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Internacionales - 07-10-2019 / 21:10
EFEMÉRIDES HISTÓRICAS

Concluye la Guerra Grande de Uruguay

Concluye la Guerra Grande de Uruguay
El 08 de octubre de 1851, en el Río de la Plata, se da por terminada la Guerra Grande, un conflicto que duró casi 12 años e involucró a las facciones políticas uruguayas blancos (liderados por Manuel Oribe) y colorados (liderados por Fructuoso Rivera).
Las causas del conflicto fueron las desinteligencias, en el Uruguay, entre los líderes del Partido Blanco y el Partido Colorado y pretensiones por parte del Imperio francés, del Imperio británico y de los cipayos unitarios argentinos para derrocar al gobierno federal de Juan Manuel de Rosas en Argentina.
 
El 08 de octubre de 1851, en el Río de la Plata, se da por terminada la Guerra Grande, un conflicto que duró casi 12 años e involucró a las facciones políticas uruguayas blancos (liderados por Manuel Oribe) y colorados (liderados por Fructuoso Rivera).
 
También contó con la intervención de las facciones políticas de Argentina, los federales liderados por Juan Manuel de Rosas en apoyo a los blancos uruguayos, y los unitarios en apoyo a los colorados, además de la participación del Imperio del Brasil, Gran Bretaña y Francia, así como fuerzas mercenarias españolas e italianas (de Giuseppe Garibaldi). Finalizado el conflicto en el Uruguay, la coalición que armó Justo José de Urquiza con brasileños, uruguayos colorados y unitarios argentinos, atacó directamente a Rosas.
 
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Guerra Grande es el nombre que contemporáneos de los hechos e historiadores posteriores han dado al conflicto que se produjo en el área del Río de la Plata entre el 10 de marzo de 1839 y el 8 de octubre de 1851. Los beligerantes fueron los blancos del Uruguay, encabezados por Manuel Oribe, aliados de los federales argentinos, liderados entonces por Juan Manuel de Rosas, enfrentados a los colorados, aliados de los unitarios argentinos.
 
El conflicto trascendió ampliamente la colectividad propia de las repúblicas platenses y contó con la intervención, diplomática y militar, del Imperio del Brasil, Francia y Gran Bretaña, además de la participación de fuerzas extranjeras (italianos de Giuseppe Garibaldi, españoles, franceses) algunos de los cuales actuaron en condición de mercenarios.
 
Al finalizar la guerra, se firmó la paz el 8 de octubre, en la cual se acordaba que ningún partido había triunfado, y se estableció el lema "ni vencidos, ni vencedores".
 
El Uruguay había quedado virtualmente en ruinas: se había producido un descenso en la población (muchos uruguayos se vieron forzados a buscar refugio en Argentina, aún cuando los "blancos" también eran mal vistos por los "unitarios" que con ayuda de los brasileños y "colorados" habían triunfado en Argentina tras la batalla de Caseros), y en los sectores más populares se había acentuado la pobreza. El 80% de la población permanecía en el analfabetismo.
 
Por otra parte, en materia económica, la ganadería estaba hundida, al igual que la industria saladeril. El Estado debió hacer frente a grandes deudas contraídas con Brasil, Francia e Inglaterra.
 
Tuvieron lógicamente consecuencias nefastas para el país; más con la intervención de Brasil en la resolución del conflicto, firmándose varios tratados que favorecían el comercio y economía brasileras en perjuicio de la uruguaya. Se vio comprometida la soberanía del país; aduanas y tierras extranjerizadas; la tierra desvalorizada, la ganadería y los saladeros en ruina.
 
Fuente: Wikipedia

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19-11-2019 / 19:11
19-11-2019 / 08:11
Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo Franco Bahamonde murió el 20 de noviembre de 1975. Llamado «el Caudillo» y «el Generalísimo», fue un militar y dictador español, impulsor, junto a otros altos cargos de la cúpula militar, del golpe de Estado de julio de 1936 contra el gobierno democrático de la Segunda República, cuyo fracaso desembocó en la Guerra Civil Española.
 
Fue investido como jefe supremo del bando sublevado el 1 de octubre de 1936, ejerciendo como jefe de Estado de España desde el término del conflicto hasta su fallecimiento en 1975, y como jefe de Gobierno entre 1938 y 1973.
 
Fue líder del partido único Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS), en el que se apoyó para establecer un régimen fascista en sus comienzos, que más tarde derivaría en una dictadura, conocida como franquismo, de tipo conservador, católico y anticomunista.
 
Este cambio se debió a la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial. Aglutinó en torno al culto a su persona diferentes tendencias del conservadurismo, el nacionalismo y el catolicismo opuestas a la izquierda política y al desarrollo de formas democráticas de gobierno.
 
Fue un tiempo oscuro el de Franco; él mismo era un hombre oscuro, mediocre, rodeado de mediocres que se tomaron en serio la tarea de decidir por otros y de proclamar que la política era una de las malas artes y que la democracia era un invento del diablo.
 
Durante su mandato al frente del Ejército y de la jefatura del Estado, especialmente durante la Guerra Civil y los primeros años del régimen, tuvieron lugar múltiples violaciones de los derechos humanos. La cifra total de víctimas mortales suman miles de personas, que perecieron en su mayoría en campos de concentración, ejecuciones extrajudiciales o en prisión.
 
Esa larga noche de España, que duró cuarenta años a partir del final de la guerra entre hermanos, culminó el día en que por fin se murió Francisco Franco.
 
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19-11-2019 / 08:11
18-11-2019 / 09:11
Es cada vez más evidente que lo que ocurrió en Bolivia es un golpe de Estado, que deja expuestos a todos los que no se pronuncian sobre él. Las Fuerzas Armadas pidiendo la renuncia del presidente, y la Policía Nacional acuartelándose, primero, y luego sumándose a las hordas racistas que saquearon e incendiaron todo a su paso. Ni siquiera las viviendas particulares de Evo Morales, las de sus funcionarios y familiares se salvaron de la violencia que desató la derecha boliviana.
 
El odio racial tuvo una sólida hermandad con el odio revanchista de la clase alta, que nunca aceptó a un indígena en la presidencia. Y el hecho incontrastable que ese gobierno fuera el mejor en la historia del país aumentó el rencor, porque los logros indiscutibles de la gestión de Evo tuvieron lugar a partir de una redistribución más justa de la riqueza nacional. Ese es el pecado cometido por Morales, eso es lo que no le perdonarán jamás los ricos bolivianos, los gobiernos de derecha del continente, como el de Macri, y el gran gendarme yanqui.
 
Ahora la amenaza apunta al Poder Legislativo. El ministro del gobierno de facto, Arturo Murillo, nombrado por la autoproclamada Jeanine Añez, anunció que existen senadores y diputados "que están haciendo subversión" y que sus nombres serán publicados el día lunes. La persecución contaría además con fiscales que ya han sido convocados para tal fin, denunció la diputada Sonia Brito, del partido Movimiento al Socialismo (MAS) que detenta las mayorías en ambas cámaras.
 
Las declaraciones de Murillo vinieron a reforzar la situación de persecución que se vive en Bolivia. En efecto, él mismo había anunciado que iniciaba una "cacería" contra tres ex funcionarios del gobierno, y la ministra de comunicación, Rosana Lizárraga, había denunciado y amenazado a periodistas por sedición.
 
Ya han sido asesinadas 24 personas en Bolivia en 5 días. El informe fue presentado por la Defensoría del Pueblo y ratificado por Morales, quien exigió "al gobierno de facto de Añez, Mesa y Camacho identificar a los autores intelectuales y materiales", y denunció a la comunidad internacional "estos delitos de lesa humanidad que no deben quedar en la impunidad".
 
Ese cuadro se vio reforzado por el decreto que exime de responsabilidad penal a los militares que participen de los operativos "para restablecer el orden". 
Es decir, ha liberado a las Fuerzas Armadas para que actúen sin tener que responder por sus crímenes. Esta decisión fue respaldada por el ministro de defensa, Fernando López, quien afirmó que se debe a la existencia de "grupos subversivos armados" y "grupos extranjeros armados con grueso calibre".

Las declaraciones de López fueron en respuesta a las críticas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que cuestionó el "grave decreto" por "desconocer los estándares internacionales de derechos humanos" y por "estimular la represión violenta". En Bolivia hubo un golpe y ahora se quiere asentar una dictadura.
 
La Opinión Popular

17-11-2019 / 20:11
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