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Nacionales - 25-10-2019 / 10:10
CONTRA TODAS LAS ENCUESTAS

Macri todavía está ilusionado con el “la damos vuelta”

Macri todavía está ilusionado con el “la damos vuelta”
Las encuestas no hablan de balotaje. La oposición tampoco. El Gobierno de Mauricio Macri sigue entusiasmado con el "La damos vuelta". El operativo para levantar la brutal derrota de las elecciones PASO comenzó a gestarse con todos los recursos del Estado y de la mano del asesor ecuatoriano, Jaime Durán Barba, y del jefe de gabinete, Marcos Peña.
Las encuestas no hablan de balotaje. La oposición tampoco. El Gobierno de Mauricio Macri sigue entusiasmado con el "La damos vuelta". El operativo para levantar la brutal derrota de las elecciones PASO comenzó a gestarse con todos los recursos del Estado y de la mano del asesor ecuatoriano, Jaime Durán Barba, y del jefe de gabinete, Marcos Peña.
 
En privado, Macri hace cálculos. Cree que podrá acceder a una segunda vuelta basado en dos ejes: mayor participación y mejor fiscalización. "Esa es la premisa que se plantean para llegar al balotaje", reconoció el asesor de un ministro.
 
Hasta ahora se habla de porcentajes en la Casa Rosada. "Alberto Fernández debe bajar a 44 por ciento y Macri subir a 37 por ciento", calculó otra fuente del entorno presidencial.
 
En la primera vuelta de 2015, el actual Presidente había quedado con una desventaja de sólo tres puntos sobre Daniel Scioli por lo que fue mucho más fácil revertirlo en una segunda vuelta. Pero hubo una gran afluencia de público entre las primarias y las generales. Había votado casi un 9 por ciento más del padrón, superando el 81%.
 
En las PASO del 11 de agosto fue a votar el 75,7%. Pero la diferencia es que en los comicios de este año los dos principales oponentes tuvieron una brecha de casi 17 puntos, lo que significa 4 millones de votos.
 
Juntos por el Cambios apuesta a disminuir ese porcentaje con Alberto Fernández. Macri debería aumentar más de 1,3 millones de votos. Cómo mínimo llegar al millón. Pero el lado opositor, debería disminuir el caudal de votantes o por lo menos mantenerse en los 12,2 millones.
 
Para evitar la segunda vuelta y ser proclamado presidente, la Constitución Nacional establece que el candidato necesita el 45 por ciento de los votos o 10 puntos de ventaja respecto de la otra fórmula.
 
Entonces la fórmula del Frente de Todos debería disminuir 2 puntos, ya que sacó más de 47% en agosto y además la otra dupla llegar a acortar la diferencia porcentual. La esperanza está puesta a lograr una participación de 84 por ciento, algo similar al récord registrado en 1983 (85,3%) con el regreso de la Democracia.
 
Por otro lado, el macrismo apuesta a revertir el resultado con una mejor fiscalización, uno de los puntos que el Ejecutivo señala como causal de la derrota de las PASO. El Gobierno promete que 150 mil fiscales estarán controlando las urnas de todo el país. Juntos por el Cambio quiere asegurarse que no haya fallas, sobre todo en los territorios más complejos.
 
En el Frente de Todos habla de una diferencia de al menos 20 puntos sobre Macri, miran hacia la transición y temen por la reacción de Cambiemos ante una derrota. Esperan que el Presidente no complique el traspaso de mando, con una economía muy debilitada.
 
La Opinión Popular

 
En el Peronismo miran hacia la transición y temen por la reacción de Macri ante una derrota
 
A menos de 72 horas del comienzo de los comicios, el resultado de la elección es la última de las preocupaciones en las oficinas de la calle México, donde funciona el corazón estratégico del Frente de Todos. Los triunfos de las fórmulas presidenciales y a la gobernación bonaerense se descuentan, así como una performance exitosa a lo largo y ancho del país que permitirá al futuro gobierno articular mayorías en el Congreso Nacional a partir del 10 de diciembre. Lo que suceda entre las elecciones del domingo y el traspaso formal del mando, en cambio, es un rompecabezas complejo para Alberto Fernández. Empezando por las primeras horas.
 
En el equipo del candidato consideran que lo que suceda entre la noche del domingo y el mediodía del lunes puede marcar el tono de los primeros meses de gestión. Si el país amanece en calma y el mercado responde de manera acorde, será una prematura señal positiva de las expectativas que genera el cambio político. Una turbulencia similar a la del 12 de agosto, después de las PASO, puede ser leído como el aviso de que los cuarenta y cuatro días de transición serán tumultuosos, agregando nuevamente incertidumbre a un escenario complejo.
 
Una incógnita clave en esa ecuación es qué lugar decidirá tomar Mauricio Macri en ese proceso. Cualquier hipótesis optimista sobre el futuro inmediato del país parte de la base de que prestará colaboración razonable. Este mediodía, después de la reunión de gabinete, el ministro de Relaciones Exteriores Jorge Faurie, oficiando como vocero, aseguró que el Presidente "estará altamente a la altura de la responsabilidad que le cabe" porque es "profundamente republicano, respeta la institucionalidad y el valor de la democracia, defiende la moderación y es consciente del rol que tiene como primer magistrado de la República".
 
En la Casa Rosada aseguran que Macri quiere hacer un paso de mando "impecable" para contrastar con el desaguisado de diciembre de 2015, cuando el Presidente no quiso recibir el bastón presidencial de manos de Cristina Fernández de Kirchner porque pensaba que tenía una macumba, como reveló recientemente el orfebre Juan Carlos Pallarols. En el Frente de Todos, empero, no confían. La relación personal con Alberto Fernández está agotada, como se hizo evidente durante el último debate, delante y detrás de cámara. Y el recuerdo del lunes fatal posterior a las primarias todavía está fresco.
 
Hay cuatro escenarios en los que el mandatario podría empiojar la transición, comprometiendo seriamente el futuro inmediato de los argentinos, estiman en el peronismo. En primer lugar, está el económico. Al día siguiente de las PASO el gobierno dejó que la moneda se devalúe casi un tercio de su valor en pocas horas. Después, fue dejando que drenen las reservas a un ritmo que no decayó a pesar de las restricciones cambiarias. Con el nivel actual de reservas, otro episodio similar puede dejar a la Argentina al borde de la hiperinflación. Las herramientas para evitarlo están aún en manos de Macri.
 
Ese es el segundo escenario, el político. Para estabilizar la situación, serán necesarias medidas que no pueden esperar al 10 de diciembre y que deberán ser consensuadas entre el mandatario saliente y el electo. Si no hay colaboración a ese nivel, si el Presidente se niega a respaldar las decisiones que tome su sucesor o si actúa en un sentido contrario resultará difícil llegar al final del mandato sin que se extremen las tensiones. Asímismo, en el peronismo consideran clave que haya una transición fluida entre los equipos políticos y técnicos para poder empezar a trabajar desde el día uno en los asuntos más urgentes.
 
En tercer lugar, existe preocupación con lo que pueda pasar el mismo domingo. Las sospechas sobre la labor de SmartMatic no disminuyeron desde agosto, sino que se sumaron nuevas irregularidades. Las declaraciones de Elisa Carrió ("A las seis nosotros vamos a decir que ganamos"), María Eugenia Vidal ("El domingo se elige si vamos a tener democracia") y Marcos Peña ("El que crea que está definido se puede llevar una sorpresa, a nosotros nos pasó y no se los recomiendo") causaron suspicacias. Si el oficialismo decidiera no reconocer su derrota generaría un escenario de incertidumbre peligroso.
 
Por último, está el temor a lo que pueda suceder en la calle. A través de las redes sociales, los militantes y simpatizantes peronistas ya se están convocando para celebrar, en todo el país. Esta clase de festejos son tradicionales y pacíficos en la historia reciente del país y no deberían causar ningún problema. El antecedente de infiltrados en manifestaciones populares, que se repitió como un modus operandi para justificar la represión de las protestas durante el mandato de Cambiemos, enciende una luz de alarma. El contexto regional tampoco ayuda.
 
Un escenario de cooperación, por el contrario, podría contribuir a aplacar los ánimos y conducir al país de manera ordenada hacia un nuevo gobierno. Un llamado telefónico en privado y un intercambio de mensajes en las redes sociales la misma noche de la elección y un encuentro con foto a la mañana siguiente es lo que tienen en mente algunos funcionarios del gobierno que planifican la transición adecuada sin saber si el Presidente tomará en cuenta o no sus indicaciones. En el bunker del Frente de Todos, dicen, todavía no hubo ningún contacto.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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02-07-2020 / 10:07
Aunque mantiene un espeso silencio ante las novedades judiciales, Mauricio Macri está cada vez más preocupado por la causa por espionaje ilegal. O al menos eso denota las voces que lo rodean. "Vienen por él", "es un ataque a Macri", son algunas de las frases que se escuchan en su entorno con respecto a las detenciones y al allanamiento a su ex secretario Darío Nieto, al que le negaron la eximición de prisión.
 
Es que, como "organización criminal" calificó el juez de Lomas de Zamora al grupo de 22 personas que detuvo el martes, entre ellas la ex secretaria de Documentación de la Presidencia de la Nación en tiempos de Macri. El inusual operativo puso de manifiesto la enorme estructura de espionaje ilegal que prosperó durante la gestión macrista, sus frondosas ramificaciones y sus estrechos vínculos con lo más alto del poder político.
 
Entre los apresados figuran el exjefe de Contrainteligencia de la AFI, el ex director de Operaciones Especiales de ese organismo (detenido días antes), ex altos oficiales de la Policía Metropolitana, integrantes actuales y retirados de la Policía Federal, integrantes actuales y retirados de la AFI, integrantes actuales y retirados del Servicio Penitenciario Federal, funcionarios del gobierno porteño, un chef contratado por el ex titular de la AFI, y la citada ex secretaria de la Presidencia.
 
No hay precedentes de una organización criminal de semejante magnitud enquistada en el seno del Estado y amparada por las máximas instancias políticas bajo un gobierno constitucional, lo cual revela que su armado y funcionamiento obedeció a una política deliberada y no al accionar anárquico de "kioscos" de espías. 
 

02-07-2020 / 10:07
Es cada vez más evidente que el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, es un francotirador contra la administración provincial que integra y el gobierno nacional. Sus ambiciones de ser candidato presidencial en 2023, por los sectores sociales de la derecha, desilusionados con Mauricio Macri, lo lleva a buscar un alto protagonismo en los medios.
 
El primer día de cuarentena reforzada en el Área Metropolitana de Buenos Aires amaneció con un nuevo cortocircuito entre el gobierno nacional y el de la Provincia de Buenos Aires en materia de Seguridad. El miércoles a la mañana, en Puente La Noria, Berni, irrumpió enojado en unos de los retenes de control vehicular que realizaba la Policía Federal para exigir que se alivianara el paso.
 
"Los controles son para facilitarle la vida a la gente, no para generarle más quilombo en esta situación especial", exclamó, irritado, en despliegue frente a los canales de televisión. Evidentemente está en campaña. Desde Seguridad de Nación manifestaron su enojo directa e indirectamente.
 
"Se extralimitó en sus responsabilidades y de una manera muy irresponsable. No sé lo que está esgrimiendo porque el ministro tiene mi teléfono, entonces, si tuviera buenas intenciones me hubiera llamado y no estaría apareciendo frente a las cámaras de televisión", declaró el secretario de Seguridad de la Nación, Eduardo Villalba, criticando públicamente la actitud de Berni durante el operativo vehicular en Puente La Noria.
 
Según trascendió, el ministro de Seguridad irrumpió en el retén y se puso a discutir con uniformados de la Policía Federal --que no son sus subordinados-- y el jefe del operativo, que responde al Ministerio de Seguridad de la Nación, es decir, a Sabina Frederic
 

01-07-2020 / 11:07
El presidente de la UCR y actual diputado nacional mendocino, Alberto Cornejo, propuso "independizar" su provincia del resto del país. Afirmó que Mendoza tiene las características para ser "un país independiente", ante lo cual el peronismo tildó esa manifestación de "ridícula", una "cortina de humo" y parte de un "juego divisivo" del referente radical y de la oposición más gurka en momentos en que se necesita "unidad" para afrontar la pandemia de coronavirus.

Adjudican la ridícula actitud, que bordea el patetismo, del ex gobernador, por la decisión del Coirco sobre la represa Portezuelo del Viento, a cuestiones relacionadas con las intenciones electorales del radical, que quiere ser candidato a presidente por la alianza antiperonista en 2023. 
¿De Argentina o de la "República de Mendoza"?


Más cerca del berrinche de un niño caprichoso que de la actitud que cabría aguardar de un dirigente político experimentado, la amenaza separatista proferida en público ante medios de comunicación porteños es una muestra de cómo plantea la dirigencia radical mendocina su relación con el resto del país.

Lo que provocó semejante reacción fue la actuación institucional del Consejo de Gobierno del comité de cuenca del río Colorado, que es su máximo órgano de conducción. A ese cuerpo lo integran los gobernadores de las cinco provincias condóminas más el ministro del Interior en representación del presidente de la Nación. Mayor representatividad política, imposible. De ahí lo inexplicable de la pataleta radical mendocina.

La decisión de suspender la obra y realizar una evaluación exhaustiva del impacto ambiental en toda la superficie de la cuenca, fue adoptada por una mayoría abrumadora de cuatro votos contra uno: La Pampa, Buenos Aires, Río Negro y Neuquén contra la solitaria postura de Mendoza. 

01-07-2020 / 10:07
Crece el escándalo. Tras ordenar este martes el arresto de una ex funcionaria cercana al ex presidente Mauricio Macri y varios ex miembros de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), el juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, comienza a indagar a los espías macristas detenidos.
 
Según el cronograma, a partir de las 9.30 fueron convocados María Andrea Fermani, Mariano Ignacio Flores, Andrés Patricio Rodríguez, Juan Carlos Rodríguez, Daiana Romina Baldassarre, Denise Aya Tenorio, María Belén Sáez, Jorge Guillermo Ochoa y Gustavo Ciccarelli.
 
Para el jueves, también desde las 9.30, están citados Susana Martinengo (ex jefa de Documentación Presidencial), Diego Dalmau Pereyra (ex jefe de Contrainteligencia de la AFI), Jorge Horacio "Turco" Sáez, Leandro César Araque, Facundo Melo, Emiliano Matta y Mercedes Funes Silva, informaron fuentes judiciales.
 
En tanto, para el lunes, a la misma hora, se dispuso la indagatoria para Alan Ruiz, quien ya está detenido en la causa por supuesto espionaje ilegal contra el Instituto Patria y la vicepresidenta Cristina Fernández. Ese expediente lo lleva adelante el juez de Lomas de Zamora, Juan Pablo Augé.
 
Este martes el juez Villena ordenó detener a un total de 22 personas en el marco de la investigación por supuesto espionaje ilegal a funcionarios, políticos y empresarios durante el gobierno de Cambiemos. Estas detenciones no son prisiones preventivas, porque no se puede dictar la preventiva sin haber indagado antes al acusado.
 

30-06-2020 / 11:06
La figura del ex presidente Mauricio Macri se convirtió en una verdadera piedra en el zapato para la unidad de la coalición opositora de Juntos por el Cambio. El comunicado que publicó el espacio político el domingo por la tarde, tuvo entretelones antes de ser publicado, además, que tuvo la ausencia de adhesiones como de la ex gobernadora María Eugenia Vidal.
 
Por el lado opositor dialogan entre ellos en búsqueda de respuestas tras lo que fue el 2019. En ese año, se hablaba de que muchos querían mantener a Macri dentro del espacio para que vuelva a ser candidato. Actualmente, ya nadie habla de esa opción. Las elecciones del 2023, parecen lejanas, pero que los dirigentes de Juntos por el Cambio están pensando en ello, no quepa duda.
 
Desde Horacio Rodríguez Larreta hasta Alfredo Cornejo, pasando por María Eugenia Vidal, Rogelio Frigerio, Emilio Monzó, piensan en un macrismo sin Macri o, más precisamente, en un rol de líder político retirado, un posicionamiento que suelen tener los ex presidentes yanquis después de los dos mandatos constitucionales.
 
Sucede, en este caso, que Macri no reeligió. Pensaba retirarse y dejar paso a los más jóvenes de la coalición en el 2023. ¿Querrá una nueva oportunidad? La verdad es que nadie sabe, y seguramente tampoco él mismo.
 
"No hay ninguna razón para tirarlo a Macri por la ventana, no me parece justo con él ni con la posibilidad que le dio a la Argentina de encarar un camino distinto, aunque haya quedado trunco", dijo Ángel Pichetto, que encabezo la oposición a Macri en el Senado durante 4 años y después se dio vuelta.
 
Algo similar piensa la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, que gasta horas de Zoom con heridos que dejó el partido en todo el país. Es cada vez más claro que a Macri solamente lo quieren la Embajada yanqui, Pichetto, la Bulrich y Clarín.
 
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