La Opinión Popular
                  10:23  |  Jueves 14 de Noviembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Gracias a Dios Macri se va, no se aguantaba más su política de hambre". Hugo Moyano
Recomendar Imprimir
Nacionales - 09-11-2019 / 09:11
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Lula libre: por fin un poco de Justicia

Lula libre: por fin un poco de Justicia
El sitio de noticias The Intercept publicó el intercambio de mensajes entre los fiscales y el discutible juez Sergio Moro. Quedó claro que el magistrado tenía una inquina personal con el ex presidente Lula da Silva y buscaba perjudicarlo. Moro no pudo reunir prueba y el fallo se basó en su "íntima convicción", una fórmula polémica si el juez no observa ecuanimidad absoluta. Si un juez condena a un ex presidente a doce años de prisión solamente por datos circunstanciales y por su "íntima convicción", por lo menos tendría que mostrarse imparcial hasta la exageración. No fue el caso de Moro.
El sitio de noticias The Intercept publicó el intercambio de mensajes entre los fiscales y el discutible juez Sergio Moro. Quedó claro que el magistrado tenía una inquina personal con el ex presidente Lula da Silva y buscaba perjudicarlo. Moro no pudo reunir prueba y el fallo se basó en su "íntima convicción", una fórmula polémica si el juez no observa ecuanimidad absoluta. 

Si un juez condena a un ex presidente a doce años de prisión solamente por datos circunstanciales y por su "íntima convicción", por lo menos tendría que mostrarse imparcial hasta la exageración. No fue el caso de Moro
 
Su sentencia a 12 años de cárcel impidió que Lula fuera candidato en las elecciones presidenciales. Y de esa manera abrió camino al triunfo del energúmeno Jair Bolsonaro. En agradecimiento, Bolsonaro nombró a este ambicioso juez de provincia como su ministro de Justicia. La aceptación de Moro tiñó aún más su sentencia contra Lula como política y no judicial.
 
En 2016, el Tribunal Superior de Justicia discutió sobre lo mismo que ahora y decidió lo contrario, es decir, que podían permanecer detenidos los acusados sin sentencia en firme. Casi tres años después, con un Sergio Moro en declive, igual que Bolsonaro, la decisión es la opuesta. El tema no cambió. Lo que cambió fue el contexto político.
 
El abuso de las prisiones preventivas o cuando el acusado todavía no tiene condena en firme se convirtió en moneda corriente en los últimos años en América Latina. Bajo el paraguas de consejos y sugerencias del Departamento de Justicia de Estados Unidos estos temas se debatieron en numerosas reuniones con jueces y fiscales latinoamericanos pero siempre referidos a casos de terrorismo, lavado o narcotráfico. Oh casualidad, nunca se aplicó para estos casos, sino como herramienta de persecución a dirigentes populares que no fueron dóciles a las políticas yanquis.
 
Aunque el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Brasil argumentó con la Constitución, la discusión no pasó por ahí, sino que fue un debate político. Hay cinco mil detenidos que estarían afectados por esta decisión. Pero la discusión fue sobre Lula o el Lava Jato. Hubo magistrados que consideran que el ex presidente merece un juicio justo que no tuvo. Otros jueces temen que el Lava Jato caiga sobre sus cabezas si liberan a Lula.
 
Son temas políticos, no judiciales. Porque la guerra contra los gobiernos populares del continente corrompió a la justicia o a un sector de cada Poder Judicial para convertirlo en instrumento político. El daño ha sido profundo. El término que se usa para agrupar estos métodos de corrupción judicial es lawfare, en el idioma de quienes lo concibieron.
 
Esta ola de corrupción de la Justicia se hizo en nombre de la República, cuyo pilar fundamental es la independencia de poderes. Es el mismo razonamiento de los militares que instalaban dictaduras para defender la democracia.

 
PANORAMA POLÍTICO: EL LAWFARE EN BRASIL Y ARGENTINA
 
Lula libre: Un poco de Justicia
  
Cuando murió su hermano, Lula no pudo asistir al entierro porque estaba preso. "El travieso solamente quería pasear", se burló Januario Paludo, uno de los fiscales del tribunal que lo juzgó. Cuando murió su nieto de siete años, le dieron permiso para asistir al velorio. "Uf, prepárense para una nueva novela de ida al velorio", "en medio del carnaval", ironizaron otros dos. "Estrategia para humanizarse, como si fuera posible en su caso", intervino el jefe de los fiscales, Deltan Dallagnol. Ahora resulta que esa detención de más de un año y medio fue inconstitucional.
 
El sitio de noticias The Intercept publicó el intercambio de mensajes entre los fiscales y el juez Sergio Moro. Queda claro que el magistrado tenía una inquina personal con el ex presidente y buscaba perjudicarlo. Moro no pudo reunir prueba y el fallo se basó en su "íntima convicción", una fórmula polémica si el juez no observa ecuanimidad absoluta.
 
En Argentina fue condenado Amado Boudou en un juicio donde no se probó lo que se acusaba. El ex vicepresidente de Cristina Kirchner fue el que arrebató el negociado de las jubilaciones privadas a grandes grupos económicos, que nunca se lo perdonaron.
 
La estafa de las jubilaciones privadas que cobran comisiones millonarias y después devuelven menos de la mínima a los jubilados es uno de los reclamos más sentidos de las protestas chilenas. Boudou evitó el desastre que hubiera condenado a millones de jubilados, pero se ganó enemigos poderosos.
 
De repente quedó en el foco de una campaña de denuncias mediáticas que rápidamente se transformaron en causas judiciales. En algunas fue sobreseído, en otra fue condenado por la venta de un auto de los años '90. Y en la causa más importante, fue condenado por el juez Ariel Lijo sin que las pruebas aportadas certificaran las acusaciones.
 
Si un juez condena a un ex presidente a doce años de prisión solamente por datos circunstanciales y por su "íntima convicción", por lo menos tendría que mostrarse imparcial hasta la exageración. No fue el caso de Moro. Los mensajes que publicó Intercept evidenciaron la forma irregular como manejó la investigación con los fiscales y su abierta animosidad contra Lula.
 
Su sentencia a 12 años de cárcel impidió que Lula fuera candidato en las elecciones presidenciales. Y de esa manera abrió camino al triunfo del energúmeno Jair Bolsonaro. En agradecimiento, Bolsonaro nombró a este ambicioso juez de provincia como su ministro de Justicia. La aceptación de Moro tiñó aún más su sentencia contra Lula como política y no judicial.
 
En 2016, el Tribunal Superior de Justicia discutió sobre lo mismo que ahora y decidió lo contrario, es decir, que podían permanecer detenidos los acusados sin sentencia en firme. Casi tres años después, con un Sergio Moro en declive, igual que Bolsonaro, la decisión es la opuesta. El tema no cambió. Lo que cambió fue el contexto político.
 
En el caso de Boudou, el Tribunal que confirmó la condena lo metió a la cárcel sin esperar que se definiera Casación, que hubiera sido lo usual. Cuando la periodista de Página/12, Irina Hauser, preguntó la razón, la respuesta fue "los tiempos cambiaron".
 
El abuso de las prisiones preventivas o cuando el acusado todavía no tiene condena en firme se convirtió en moneda corriente en los últimos años en América Latina.
 
Bajo el paraguas de consejos y sugerencias del Departamento de Justicia de Estados Unidos estos temas se debatieron en numerosas reuniones con jueces y fiscales latinoamericanos pero siempre referidos a casos de terrorismo, lavado o narcotráfico. Oh casualidad, nunca se aplicó para estos casos, sino como herramienta de persecución a dirigentes populares que no fueron dóciles a las políticas norteamericanas.
 
Aunque el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Brasil argumentó con la Constitución, la discusión no pasó por ahí, sino que fue un debate político. Hay cinco mil detenidos que estarían afectados por esta decisión. Pero la discusión fue sobre Lula o el Lava Jato. Hubo magistrados que consideran que el ex presidente merece un juicio justo que no tuvo. Otros jueces temen que el Lava Jato caiga sobre sus cabezas si liberan a Lula.
 
Son temas políticos, no judiciales. Porque la guerra contra los gobiernos populares del continente corrompió a la justicia o a un sector de cada Poder Judicial para convertirlo en instrumento político. El daño ha sido profundo. El término que se usa para agrupar estos métodos de corrupción judicial es lawfare, en el idioma de quienes lo concibieron.
 
Mauricio Macri perdió las elecciones y, qué casualidad, el fiscal Carlos Stornelli, que andaba por la vida con la prepotencia y la impunidad de un Intocable, anunció que después de ignorar olímpicamente siete citaciones del juzgado, concurrirá a declarar ante el juez Alejo Ramos Padilla.
 
Macri protegió a Stornelli y presionó a Ramos Padilla. En pleno conflicto con el fiscal, al mejor estilo mafioso, Macri lo exhibió a su costado en un acto oficial y ordenó al Procurador interino, Eduardo Casal, que hiciera la vista gorda. Se había convertido prácticamente en un prófugo, pero gracias a la protección presidencial, Stornelli pudo burlar a la Justicia.
 
Ahora, el fiscal estrella del macrismo dijo que había esperado a terminar la causa de los cuadernos para presentarse. Fue la excusa, lo real es que sin la protección mafiosa presidencial, Stornelli está obligado a comparecer ante Ramos Padilla. Y es muy probable que quede imputado, al borde del juicio político.
 
Cambian los tiempos, cambian las sentencias. Argentina tiene alrededor de 30 presos políticos. Y una doctrina Irurzun por la cual los ex funcionarios del gobierno kirchnerista perdieron sus garantías constitucionales y el derecho a ser considerados inocentes hasta que se demuestre lo contrario. No todos los argentinos son iguales ante la ley. Según esta doctrina, a los ex funcionarios kirchneristas se los puede detener solamente con acusarlos.
 
Los radicales, con el gobernador de Jujuy, Gerardo Zamora, a la cabeza, arrasaron con la independencia del Poder Judicial de esa provincia para poder encarcelar a Milagro Sala. El presidente electo, Alberto Fernández, fue claro: tuvo diferencias políticas con la dirigente social presa, pero el proceso de copamiento de la Corte provincial y los tribunales que la juzgaron fue vergonzoso.
 
Esta ola de corrupción de la Justicia se hizo en nombre de la República, cuyo pilar fundamental es la independencia de poderes. Es el mismo razonamiento de los militares que instalaban dictaduras para defender la democracia. No es casual que muchos de los integrantes del gobierno macrista hayan sido conocidos defensores de los genocidas y las dictaduras, negacionistas o voceros de la teoría de los dos demonios.
 
Esta semana, el gobierno de Macri recibió un pedido de informes del relator de Naciones Unidas para la independencia de los jueces, el peruano Diego García Sayán.
 
La inquisitoria de García Sayán, hace un prolijo listado que va desde las presiones para desplazar a la ex Procuradora Alejandra Gils Carbó, hasta las maniobras contra jueces que emitieron fallos contrarios al interés del gobierno, como el pedido de juicio político al juez Alejo Ramos Padilla, o la ofensiva contra los jueces Jorge Ballestero y Eduardo Farah.
 
La libertad de Lula es un acto de Justicia, como será la libertad de los presos políticos en Argentina que han sido juzgados de manera irregular y sin que sean respetados sus derechos.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
Lula libre: por fin un poco de Justicia
Apenas salido de la prisión de Curitiba, el expresidente brasileño Lula da Silva ofreció un discurso con una fuerte crítica a la operación Lava Jato, que lo envió a prisión.
Lula libre: por fin un poco de Justicia
Alberto Fernández y Cristina Kirchner celebraron la libertad de Lula Da Silva. El presidente electo y la vicepresidenta electa se emocionaron en redes sociales. Mientras ella sostuvo que la detención del expresidente brasilero fue una "privación ilegítima de la libertad", él remarcó "la fortaleza" del exmandatario.
14-11-2019 / 09:11
Por la desastrosa gestión económica neoliberal del gobierno del inepto Mauricio Macri, la actividad industrial no deja de caer y eso llevó a la proporción de maquinarias en desuso a pegar un nuevo salto en septiembre.
 
Así, la Utilización de la Capacidad Instalada (UCII) del sector, informada ayer por el Indec, perforó el piso del 60% y se desplomó hasta el 57,7%, un nivel incluso peor que el de septiembre del 2002. De hecho, fue el peor mes del año y de toda la gestión de la alianza Cambiemos, si se toma en cuenta que sólo en períodos de vacaciones se registraron niveles numéricos inferiores.
 
De hecho, sólo diciembre del 2018 y enero del 2019 registraron números inferiores a este 57,7%. Pero aquellos fueron meses en los que las paradas estivales se sumaron a la crisis cambiaria. Ni siquiera diciembre del 2017 y enero del 2018 marcaron números tan bajos como el publicado ayer.
 
El informe publicado ayer por el Indec dejó entrever una dinámica bastante clara. Los rubros que mostraron los mayores desplomes de su utilización de la capacidad instalada fueron aquellos que se dedican a proveer a otros sectores productivos de insumos y maquinarias. La inversión, que atraviesa momentos depresivos, metió la cola ahí.
 
Así fue que las sustancias y productos químicos registraron una UCII de apenas 47,7%, lo que implicó un derrumbe extraordinario de 15,5 puntos respecto a lo registrado en septiembre del año pasado. La contracción del sector se explicó principalmente por el bajón de 45% en la producción de materias primas plásticas y caucho sintético. También impactaron los químicos básicos, cuya producción cayó 53,1%, y los farmacéuticos, con una baja de 7,6%.
 
En la misma línea, las metálicas básicas tuvieron una UCII de 79,1%. Una caída de 5,2 puntos respecto al mismo mes del 2018. Ahí la clave fue la siderurgia, que perdió 11,8% de su producción, por la menor demanda de la construcción (en baja por la devaluación y el ajuste en la obra pública), de la maquinaria agrícola y de la industria automotriz.
 
La UCII en el sector de automóviles volvió a desplomarse hasta una de 37,4%, es decir 7,4 puntos menos en la comparación interanual. Ahí la clave es el consumo de bienes durables, en franca caída. De hecho, el consumo interno de automóviles se vino abajo 28,1% y el de utilitarios 28,1%.
 
Por su parte, las exportaciones cayeron 29% para los automóviles. Y la metalmecánica, que excluye a la automotriz, marcó una utilización de sus instalaciones de 40%. Eso implicó una baja de 6 puntos versus el mismo mes del año pasado, explicada por la escasa demanda de la construcción, del sector petrolero y de la inversión del agro.
 
La Opinión Popular

14-11-2019 / 08:11
La Cámara de Diputados aprobó en sesión especial, y por medio de la votación a mano alzada, el proyecto de declaración en repudio al golpe de Estado cívico-policial apoyado por las FFAA con la injerencia de los Estados Unidos y la bendición de Donald Trump. El mecanismo de votación, que impulsó la oposición, fue resuelto por el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, luego de que la oposición y el macrismo no pudieran limar diferencias y ponerse de acuerdo en un texto común.
 
Tras casi 5 horas de sesión, la alianza Cambiemos decidió la abstención pero la modalidad de votación impidió que pudiera expresarse en ese sentido. El proyecto macrista solo proponía aludir a una situación de "quiebre institucional".
 
La declaración aprobada enfatiza un "profundo repudio al golpe de Estado perpetrado del 10 de noviembre de 2019 en el Estado Plurinacional de Bolivia" y al mismo tiempo convoca "a todo el arco político de la región a exigir el cese inmediato de la persecución y violación de derechos humanos de funcionarios, dirigentes políticos, sociales, sindicales, feministas y de la población en general".
 
En tanto, el Senado aprobó la declaración de "enérgico repudio al golpe de Estado" en Bolivia. Allí, la votación dejó como saldo la división de Cambiemos: mientras el radicalismo se abstuvo, el Pro terminó votando en contra. La declaración se aprobó con 29 votos a favor, 8 en contra y 4 abstenciones, pero hubo seis senadores de Cambiemos que iban a abstenerse y terminaron votando en contra para evitar que la sesión se quedara sin quórum, por lo que los votos de rechazo genuinos fueron dos: Federico Pinedo y Roberto Basualdo.
 
Dado que las abstenciones restan al quórum necesario para sesionar (37 senadores), la oposición y el oficialismo acordaron en pleno recinto, con la mediación del presidente provisional de la Cámara, Federico Pinedo, evitar esa situación.
 
La declaración que se aprobó fue la que impulsaron los bloques del Frente para la Victoria y Justicialista expresa el "más enérgico repudio al golpe de Estado" en Bolivia "contra el gobierno democráticamente electo del presidente Juan Evo Morales Ayma".
 
Además, exhorta al Poder Ejecutivo a que "en virtud del quiebre democrático ocurrido en el hermano país, conceda asilo a cualquier integrante del gobierno" de Morales que lo solicite.
 
Cambiemos presentó un proyecto de declaración propio en el que evitaba hablar de "golpe de Estado" para no contrariar la postura negacionista de Macri por lo cual el PRO y la UCR acordaron un texto ambiguo que hablaba de un "golpe a la democracia".
 
La Opinión Popular

13-11-2019 / 10:11
El Gobierno de Donald Trump calificó como "un momento significativo para la democracia en el Hemisferio Occidental" la destitución de Evo Morales, que no fue otra cosa que el resultado de un golpe de Estado en Bolivia, tras 14 años de gobierno del MAS. El millonario yanqui felicitó y aplaudió al Ejército boliviano por exigirle la renuncia a Morales. También advirtió a "los regímenes ilegítimos en Venezuela y Nicaragua".
 
Por su parte, el presidente electo Alberto Fernández salió a marcar posiciones claras en favor del respeto a la institucionalidad en los países de la región tras el golpe de Estado que destituyó en Bolivia al gobierno de Evo Morales, criticó con dureza la posición asumida por Estados Unidos ante el derrocamiento del líder indígena - echando por tierra la posibilidad de una eventual alineación con la principal potencia mundial-, y buscó dejar en claro su decisión de liderar al progresismo al sur del continente.
 
"Es una vergüenza lo que pasó en Bolivia", dijo Fernández, quien cuestionó además "la actitud de la OEA" y la auditoría que realizó ese organismo en torno al resultado electoral cuestionado por la oposición, que le había dado el triunfo al ahora depuesto líder indígena: "Es de una endeblez importante y está absolutamente manipulado en sus resultados y aún así" Evo "volvió a aceptar hacer nuevamente la elección y en verdad no se entiende el porqué del golpe de Estado".
 
Dispuesto a dejar en claro su posición, el líder del Frente de Todos sostuvo que "para el continente todo lo que pasó fue definitivamente malo", y criticó la postura adoptada por el imperialismo yanqui respecto a la crisis institucional en el país andino.
 
"A mi juicio, Estados Unidos retrocedió décadas, volvió a las peores épocas de los años 70, avalando intervenciones militares contra gobiernos populares, gobiernos elegidos democráticamente e insisto que todo esto ocurrió después que Evo Morales había desatado un nuevo proceso electoral", precisó Fernández buscando poner distancia con la postura de la principal potencia mundial imperialista.
 
Pero además, dijo que espera "que Bolivia recupere rápidamente la democracia, que se hagan elecciones transparentes y sin ningún tipo de proscripciones", y sostuvo que si se da el caso de tachar candidaturas "sería tremendo porque lo único que demuestra es que no querían las elecciones porque no podían ganarle" a Morales.
 
La Opinión Popular

12-11-2019 / 09:11
Desde las PASO el 11 de agosto, la unidad de Cambiemos está en la cuerda floja y las diferencias internas respecto del golpe de Estado contra el presidente de Bolivia, Evo Morales, está sacudiendo con fuerza esa precaria estabilidad oficialista.
 
Quedó explícitamente claro en las últimas horas quiénes son los integrantes de la alianza que rechazan la interrupción del orden democrático boliviano y quiénes apoyan, con palabras o silencios, a los sectores que forzaron la renuncia de Morales y que conducen al país hacia no sé sabe aún qué destinos.
 
Hasta ahora, las diferencias de criterio en Cambiemos se redujeron a un par de tuits y a comunicaciones telefónicas entre líderes radicales y el presidente Mauricio Macri en las que el mandatario intentó explicar -con tan poco éxito como su canciller, Jorge Faurie- que mientras los militares no tomen el poder, la situación en Bolivia no puede ser considerada un golpe.
 
Pero mañana llegará el momento de anotar en papel y por escrito en qué lugar se encuentra cada uno de los integrantes de Cambiemos frente al golpe, y no son pocos los que temen que esa divisoria de aguas termine por hacer explotar la interna que el intrebloque oficialista incuba desde hace exactamente tres meses.
 
En la Cámara de Diputados, los legisladores que integran el Frente de Todos pidieron una sesión especial para mañana, en la que quieren aprobar un proyecto de declaración del Congreso argentino repudiando el golpe de Estado contra Morales. El texto lo redactó el diputado y probable futuro canciller, Felipe Solá, quien trabaja por estas horas en lograr respaldo del resto del arco político, con especial foco en Cambiemos.
 
El bloque justicialista, referenciado por los gobernadores peronistas, repudió el "golpe de Estado en Bolivia", y manifestó su "preocupación por la integridad física de Evo Morales, Álvaro García Linera y sus funcionarios de Gobierno".
 
"A su vez, nos solidarizamos y apoyamos al pueblo boliviano en este momento y esperamos que todos los sectores actúen en defensa de la democracia. El futuro del Estado Plurinacional de Bolivia solo lo puede decidir su pueblo, sin intervenciones a sus instituciones, en elecciones libres y transparentes", concluyeron los conducidos por el salteño Pablo Kosiner.
 
La Opinión Popular

11-11-2019 / 10:11
Ante el golpe de Estado consumado en Bolivia, la Cancillería argentina volvió a demostrar que es una vocera de los intereses del gran capital y de la derecha regional. En un comunicado de prensa emitido en la tarde de este domingo estuvo lejos de condenar la acción que destituyó al presidente Evo Morales. Por el contrario, el organismo que encabeza Jorge Faurie decidió alinearse con el argumento de la derecha neoliberal continental.
 
En el texto se lee que "ante la inestabilidad política vivida por Bolivia tras las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre, el Gobierno argentino toma nota del informe preliminar de la misión electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuya auditoría confirma las denuncias de irregularidades del proceso de escrutinio y recomienda la realización de nuevas elecciones".
 
El informe de la OEA -publicado en la madrugada de este domingo- constituyó el aval abierto al golpe que se desarrolló en horas de la tarde. Las FF. AA., luego de haber mantenido una actitud de especulación durante varias jornadas, decidieron "sugerir" a Evo Morales que renuncie. De esta forma dieron aval a la asonada de la derecha civil y la Policía que se desarrollaba desde hace días.
 
En el comunicado se señala además que "el Gobierno argentino entiende ineludible la decisión del Gobierno boliviano de convocar nuevas elecciones y, para ello, renovar con transparencia la integración del Tribunal Electoral". Sin embargo, el gobierno que propuso convocar a nuevas elecciones fue el de Evo Morales, luego depuesto por el golpe militar.
 
El texto finaliza señalando que "el Gobierno argentino espera que las nuevas elecciones a realizarse cuenten con todas las garantías de libertad y transparencia para que se pueda conocer sin distorsiones de ningún tipo la verdadera voz y voluntad del pueblo boliviano".
 
Sin embargo, el levantamiento derechista está lejos de brindar "todas las garantías". En la noche y madrugada de este domingo se reportaron ataques y detenciones contra referentes del gobierno depuesto. Además, según informaron medios locales, la casa de Evo Morales fue asaltada y saqueada. Lo que se está viviendo en Bolivia es un brutal revanchismo de la derecha.
 
La posición macrista no sorprende. El gobierno de Macri fue el primero en reconocer al golpista Temer como presidente en Brasil. Estuvo también entre los primeros en saludar el triunfo del provocador fascista Jair Bolsonaro. Y, cómo no podía ser de otra forma, reconoció al golpista Juan Guaidó como "presidente encargado" de Venezuela a inicios de este año. Toda una línea coherente.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar