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Sociedad e Interés General - 29-10-2019 / 19:10
EFEMÉRIDES POPULARES

Frondizi rompe el pacto con Perón que le había permitido ganarle las elecciones a Balbín

Frondizi rompe el pacto con Perón que le había permitido ganarle las elecciones a Balbín
El 30 de octubre de 1958, Frondizi rompe unilateralmente el pacto que le había permitido ganar las elecciones: suprime el control de cambio (y el peso se devalúa un 68,2 %), permite libremente la importación de productos extranjeros (de menor precio que los nacionales), suprime el control de precios y los subsidios al consumo.
El pacto Frondizi-Perón fue un acuerdo entre el futuro presidente de Argentina Arturo Frondizi junto al expresidente y ya exiliado Juan Perón. El pacto fue un éxito para el ex radical Frondizi, ya que hizo que ganara las elecciones al radical Ricardo Balbín, pero él mismo no terminó cumpliendo con el acuerdo.
 
El 30 de octubre de 1958, Frondizi rompe unilateralmente el pacto que le había permitido ganar las elecciones: suprime el control de cambio (y el peso se devalúa un 68,2 %), permite libremente la importación de productos extranjeros (de menor precio que los nacionales), suprime el control de precios y los subsidios al consumo.
 
En la Historia argentina nunca más se volverá a alcanzar el nivel de salario de la década de Perón (1943-1955).
 
La Opinión Popular



 
¿Firmó Frondizi el pacto?
 
Él dijo que no, pero la firma está. En su momento se sostuvo que era falsificada, y Nicolás Babini así lo demostró. Admitiendo incluso esa posibilidad, no se infiere de ello que el pacto no haya existido.
 
Son muchos los testigos y los operadores que participaron de aquella maniobra para suponer que todo fue producto de la mala fe o la imaginación desmedida de algunos periodistas y políticos.
 
Ocurre que por diferentes motivos a Frondizi no le resultaba grato admitir la existencia de ese acuerdo. En primer lugar, para alguien que para ese entonces se seguía considerando un radical yrigoyenista, no era cómodo hacerse cargo de un pacto, palabra que en el folclore radical siempre fue mal considerada.
 
Por otra parte, Frondizi para esos años no era un gorila al estilo del almirante Rojas, pero todos recordaban que en septiembre de 1955, la declaración oficial de la UCR apoyando el golpe de Estado y considerando a Perón un líder totalitario, estaba encabezada por su firma.
 
Por su parte, Frondizi estaba dispuesto en nombre del poder a hacer pactos con Perón y si era necesario con el diablo, pero a su inteligencia no se le escapaba que su base electoral seguía siendo antiperonista y a ningún dirigente le resulta cómodo contrariar las creencias y prejuicios de quienes están decididos a votarlo.
 
Desde otra perspectiva, para Arturo Jauretche -ferviente opositor al pacto-, un acuerdo de esas características daba argumentos a los militares gorilas para boicotear el proceso electoral o, en su defecto, condicionar al nuevo gobierno por haber acordado con el "tirano prófugo".
 
Para 1958 los militares más antiperonistas estaban decididos a suspender el proceso electoral al menor atisbo de presencia peronista.
 
Aramburu era entonces el dirigente de la Libertadora más interesado en que hubiera una salida política, pero su apuesta a favor de Balbín incluía que los votos peronistas se dispersaran entre los candidatos neoperonistas.
 
La maniobra de Aramburu apuntaba a debilitar a Frondizi y a fortalecer la candidatura de Balbín. Por lo tanto, un acuerdo de Perón con el dirigente de la UCRI violentaba su estrategia y daba argumentos a sus rivales internos en las Fuerzas Armadas para suspender las elecciones.
 
De los acontecimientos de referencia ha transcurrido más de medio siglo. Fobias y animosidades que entonces eran habituales, hoy nos parecen extrañas y hasta patéticas. Maniobras políticas hoy consideradas legítimas, en aquellos años eran condenadas.
 
Asimismo, y por diferentes motivos, los peronistas estaban dispuestos a apoyar a Frondizi como la alternativa menos mala para salir del cerrojo impuesto por la Revolución Libertadora. Es que la estrategia del voto en blanco había dado buenos resultados, pero también exhibía sus límites.
 
Perón, si quería seguir manteniendo su liderazgo, no podía exponerse a dar una orden -el voto en blanco- que no fuera acatada por una mayoría.
 
La otra posibilidad era el apoyo a Frondizi, apoyo que no era una invención impuesta por Perón, sino un modo de ponerse al frente de una tendencia que ya estaba instalada en la sociedad. Fue lo que hizo.
 
Menos claras son las razones de los frondizistas para firmar un acuerdo que para muchos era innecesario porque los votos peronistas ya estaban ganados. Al respecto hay que decir que con el diario del lunes es muy fácil arribar a conclusiones sabias.
 
Pero ocurre que en 1957 no estaba tan claro que los votos peronistas ya estuvieran en la bolsa. Por lo pronto, los operadores de la UCRI estaban seguros de que el liderazgo de Perón seguía siendo efectivo y, por lo tanto, una carta del general diciéndole a sus seguidores que había que votar a Frondizi, era decisiva en una elección que se avizoraba como reñida.
 
Por otra parte, para un intelectual riguroso como Frigerio no estaba mal arribar a un acuerdo que hiciera realidad aquello que sus especulaciones teóricas ya habían establecido con aceitados argumentos dialécticos: la unidad del campo nacional alrededor de un programa que hicieran posible el desafío del desarrollo.
 
Fuente: Visión Desarrollista
 
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Frondizi rompe el pacto con Perón que le había permitido ganarle las elecciones a Balbín
Revista de la época pone en portada el rompimiento del "pacto Perón - Frondizi".
02-07-2020 / 19:07
02-07-2020 / 19:07
 
El primer gran caudillo popular de la Argentina del siglo XX, don Hipólito Irigoyen, fue también el primer Presidente argentino elegido por sufragio popular tras la promulgación de la Ley Sáenz Peña, que estableció entre otras cosas el voto popular obligatorio.

El irigoyenismo fue un movimiento popular de masas que expresaba la primera generación de hijos de inmigrantes, la tradición federal de las provincias del interior y a gran parte del naciente proletariado industrial, que buscaban el desarrollo del país, frenado por la alianza de la aristocracia latifundista y el Imperio Británico.
 
Su triunfo democrático en 1916 encarnó las esperanzas de progreso de todo un pueblo, que eligió a su partido, la Unión Cívica Radical, con el 45,6% de los votos.

En 1928, Irigoyen fue reelegido Presidente de la Nación, tras ganar las elecciones con 839.140 votos (el 57,4%), a los 76 años. Pero no pudo concluir con el mandato que el pueblo le había otorgado, pues los conservadores impulsaron su caída argumentando su avanzada edad.
 
La depresión de 1929 terminó de debilitar su gobierno y finalmente cayó derrocado en 1930 por los sectores más concentrados del poder oligárquico terrateniente, en el primer golpe militar del siglo XX.
 
Después de su derrocamiento, fue detenido y confinado reiteradamente en la Isla Martín García. El 03 de julio de 1933 Irigoyen, a los 80 años de edad, falleció en Buenos Aires, en la misma austeridad en la que vivió toda su vida.
 
Al día siguiente, unas 200.000 personas siguen el cortejo fúnebre y más de medio millón lo observan, en uno de los funerales más multitudinarios de la historia de Buenos Aires.
 
Por Carlos Morales



01-07-2020 / 19:07
30-06-2020 / 19:06
 
La Resistencia salvó al Peronismo, lo proyectó como movimiento histórico, no sólo fuerte en el poder, sino aguerrido en la adversidad. Ejemplo claro de esa militancia, el legendario Gustavo Adolfo "Coco" Rearte fue un dirigente juvenil, político y sindical, una de las figuras más destacadas del peronismo combativo y revolucionario.
 
Rearte simbolizaba en su persona el nuevo peronismo surgido a partir de 1955, un peronismo de lucha, de la defensa popular de las conquistas logradas durante los diez años de gobierno justicislista, un peronismo que se construía desde el combate y el enfrentamiento contra la patronal, las fuerzas represi­vas y la burocracia sindical.
 
Rearte fue co-fundador de la mítica Juventud Peronista en 1957 y además integrante de su primera Mesa Ejecutiva. Fue uno de los jóvenes trabajadores peronistas que constituyeron los numerosos grupos de la Resistencia, formando parte del célebre "Comando Juan José Valle".
 
La lucha por el retorno de Juan Perón y contra el régimen dictatorial lo lleva a encontrarse y organizarse con otros jóvenes militantes peronistas, como Carlos Caride, Jorge Rulli, Envar "Cacho" El Kadri, Susana Valle, Felipe Vallese, etc.
 
Junto con John William Cooke estableció puentes entre Juan Perón y el peronismo con la Revolución Cubana, con Fidel Castro y el Che Guevara. Participó en la épica toma del frigorífico Lisandro de la Torre y escribió el programa revolucionario de Huerta Grande que marcó un hito en la historia del movimiento obrero.

Además, Rearte, por haber sido él mismo dirigente obrero, sería parte de la articulación de una nueva dirección sindical combativa y revolucionaria que impulsará el Cordobazo lo que permitiría concretar la vuelta de Perón a la Patria y del peronismo al gobierno en 1973, quebrando los planes oligárquicos de la Revolución Libertadora.
 
El compañero Gustavo Rearte murió, el 01 de julio de 1973, como consecuencia de un cáncer.
 
Escribe: Blas García



30-06-2020 / 19:06
 
Leandro Nicéforo Alem fue el fundador de la Unión Cívica Radical y uno de los hombres que hicieron grande a la historia del país. Hijo de un jefe federal, peleó en las últimas batallas de las guerras civiles argentinas, Cepeda y Pavón, del lado federal contra los unitarios de Buenos Aires.
 
Comenzó en la política desde el Partido Autonomista de Adolfo Alsina por el cual sería diputado provincial en dos oportunidades. También fue Diputado Nacional durante un corto periodo por este mismo partido, del cual se separaría luego de la conformación del Partido Autonomista Nacional.
 
En 1890 fue, junto con varios referentes de la oposición, fundador de la Unión Cívica que bajo los reclamos de elecciones libres y honradez administrativa, gestaría un movimiento revolucionario conocido como la Revolución del Parque contra el régimen fraudulento del PAN.
 
Las diferencias entre el sector de Alem (intransigencia) y el de Mitre (acuerdismo) se profundizaron luego de que este último aceptara la fórmula de unidad con el Gobierno, hecho que llevó a la ruptura del partido a mediados de 1891, que se dividió en la Unión Cívica Radical (liderada por Alem) y la Unión Cívica Nacional (liderada por Mitre).
 
La revolución de 1890 provoca la renuncia del entonces presidente Juárez Celman y la asunción del más moderado vicepresidente Carlos Pellegrini. Si bien no logra por el momento expulsar al PAN del poder, provoca una crisis de legitimidad que no dejará de profundizarse desde entonces.
 
En 1895 se realizan elecciones legislativas en la Ciudad de Buenos Aires y en la Provincia de Buenos Aires donde pese al fraude el radicalismo logra acceder a algunos escaños en el Congreso. Alem entra como Diputado Nacional.
 
Sin embargo, los conflictos internos, el acuerdo de algunos sectores con el gobierno, cierto estancamiento del partido y su pelea con su sobrino y principal dirigente del radicalismo bonaerense, Hipólito Yrigoyen, profundizada luego de la revolución de 1893, llevan a Alem a una depresión que derivará en su suicidio el 01 de julio de 1896.

Por Carlos Morales



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