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“La pandemia nos demostró que vivimos en un país injusto y que la calidad de vida incide fuertemente en el riesgo de contagio”. Alberto Fernández
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Nacionales - 18-10-2019 / 09:10
ALBERTO Y CRISTINA ENCABEZARON EL ACTO POR EL DÍA DE LA LEALTAD JUNTO A GOBERNADORES

El Peronismo se mostró unido en La Pampa para que nunca más nos gobierne el neoliberalismo

El Peronismo se mostró unido en La Pampa para que nunca más nos gobierne el neoliberalismo
En el acto del peronismo en Santa Rosa se repasaron las tres experiencias neoliberales en el país con este sistema perverso: bajo la última dictadura militar de Videla y Martínez de Hoz, en la década Menem-De la Rúa y ahora con el macrismo. El resultado fue siempre el mismo: las tres veces terminamos más endeudados, más empobrecidos y más desiguales.
En una jornada de ribetes épicos para el peronismo, el Frente de Todos conmemoró en La Pampa el Día de la Lealtad con un acto del que participó el candidato Alberto Fernández, quien denunció a Mauricio Macri "porque se cansó de decir mentiras", llamó a construir una "Argentina que a todos nos incluya" y destacó que el país se volverá a levantar porque está formado por "un pueblo maravilloso".
 
El candidato opositor señaló que el peronismo volvió "a estar unidos", a juntar fuerzas "para darle al pueblo una opción después de 4 años de sumisión y de derrota" que es a lo que el gobierno neoliberal de Cambiemos condenó "a los sectores más humildes".
 
"Necesitamos de una vez por todas que la Argentina deje de caerse, que es lo que pasa cada vez que estos llegan al poder", dijo en alusión a los neoliberales, se mostró esperanzado en que "esta vez hayamos aprendido que la política no es prepararse haciendo coaching para mostrarse frente a una cámara diciendo lo que la gente quiere oír", sino que "la política, entiéndalo presidente, exige no mentirle a la gente y exige comprometerse".
 
En otro tramo, Fernández llamó a construir "una Argentina que nos incluya a todos, no una Argentina para unos pocos" y advirtió que para el Gobierno de Macri "donde hay una necesidad hay un negocio, y así estamos, todos ellos haciendo negocios para sus amigos".
 
"Estamos muy cerca pero aún no hemos llegado y necesitamos que el 27 de octubre le digamos adiós a estos malos momentos que nos han hecho vivir", y que el pueblo demuestre que "lo que deseamos es que la pequeña y mediana empresa levante sus persianas, vuelva a producir y a darle trabajo al que hoy no lo tiene".
 
Finalmente, señaló que "cuando Macri termine su mandato la pobreza alcanzará al 40% de los argentinos, y así se irán, como siempre lo han hecho, dejando un pueblo sumido en la miseria, pero eso no tiene que preocuparnos, porque nosotros sabemos que podemos trabajar juntos".
 
Previamente, Cristina había señalado respecto a Cambiemos que "parecía que venían a quedarse por 100 años, sin embargo pudimos de poco ir reconstruyendo la unidad del campo popular". En un mensaje directo a Macri, dijo que "vamos a tener que saber en qué se fue la plata del endeudamiento que se han robado en estos años".
 
En el recordatorio estuvieron los gobernadores Carlos Verna, Juan Manzur, Sergio Uñac, Roxana Bertone, Lucía Corpacci, Gildo Insfrán, Mariano Arcioni, Gustavo Bordet, Alicia Kirchner, Gerardo Zamora, Domingo Peppo, el postulante, Axel Kicillof y los electos Sergio Ziliotto y Jorge Capitanich; entre otros.
 
La Opinión Popular

 
"LA POLÍTICA EXIGE NO MENTIRLE A LA GENTE"
 
Alberto Fernández y Cristina Kirchner juntos en La Pampa por el Día de la Lealtad
 
Fue una fiesta con invitados que hace rato no festejan casi nada. Hugo Pacheco, 71 años, jubilado con la mínima, decidió ayer juntar la fuerza que requiere pasar de la angustia a la esperanza y junto a su nieto Joaquín, de ocho años, se acercó al Parque Laguna Don Tomás para escuchar al candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, y a la candidata a vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, por primera vez juntos como fórmula presidencial en la provincia para celebrar el Día de la Lealtad peronista.
 
"Macri me está matando, pero ellos son la esperanza", dijo a este diario con lágrimas en los ojos, horas antes de que aparecieran los candidatos. Como él, unas cuarenta mil personas escucharon la palabra de los candidatos del FdT. "Por primera vez, Argentina parece atendida por sus propios dueños. Pero no soy de hacer leña del árbol caído y no tenemos que perder el tiempo hablando de psicopateadas", dijo la senadora.
 
Fernández, por su parte, dijo que si para el peronismo "donde hay una necesidad hay un derecho, para este gobierno, donde hay una necesidad hay un negocio" y sostuvo que el presidente Mauricio Macri "se ha cansado de mentir y sigue mintiendo. La política exige no mentirle a la gente". Lo rodeaba un grupo importante de gobernadores y dirigentes, entre ellos Daniel Scioli, flamante incorporado a un acto del FdT después de haber sido invitado al debate presidencial de Santa Fe.
 
Hace 36 años que el peronismo gobierna La Pampa y el gobernador Carlos Verna está orgulloso de haber armado en la provincia una alianza que, cree, anticipó a nivel provincial lo que luego fue a nivel nacional el Frente de Todos. "Quiero decirles que Alberto no va a bajar el dedito y que en adelante el desafío es mantenernos unidos. Si hay que tragar sapos, se tragarán sapos compañeros", dijo en su largo discurso antes de presentar a la senadora Cristina Fernández de Kirchner. Lo escuchaban, según los organizadores, unas 40 mil personas que llegaron cerca de las dos de la tarde para encontrar lugar lo más cerca posible del escenario.
 
Pegados a la valla que separa a la gente de a pie de los dirigentes estaban los más enfervorizados. Una chica le gritaba al candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires "gobernaaaaaaaame, Axel" mientras otra se sorprendían por la cercanía con Cristina Fernández de Kirchner. "Boluda, es hermosa", le decía una y otra vez una joven a su amiga.
 
Pero no sólo hubo elogios para los candidatos: nadie se olvidó ayer de Mauricio Macri. El "No se inunda más" fue la burla más repetida, con saltito incluido. Cuando habló, CFK repasó las tres experiencias neoliberales del país y aseguró que la que estamos atravesando se distingue de las anteriores "porque es la Argentina gobernada por sus propios dueños".
 
"Con inmenso trabajo y sacrificio reconstruimos la unidad popular. Porque en estas luchas se dejan muchas cosas, tal vez demasiadas, pero cada vez que parecía que iban a poder con nosotros yo tenía el amor de ustedes y la memoria de mi compañero", dijo en otro tramo de su discurso, en el que elogió el poncho que el gobernador Verna le regaló, creación de Elvira, artesana pampeana que ayer quedó inmortalizada.
 
Cada tanto, alguien gritaba algo desde abajo. Algo que la senadora siempre escuchaba. Alguien pidió que Macri vaya preso, uno elogió su "generosidad" y le pidió a los gritos que Macri rinda cuentas por la fuga de capitales. "Claro que sí. Tiene que rendir cuentas. Es lo justo", dijo la candidata a vicepresidenta del FdT.
 
Cuando le dio la palabra a Alberto Fernández, los que estaban cerca del escenario le gritaban "aguante Dylan" o "aguante el Bicho", por adhesión al club Argentinos Juniors. "Ellos dicen que la Argentina tropieza siempre con la misma piedra. La piedra son ellos. El Presidente se ha cansado de mentir y sigue mintiendo", dijo el candidato presidencial del FdT.
 
Y agregó: "Con Axel decimos que si para el peronismo donde hay una necesidad hay un derecho, para esta gente donde hay una necesidad hay un negocio". Alguien le gritó: "Aguante el dedo". Y él siguió: "El 17 de octubre es una fecha que nos recuerda con quién estamos comprometidos y el peronismo salió al escenario político para estar del lado de los que padecen".
 
Tanto Cristina Fernández de Kirchner como Alberto Fernández evitaron el tono triunfalista. "La unidad no nos tiene que hacer creer que está todo ganado porque es una tarea dura", dijo ella. "Estamos muy cerca, pero no hemos ganado. Necesitamos un esfuerzo más", dijo él.
 
La senadora también desmintió que Verna alguna vez la haya mandado a lavar los platos. "A mí no me manda nadie a lavar los platos. Las mujeres peronistas después de Evita somos fuertes y no soportamos a ningún machirulo, aunque más de uno anda suelto", dijo en obvia referencia a las declaraciones esta semana en las que el presidente acusó a las mujeres de usar le manera poco prudente las extensiones de las tarjetas de crédito que les hacen sus parejas.
 
"Yo podría hacer leña del árbol caído, pero tengamos la serenidad y el amor para reconstruir lo que se ha destruido. Tenemos que saber adónde fue la plata del endeudamiento. No vale la pena venir a hablar de psicopateadas. Por momentos parece cosa de psicópatas endilgarle al otro lo que es responsabilidad de uno. Alberto lo dijo muy bien en el debate", dijo en referencia a las cada vez más frecuentes declaraciones en las que Macri no asume responsabilidad sobre su gobierno.
 
La postal del peronismo unido es cada vez más extensa: ayer se sumó al acto Daniel Scioli, vicepresidente del PJ, después de haber estado invitado y haber sido nombrado por Fernández en el debate de Santa Fe. También fueron de la partida el presidente del PJ, José Luis Gioja, el diputado Felipe Solá y varios gobernadores. Con algunos de ellos, Cristina cenó anteanoche en la residencia de Verna.
 
Al cierre de su discurso, Fernández les pidió a los argentinos que "no bajen los brazos y nunca se sientan caídos". A 74 años del 17 de octubre de 1945, la foto de ayer exhibió a un peronismo con un objetivo común. "Es la primera vez en muchos años que no hay cuatro o cinco actos. Es algo para celebrar", dijo. Terminó el acto y los pampeanos volvieron a sus casas, contentos de la primera visita a la provincia de la que probablemente sea, el 27 de octubre, la fórmula presidencial electa.
 
Por Romina Calderaro
 
Fuente: Página12
 

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El Peronismo se mostró unido en La Pampa para que nunca más nos gobierne el neoliberalismo
Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner fueron 'las estrellas' en esta celebración del Día de la Lealtad peronista que se llevó a cabo en La Pampa y que además de conmemorar a Perón, reflejó un acto de unidad opositora de cara a las elecciones del 27 de octubre.
El Peronismo se mostró unido en La Pampa para que nunca más nos gobierne el neoliberalismo
Los candidatos del Frente de Todos con los gobernadores del PJ.
04-06-2020 / 11:06
"Expresamos nuestra condena a los graves hechos de violencia institucional que se han suscitado en los últimos días en nuestro país y que son de conocimiento público", indicó el partido de la derecha en un comunicado que firmó el ex secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj, pero no la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, quien -como ministra de Seguridad- justificó el asesinato por la espalda de personas a manos de policías y prefectos.
 
Se entiende por qué la omisión: como ministra de Seguridad, Bullrich justificó cuanto acto de violencia institucional ocurrió durante su paso por el gobierno de Mauricio Macri. El mandatario, dicho sea de paso, recibió en Casa Rosada y felicitó al policía Luis Chocobar, mientras estaba siendo investigando penalmente por matar por la espalda al sospechoso de un delito.
 
Bullrich también justificó el asesinato del joven mapuche Rafael Nahuel por la espalda por parte de integrantes de la Prefectura. Antes de que siquiera comenzara la investigación penal, la ministra emitió un comunicado en el cual aseguró que los prefectos habían sido atacados por poco menos que un comando guerrillero.
 
Nunca se encontraron evidencias de esto, pero la entonces ministra jamás se retractó. De hecho, dijo que en casos de violencia institucional como ese "no necesitamos pruebas: le otorgamos el carácter de verdad a la versión de Prefectura". Lo mismo hizo a lo largo de las semanas y semanas que estuvo desaparecido Santiago Maldonado: defendió sin pruebas a los gendarmes y se negó a hablar de desaparición forzada (un término que, por suerte, ahora el PRO aprendió a usar en su comunicado).
 
La nueva posición del PRO despertó ironías y críticas en las redes, donde no dudaron de tildarlos de farsantes. 

04-06-2020 / 10:06
Comienza un proceso alentador en nuestro país, quizás oscurecido hoy por la contundente irrupción del Covid-19. La rescisión de los polémicos contratos de obras públicas realizados durante el macrismo bajo el sistema de Participación Público Privada (PPP), un modelo de contratación muy perjudicial para el Estado pero que no prosperó por la crisis financiera.
 
El gobierno de Alberto Fernández puso en marcha el proceso para la rescisión de los seis contratos de obras de corredores viales que habían sido adjudicados por Mauricio Macri bajo la cuestionada modalidad PPP en julio de 2018. Ya en plena crisis externa y con el país con el crédito externo cortado, salvo el acuerdo con el FMI, el gobierno de Mauricio Macri firmó contratos bajo una modalidad que sólo había provocado fracasos y sospechas en el mundo.
 
El programa PPP, participación público-privada, es un modelo por el cual las mismas concesionarias debían obtener el financiamiento y realizar las obras, a cambio de la explotación comercial de las rutas y autopistas licitadas. Es decir, las concesionarias contrataban una deuda que después debía pagar el Estado, mientras que aquéllas se quedaban con el negocio del peaje y de la renta de los espacios comerciales que se desarrollaran a lo largo de las rutas (estaciones de servicio, por ejemplo).
 
La marcha atrás con el modelo PPP es una buena noticia. Ese engendro ya había fracasado en Europa dejando un tendal de deudas siderales que debieron ser afrontadas por los Estados. Se trata de un sistema que, como todo producto "made in neoliberalismo", privilegia las finanzas por sobre la producción.
 
En este caso las grandes empresas constructoras -multinacionales muchas de ellas- se hacían cargo de las obras viales licitadas, de su financiamiento y, como frutilla del postre, de la futura explotación de las autopistas. Todo cotizado en dólares, con tasas de interés altísimas y, por supuesto, con el Estado como garante del negocio de los privados. 
 

03-06-2020 / 12:06
03-06-2020 / 11:06
02-06-2020 / 09:06
Las denuncias sobre la actividad ilegal de la Agencia Federal de Inteligencia en días de Mauricio Macri no provienen del oficialismo sino de la prensa que no es precisamente cercana al Frente de Todos. Esto le concede más credibilidad a la sospecha de que algo muy podrido estaba ocurriendo y cabe preguntarse cuál era el rol del ex Presidente en todo esto. Ya no hay posibilidades de culpar a Marcos Peña u otro funcionario por las conductas de Macri. Él queda en primer plano.
 
Obvio, porque Macri es el único con antecedentes: él fue el primer Presidente de la Nación que asumió procesado, y el delito era la interferencia de conversaciones y el seguimiento, todo ilegal, de personas -varios muy cercanos tales como su padre y su hermana, ambos hoy fallecidos-, a causa de disputas familiares.
 
Uno de los primeros Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que firmó Macri fue la transferencia de la oficina de escuchas telefónicas, de la Procuración a la Corte. Aunque no fue a la Corte, sino que se la mandó a los organismos de inteligencia manejados por su amigo personal y testaferro, Gustavo Arribas, para el espionaje ilegal.
 
En la lista de los "caminados" hay políticos del PRO, del Frente Renovador y peronistas. Un caso: un teléfono celular que funcionaba con la carga previa de la compra de una tarjeta de prepago correspondiente a Florencia Kirchner, estaba intervenido, de acuerdo con una fuente ligada a la investigación.
 
Pero hay cosas más graves. Como el seguimiento de la AFI de ciertas figuras de muy importantes del oficialismo de entonces. En primer lugar a Horacio Rodríguez Larreta, con fotografías en ámbitos de la vida pública y la vida privada. Le habían infiltrado una empleada doméstica en la casa a Larreta. También al macrista Emilio Monzó, ex presidente de la Cámara de Diputados de la Nación. El objetivo: conocer cada detalle de sus movimientos.
 
María Eugenia Vidal también fue espiaba. En ese tiempo, el ministro de Seguridad bonaerense era el actual diputado nacional Cristian Ritondo, quien sabía lo que hacían porque conocía a muchos de los hombres de la AFI y también a Silvia Majdalani, por haber compartido el espacio de "Peronistas" PRO.
 

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