La Opinión Popular
                  05:39  |  Lunes 09 de Diciembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Vamos a levantarnos una vez más". Alberto Fernández y Eduardo Duhalde
Recomendar Imprimir
Nacionales - 10-11-2019 / 09:11

Lo que le espera a Alberto por el desastre que deja Macri

Lo que le espera a Alberto por el desastre que deja Macri
El paradigma económico neoliberal dominante acentúa adrede la desigualdad entre países y dentro de sus fronteras entre ciudadanos. He ahí uno de los propósitos concretados del macrismo, un éxito de la política económica "para pocos": la redistribución regresiva del ingreso, la caída del valor adquisitivo del salario.
El paradigma económico neoliberal dominante acentúa adrede la desigualdad entre países y dentro de sus fronteras entre ciudadanos. He ahí uno de los propósitos concretados del macrismo, un éxito de la política económica "para pocos": la redistribución regresiva del ingreso, la caída del valor adquisitivo del salario. El fracaso del oficialismo dista de ser integral: le fue bárbaro como gobierno de clase. La inviabilidad atañe a su modelo de país reaccionario. Una vuelta al pasado.
 
Rústico en el modo de fomentar la bicicleta financiera, el acaparamiento y la fuga de divisas. Promovió el retorno arrasador del FMI, la deuda externa, vieja forma de la dependencia acelerada por las nuevas tecnologías y el flujo del dinero a velocidad de la luz.
 
Reperfilar la deuda con los acreedores privados, renegociar los plazos con el FMI. Remar contra la corriente con contados aliados en el planeta... ¿Impactarán en el FMI los imponentes rechazos populares masivos contra sus recetas en tantas comarcas de América del Sur?
 
La magnitud de la deuda argentina, opinan los optimistas, tal vez esclarezca al FMI, en defensa propia. El argumento que el gobierno peronista llevará a la mesa inclinada de las negociaciones fue patentado por Néstor Kirchner. Los muertos no pagan, déjennos crecer para honrar las deudas, difiriendo los plazos, con quita de los privados.
 
En condiciones peores, sin un ciclo de gobiernos progresistas en este Sur, sin altos precios de exportaciones primarias resurge y se enaltece el recuerdo de Kirchner, promotor de la igualdad y el ascenso compartido. Un disparate para la ideología de derecha, una bandera nacional-popular en una sociedad con vocación igualitaria.
 
Los primeros escollos para el presidente Alberto serán la cruda realidad, las necesidades acuciantes de millones de compatriotas, el peso de la deuda. En el camino a la casa Rosada Alberto amarra mejores lazos con los gobernadores y visita la CGT antes de asumir. La plana completa de la Central le da la bienvenida, se suspenden por un rato las internas. Algunos gremialistas susurran sugerencias para el Gabinete, las filtran a la prensa.
 
Nada es permanente en ese cuadro promisorio. De nuevo, dependerá de las realizaciones y del nuevo rumbo. Del Acuerdo Social que debe plasmarse contra reloj, del más esquivo y difícil Consejo Económico Social, institución deseable y hasta necesaria sin precedentes locales cercanos.
 
El peronismo reunificado llega con la misión de procurar equidad, de paliar la pobreza, de reactivar la capacidad industrial ociosa. Tareas tan complejas como encomiables, distantes de la vendetta o el odio clasista. Los que odian pierden los estribos en radios, diarios y tevé: periodistas, funcionarios o legisladores.
 
Al nuevo Gobierno lo esperan misiones diferentes: congregar, sumar, representar a todos los argentinos, reparar. Salir del infierno neoliberal, el clamor que recorre Chile, Ecuador y Brasil, solo por mencionar los casos más cercanos y conmovedores.

 
El contexto internacional
 
Para describir al nuevo orden internacional habría que acudir a la metáfora, al sarcasmo, a las distopías que pululan por doquier. La miniserie "Years and years" parece una novela rosa comparada con cualquier reseña de lo que sucede en "el mundo".
 
Una caterva de líderes irresponsables, con primacía de una derecha extrema, racista, xenófoba, discriminadora y violenta. Arde nuestro vecindario, América del Sur.
 
A primera vista, con miras estrechas, la Argentina parecería un remanso. Elecciones libres con alta participación, derrota del macrismo, alternancia, transición pasable, dólar quieto.
 
Se trata de un espejismo o mejor, de una pintura incompleta: la economía está devastada, la población empobrecida, la deuda externa bate récords mundiales y propios (de por sí elevados).
 
 
Las tentativas que no pudo concretar
 
La degradación institucional es otro legado del Gobierno. Si el presidente Mauricio Macri hubiera logrado todo lo que se propuso:
 
* Casi todos represores condenados por crímenes de lesa humanidad andarían libres merced al 2x1.
* La vicepresidenta electa Cristina Fernández de Kirchner estaría presa y proscripta.
* Regiría una reforma laboral regresiva que reíte de la Ley Banelco.
* Las elecciones se habrían realizado con voto electrónico, más vulnerable. Imposible de controlar por ciudadanos de a pie, fiscales o autoridades de mesa.
* Algún símil de Cambridge Analytica podría haberse entrometido en los comicios haciendo de las suyas, fraude eventualmente.
 
El último acápite lo agrega la (no tan frondosa) imaginación de este cronista. Todos los objetivos previos quedaron en grado de tentativa porque la sociedad civil, las movilizaciones populares, el peronismo, la izquierda, las instituciones sobrevivientes, le impusieron límites.
 
Con esos precedentes, el Gobierno y su ala mediática insisten en exigir "políticas de Estado", una Moncloa criolla, "estabilidad" que garantice continuidad sin cambios. ¿Debería regir for ever la doctrina Chocobar, que transformó en política de Estado la convalidación del homicidio por la espalda? Claro que sí, aunque se enuncie con otras palabras.
 
¿Y la doctrina Irurzun, el arte de encarcelar opositores sin condena firme? Ahí el neo macrismo, intuye uno, irá proponiendo una modificación temporal. Debe valer para las administraciones anteriores y cesar a partir del 10 de diciembre.
 
Para poner fin a este proemio desolador, un llamado a la solidaridad. Se solicita que algún allegado a Macri le comunique que la campaña terminó, que los discursos respectivos carecen de sentido, que por mucho que siga macaneando el PRO deberá dejar de gobernar dentro de un mes la Nación y la provincia de Buenos Aires.
 
 
Reparar y salir
 
El presidente electo Alberto Fernández atiende en varios mostradores, en hiperquinesis constante. Debe viajar relativamente lejos, a México, para encontrar un colega amigable y constructivo no asediado por la oposición. Los diálogos con el presidente Andrés Manuel López Obrador arrojan una pista sobre la región imaginada, bien tan distinta a la real existente.
 
Diversos gestos de AF insinúan un perfil. La gorrita de Braian, en la semana anterior. En la que hoy termina, las declaraciones sobre la interrupción voluntaria del embarazo, la crítica al encarcelamiento de Milagro Sala, los festejos por el fallo que liberó al ex presidente brasileño Lula da Silva, la visita a la Confederación General del Trabajo (CGT).
 
Sumemos el largo palique con el presidente francés Emanuel Macron, la apertura en el encuentro del Grupo de Puebla con un sentido discurso inicial (un hallazgo: "Evo Morales es el primer presidente boliviano que se parece a los bolivianos").
 
El relato macrista -escribe con acierto y gracia el sociólogo Daniel Rosso en el Dipló- "ha sido una máquina de leer el subconsciente del Frente de Todos". Subconsciente tiránico desde ya. Cualquier frase sacada de contexto, anche una alusión (confesamente anacrónica) a Bugs Bunny, anticipan CONADEP salvajes, persecuciones, ministerios de la Venganza. Ningún periodista ultra M se animó todavía a hablar del Gulag pero quizá sea solo cuestión de tiempo.
 
Alberto replica a parte de los dardos mientras se concentra en lo esencial. Deberá gobernar, reparar cuanto antes los daños causados por el neoconservadorismo rapaz y rústico. El Plan Argentina contra el hambre, un inicio de reactivación, "poner plata en el bolsillo de la gente", revisar la dolarización de las tarifas de servicios públicos.
 
El Gobierno, irresponsable al mango, libera el precio de los combustibles líquidos, eleva las tarifas, azuza la inflación, hiberna la puesta en marcha de la Emergencia Alimentaria.
 
Fernández amplió en el día a día la rotunda legitimidad de origen. Debe gestionar desde el día de la asunción, tiene experiencia, asume un desafío colosal. La gobernabilidad, un zoom al planeta lo revela, es un bien escaso y volátil.
 
 
Congreso, lógicas
 
El diputado Sergio Massa se reunió con el presidente de la Cámara de Diputados, el macrista tratable Emilio Monzó. Habrá sesiones ordinarias y luego extraordinarias en el verano para abordar el Presupuesto, la ley de Góndolas entre otras menudencias.
 
Sin hacer profecías prematuras sobre el futuro de la coalición Juntos para el Cambio, todo indica que, con buena muñeca de los operadores parlamentarios, el nuevo Ejecutivo conseguirá que se vote la legislación iniciática.
 
Contra lo que narra una leyenda urbana, entre 2003 y 2015 fueron escasos los períodos de mayorías aplastantes. Las renovaciones bianuales de las Cámaras constituyen un dato ignorado por opineitors afamados que se conforman con repetir "escribanía" como mantra. El repaso histórico les es ajeno.
 
En 2008, como consecuencia del conflicto con "el campo", el kirchnerismo sufrió numerosas deserciones de senadores y diputados, tal vez más que las padecidas desde que asumió Macri. En 2009 le fue flojito en las elecciones de medio término. En 2011 arrasó y llenó las Cámaras (mitad y un tercio, ojo) con legisladores del palo. En 2013 volvió a perder, anche en la provincia de Buenos Aires.
 
Ahora apoyarán bancadas propias fuertes. Sumarán la cooperación inicial de los gobernadores de cualquier bandería que necesitan sobrevivir antes que confrontar de entrada. Está en el manual.
 
Algunas fuerzas provinciales podrán, muy eventualmente, funcionar como árbitros y pedir contrapartidas. En esos casos, las bancas (alias porotos) se juntan de a uno y cobran vigor partidos provinciales. Al Frente Cívico de Santiago del Estero, Juntos por Río Negro, hasta al cordobesismo de Juan Schiaretti les convendrá, si median divergencias, pactar y cobrar.
 
La radicalidad opositora frente a un gobierno puede habitar en el llano más no en los territorios. Otra vez el manual, bolilla uno. Lo supo capitalizar Kirchner quien urdió la Concertación Plural (sin perdurabilidad pero esa es otra cuestión); también Macri supo tener su pax neocon.
 
 
Ilusiones, despedidas y regresos
 
Macri armó un acto partidario en el CCK... republicanismo a la violeta. Será su despedida de ese edificio público, patrimonio cultural heredado. El ingeniero no construyó nada parecido, ni siquiera una Tecnópolis para ricos. Cuando desembarcó, los cambiemitas denunciaban que el CCK no podía usarse, por fallas de estructura, además de estar poblado por insectos, ratas y alimañas.
 
Un ejemplo simbólico de un discurso que quiso homologar al kirchnerismo con una asociación ilícita pasando por alto años de bonanza, paz social, estabilidad política, sin opositores presos ni intentos de proscripción.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

Agreganos como amigo a Facebook
08-12-2019 / 10:12
El discurso presidencial decepcionó a sus seguidores, que hubieran preferido escucharlo más tiempo. El tema que más le preocupó fue el de la Justicia. "Quiero una justicia que se guíe por pruebas y no por el discurso político", exclamó, viéndo un traje a rayas en su imaginación.
 
El gobierno de Mauricio Macri será recordado por muchas cosas poco republicanas, entre ellas la manipulación de la justicia para perseguir a sus opositores, hasta el ensañamiento. Es lógico que su preocupación sea ese tema. Si lo hizo él, está seguro que lo harán sus adversarios. Y Macri está flojo de papeles en muchas de las causas de corrupción que tiene en la Justicia.
 
Pero el tema que generó más empatía con sus fanáticos fue el miedo y el odio gorila al peronismo. "Yo sé que muchos de ustedes sienten angustia por lo que viene --afirmó--, pero no hay porqué tener miedo, somos muchos para defender la libertad y la democracia".
 
Y en otro de los pocos párrafos de su discurso, insistió: "Vamos a cuidar que no roben, que no estafen más a nuestra querida Argentina". Esa referencia provocó un bufido de aprobación en sus seguidores. Muchos asintieron con la cabeza, especialmente las señoras. El núcleo duro del macrismo --personas mayores de situación acomodada-- se convoca en gran parte por ese sentimiento visceral.
 
Para esa multitud la grieta es irreductible. Algunos de los que hablaron a los movileros que cubrieron el acto, se quejaron de la grieta, sin darse cuenta que la grieta es el odio antiperonista que ellos mismos destilaban, un odio que en la mayoría de los casos fue instalado por la campaña de los medios hegemónicos: Clarín, La Nación e Infobae.
 
Aquí se vio la doble vara macrista, la contradicción, la raíz ilógica de ese discurso en el tratamiento diferente que le dieron a Pichetto y a los diputados que se les fueron. Con la justicia es igual. A los otros se los puede condenar sin pruebas. A ellos ni siquiera con pruebas. Si los condena a ellos con pruebas, la justicia es corrupta. Si condena sin pruebas a los que ellos no quieren, es independiente.
 
En el imaginario autoritario de ese grupo gorila conservador que forma el núcleo duro de Cambiemos, ellos son los únicos republicanos y democráticos. Los demás son enemigos de esos valores. Es imposible la convivencia en ese clima de pensamiento. 
 
Macri tuvo su plaza de despedida cuando más del 65% de los argentinos tiene una imagen suya negativa. La Plaza macrista era representativa del sector conservador duro que no abarca el 40% de los votos que logró la fórmula de Juntos por el Cambio en las elecciones.
 
Fue su acto de despedida. Un acto masivo, pero no de los más grandes. Fue una demostración de fuerza. Quiso dejar asentado que todavía está en carrera si puede convocar a pesar de su desastroso legado de más del 50% de inflación y más del 40% de pobreza.
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 09:12
En una conferencia de prensa, el presidente electo Alberto Fernández presentó a su Gabinete de Ministros que lo acompañará en la administración del país a partir del 10 de diciembre. Con pocas sorpresas, el ex Jefe de Gabinete aseguró que su equipo de trabajo "refleja la unidad sobre la que se construyó el Frente de Todos".
 
"Es la tercera vez que participo de la confección de un gabinete nacional y estoy muy contento con el resultado que hemos logrado. A todos los conozco, sé de la calidad moral y la calidad técnica de los que me acompañan", agregó Fernández.
 
En esa línea, dijo que el Frente de Todos "se constituyó sobre la base de la unidad, y como tuve una preocupación porque se unifiquen los bloques en el Congreso, para que expresemos esa vocación de unidad, quise que esa unidad esté reflejada en el Gabinete".
 
En un contexto de fuerte expectativa, Alberto armó un gabinete típico de una coalición como es el Frente de Todos. Un gabinete numeroso, con espacio para todos los sectores, todas las generaciones y todas las urgencias. Así sucede por ejemplo con la configuración del área económica, con Martín Guzmán como futuro negociador de la deuda, Matías Kulfas en Producción y Luis Basterra en Agricultura a cargo, dijo AF, de obtener divisas y convivir en paz con los hombres de campo.
 
Pasa lo mismo con las cuestiones sociales, con Daniel Arroyo en el ministerio específico y una fuerte presencia de Victoria Tolosa Paz en la cabeza del Plan Argentina contra el Hambre. El decano del área social será Ginés González García, el único mayor de 70 y compañero de gabinete de Fernández en tiempos de Néstor Kirchner. Elizabeth Gómez Alcorta, a cargo del nuevo ministerio de la Igualdad, es un símbolo. El presidente electo no lo dijo pero ni falta que hace: es la abogada de Milagro Sala.
 
A Wado de Pedro, futuro ministro del Interior, lo llamó Wadito. Otro símbolo, y no solo por su pertenencia a La Cámpora sino porque, dijo, "siente la política como yo, basada en el diálogo". Entre tantos anuncios quedó un misterio. Fernández dijo que ya tiene la persona para la Agencia Federal de Inteligencia pero que antes debe terminar de ver el cómo. O sea que habrá reestructuración.
 
Con sus amigos Marcela Losardo en Justicia, Santiago Cafiero en Jefatura de Gabinete y Claudio Moroni en Trabajo, Alberto se aseguró que los tres sean prolongaciones de sí mismo. A Cafiero lo presentó directamente como "mi alter ego".
 
Después de presentar su Gabinete completo, Alberto concluyó que "todos aceptaron el desafío" de sacar el país adelante y convocó a impulsar "la epopeya de hacer otro país" porque el futuro Gobierno tendrá "la oportunidad de ingresar a la función pública para protagonizar un momento único de cambio".
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 07:12
Fue patético el jueves el esfuerzo de Mauricio Macri para disipar en una nube de falsedades el 41 por ciento de pobreza que deja, el ahínco para hacer que la clase media olvide la calidad de vida que perdió, para que nadie repare en la manipulación de jueces y fiscales para perseguir a opositores, o la persecución y encarcelamiento de dueños de medios críticos.
 
El país que deja este personaje es lamentable y representa el fracaso de una elite empresaria que se autoproclamó "el mejor equipo de los últimos 50 años".
 
Habló de transparencia y corrupción el presidente al que investigadores alemanes le descubrieron más de 40 cuentas offshore de las que se utilizan para lavar o evadir, el mismo que trató de hacer desaparecer las deudas multimillonarias de sus empresas con el Estado y que está acusado de haber realizado negociados con sus aerolíneas, autopistas y empresas de energía.
 
El estilo de Macri ha sido acusar a sus adversarios de cometer las cosas que en realidad hace él. Por ejemplo, un gran lavador al que se le descubren cuentas offshore pondría en el organismo encargado de perseguir el lavado y la evasión, a abogados que hayan defendido a evasores.
 
Oh, casualidad, Macri puso al frente de la UIF a dos abogados del banco HSBC, al que la justicia francesa le descubrió, entre otras, cuatro mil cuentas no declaradas de argentinos en su filial de Suiza. Es la República Macrista S.A.
 
Hizo siempre lo contrario de lo que dijo. Habló de independencia de la Justicia y tuvo una mesa judicial para apretar y manipular jueces y fiscales. Habló de inserción en el mundo y lo que hizo fue que el mundo se insertara en el país y destruyera la economía al levantar las barreras a la importación.
 
El caradura dijo que mejoró la educación, cuando bajó más del 30 por ciento el presupuesto, no construyó escuelas y dejó a las que había con goteras, grietas en las paredes, sin calefacción ni electricidad, techos que se derrumban, garrafas que explotan, además de suspender la distribución de computadoras entre los chicos. Y mostró unos numeritos en que los pibes aumentaron 10 puntos la comprensión de textos.
 
Mostrar esos numeritos fue un acto de crueldad cuando la mayoría de los chicos que van a la escuela están bajo la línea de pobreza o sufren hambre. 68%, 74, menos 82 o lo que sea, la matemática de Macri es puro invento si los chicos tienen hambre. Fue una bajeza.
 
Macri reivindicó que ahora exportan energía. Porque esa energía ya no se utiliza en el país que deja Macri con una industria raquítica que funciona en muchos casos con menos del 50 por ciento de su capacidad instalada. Sobra energía porque la industria consume menos. Una familia de 4 que vive con lo justo tendrá de sobra si se mueren 2.

06-12-2019 / 09:12
La pobreza trepó al 40,8% de la población y afecta a 16 millones de personas. También aumentó la indigencia, que saltó al 8,9% de la población, es decir, 3,6 millones de personas. En ambos casos se trata de los registros más altos de la década, según se desprende del último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), correspondiente al tercer trimestre de 2019.
 
Hace 4 años, la tasa de pobreza era del 28,5%, con 11 millones de afectados, por lo que en la gestión Cambiemos la pobreza se incrementó en 12 puntos porcentuales y 5 millones de personas. La disparada es mayor en el caso de la indigencia, que casi se duplicó, dado que en 2015 era del 4,5%.
 
"Las reiteradas devaluaciones, el aumento de la inflación, el estancamiento, el aumento del desempleo y las medidas de ajuste acordadas con el FMI explican el deterioro", según detalla la UCA. Las cifras trascienden a 5 días del final del gobierno de Macri, que había pedido que se evaluara su gestión por su capacidad o no de reducir la pobreza.
 
La pobreza afecta con más intensidad en los niños y adolescentes de 0 a 17 años, ya que asciende al 59,5% de la población. Esto es, aproximadamente 7 millones de niños en hogares pobres. Hace dos años, antes de la crisis financiera, esa cifra era del 44%. "Una vez más, las estimaciones reflejan la persistente infantilización de la pobreza en la Argentina urbana", detalla el informe.
 
En cuanto a la indigencia, la insuficiencia de ingresos para cubrir la canasta básica alimentaria (tasa de indigencia) se encuentra fuertemente asociada al estrato económico-ocupacional del principal sostén del hogar. La indigencia por ingresos fue más elevada en las unidades domésticas cuyo principal sostén pertenece a la clase trabajadora informal. En estos casos, alcanza el 22,1% de la población.
 
Además, la indigencia afecta con más intensidad a niños y adolescentes: mientras a nivel general alcanza al 8,9% para el tercer trimestre 2019, en el grupo de 0 a 17 años asciende a 14,8%. Esto es, hay más de 1,5 millones de niños en hogares indigentes. Hace dos años esa cifra no alcanzaba el 10%.
 
La evolución de los datos muestra que los últimos índices de pobreza e indigencia son los más altos de toda la década. Este deterioro tiene diversas causas: la retracción del mercado interno y de las capacidades productivas del sector informal tuvo un efecto regresivo en el ingreso de los hogares, por un deterioro en el poder adquisitivo de los salarios, las jubilaciones y las prestaciones sociales.
 
De cara al traspaso de gobierno, un cambio de rumbo estructural no solo necesita inversiones e impulso a las exportaciones, sino políticas públicas que sean redistributivas y busquen el desarrollo hacia el mercado interno y el sector informal. "La economía vinculada al sector externo no derrama hacia los sectores menos dinámicos", enfatiza.
 
La Opinión Popular

06-12-2019 / 08:12
Termina como empezó. Lejos de la verdad, abrazado al dispositivo de la mentira planificada buscó instalar un insólito balance sobre su gestión. El saldo económico de estos cuatro años desmiente el desvarío de Mauricio Macri de que deja "bases sólidas para empezar un ciclo de crecimiento". Más inflación, más desempleo, más deuda, FMI, desindustrialización, destrucción del salario real, megadevaluación, más pobreza. Es una herencia pesadísima para Alberto Fernández.
 
Macri construyó en 2015 su campaña para ganar las elecciones con ofertas seductoras a la población, que no cumplió cuando fue gobierno. Durante los cuatro años de gestión se dedicó a prometer un futuro venturoso que, una y otra vez, no llegó. El engaño y la distorsión de la realidad fue su estrategia política preferida. La utiliza hasta el final.
 
El discurso de Macri, a pesar de reconocer algunas "dificultades", celebró lo principal de su desastrosa gestión. Fue realizado por una cadena nacional que siempre demonizó, en otra exhibición de la realidad paralela que maneja, quien, después de cuatro años, culmina como el peor gobierno desde la restauración de la democracia.
 
Un breve balance de la economía neoliberal macrista es fulminante en términos del bienestar general, a saber: El salario real de los trabajadores registrados acumuló una caída del 18,5 %. Las jubilaciones perdieron 20 puntos en términos reales en relación a 2015. Según el último informe de la UCA, al tercer trimestre de este año el 32,1% de los hogares y el 40,8% de las personas se encuentran en la pobreza. 

La tasa de inflación del último año de la administración macrista será del 50 al 60 % anual. Y la desindustrialización macrista fue una máquina de destruir empleos de calidad. Se perdieron 158.600 puestos de trabajo, desde noviembre de 2015 a septiembre de 2019. Equivalente a la pérdida de 13 de cada 100 empleos del sector en menos de cuatro años.
 
Tres de las cuatros años fueron en recesión. La apertura a las importaciones, los tarifazos, las fuertes devaluaciones, las tasas de interés altísimas y el derrumbe del mercado interno, por el castigo a los ingresos reales de trabajadores y jubilados, determinaron la permanente caída de la actividad. El PIB per cápita disminuirá como mínimo el 11 % durante la economía macrista. En un ciclo vertiginoso de emisión de deuda, en pesos y en dólares, en los mercados local e internacional, en apenas dos años, la economía macrista terminó en un nuevo default.
 
La pieza de marketing, en una cadena nacional, no modificará que este saldo, independientemente de eslóganes, mentiras y distorsiones expuestos por Macri en su despedida, sea recordado como una de las crisis más devastadoras de la economía argentina moderna.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar