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Internacionales - 13-11-2019 / 09:11
SIN QUÓRUM EN EL CONGRESO BOLIVIANO NI RESPALDO CONSTITUCIONAL SE CONSUMA EL GOLPE DE ESTADO

Jeanine Añez se designó ella sola presidenta de Bolivia

Jeanine Añez se designó ella sola presidenta de Bolivia
La senadora opositora Jeanine Añez se autoproclamó presidenta interina de Bolivia en una sesión legislativa que no contó con el quórum reglamentario en ninguna de sus cámaras, luego del golpe de Estado que forzó la renuncia de Evo Morales el domingo y de las autoridades que la precedían en la línea de sucesión constitucional. Finalizó así una de las fases más importantes del golpe de Estado: construir una ficción institucional.
"Sí se pudo", dijo Jeanine Añez al finalizar su discurso luego de autoproclamarse presidenta de Bolivia. Mientras hablaba se escuchó cómo le susurraban qué decir. Luego se dirigió al balcón presidencial y saludó con la banda tricolor. Así finalizó una de las fases más importantes del golpe de Estado en Bolivia: construir una ficción institucional con esta payasada.
 
Ante un parlamento prácticamente vacío, sin vergüenza Añez se autoproclamó por fuera de la Constitución y sin quórum. Se sabía que esa era la única manera de hacerlo, ya que la mayoría en ambas cámaras pertenecen al Movimiento Al Socialismo (MAS) y que la decisión fue de no sesionar.
 
Sin ser elegida por nadie, Yañez primero se autoproclamó presidenta del Senado -figura que debe asumir el cargo de la presidencia interina luego de la renuncia del presidente y del vicepresidente- y luego se autoproclamó presidenta. Siguieron los aplausos de las pocas personas presentes en el recinto. Inmediatamente salió al balcón oficial con el golpista y racista Luis Fernando "Macho" Camacho. Uno de los primeros en felicitarla fue el ex candidato presidencial e impulsor del golpe, Carlos Mesa.
 
Este paso era imprescindible en la estrategia de un golpe de Estado que siempre tuvo como objetivo presentarse como democrático. Esa presentación tuvo desde un principio la cobertura de Donald Trump, y del secretario de la OEA, Luis Almagro, que este martes acusó insólitamente a Evo Morales de haber cometido un golpe de Estado.
 
Sin embargo, aún con esos respaldos, la ausencia de formalidad legal daba lugar a un vacío de gobierno -los poderes reales siempre siguieron actuando- que debía ser resuelto. El bloque derechista que encabeza el golpe decidió entonces acelerar los pasos violando toda legalidad para colocar la banda sobre los hombros de la persona elegida.
 
Evo Morales Ayma denunció que "se ha consumado el golpe más artero y nefasto de la historia. Una senadora de derecha golpista se autoproclama presidenta del senado y luego presidenta interina de Bolivia sin quórum legislativo, rodeada de un grupo de cómplices y apañada por FFAA y Policía que reprimen al pueblo".
 
Nada de esto hubiera sido posible sin la participación de los grupos fascistas, la policía y las Fuerzas Armadas, quienes reprimieron mientras la ilegítima "presidenta" Añez y toda la derecha racista celebraba. Sucedió en el centro de La Paz, en los alrededores de la Plaza Murillo, donde toda la tarde se mantuvo una movilización encabezada por quienes bajaron de la ciudad de El Alto, uno de los lugares donde se dieron las mayores protestas del país.
 
"Luchar, vencer, caerse. Levantarse, luchar, vencer, caerse, levantarse. Hasta que se acabe la vida, ese es nuestro destino", es una frase a la que suele recurrir Álvaro García Linera, el vicepresidente boliviano depuesto, uno de los intelectuales más importante de este continente.
 
La Opinión Popular

 
Sin quórum, Jeanine Añez se autoproclamó presidenta en La Paz
 
La movilización de El Alto fue uno de los puntos de mayor conflictividad. El lunes tuvo lugar el primer momento del levantamiento -su génesis había sido el sábado por la noche- con miles de hombres y mujeres en su gran mayoría pertenecientes a la nación aimara. Ese día terminó con tres muertos, según denunciaron. Las imágenes eran de manchas de sangre sobre metros de calle.
 
La jornada del martes fue entonces la anunciada llegada a La Paz, para lo cual los vecinos del centro se encerraron en sus casas, mientras que otros salieron a aplaudir a la masiva movilización con la bandera whipala en la mano.
 
La acción de calle nuevamente mostró la potencia de El Alto, a la vez que evidenció una dificultad de dirección, similar a la que ocurrió en los últimos días antes de consumarse el golpe de Estado y en la que ahora se encuentran las diferentes partes del proceso de cambio.
 
Las acciones de El Alto, donde se realizan cabildos a diario, no son las únicas en marcha. La Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico llamó a movilizarse desde el jueves, y la Confederación Sindical Única de Campesinos de Bolivia decretó un plan de lucha para bloquear las carreteras del país y generar un cerco sobre la ciudad de La Paz que, luego de 48 horas de logrado el golpe, comienza a presentar dificultades de abastecimiento en gasolina y alimentos debido a que muchas tiendas están cerradas.
 
En ese contexto también se supo del anuncio de la Central Obrera Boliviana (COB) que daba "48 horas para restablecer el orden constitucional". ¿Tomará la COB lo sucedido con Añez como restablecimiento del orden constitucional o irá a una huelga general?
 
La situación en Bolivia continúa con muchas preguntas, avances de quienes encabezan el bloque golpista, así como el crecimiento de resistencias en un contexto donde los canales de información son pocos. Resulta difícil saber qué sucede, tanto en el epicentro político de los debates, como en diferentes zonas de La Paz, de El Alto, y del país, en particular de las zonas más alejadas, rurales.
 
Son muchas las denuncias de muertos, represiones, humillaciones, persecusiones, en un contexto de ofensiva golpista que antes de lograr derrocar a Morales desplegó una oleada de violencia con grupos de choque armados, y que, una vez en el poder, con o sin gobierno, mantiene su ofensiva con el objetivo de descabezar al proceso de cambio.
 
Por Marco Teruggi
Desde La Paz
 
Fuente: Página12
 

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Jeanine Añez se designó ella sola presidenta de Bolivia
Insólito: la OEA afirma que el golpe de Estado en Bolivia lo hizo Evo Morales. Lo dijo el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, en el Consejo Permanente del organismo. La OEA quedó desenmascarada como lo que es: un Ministerio de Colonias Yanqui, con esta política de paulatino estrangulamiento de la soberanía de las naciones latinoamericanas y de manos libres para intervenir en sus asuntos internos que tuvo su punto culminante en Bolivia.
10-12-2019 / 08:12
 
La Guerra de Invierno estalló cuando la Unión Soviética atacó Finlandia el 30 de noviembre de 1939, tres meses después del inicio de la Segunda Guerra Mundial. El 11 de diciembre empezaron a ser atacados por guerrilleros finlandeses, y debido a su despreocupado avance, sin proteger sus flancos, pudieron ser cercados por una fuerza menor.
 
La estrategia finlandesa sería una combinación letal de acciones de guerra regular e irregular, una fórmula que por esos años ya estaba probando con éxito Mao Tsé Tung en China y que en las décadas siguientes sería decisiva para las victorias de los revolucionarios vietnamitas contra Francia y los Estados Unidos.
 
Los finlandeses resistieron el masivo embate inicial del Ejército Rojo, comenzando luego a guiarse por un principio tan básico como efectivo: guerra de guerrillas contra grandes concentraciones de tropas enemigas cuando éstas se encontraran en espacios reducidos y sin posibilidades de maniobrar y guerra abierta frente a frente cuando existiera paridad de fuerzas o inferioridad del adversario.
 
La guerra duró 105 días, hasta el 12 de marzo de 1940. El enfrentamiento, desigual, dejó 25 mil bajas finesas contra 200 mil del Ejército Rojo. El resultado es complejo, ya que aunque la URSS logró satisfacer sobradamente sus demandas iniciales con la cesión por parte de Finlandia de los territorios de Petsamo, Salla y la mayor parte de Karelia, sus pérdidas para superar las defensas finlandesas fueron tremendas y no cumplieron con su objetivo de conquistar todo el país.
 
La guerra de Invierno fue un desastre militar para la Unión Soviética. Además, su posición internacional sufrió considerablemente y fue puesta en duda la capacidad combativa del Ejército Rojo tras las purgas políticas de Stalin, un hecho que contribuyó fuertemente a la decisión de Hitler de lanzar la Operación Barbarroja invadiendo la URSS.
 
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09-12-2019 / 06:12
09-12-2019 / 05:12
La Batalla de Ayacucho fue el último gran enfrentamiento dentro de las campañas terrestres de las guerras de independencia hispanoamericanas (1809-1826) y significó el final definitivo del dominio colonial español en América del sur. La batalla se desarrolló en la Pampa de Quinua o Ayacucho, Perú, el 09 de diciembre de 1824. Alrededor de 80 valientes Granaderos argentinos (los últimos de los 4.000 que cruzaron los Andes con José de San Martín) participaron en la victoria, junto a combatientes colombianos, venezolanos, peruanos y chilenos. Un ADN bien latinoamericano.
 
El general venezolano Antonio José de Sucre, a los 29 años, fue el protagonista central de la batalla, al mando de las fuerzas patrióticas, que acometieron directamente a la masa desorganizada de tropas colonialistas que, sin poder formar para la batalla, descendía en hileras de las montañas. Lo acompaña el intrépido general colombiano José María Córdoba, de 25 años, que alzando su sombrero blanco de jipijapa en la punta de su espada, entusiasma a sus hombres lanzándose al combate con el grito: "¡División! ¡De frente! ¡Armas a discreción y paso de vencedores".

La frase lanzada por el general Jacinto Lara al iniciar el combate es menos homérica pero más criolla. Los hombres de Lara eran hijos de los llanos venezolanos y "gente cruda". Su general les dirigió antes de la batalla la siguiente arenga: "¡Zambos del carajo! ¡Al frente están los godos puñeteros! El que manda la batalla es Antonio José de Sucre, que como  ustedes saben, no es ningún cabrón. Conque así, apretarse los cojones y ... ¡a ellos!".
 
Las fuerzas patriotas sumaban 5.780 hombres y los realistas, 9.310 soldados. La victoria americana fue completa. Cayeron prisioneros el virrey José de la Serna con todos sus generales, empezando por José de Canterac y Jerónimo Valdés, con más de 600 oficiales y dos mil hombres de tropa. Más de dos mil muertos (307 patriotas y 1800 realistas) quedaron sobre el campo de Ayacucho, donde concluía el poder colonial español en América.

La victoria de los revolucionarios independentistas supuso la desaparición del contingente militar realista español más importante que seguía en pie, sellando la independencia peruana con una capitulación militar que puso fin al Virreinato del Perú. Terminaron así las guerras de liberación en todo un continente, que habían comenzado medio siglo atrás, cuando los yanquis iniciaron las hostilidades contra los ingleses en Middlesex County, Massachusetts, el 19 de abril de 1775.

 
Presencia indestructible de Eva Perón 
Por Blas García



08-12-2019 / 10:12
07-12-2019 / 18:12
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