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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 20-10-2019 / 11:10
MACRI INTENTA REVERTIR EL CLIMA DE DERROTA QUE REINA EN CAMBIEMOS LUEGO DEL RESULTADO EN LAS PASO

Aunque no pudo juntar un millón, llamó a dar vuelta la elección

Aunque no pudo juntar un millón, llamó a dar vuelta la elección
Se había anunciado "un discurso largo y de contenido federal", pero en Mauricio Macri no hubo ni lo uno lo otro. Tampoco un análisis histórico, ni propuesta a futuro, ni algo más o menos sustancial. Llamativo, dado que se trataba de la convocatoria más ambiciosa realizada por el oficialismo. ¿Por qué está Awada en el escenario y no la puso a Vidal? Porque es importante demostrar que está bien con la señora. Si no te apoya tu mujer, cómo te va a apoyar la gente.
Para decir adiós, Mauricio Macri cerró las marchas del "Sí se puede" en el Obelisco frente a una multitud que, aunque importante, estuvo lejos "del millón" que proclamaba la convocatoria. Todas las encuestas marcan que no le sumó votos, pero por lo menos consolidó su núcleo más duro y fanático que ayer tuvo su fiesta de despedida.
 
Con encuestas que  le auguran un panorama sombrío para el domingo que viene, el Presidente jugó una carta para revertir la elección. Buscaba una foto de multitudes que intente mostrar que Cambiemos aún no está muerto pero que además contenga la desmoralización reinante en las filas antiperonistas desde las PASO, con un discurso repetitivo en eslogans y desprovisto de novedades. 
 
La concurrencia estuvo lejos de la cifra convocante y en cuanto a su composición terminó confirmando que Macri principalmente mantiene el apoyo de lo que siempre fue su principal sostén, un sector de la clase media urbana, habitualmente gorila y antiperonista. A eso se le puede agregar lo que normalmente se conoce como "el campo", de lo que ayer, sin embargo, no se vio mucho.
 
El diario ultra macrista Clarín, en su versión digital, calculó la concurrencia en entre 460 y 500 mil personas, mientras que el diario oficialista La Nación estimó en 320 mil el número de asistentes al encuentro. Según un programa para analizar la cantidad de personas por metro cuadrado en Google Earth, los que participaron de la edición más multitudinaria de la marcha fueron 320 mil.
 
Una gran ausente en la masiva concentración fue la juventud. Con excepciones, casi la totalidad de la concurrencia superaba los 50 años, con una gran composición de adultos de sectores medios y altos tanto de la Ciudad de Buenos Aires como del conurbano bonaerense.
 
Con golpes bajos dirigidos al peronismo y el increíble argumento que su gestión resolvió los problemas estructurales y ahora viene "el alivio", el acto fue un nuevo intento de recuperar a las clases medias enojadas con el gobierno de los ricos, tras haberlo votado en 2015 y 2017, pero golpeadas ahora por la brutal crisis del modelo neoliberal.
 
La marcha del "Sí se puede" con la que recorrió el país le sirvió a Macri para darle algo de músculo luego de la brutal paliza de las PASO, pero los sondeos conocidos aseguraron que no le sumó votantes sino que consolidó su núcleo duro, que tuvo ayer su acto auto celebratorio.
 
Ahora bien, la pregunta es ¿cuánto podría impactar esto en el resultado, considerando la tremenda diferencia que las encuestas otorgan a favor de Alberto y Cristina? La multitud que mostró en el Obelisco es poco al lado de los millones y millones que no estuvieron porque ven en Macri el ajuste, la pobreza, la desocupación, pero a quienes además les demostró que lo del "republicanismo", "justicia independiente", "manos limpias" era solo doble discurso que desmintieron los hechos.
 
La Opinión Popular

EL PRESIDENTE ENCABEZÓ LA "MARCHA DEL MILLÓN" PERO LA CONCURRENCIA ESTUVO LEJOS DE ESO
 
Macri en su ceremonia del adiós en el Obelisco
 
"No podemos repetir la historia una y otra vez", dijo Macri, acompañado únicamente por su mujer Juliana Awada y su compañero de fórmula Miguel Angel Pichetto.
 
La dirigencia de Juntos por el Cambio, desde la gobernadora María Eugenia Vidal hasta la ministra Patricia Bullrich pasando por los radicales Gerardo Morales, Mario Negri y Martín Lousteau, siguieron el discurso desde abajo, mezclados con la gente.
 
Las palabras de Macri levantaban entusiasmo cuando iban dirigidas contra el kirchnerismo. "Ya lo vivimos muchas veces, con deditos, con atril, con canchereada, con soberbia, con esa forma de concebir el poder que muchos argentinos rechazamos. ¡Basta de eso!", insistió, volviendo al cierre del debate del domingo pasado.
 
"¡Que vaya presa!", fue un cantito que surgió espontáneamente. Un muñeco inflable pequeño con un dibujo de Cristina Kirchner con traje a rayas fue una de las atracciones. La gente le pegaba o se sacaba fotos con él.
 
Se había anunciado "un discurso largo y de contenido federal", pero en Mauricio Macri no hubo ni lo uno lo otro. Tampoco un análisis histórico, ni propuesta a futuro, ni algo más o menos sustancial. Llamativo, dado que se trataba de la convocatoria más ambiciosa realizada por el oficialismo.
 
Una de las pocas cosas que se escapó de las consignas de siempre fue las preguntas que lanzó a la gente para que le responda. ¿Creemos que hay que decirle basta a la impunidad? ¿Creemos que la justicia tiene que ser independiente? ¿Creemos que se pueden hacer políticas sociales sin clientelismo?
 
Fueron algunas de varias. La gente respondía "Sí" pero de cada una se podría acotar alguna cosa. Sin ir más lejos, a propósito del clientelismo, el viernes la justicia ordenó suspender el pago de subsidios que distribuían punteros y candidatos macristas.
 
El "Sí se puede" y el "Mauricio la da vuelta" fueron los estribillos repetidos hasta el infinito por parte una tribuna poco creativa. "Ese 24 de agosto cuando salieron a la calle a decirme que no estaba solo", recordó Macri esa movilización a la Casa Rosada, que inspiró la de ayer. "Y hoy estamos acá para decirle que ustedes no están solos", agregó.
 
También aseguró que "siempre los voy a defender", lo que podría interpretarse como un anuncio de su continuidad en la arena política en caso de derrota.
 
 
Sísepuedismo
 
"Vamos a esperar unos minutos más, hay mucha gente que está llegando desde el norte y desde el sur", anunciaron por los parlantes pasadas las 18. Pero no había cambiado mucho el panorama cuando el acto arrancó a las 18.30 con un saludo de Horacio Rodríguez Larreta.
 
Era nutrida la presencia por el carril central de la 9 de Julio hasta Viamonte. En cambio, tanto por Cerrito como por Carlos Pellegrini se podía transitar por tranquilidad hasta a una cuadra del escenario.
 
Cuando se lanzó la convocatoria por las redes sociales, se la buscó equiparar con el cierre de campaña de Raúl Alfonsín en 1983. También en la 9 de Julio, pero con el escenario mirando hacia el sur, aquello fue una marea humana que hoy parece imposible de repetir. Pero lo de ayer quedó muy lejos.  Hubo réplicas mínimas del acto en el interior y algunas ciudades del exterior.
 
"Estamos convencidos que Mauricio la da vuelta, ¿no es cierto?", preguntó Larreta para que arrancara el cantito pero no pasó, así que tuvo que empezar a cantar él. Subió junto a su compañero de fórmula Diego Santilli y sus respectivas esposas.
 
Uno que había pasado antes fue el secretario de Medios Públicos, Hernán Lombardi, quien contó que había mucha gente sobre avenida Corrientes, cosa que alivió a quienes esperaban y no veían a su alrededor el panorama que habían imaginado.
 
"Yo pensé que iba a estar de gente hasta avenida Libertador, pero mirá, acá no hay nadie", le comentaba un marido a su mujer, en Pellegrini y Tucumán. Incluso, daba el café take away enfrente y caminar tranquilo. Del otro lado, en Cerrito, estaba un poco más concurrido porque la UCR y el PRO habían colocado mesas para anotarse para fiscalizar la elección. Muchos luego circulaban con el cartelito de voluntario.
 
"Lore, quedate ahí que te saco con el Colón detrás", le pedía una señora a su hija mientras la inmortalizaba con la bandera argentina con el hashtag convocante #SíSePuede a 200 pesos la de tamaño mediano. En la esquina se repartía un merchandising gratuito de banderitas argentinas de plástico y calcos.
 
Un problema fue la falta de señal para subir las fotos al Instagram, un lamento que se escuchaba por todas partes. Además de las muchas banderas argentinas, sólo se vieron algunas de Venezuela. Los carteles, muchos, hablando de república y democracia. "Ningún país normal del mundo vota como el 75 por ciento de los presos", sostenía una pancarta una chica con anteojos de sol. Su pareja levantaba otro: "Con Vidal contra la corrupción".
 
En eso apareció Patricia Bullrich caminando por 9 de Julio, rodeada de un grupito de seguidores. "Vamos Patricia, le podés prestar ovarios a unos cuantos", le gritó un hombre. Pasó bastante desapercibida. Vidal también eligió el llano. En la primera fila detrás del vallado, aceptó un pañuelo celeste que se ató a su muñeca.
 
Se vendían pañuelos celestes por las dos vidas, que algunos compraban junto al amarillo del PRO o el blanco de Juntos por el Cambio. Pañuelos verdes no se veían.
 
Desde el escenario fue pobre lo que le ofrecían a la gente. Más allá de la aislada arenga disfónica de Lombardi, no hubo ni discursos ni grupos musicales. Había pantallas a cada cuadra y la diversión era levantar las banderas al paso del dron. "Sí, que nos enfoquen para que no digan que no hay nadie", era el reclamo. Pese a la demonización propiciada por el macrismo, se veían micros tanto en dirección norte como sur. También se vendían choripanes.
 
 
El último acto
 
Aunque todavía quedan días de campaña por delante, claramente lo de ayer fue el clímax de la campaña de Juntos por el Cambio, justo un día antes del debate. Cerca del Presidente aseguran que se verá un Macri más al ataque.
 
"No caigamos otra vez. No aceptamos que quienes destruyeron el país ahora nos digan con el dedo en alto que ellos son los que saben. ¡Por favor!", insistió en un tramo de su decurso que luego subió a las redes sociales.
 
El dedo índice de Alberto Fernández parece destinado a ocupar un lugar central en el cierre de la campaña, dada la orfandad de propuestas del oficialismo.
 
"No dejemos que nos hagan abandonar nuestros sueños, es lo más lindo que tenemos", fue alguna de las frases de Macri. Pese a que ya no talla como antes, la prédica vacía de Jaime Durán Barba continúa siendo la marca en el orillo del macrismo.
 
"Ahora que se ponga las pilas. Que le pase la aspiradora al bigotín", le decía un señor a su mujer mientras iba por Lavalle rumbo al Bajo. Los que lo rodeaban caminaban en silencio, rumiando sus dudas.
 
Por Fernando Cibeira
 
Fuente: Página12
 

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Aunque no pudo juntar un millón, llamó a dar vuelta la elección
La marcha del millón: cuántas personas fueron al acto de Mauricio Macri.
30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
La Opinión Popular
 

 

28-01-2026 / 09:01
El Gran Incendio de Roma ocurrió en julio del año 64 d.C. bajo el reinado del loco Nerón, durando días y destruyendo gran parte de la ciudad. Nerón tocó la lira y cantó mientras la ciudad ardía. 2.000 años después, el loco Milei continuó con el "Tour de la Gratitud" por Mar del Plata donde, en modo rockstar, visitó a Fátima Florez en el teatro, cantó y bailó con ella en el escenario, mientras se incendiaba la Patagonia. Decisiones de Milei agravaron los incendios en el sur: desfinanció Parques Nacionales a niveles históricos y puso al frente del organismo a un arquitecto sin experiencia en conservación de áreas naturales.

A pesar del desastre al que está llevando a la Argentina, ya trabaja por su reelección con los recursos de siempre: la fiesta de la rabia, la política como espectáculo, el regreso a la grosería. La llegada de Javier "el Loco" Milei a Mar del Plata estuvo marcada no sólo por los vitoreos de los fans libertarios sino también por las fuertes protestas. Se manifestaron jubilados, como lo hacen cada miércoles; y también La Asamblea de vecinos Playas del Sur de Mar del Plata. Los operadores turísticos, por su parte, también manifestaron su descontento con los malos números de la temporada. El país se incendia y la población está en serio riesgo, pero Milei estuvo de joda en Mar del Plata, como si nada ocurriera.

Bolsitas con cacona volando, insultos, repudio y un operativo de seguridad descomunal. Esa fue la antesala de Milei rumbo al teatro marplatense. La escena fue tan literal como política: cuando la calle protesta, el presidente acelera; cuando hay escenario, se detiene. El mandatario salió custodiado, casi a la carrera, para no perderse la función de su expareja. Afuera, bronca ciudadana. Adentro, abrazo cómplice, flashes y aplausos. La postal del poder eligiendo circo mientras el conflicto queda del otro lado de la puerta.
 
El contraste no pudo ser más obsceno. Mientras Milei se acomodaba en la butaca del Roxy, la Patagonia lleva semanas incendiándose, con miles de hectáreas arrasadas, evacuados, pérdidas ambientales irreversibles y brigadistas desbordados. Los gobernadores del sur ya pidieron formalmente al Congreso que declare la emergencia ígnea, ante la falta de recursos y respuesta nacional.

Pero en la agenda presidencial no hubo lugar para el fuego real. Sí para el show. Llegó a las 20:52, saludó, se sacó fotos y recibió ovaciones, como si el teatro fuera una Argentina paralela donde los incendios no existen y la crisis se apaga con aplausos. La función avanzó con imitaciones y guiños políticos. Cuando Fátima Florez encarnó a Cristina Fernández, el público facho abucheó con entusiasmo. Catarsis dirigida, indignación selectiva. Afuera, la protesta seguía; en el sur, el fuego avanzaba; en la Casa Rosada, silencio total.


La seguridad de Milei tuvo que sacarlo del teatro bajo los gritos e insultos de la gente que lo esperaba afuera. Cerca de la medianoche, habló frente a un auditorio que no estuvo colmado: habían anunciado que esperaban ocho mil personas por hubo, como mucho, unas dos mil. La capacidad del predio estuvo lejos de llenarse, pese a que las entradas eran gratuitas. Entre orador y orador, un guitarrista y un baterista tocaban temas de ACDC y de los Guns and Roses para amenizar la espera del presidente. Una vez arriba del escenario, dijo: "Se les está viniendo la noche a los zurdos".


La Derecha Fest tuvo poco de fiesta. Fue una seguidilla, por más de dos horas, de discursos con temas inconexos entre sí. En la coctelera entraron: Donald Trump, Maduro, los iraníes, los montoneros, los mapuches, la selección, los Simpson, Nisman, Chuwaca, los ex combatientes de Malvinas, cánticos contra el Chiqui Tapia, homenajes a perros policías, entre otros. La pregunta ya no es estética ni anecdótica. Es política. ¿Qué Presidente corre más rápido: el que huye del descontento o el que llega temprano al espectáculo? En Mar del Plata quedó claro: para Milei, el telón del show importa más que las llamas de los incendios.

La Opinión Popular


27-01-2026 / 10:01
La visita del presidente Javier Milei a Mar del Plata dejó una postal muy distinta a la que solía mostrar en anteriores desembarcos en la ciudad. Lejos de las multitudes que supieron acompañarlo durante la campaña y en los primeros meses de gestión, su llegada este lunes estuvo marcada por una convocatoria reducida que apenas superó el centenar de personas, un dato que no pasó inadvertido y que refleja un notorio desgaste de su imagen pública. Milei tuvo que enfrentar una importante manifestación opositora conformada por turistas y vecinos que se autoconvocaron en el centro para repudiar su agenda "vacacional" y su participación en la fascista "La Derecha Fest".
 
Milei arribó a la ciudad en el marco de lo que su entorno denomina el "Tour de la Gratitud", una gira de carácter político-partidario destinada a reencontrarse con simpatizantes y agradecer el apoyo electoral. También formó parte de actividades vinculadas a "La Derecha Fest" y realizó una breve recorrida por la zona de Güemes, en un intento de mostrarse cercano a vecinos y turistas. Sin embargo, el impacto real de la visita fue mucho menor al esperado.
 
Según pudo observarse en el lugar, la presencia de militantes rentdis y fanáticos fue escasa, con un operativo de seguridad que contrastó con la reducida cantidad de personas que aguardaban al presidente. Las imágenes difundidas evidenciaron un acompañamiento magro, muy lejos de las convocatorias masivas que Milei lograba reunir en Mar del Plata durante 2023, cuando su figura despertaba entusiasmo y curiosidad en amplios sectores de la sociedad.
 
Este marcado descenso en la convocatoria expone un cambio de clima político. Las medidas de ajuste, el deterioro del poder adquisitivo y los conflictos sociales comienzan a pasarle factura a un presidente que basó gran parte de su capital político en la conexión directa con "la gente".
 
La postal marplatense parece confirmar que ese vínculo ya no genera el mismo fervor. Así, la visita de Milei a Mar del Plata terminó funcionando más como un termómetro de su presente político que como un gesto de fortaleza. Con un operativo de seguridad nuevamente defectuoso, el Jefe de Estado intentó de manera infructuosa una caravana como parte de su tour de agradecimiento por los resultados de las elecciones de octubre de 2025.
 
El Presidente continúa su recorrida nacional, que no incluye zonas urgentes como las incendiadas en Chubut, pero sí abre terreno propicio para abogar por la nefasta reforma laboral. La escasa recepción, comparada con sus anteriores pasos por la ciudad, deja en evidencia una caída en su nivel de popularidad y abre interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para sostener el respaldo social en un contexto cada vez más adverso.
 
La confianza en el Gobierno volvió a mostrar señales de retroceso en el arranque de 2026. En enero, el Índice de Confianza en el Gobierno cayó 2,8 por ciento frente a diciembre y se ubicó en 2,40 puntos sobre un máximo de 5, de acuerdo al relevamiento mensual que elabora la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella.
 
Lejos de la gestión, Milei tiene planificado seguir con los paseos y recorridas por distintas ciudades y evalúa continuar, además, con sus shows en distintas fiestas regionales que tanto criticó. Sin embargo, no tiene en los planes, por ejemplo, visitar la Patagonia que por estos momentos se consume bajo el fuego.
 
La Opinión Popular
 

26-01-2026 / 11:01
La noticia no tuvo titulares catastróficos, ni paneles que la debatieran, ni fue motivo de charla en el café, el asado o la juntada. Como el embarazo de la nena, o el hijo con discapacidad que se ocultaba en la sociedad careta del siglo pasado, la pavorosa noticia del aumento imparable de la morosidad de las familias que volvió a crecer en noviembre, pasa como si no pasara.

La morosidad familiar, o sea, la deuda que toman las familias que antes no se endeudaban para pagar alquiler, comida, vestimenta, salud o educación se triplicó en sólo un año y pasó del 2,6% en noviembre de 2024 al 8,8% en el mismo mes del año pasado.

Desde 2010 que no se veían cifras así, con la "pequeña" diferencia que en aquel año una parte no menor de esa deuda tenía que ver con la compra de viviendas, automóviles o viajes y hoy es por atender las necesidades básicas insatisfechas en familias que venían bien cuando "estábamos mal" y había que votar un "cambio".
 
Y el voto hizo el cambio. En el mismo mes del infierno endeudador de las familias, hubo otros derrumbes de actividades que eran florecientes cuando estábamos mal: la industria manufacturera cayó -8,2%, el comercio -6,4% para no hablar de la pesca que se sumergió (valga la expresión acuática) un -25%, convirtiéndose en el sector de mayor desplome.
 
Lo único que crece es lo que está ligado al gran capital: petróleo y minería, el agro y la llamada "intermediación financiera", esto es, los hijos y nietos de los ganadores de la siniestra Argentina de Martínez de Hoz con su ley de entidades financieras prohijados por la dictadura de Videla, Massera, Agosti y sus civiles cómplices que dejaron 30 mil desaparecidos, cientos de bebés apropiados y la economía destruida.
 
¿De qué viviremos los argentinos en este país que así se destruye? Días atrás estimamos que al proyecto de país libertario le sobran 25 millones de argentinos. Con los nuevos datos, el cálculo parece optimista.
 
La receta gorila para ocultar las verdaderas causas de esta destrucción es la de siempre: reforma laboral porque la culpa la tienen los trabajadores y los derechos que el peronismo les regaló. El "costo argentino" le llaman estos atorrantes.
 
La verdad, aunque no se informe, ni se debata, ni se charle o se discuta, es que, con estos niveles de consumo en picada, a la industria, al comercio, a los servicios, le falta demanda. Con este nivel de actividad, no necesitan más empleados, ni baratos ni caros, ni con derechos o sin derechos.
 
El último índice de salarios difundido por el Indec volvió a dejar en evidencia que el poder de compra de los trabajadores no logra recuperarse frente al avance de los precios. En paralelo, la Unión Industrial Argentina advirtió una nueva caída de la actividad fabril, con impacto directo en el empleo y el consumo. Al país libertario le sobran empleados, le sobran familias y por eso tiene más de seis millones de planes AUH y Tarjetas Alimentar que son grupos familiares barridos bajo la alfombra.

El problema no son los laburantes y sus familias, es el proyecto libertario de endeudamiento para ocultar el fracaso. Su deuda en dólares se paga con más deuda y con emisión de pesos que luego se absorbe a tasas altísimas dándole ganancias a sus amigos especuladores de la patria financiera y con las que se destruye la inversión productiva. No son los trabajadores el problema... es la patria financiera... y para esa antipatria que pide reforma laboral, la única solución argentina es una reforma financiera que le corte sus garras a los buitres.

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