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El clima en Paraná
"Vamos a levantarnos una vez más". Alberto Fernández y Eduardo Duhalde
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Entre Ríos - 14-11-2019 / 11:11
SE DIFERENCIÓ DE SERGIO URRIBARRI

Jorge Busti: “Yo puedo caminar tranquilamente por las calles de la provincia"

Jorge Busti: “Yo puedo caminar tranquilamente por las calles de la provincia
Jorge Pedro Busti indicó que el nuevo gobierno “indudablemente requerirá de un tiempo, porque hay que hacer una tarea de reordenamiento”, que es compleja y difícil. Foto: Blas García para La Opinión Popular
 
Jorge Busti fue entrevistado en el programa Cuestión de Fondo (Canal 9, Litoral), donde se refirió al contexto nacional e internacional que debe afrontar todo nuevo período de gobierno a nivel provincial. Destacó que se viene para el proclamado presidente electo Alberto Fernández "una tarea compleja y difícil".
 
Y avizoró "que todas las provincias se tienen que adaptar a esta nueva situación, en la cual van a tener que discernir la calidad del gasto". Lo dice alguien que afrontó situaciones similares e incluso peores si se tiene en cuenta los índices de indigencia, pobreza y desocupación. "Pero puedo caminar tranquilamente por las calles de nuestra provincia", remarcó, buscando diferenciarse del ex mandatario Sergio Urribarri.
 
Hizo observar el contexto macro con la baja del precio de los commodities, "que gran parte es lo que exporta Argentina" y también señaló que no es ajena la situación internacional que es de "convulsión" en los países vecinos como Chile, "lo que pasó en Bolivia; no hay una buena relación con Brasil; hay elecciones en la República Oriental del Uruguay y el mundo, está globalizado y complicado también".
 

 
Confirmó lo que en el programa Cuestión de Fondo (Canal 9, Litoral) ya había dicho el gobernador Gustavo Bordet, en cuanto a que habrá recambio de funcionarios y le agregó que además de renovar por una cuestión de edad, también se debe renovar "la mentalidad".
 
Indicó que se viene una época de grandes debates como el postergado caso de la Caja de Jubilaciones, teniendo en cuenta los derechos adquiridos y que tienen rango constitucional.
 
Con respecto a los dirigentes que enfrentan causas por corrupción, fue contundente: "Creo que todo el mundo tiene que ser juzgado como corresponde; tiene que tener el derecho de defensa. Y si es condenado, tiene que hacerse cargo de lo que hizo". Y expresó algo no menor y que muchos no podrían decir lo mismo: "Yo puedo caminar tranquilo por la calle".
 
Recordó que con Alberto Fernández tiene una relación directa desde hace 27 años y confío que estará a la altura de los desafíos que se avecinan.
 
Con respecto a las elecciones, valoró que la derecha se piense como una alternativa democrática, porque aclaró que "cuando la derecha no tiene alternativa democrática, cuando no tiene alternancia, ahí viene el problema" y puso como ejemplo lo sucedido en Bolivia.
 
Preocupado siempre por el futuro, Busti definió que vendrá una época complicada y difícil, para lo cual se requerirá "requiere un marco de manejo de austeridad, de contracción al trabajo y que son valores fundamentales para la etapa que viene".
 
 
-Usted era gobernador en 1989 y en 2003 asumió su tercer mandato. Es decir, dos épocas que implicaron situaciones muy graves en la Nación, con hiperinflación (1989) y luego cuando asume Néstor Kirchner la presidencia. ¿Cuál es la diferencia de esas épocas con la actualidad?
 
-Voy a agregar una tercera. En 1989 comenzamos con el doctor Ricardo Alfonsín como presidente y vino la hiperinflación con 1.500 por ciento de inflación anual, se cayó la recaudación y la coparticipación. Como consecuencia, se adelantó el recambio institucional porque ya estaba Carlos Saúl Menem como presidente electo. Pero, no se arregló la Argentina y hasta 1991 trastabillamos varias veces, porque hubo muchos cambios de ministros de Economía, (Néstor Mario) Rapanelli, (Miguel Ángel) Roig; hasta que finalmente se adoptó el sistema de la Convertibilidad y que la agarré casi al final de mi mandato. Estuve dos años en los cuales tuve que estar sentado arriba de la caja, mirando la calidad del gasto y priorizando los servicios esenciales de Salud, Educación y el mantenimiento de la red vial, dentro de lo que se podía hacer. En el segundo mandato (1995-1999), tuve que aplicar una Ley de Emergencia. Construimos todo el Gasoducto Mesopotámico en la costa del Paraná y en la del Uruguay, e incluso construimos tres hospitales nuevos. Pero, cuando fue terminando la gestión, se agotó la Convertibilidad y entre ellos, con el doctor Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, íbamos a hablar con el gobierno nacional de Menem para decirle que el uno a uno no existía y que se estaban fundiendo los citricultores, los arroceros. En fin, la economía regional que era base de la economía entrerriana. No se nos escuchó y llegamos al final de 1999 duramente. Luego, Menem traspasó el gobierno a (Fernando) De la Rúa con Convertibilidad y en 2001 se le dispararon los números. Había ganado las elecciones para ser senador nacional, tenía un mandato de seis años. Pero, bueno, quería volver a ser gobernador. En Entre Ríos había una cuasi moneda (los Bonos Federales -BOFES-), que era la más devaluada de la República Argentina.
 
 
-Sí, competía con el bono de Corrientes, el CECACOR (Certificados de Cancelación de Obligaciones de la Provincia de Corrientes).
 
-Así es. Pero, los Bonos Federales era la moneda más devaluada. Para nosotros tener un Lecop (Letras de cancelación de obligaciones provinciales) era tener un dólar. Entonces, cuando asumí como gobernador (tercer mandato 2003-2007) en Entre Ríos se debían sueldos, jubilaciones, había que rescatar los Bonos Federales. Es decir, había que hacer una tarea de reordenamiento que fue una tarea que nos llevó prácticamente dos años de gestión. Además, había índices de indigencia y pobreza en Concordia y en Paraná, mucho más alto de los que hay ahora. Se los bajó totalmente en esos cuatro años, porque logramos a través de la obra pública, de la construcción de viviendas, y la reactivación de la economía que se produjo en esos años, que permitió crear trabajos genuinos y registrados en Entre Ríos.
 
 
-Lo que usted quiere decir es que ese escenario ¿era mucho peor que al actual?
 
-Sí, sí. En cuanto a indigencia y pobreza, sí. De cualquier manera, la situación actual es muy complicada, porque han bajado el precio de los commodities, que gran parte es lo que exporta Argentina. Hay una situación internacional de convulsión en los países vecinos: en Chile, lo que pasó en Bolivia; no hay una buena relación con Brasil; hay elecciones en la República Oriental del Uruguay y el mundo, está globalizado y complicado también. Indudablemente, Alberto Fernández tendrá que realizar una tarea compleja y difícil. Y creo que todas las provincias se tienen que adaptar a esta nueva situación, en la cual van a tener que discernir la calidad del gasto. He hablado telefónicamente con el gobernador (Gustavo) Bordet hace dos semanas y me digo que iba a ser un recambio a partir del comienzo de su segundo mandato y que iba a tocar varias áreas de su gobierno.
 
 
La renovación
 
-Bordet ha dicho en este programa que va a realizar una renovación importante de buena parte de su gabinete y de sus funcionarios. ¿Cuánto debe estar preparado el funcionario público para esta instancia que es diferente, compleja y difícil? Preparado mental y profesionalmente, con real consciencia del lugar que estará.
 
-Creo que tiene que meterse en la cabeza que deberá exigir una alta contracción al trabajo.
 
 
 
-Que a veces no se tiene esa contracción al trabajo.
 
-No, a veces no se la tiene y el ciudadano común la ve. Una cosa es decir no disparando, y otra muy distinta es decir no, afrontando y hablando con el que viene a solicitar algo y que puede ser un pedido legítimo o no. Me parece que es un poner la cara.
 
 
-Está bien que haya recambios, pero también se precisa a personas con relación con funcionarios nacionales y que conozcan los movimientos burocráticos del Estado.
 
-Por supuesto. No hay tiempo para improvisar. Viene un nuevo gobierno y se deberá reacomodar en un marco nacional e internacional sumamente difícil, con endeudamientos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con bonistas privados; con una situación de inflación que habrá que bajarla; con reclamos legítimos de trabajadores. Todo eso el gobierno nacional lo tendrá que buscar. Por eso, las provincias tendrán que darse cuenta, que tendrán que buscar además del reclamo y la ayuda internacional; soluciones por parte de ellas mismas. Y para eso se requiere un marco de manejo de austeridad, de contracción al trabajo y que son valores fundamentales para la etapa que viene.
 
 
-Esta austeridad de la que usted habla significa que también es tiempo para comenzar un debate por determinados salarios que en el Estado son superiores a las de las empresas privadas; debatir qué se hace con la Caja de Jubilaciones en función de un déficit mensual de casi 800 millones de pesos. ¿Es también momento para eso?
 
-Creo que hay que sentarse con los gremios, con la sociedad civil y presentar el panorama total de la Caja, que es un tema que uno lo ve. Indudablemente, hay derechos adquiridos que están en la Constitución de Entre Ríos. Dentro del margen posible, hay que tratar de igualar más entre los que más ganan y los que menos ganan.
 
 
El Poder Judicial
 
-¿Cómo ha visto la tarea del Poder Judicial? Bordet sostuvo la vez pasada, también en este programa, que consideraba necesario una renovación en el Poder Judicial; y que se debía comenzar a tomar conciencia de que todas las personas -en la función pública- tienen su tiempo.
 
-Creo que sí. Comparto con el gobernador que todos nosotros cumplimos con una etapa que da la vida. Creo que ese tema de los 75 años en el Poder Judicial es importante. Muchos hablan del doctor (Eugenio) Zaffaroni, pero él cuando cumplió los 75 años se fue del Poder Judicial. En ese sentido, se podrá estar o no de acuerdo con sus propuestas, pero fue un ejemplo que bien vale imitar.
 
 
-Usted cree que tal vez haya personas que todavía no han tomado conciencia de que han cumplido una etapa y prefiere seguir aferrado a un cargo.
 
-No es mi caso. Gracias a Dios he cumplido una etapa y me someto al veredicto ciudadano, al de la calle; no al de los micro climas de la dirigencia que eso me tiene sin cuidado. Creo que hay que darse cuenta cuando uno cumple una etapa. Por eso me he dedicado a la Historia de Entre Ríos. Cada uno hace lo que su consciencia le dicta, pero comparto plenamente con el gobernador, se necesita realmente renovar. Hay cosas que las tendrá que hablar con el Poder Judicial. No soy quién para meterme en un Poder independiente. De cualquier manera, hoy todo se mira, todo se ve. Antes, las cosas no se traslucían tan rápido como en la actualidad. Todo el mundo sabe.
 
 
-Este momento también puede ser una instancia para la renovación del Justicialismo.
 
-Sí, creo que sí. Soy el que impulsa la renovación dirigencial. Pero, ojo: renovación dirigencial por edad, pero también por mentalidad. Tiene que existir alguien que vea que estamos en una nueva etapa histórica de la Argentina.
 
 
-Le agregamos algo: usted dice renovación por edad y mentalidad, también hay que renovar a quienes han dejado muy mal los preceptos del Justicialismo y afrontan causas por corrupción.
 
-Por supuesto. Hoy no vale el decir soy peronista; la gente quiere hechos, quiere actitudes, conductas, formas de vida. Hoy la gente está muy mal, pero no deja de fijarse permanentemente en lo que hace cada uno. Y eso hay que demostrarlo en la vida común.
 
 
 
El peso de la historia
 
-Usted fue el impulsor de Gustavo Bordet. De hecho, lo designó como ministro de Salud y Acción Social en su tercera gestión. También fue impulsor de Sergio Urribarri, cuando lo propuso como legislador en su momento y luego lo nombró como ministro de Gobierno, Justicia, Educación y Obras y Servicios Públicos entre 2003 y 2006. ¿Se sintió de alguna manera defraudado con Urribarri?
 
-Mire, la verdad es que no quiero entrar en juicios particulares, si defraudado o no. Creo que la historia y el pueblo nos va a colocar a cada uno en el lugar que tenemos que estar. No me considero en condiciones de decir quién está arriba, quién está abajo o quién está en el medio. Yo, me someto al veredicto de la gente y creo que todo el mundo tiene que someterse a ese veredicto, que es inapelable. Yo me hago cargo de todo, de lo bueno, de lo malo, de lo que hice bien, de lo que hice mal. Es muy fácil señalar las cosas que hice bien. Pero, en otras cosas me equivoqué. Me equivoqué en muchas designaciones. Y de lo que me equivoqué ya me hice cargo, en su momento planteé situaciones. Me fue bien, me fue mal: acá estoy.
 
 
-Le insistimos y sin dar nombres. Cuando usted ve que algunos dirigentes que quizás empezaron de jóvenes con usted y terminaron con causas judiciales donde están imputados e incluso algunos que ya fueron condenados. ¿Cuánto mal se siente al ver esas situaciones?
 
-Primero creo en el principio de inocencia que goza todo ciudadano. Creo que todo el mundo tiene que ser juzgado como corresponde; tiene que tener el derecho de defensa. Y si es condenado, tiene que hacerse cargo de lo que hizo.
 
 
-Se sabe que Bordet es uno de los gobernadores que mejor relación ha logrado con Alberto Fernández en este último tiempo, en función de esa unidad que se ha logrado.
 
-A uno de los que habló Alberto Fernández cuando vino a Paraná fue a mí. Y le dije que lo apoyaba, porque si no nos tragábamos los sapos que había que tragarse y si nos juntábamos todos, iba a ser muy difícil llevarse una victoria. Presentía que iba a ser difícil y así fue. La provincial fue mucho más fácil, pero la nacional costó más. De cualquier manera, creo que está bien que la derecha haya sacado el porcentaje que sacó, porque si no estarían pensando en un golpe como en Bolivia. Ahora pensarán en ser una alternativa democrática. Cuando la derecha no tiene alternativa democrática, cuando no tiene alternancia, ahí viene el problema.
 
 
-Le insistimos cómo considera la etapa que viene atento a esa relación entre Gustavo Bordet y Alberto Fernández. Y si los sectores kirchneristas más ligados a Cristina Fernández tendrán incidencia en el gobierno.
 
-Creo que eso lo va a manejar bien Alberto Fernández. Trabajé con él desde el 2003 hasta el 2007, cuando él era Jefe de Gabinete. No es un hombre que tenga que consultar a nadie para hacer lo que tiene que hacer. Esta es una realidad muy compleja y muy difícil. Ese no será un problema de él, porque lo sabrá manejar. Creo que los matices que existen en el peronismo, lo sabrá manejar. El mayor problema que tendrá es que hay muchas personas que están impacientes, porque quiere soluciones ya, y cree que el cambio de gobierno debe significar soluciones al otro día e indudablemente esto requerirá de un tiempo porque hay que hacer una tarea de reordenamiento. Además, ni Alberto Fernández ni nadie sabe cuánto quedará de reservas en el Banco Central, ni qué va a tener en cada Ministerio. Es decir, sabe versiones; pero se enterará de la verdad el día que asuma. Y ante la impaciencia de la gente, presiento que él tiene medidas de emergencias para tomar. Hace 27 años que lo conozco, no es poco tiempo. Lo traje dos veces a la provincia en los últimos años a dar conferencias: una en el Colegio de Ingenieros de Paraná y la otra en la Universidad de Concepción del Uruguay (UCU). Tengo con él una relación directa que la he mantenido, lo mismo con Santiago Cafiero que anda todo el día al lado de él.
 
 
-Usted fue dos veces intendente de Concordia (1983-1987 y 1991-1995); fue ministro de Gobierno durante cuatro meses en la intervención de Santiago del Estero con Juan Schiaretti en momentos muy difíciles. ¿Cuánto le preocupa con lo que se encontrará el intendente electo Adán Bahl en Paraná?
 
-Es una situación muy difícil. La verdad, me asombró, lo he dicho en su momento, y lo reitero ahora; que estuviera más de una semana entera la basura tirada en las calles de Paraná, que este Canal filmara los talleres y estuvieran todos los camiones compactadores rotos; realmente creo que hay un estado de abandono, de tierra de nadie. Y lo peor es cuando se rompe la cadena de jerarquía y me parece que eso es lo que se ha roto totalmente. No he ten ido la oportunidad de hablar con Bahl, de cualquier manera, creo que le toca una tarea muy difícil, pero, bueno, tendrá que afrontarla. Indudablemente, la situación de Paraná es difícil. Esta ha sido una sociedad muy permisiva con el intendente (Sergio) Varisco. Ha sido muy permisiva y espero que lo esperen un poco a Bahl para que ordene todo esto.
 
Fuente: Análisis Digital 
 

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09-12-2019 / 20:12
Se ha dicho con razón que el gobernador Gustavo Bordet es un profesional de la política, que es su mayor pasión. Eso quedó demostrado en el plano electoral cuando apeló al desdoblamiento para proteger al oficialismo local de la nacionalización de los comicios. Ahí, el PJ supo de su capacidad para unir voluntades y sumar aliados.
 
La tremenda limitación financiera con la que arrancó su gestión, llevó al Gobernador a un desafío: encarar una administración austera, con distintas acciones que apuntaron desde el arranque a evitar erogaciones innecesarias. Un desafío especial, porque con el complicado panorama nacional debió apuntalar los servicios sociales que el Estado tiene que garantizar, un mandato para cualquier administración peronista.
 
Se elaboró una agenda política en la que se priorizó la administración y la gestión. A pesar de las limitaciones existentes, en el gobierno sabían que no se podía dejar de aplicar la más prolija determinación de políticas destinadas a salud, acción social, educación, seguridad y justicia.
 
Poner en orden las cuentas de la Provincia y garantizar un alto nivel de cumplimiento de las obligaciones del Estado, sin descuidar el costado social, fue premisa para todos sus colaboradores, sea cual fuere el área o la función encomendada.
 
Por eso hoy, la gestión encabezada por Bordet, atraviesa uno de los momentos más altos en la consideración de los entrerrianos. El 68,9% de la población evalúa positivamente su paso en la máxima magistratura de la provincia, una tendencia que se consolidó con la administración desde 2015 hasta la fecha.
 
El estudio de opinión pública fue realizado por Aresco en diciembre, en toda la provincia. "Muy buena gestión en general, buena administración"; "fue dialoguista, buscó consensos para gestionar"; "se centró en la provincia, Entre Ríos está avanzando"; "es honesto, transparente, no es corrupto"; "cumplió con los sueldos a tiempo"; "es serio, responsable, capacitado para el cargo", fueron algunos de los comentarios más destacados que recogió el análisis.
 
En esa línea, el 55,1% de los entrerrianos tiene una buena expectativa de la situación económica de la provincia. El 34,1% cree que será mejor y el 21% que será mucho mejor. Mientras que sólo el 31,2% cree que será negativa. Además se destaca que el 73,8% considera positiva la relación del mandatario provincial con el presidente electo, Alberto Fernández.
 
Quedan, como se ha señalado en otras oportunidades, propuestas y obras que deberá ejecutar el gobierno de Bordet en su segundo mandato, pero sobre las bases que deja la gestión que finaliza. Su proyecto ahora inicia un nuevo capítulo lleno de esperanzas. Se abre a otro ciclo, empujado por nuevos y viejos actores, inquietos y expectantes.
 
La Opinión Popular

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09-12-2019 / 08:12
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