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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 06-10-2019 / 09:10

El macrismo se destartala entre facturas cruzadas

El macrismo se destartala entre facturas cruzadas
Sin ninguna encuesta a favor, Juntos por el Cambio navega derecho hacia el iceberg del 27 de octubre. Solo Mauricio Macri y Miguel Pichetto fingen demencia y tocan el violín en la cubierta del transatlántico. Está pintado de amarillo y tiene altas probabilidades de terminar en el fondo del mar. El resto se pelea por los botes, que encima no alcanzan.
Sin ninguna encuesta a favor, Juntos por el Cambio navega derecho hacia el iceberg del 27 de octubre. Solo Mauricio Macri y Miguel Pichetto fingen demencia y tocan el violín en la cubierta del transatlántico. Está pintado de amarillo y tiene altas probabilidades de terminar en el fondo del mar.
 
El resto se pelea por los botes, que encima no alcanzan, mientras mira con terror cómo Donald Trump y Comodoro Py, entre otros factores de poder, se acomodan a la nueva situación y observan la derrota con catalejos.
 
La que se aferró al primer bote es Elisa Carrió, la diseñadora original de Cambiemos junto con Macri y el radical Ernesto Sanz. El jueves, en un acto en el Club Aráoz de Palermo, Carrió dijo que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, "esconde muchas cosas y nos entregó en toda la nación". No aclaró el "nos" ni aportó mayores indicios.
 
El viernes, un Macri que no quiere llegar al final aún más deshilachado defendió a Frigerio. "Todo lo que Rogelio ha hecho ha sido bajo mi conducción y liderazgo, con lo cual estoy tranquilo". Sobre la supuesta entrega, dijo Macri a un periodista de Bahía Blanca: "Debería preguntárselo a ella. No tengo esa interpretación. Creo que las PASO expresaron una situación dura que hemos vivido especialmente desde abril del año pasado".
 
En abril de 2018 el Gobierno produjo la primera mega devaluación. Fue el síntoma que el crédito externo ya no podía sostener el nivel de endeudamiento rápido y furioso. Luego la Casa Rosada buscó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que estos días padece también el Ecuador de Lenin Moreno.
 
Parece que hubieran pasado 20 años pero solo transcurrió uno desde que Macri convocó a los argentinos a enamorarse de la entonces directora del Fondo Christine Lagarde. Ni siquiera ella sigue en su puesto.
 
Si el Titanic de Frigerio y Macri está en problemas, el bote de Carrió no parece muy seguro. La diputada emerge de los cuatro años de macrismo más débil que uno de sus blancos preferidos: el juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla.
 
Todas las alas --la dialoguista de Frigerio, la tirabombas de Carrió, el purismo PRO de Peña y Macri, la mercantil de Caputo--- constataron que la supuesta nueva pata peronista de Cambiemos llamada Pichetto no aportó ni líderes ni votos. Ningún dirigente importante se bajó de un tren justicialista cada vez más exitoso.
 
Después de las últimas elecciones provinciales, Mendoza es lo único que le quedó a Juntos por el Cambio. Pero en rigor le quedó al radicalismo que lidera Alfredo Cornejo, el que se preguntó "por qué puta" quisieron nacionalizar los comicios en su distrito.

 
En febrero, cuando empezó a investigar una trama de extorsión y espionaje con centro o ramificaciones en la inteligencia del Estado y en la Justicia, el juez Ramos Padilla asomaba como un eslabón frágil dentro del mapa político.
 
Pero los datos que obtuvo fueron tan duros que trabaron el plan de quitarle la causa y enviarla a los jueces de Comodoro Py para que la durmieran bajo el arrullo del fiscal Carlos Stornelli. Incluso Ramos Padilla notificó a Carrió y a sus colegas Mariana Zuvic y Paula Oliveto que están querelladas y bajo sospecha por las maniobras del espía Marcelo D'Alessio. La causa, como se sabe, sigue.
 
 
Miguel
 
El recelo contra Frigerio es por la buena relación del ministro con los gobernadores peronistas. Ese nexo fue clave para que la mayoría de los senadores y una parte de los diputados le dieran aire al Gobierno.
 
Después, cuando lo vieron moribundo, los dirigentes peronistas del interior se dedicaron a lo suyo: reelegir en sus provincias y disputarle al macrismo las capitales perdidas como Santa Rosa, Córdoba y Paraná. Y entonces paladearon la eficacia de la unidad peronista provincia por provincia, que terminó resultando una de las vertientes del Frente de Todos.
 
Frigerio suele comentar a propios y extraños que él fue simplemente un canal de negociación necesario para lidiar con un Congreso permeable pero ajeno.
 
Estos días, además, agrega que sufre una incomodidad adicional. Por un lado recibe los embates de Carrió, quizás obsesionada con todo lo que huela a partido político. Por otro lado, solo la sensación de final apagó los ataques de Marcos Peña, el alter ego de Macri para la política.
 
Hay otros egos alternos del Presidente, como el empresario Nicolás Caputo, pero a esta altura se dedican más a cerrar negocios de último momento que a sentarse en las mesas de negociación de un país hambriento y vejado.
 
Todas las alas --la dialoguista de Frigerio, la tirabombas de Carrió, el purismo PRO de Peña y Macri, la mercantil de Caputo--- constataron que la supuesta nueva pata peronista de Cambiemos llamada Pichetto no aportó ni líderes ni votos. Ningún dirigente importante se bajó de un tren justicialista cada vez más exitoso.
 
Y sus ex compañeros de tantos años en el bloque del Senado no salen de su asombro. "Miguel siempre fue un conservador, incluso cuando era jefe de nuestra bancada con Néstor y Cristina", dijo a este diario uno de ellos.
 
"Alguna vez se pasó de la raya con expresiones xenófobas. Pero nunca tuvo una cosmovisión de extrema derecha, casi fascista, como la de ahora cuando pide dinamitar la villa 1-11-14 o busca votos sacándose una foto con (Jair) Bolsonaro."
 
Cuando se escriba la historia del Enigma Pichetto habrá que agregar que, mientras construía su personaje de nacionalista polaco, nunca dejó de cuestionar el revoleo de preventivas santificado por el camarista Martín Irurzun ni transigió con los pedidos de desafuero de Cristina Fernández de Kirchner.
 
 
Hernán
 
En medio del desbande y el pase de facturas por la superderrota de las PASO hace equilibrio el ministro de Hacienda Hernán Lacunza. La jefa que aceptó su pase a préstamo a la Nación, María Eugenia Vidal, está al tanto de que a Lacunza lo que más le importa es la transición y que no quiere llegar al 10 de diciembre con una condena política por parte del peronismo.
 
El equipo del ministro también tiene en claro el fino andarivel por el que intentará circular Lacunza hasta el último día de Gobierno. Los criterios son tres. Uno, no dejar solo a Macri. Dos, racionalizar lo máximo posible los pedidos del Presidente y nunca doblar la apuesta hacia una mayor ortodoxia. Tres, no olvidar que debe haber vida después del traspaso de gobierno.
 
La propia Vidal busca aplicar esos tres criterios aun sabiendo, como repite su jefe de Gabinete Federico Salvai a quien quiera escucharlo, que los 18 puntos a favor de Axel Kicillof en las PASO son imposibles de remontar.
 
La gobernadora seguirá con su programación habitual. Acompañará a Macri cuando le toque y escuchará el mantra del "Sí se puede", como lo hizo el lunes pasado en Junín. Mirará para un costado cuando los intendentes entreguen boleta cortada y renieguen no solo del nombre del Presidente sino también del de la persona que antes llamaban cariñosamente Mariu y ahora reconocen solo como Vidal.
 
Se mantendrá fiel a sus relaciones con el poder supremo, como las energéticas a las que subsidia todos los meses tal como lo saben los bonaerenses: el subsidio está en la boleta.
 
Evitará choques de último momento con los sindicatos docentes, que no le perdonan la responsabilidad y la insensibilidad frente a las muertes de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez pero ya solo esperan el cambio de gobierno.
 
Tratará de retener a la mayor cantidad posible de legisladores provinciales. Buscará apurar designaciones judiciales que le metan una cuña al próximo gobernador. Y solidificará la alianza con su reclutador y primer jefe en la Fundación Sophia, Horacio Rodríguez Larreta.
 
El alcalde porteño mira las encuestas y cruza los dedos. Su objetivo es derrotar en primera vuelta a la fórmula de Matías Lammens y Gisela Marziotta, porque quién sabe qué puede pasar con un ballottage en noviembre, con un Alberto y un Axel ya electos.
 
Después de las últimas elecciones provinciales, Mendoza le quedó a Juntos por el Cambio. Pero en rigor le quedó al radicalismo que lidera Alfredo Cornejo, el que se preguntó "por qué puta" quisieron nacionalizar los comicios en su distrito.
 
Rodríguez Larreta necesita el triunfo por sí mismo (desde chiquito dice que quiere ser Presidente), por el Pro (que nació desde el Estado porteño) y por las efectividades conducentes: la capital de la República no solo es rica sino que es una fuente de enriquecimiento. Por el precio del suelo que se valoriza con la especulación, en principio, y porque es la sede de todos los poderes, incluyendo a los bancos y a los grandes medios.
 
Como Martín Lousteau conoce el poder de la CABA (y como a sus 48 ya no es un político junior porque Barack Obama, por ejemplo, fue presidente a los 47), es que ya se ve senador electo y disputándole desde el primer día el liderazgo de la futura oposición a Macri, a Rodríguez Larreta, a Vidal o a su correligionario Cornejo.
 
¿Y qué hará Macri? Federico Pinedo le dijo a Pablo de León en Radio con vos que "Macri va a estar siempre dispuesto a hacer lo que necesite la Argentina, no importa el lugar adónde esté". Y agregó: será "donde lo ponga el pueblo". Palabra de Pinedo.
 
Por Martín Granovsky
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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23-02-2026 / 09:02
Como era de prever, el debate y votación por la reforma laboral ratificaron al Congreso en un rol de actor secundario frente a las ambiciones del gobierno de Javier "el Loco" Milei. Los tránsfugas del peronismo, sin siquiera sonrojarse, lo consiguieron nuevamente. Los cómplices -los que llegaron a la banca con discursos y valores opuestos- fueron claves para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales y, luego, para la media sanción.
 
La política, entre traidores y canallas, tras la votación de la reforma laboral libertaria. Fueron claves, primero, para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales. Diputados santacruceños, tucumanos, salteños, catamarqueños, misioneros, llegados a sus bancas en 2023 y 2025 gracias a pertenencias partidarias y/o discursos inversos a lo que sostuvieron, deberían acentuar el señalamiento acerca de la facilidad con que pasan de manos.
 
Myriam Bregman lo resaltó en su también destacada exposición, pero aportó cierto aditamento al remarcar que "cuando la conducta política se repite, cuando los de Tucumán y otras provincias estaban con Milei antes de las elecciones de octubre y vuelven a estar después, ¿no se aplica la reiterancia y reincidencia para la conducta política? ¿Por qué son traidores? Son canallas". Se preguntó qué pasaría "si a la clase política, a la casta política, les aplicaran lo mismo; a los que dicen que la vienen a combatir, y a los que les votan las leyes y la retroalimentan".
 
Traidores y canallas son términos complementarios, pero ese apunte de Bregman sirve para reforzar el cinismo "corporativo" (quizás sin comillas) de esos adefesios. Las bancas les pertenecen en su individualidad. Eso es correcto y debe quedar claro. Pero tal cosa no implica que la alianza o partido que les facilitó su acceso parlamentario no deba expulsarlos, sin más ni más.
 
¿Por qué no puede hacerlo? Porque, sin entrar a la discusión sobre cómo se conformaron Unión por la Patria y Fuerza Patria, ni tampoco a la de las contradicciones que surcan al peronismo, es objetivo que esa fuerza carece hoy de, casi, cualquier atisbo de conducción. Está virtualmente a la deriva y, como bien reconoció y advirtió Axel Kicillof una vez que se le ¿despejó? el camino de la interna bonaerense, lo que se (le) viene no es un año de campaña, sino de construcción. Pueden ir de la mano, pero no son lo mismo.
 
Hasta que eso no comience a suceder, es de una ingenuidad supina imaginar que pueda haber alguna decisión, unificada, así sea respecto de cuestiones estratégicas. Para reiterar, lo subrayó que el bloque de Fuerza Patria se partió casi exactamente al medio en la votación sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Esa ausencia conductiva, de lo que aspiraría a ser una oposición auténtica, se revela también en la facilidad con que los Milei imponen la agenda de su desorden hasta ahora bien ordenado. O bien ejecutivo.
 
Desde ya que tienen sus "fugas" o sobregiros, como los del coloso Sturzenegger mandado por las suyas a elogiar el voto sobre las licencias por enfermedad. Despertó la reacción de opositores ¡y oficialistas!, a quienes en el Senado no se les ocurrió leer lo que votaban. Este aspecto, el de quedar presos de la ofensiva gubernamental en todas las direcciones sin saber privilegiar cuáles son los ítems principales, abarca al debate sobre la reforma laboral.
 
Hubo firmeza y muy buenas intervenciones desde el bloque de Fuerza Patria (Germán Martínez, Julia Strada, Vanesa Siley, Máximo Kirchner, entre otros), pero no alcanzó ante los cómplices gubernamentales.
 

22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

21-02-2026 / 10:02
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
 
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
 
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
 
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
 
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
 
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
 
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
 
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
 
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
 

20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
La Opinión Popular
 

18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
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