. Lo primero que vamos a hacer es abrirle la puerta al socio", dijo un exultante Ameal, cerca de la una de la mañana. A su lado, Pergolini destacaba la grandeza del club, por haber logrado que casi 40 mil personas se acercaran a votar.
 
Atrás había quedado una elección récord para un club argentino, con 38.363 votantes, en la que la dupla Ameal-Pergolini logró un triunfo claro que supone el fin del macrismo en Boca después de 24 años de hegemonía, desde que Macri se impusiera en los comicios de diciembre de 1995 al binomio que componían Antonio Alegre y Carlos Heller.
 
Como había pedido Riquelme, desde muy temprano los socios de Boca se acercaron en masa a la Bombonera para votar, en unas elecciones que mostraron irregularidades y que tuvieron varias denuncias por parte de los opositores. "Son tramposos, son tram-po-sos", bramaba Riquelme cuando se iba enterando de los problemas.
 
Ameal comenzó dando la sorpresa al imponerse por 2 puntos en las mesas de las peñas, que se estimaba que iban a ser favorables al oficialismo. Gribaudo solo se impuso entre los vitalicios, en tanto que la sorpresa la dieron las mesas de Damas, que le daban más de 100 votos de diferencia para la vuelta del ídolo en cada una de ellas, con excepción de una.
 
Así, con casi el 100% escrutado, Ameal llegaba al 52,84% de los votos, mientras Gribaudo tenía 30,6% y José Beraldi, el tercero en discordia, solo 16,41%. Pero luego de unas mínimas dudas, cuando las primeras mesas de activos marcaban paridad, la tendencia se consolidó con diferencias amplias en las mesas que concentraban a la mayoría de los votantes.
 
Y allí la tendencia se hizo irreversible, por más que el escrutinio avanzaba a paso de tortuga. Pero si esperaron 24 años para sacar al macrismo de Boca, los ganadores no se preocuparon demasiado y celebraron una victoria que hace un tiempo parecía imposible.
 
La Opinión Popular

08-12-2019 / 10:12
El discurso presidencial decepcionó a sus seguidores, que hubieran preferido escucharlo más tiempo. El tema que más le preocupó fue el de la Justicia. "Quiero una justicia que se guíe por pruebas y no por el discurso político", exclamó, viéndo un traje a rayas en su imaginación.
 
El gobierno de Mauricio Macri será recordado por muchas cosas poco republicanas, entre ellas la manipulación de la justicia para perseguir a sus opositores, hasta el ensañamiento. Es lógico que su preocupación sea ese tema. Si lo hizo él, está seguro que lo harán sus adversarios. Y Macri está flojo de papeles en muchas de las causas de corrupción que tiene en la Justicia.
 
Pero el tema que generó más empatía con sus fanáticos fue el miedo y el odio gorila al peronismo. "Yo sé que muchos de ustedes sienten angustia por lo que viene --afirmó--, pero no hay porqué tener miedo, somos muchos para defender la libertad y la democracia".
 
Y en otro de los pocos párrafos de su discurso, insistió: "Vamos a cuidar que no roben, que no estafen más a nuestra querida Argentina". Esa referencia provocó un bufido de aprobación en sus seguidores. Muchos asintieron con la cabeza, especialmente las señoras. El núcleo duro del macrismo --personas mayores de situación acomodada-- se convoca en gran parte por ese sentimiento visceral.
 
Para esa multitud la grieta es irreductible. Algunos de los que hablaron a los movileros que cubrieron el acto, se quejaron de la grieta, sin darse cuenta que la grieta es el odio antiperonista que ellos mismos destilaban, un odio que en la mayoría de los casos fue instalado por la campaña de los medios hegemónicos: Clarín, La Nación e Infobae.
 
Aquí se vio la doble vara macrista, la contradicción, la raíz ilógica de ese discurso en el tratamiento diferente que le dieron a Pichetto y a los diputados que se les fueron. Con la justicia es igual. A los otros se los puede condenar sin pruebas. A ellos ni siquiera con pruebas. Si los condena a ellos con pruebas, la justicia es corrupta. Si condena sin pruebas a los que ellos no quieren, es independiente.
 
En el imaginario autoritario de ese grupo gorila conservador que forma el núcleo duro de Cambiemos, ellos son los únicos republicanos y democráticos. Los demás son enemigos de esos valores. Es imposible la convivencia en ese clima de pensamiento. 
 
Macri tuvo su plaza de despedida cuando más del 65% de los argentinos tiene una imagen suya negativa. La Plaza macrista era representativa del sector conservador duro que no abarca el 40% de los votos que logró la fórmula de Juntos por el Cambio en las elecciones.
 
Fue su acto de despedida. Un acto masivo, pero no de los más grandes. Fue una demostración de fuerza. Quiso dejar asentado que todavía está en carrera si puede convocar a pesar de su desastroso legado de más del 50% de inflación y más del 40% de pobreza.
 
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07-12-2019 / 09:12
En una conferencia de prensa, el presidente electo Alberto Fernández presentó a su Gabinete de Ministros que lo acompañará en la administración del país a partir del 10 de diciembre. Con pocas sorpresas, el ex Jefe de Gabinete aseguró que su equipo de trabajo "refleja la unidad sobre la que se construyó el Frente de Todos".
 
"Es la tercera vez que participo de la confección de un gabinete nacional y estoy muy contento con el resultado que hemos logrado. A todos los conozco, sé de la calidad moral y la calidad técnica de los que me acompañan", agregó Fernández.
 
En esa línea, dijo que el Frente de Todos "se constituyó sobre la base de la unidad, y como tuve una preocupación porque se unifiquen los bloques en el Congreso, para que expresemos esa vocación de unidad, quise que esa unidad esté reflejada en el Gabinete".
 
En un contexto de fuerte expectativa, Alberto armó un gabinete típico de una coalición como es el Frente de Todos. Un gabinete numeroso, con espacio para todos los sectores, todas las generaciones y todas las urgencias. Así sucede por ejemplo con la configuración del área económica, con Martín Guzmán como futuro negociador de la deuda, Matías Kulfas en Producción y Luis Basterra en Agricultura a cargo, dijo AF, de obtener divisas y convivir en paz con los hombres de campo.
 
Pasa lo mismo con las cuestiones sociales, con Daniel Arroyo en el ministerio específico y una fuerte presencia de Victoria Tolosa Paz en la cabeza del Plan Argentina contra el Hambre. El decano del área social será Ginés González García, el único mayor de 70 y compañero de gabinete de Fernández en tiempos de Néstor Kirchner. Elizabeth Gómez Alcorta, a cargo del nuevo ministerio de la Igualdad, es un símbolo. El presidente electo no lo dijo pero ni falta que hace: es la abogada de Milagro Sala.
 
A Wado de Pedro, futuro ministro del Interior, lo llamó Wadito. Otro símbolo, y no solo por su pertenencia a La Cámpora sino porque, dijo, "siente la política como yo, basada en el diálogo". Entre tantos anuncios quedó un misterio. Fernández dijo que ya tiene la persona para la Agencia Federal de Inteligencia pero que antes debe terminar de ver el cómo. O sea que habrá reestructuración.
 
Con sus amigos Marcela Losardo en Justicia, Santiago Cafiero en Jefatura de Gabinete y Claudio Moroni en Trabajo, Alberto se aseguró que los tres sean prolongaciones de sí mismo. A Cafiero lo presentó directamente como "mi alter ego".
 
Después de presentar su Gabinete completo, Alberto concluyó que "todos aceptaron el desafío" de sacar el país adelante y convocó a impulsar "la epopeya de hacer otro país" porque el futuro Gobierno tendrá "la oportunidad de ingresar a la función pública para protagonizar un momento único de cambio".
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 07:12
Fue patético el jueves el esfuerzo de Mauricio Macri para disipar en una nube de falsedades el 41 por ciento de pobreza que deja, el ahínco para hacer que la clase media olvide la calidad de vida que perdió, para que nadie repare en la manipulación de jueces y fiscales para perseguir a opositores, o la persecución y encarcelamiento de dueños de medios críticos.
 
El país que deja este personaje es lamentable y representa el fracaso de una elite empresaria que se autoproclamó "el mejor equipo de los últimos 50 años".
 
Habló de transparencia y corrupción el presidente al que investigadores alemanes le descubrieron más de 40 cuentas offshore de las que se utilizan para lavar o evadir, el mismo que trató de hacer desaparecer las deudas multimillonarias de sus empresas con el Estado y que está acusado de haber realizado negociados con sus aerolíneas, autopistas y empresas de energía.
 
El estilo de Macri ha sido acusar a sus adversarios de cometer las cosas que en realidad hace él. Por ejemplo, un gran lavador al que se le descubren cuentas offshore pondría en el organismo encargado de perseguir el lavado y la evasión, a abogados que hayan defendido a evasores.
 
Oh, casualidad, Macri puso al frente de la UIF a dos abogados del banco HSBC, al que la justicia francesa le descubrió, entre otras, cuatro mil cuentas no declaradas de argentinos en su filial de Suiza. Es la República Macrista S.A.
 
Hizo siempre lo contrario de lo que dijo. Habló de independencia de la Justicia y tuvo una mesa judicial para apretar y manipular jueces y fiscales. Habló de inserción en el mundo y lo que hizo fue que el mundo se insertara en el país y destruyera la economía al levantar las barreras a la importación.
 
El caradura dijo que mejoró la educación, cuando bajó más del 30 por ciento el presupuesto, no construyó escuelas y dejó a las que había con goteras, grietas en las paredes, sin calefacción ni electricidad, techos que se derrumban, garrafas que explotan, además de suspender la distribución de computadoras entre los chicos. Y mostró unos numeritos en que los pibes aumentaron 10 puntos la comprensión de textos.
 
Mostrar esos numeritos fue un acto de crueldad cuando la mayoría de los chicos que van a la escuela están bajo la línea de pobreza o sufren hambre. 68%, 74, menos 82 o lo que sea, la matemática de Macri es puro invento si los chicos tienen hambre. Fue una bajeza.
 
Macri reivindicó que ahora exportan energía. Porque esa energía ya no se utiliza en el país que deja Macri con una industria raquítica que funciona en muchos casos con menos del 50 por ciento de su capacidad instalada. Sobra energía porque la industria consume menos. Una familia de 4 que vive con lo justo tendrá de sobra si se mueren 2.

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