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“En octubre, a Macri hay que echarlo a la mierda”. Hugo Moyano
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Nacionales - 01-10-2019 / 08:10
TERMINARÁ CON 5 MILLONES DE POBRES MÁS QUE AL ASUMIR

Macri lo hizo: En un año y medio, aumentó la pobreza de 25,7% a 35,4%

Macri lo hizo: En un año y medio, aumentó la pobreza de 25,7% a 35,4%
A pesar de las promesas de campaña que realizó la alianza antiperonista Cambiemos, la pobreza ascendió al 35,4% en el primer semestre de este año y se trata del peor registro en la era Mauricio Macri. A su vez, el deterioro social, generado por las políticas de ajuste, llevó a que la indigencia trepe al 7,7%
A pesar de las promesas de campaña que realizó la alianza antiperonista Cambiemos, la pobreza ascendió al 35,4% en el primer semestre de este año y se trata del peor registro en la era Mauricio Macri. A su vez, el deterioro social, generado por las políticas de ajuste, llevó a que la indigencia trepe al 7,7%
 
A poco más de un año de la vuelta del Fondo Monetario Internacional (FMI) a la escena nacional, y de su injerencia sobre el rumbo de la economía, el INDEC confirmó que la cantidad de personas que permanecen por debajo de la línea de la pobreza aumentó 8,1 puntos porcentuales, desde una perspectiva interanual. En esos mismos términos, la cifra de indigencia saltó 2.8 puntos porcentuales.
 
Según el documento, se encuentran por debajo de la línea de pobreza 2.394.274 hogares, los cuales incluyen 10.015.728 de personas. En ese conjunto, 514.273 hogares se encuentran, a su vez, bajo la línea de indigencia, e incluyen a 2.169.496 personas indigentes. Una realidad alarmante consecuencia del fracaso del modelo neoliberal de Macri y del ajuste salvaje exigido por el FMI.
 
Cabe recalcar que el organismo de estadísticas toma como referencia a 31 aglomerados urbanos, que equivalen a 28.295.683 personas. Proyectados a la población urbana nacional, pasó de 11.150.000 a 14.400.000, lo cual equivale a 3.250.000 nuevos pobres. Si se incluye la población rural, el número se eleva a 15.800.000 personas.
 
Además, lo peor de la crisis es que la pobreza fue de 52,6% entre los menores de 15 años; de 42,3% en las personas de 15 a 29; de 30,4% en las de 30 a 64; y de 10,4% en las mayores de 65.
 
Tras el anuncio del acuerdo con el FMI y la mega devaluación del año pasado, el empeoramiento de la situación social en los polos urbanos había producido que el número de pobres se haya disparado un 7%, frente al mismo período del 2017. Y la situación empeoró.
 
Los salarios arrastran en los últimos 12 meses una pérdida del 9,8%. En el primer semestre de este año, las remuneraciones aumentaron un 21,1%, mientras que la inflación fue del 22,4%, 1,3 puntos porcentuales menos. Con relación a diciembre de 2015, la pérdida es mucho mayor, y trepa al 17%.
 
Las perspectivas no son alentadoras respecto al próximo período, ya que el salto en la cotización del dólar tras las PASO destrozó los sueños macristas de una leve recuperación. Analistas, bancos de inversión y consultoras estimaron que la inflación cerrará 2019 en el 55% anual y una contracción del PBI en torno al 2,5%.
 
El modelo neoliberal de Macri necesita un piso de pobreza e indigencia que actué como disciplinador social en los momentos de crisis y a su vez como regulador para bajar los salarios beneficiando a los empresarios.
 
La Opinión Popular

 
EL 35,4% DE LA POBLACIÓN NO CUBRE LA CANASTA BÁSICA
 
Macri, una fábrica de pobreza
 
La pobreza alcanzó al 35,4 por ciento de las personas que habitan la Argentina, el máximo valor desde que asumió Mauricio Macri, mientras que el número de indigencia se ubicó en el 7,7 por ciento, informó este lunes el Indec. En términos absolutos, hay más de 16 millones de pobres en el país, de los cuales 3,4 millones están en una situación de indigencia.
 
La comparación frente al primer semestre del año pasado arroja una suba del índice de pobreza de 8,1 puntos porcentuales, equivalentes a casi 4 millones de personas. Semejante deterioro de la situación social se explica por la destrucción del poder adquisitivo del salario y de otros ingresos junto a la crisis del mercado de trabajo, con reducción de horas trabajadas y aumento del desempleo.
 
En el segundo semestre, con la nueva devaluación posterior a las PASO y la paralización de la economía, la pobreza seguirá en ascenso, estiman especialistas. Es el saldo de una política económica que desde el día uno apuntó a recomponer la rentabilidad empresaria mediante la baja del salario y el ingreso de capitales externos, que derivó luego en el incremento de la deuda y el ajuste como único salvataje.
 
El informe de pobreza e indigencia del Indec se calcula de manera semestral, lo cual implica un promedio de los datos trimestrales. Se estima que en el primer trimestre, la pobreza alcanzó al 34 por ciento de la población, mientras que en segundo ascendió al 36,8 por ciento.
 
Esto implica que para finales de junio pasado en la Argentina había 16,5 millones de personas cuyo ingreso está por debajo de la línea que define la pobreza, asociada a la canasta básica de bienes y servicios, calcula la economista Eva Sacco, del CEPA. De modo similar, la indigencia habría sido del 7 por ciento en el primer trimestre y del 8,4 por ciento en el segundo, con lo cual en términos absolutos para mediados de año había 3,7 millones de indigentes a lo largo y ancho del país.
 
El gobierno de Mauricio Macri llegó al poder con un nivel de pobreza del 29 por ciento, según el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, y terminaría su mandato con un nivel del 38 por ciento, calcula Agustín Salvia, director de ese centro de estudios. Esto implica que uno de cada cinco personas que está en situación de pobreza transita este problema desde que asumió Macri.
 
La evolución de la pobreza e indigencia por ingresos tiene que ver con la falta de acceso a una determinada canasta de bienes y servicios básicos. Según las estadísticas del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la canasta básica de bienes y servicios para un matrimonio de 35 años, ambos trabajadores activos y propietarios y con dos hijos menores de edad, era de 12.356 pesos mensuales en mayo de 2016.
 
El mes pasado, ese valor se ubicó en 32.823 pesos, lo cual implica una suba del 165 por ciento en algo más de tres años. En el caso de la canasta de indigencia, el valor pasó de 6110 pesos por mes a 16.181 pesos, un crecimiento del 164 por ciento.
 
En el mismo período, el salario mínimo pasó de 6060 pesos a 12.500 pesos, un incremento del 106 por ciento, 60 puntos por debajo de la inflación, mientras que la jubilación pasó de 4959 pesos a 11.537 pesos, lo cual implica una suba del 132 por ciento, 30 puntos por debajo de la inflación.
 
Pero no sólo se redujo el poder adquisitivo del ingreso sino que en este período hubo un fuerte deterioro del mercado de trabajo. El Indec difundió recientemente que en el segundo trimestre del año la desocupación se ubicó en el 10,6 por ciento, el nivel más alto en catorce años.
 
El informe oficial de pobreza detalla que en promedio el hogar pobre en términos de ingresos tiene un tamaño promedio de 4,18 personas y un ingreso total familiar promedio de 18.437 pesos. En el caso de la indigencia, el ingreso total promedio del hogar es de 7733 pesos. En ambos casos, la brecha es de casi el 40 por ciento entre el ingreso promedio del grupo familiar y el valor de la canasta en cuestión.
 
En el desagregado por franjas de edad, el pico de pobreza se verifica en niños y niñas de hasta los 14 años, con el 52,6 por ciento de pobres. O sea que en ese grupo etario hay más personas en condición de pobreza que no pobres. La indigencia en chicos y chicas alcanza al 13,1 por ciento.
 
En la franja de 15 a 29 años, la pobreza alcanza al 42,3 por ciento de las personas y la indigencia, al 9,4 por ciento. Entre los 60 y los 64 años, la pobreza afecta al 30,4 por ciento de las personas y al 10,4 por ciento entre las personas de 65 o más años.
 
El distrito con mayor porcentaje de personas por debajo de la línea de la pobreza es Concordia, con el 52,9 por ciento, seguido de Gran Resistencia (46,9 por ciento), Santiago del Estero - La Banda (44,8) y Salta (41,8).
 
El mayor número de pobres en aglomerados urbanos se verifica en el Gran Buenos Aires, con 4,8 millones de personas en esa situación. En segundo lugar está Gran Córdoba, con 568 mil personas, seguido de Gran Rosario (466 mil personas), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (429 mil), Gran Mendoza (381 mil) y Gran Tucumán - Tafí Viejo (360 mil personas).
 
La comparación interanual arroja una suba de la pobreza en Formosa de 24,9 a 40,1 por ciento (15,2 puntos), del 28,8 al 46,9 por ciento (18,1 puntos) en Gran Resistencia y del 34,7 al 52,9 por ciento en Concordia (18,2) . En Gran Buenos Aires, el incremento fue de 31,9 a 39,8 por ciento (7,9 puntos).
 
Fuente: Página12
 

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Macri lo hizo: En un año y medio, aumentó la pobreza de 25,7% a 35,4%
DATO INDEC. La pobreza alcanzó al 35,4% de las personas y al 25,4% de los hogares en el primer semestre de 2019.
Macri lo hizo: En un año y medio, aumentó la pobreza de 25,7% a 35,4%
La polémica tapa de Clarín blinda a Macri el día que se disparó la pobreza. Ante un nuevo aumento de pobreza, el diario ultra oficialista decidió ubicar aquella noticia en un apartado a la derecha, priorizando el conflicto institucional en Perú como título de tapa, acompañado por una foto gigante de pasajeros varados en Aeroparque. Esto se suma así a la larga lista de ejemplo de cómo el diario protege al gobierno macrista.
13-10-2019 / 10:10
El presidente Mauricio Macri se aferra (o simula aferrarse) a la ilusión de un batacazo, promueve con todo su tremendo equipo de propaganda manifestaciones supuestamente espontáneas.
 
Antes de las Primarias Abiertas (PASO) la principal táctica de campaña macrista fue fidelizar, robustecer el voto propio, el tercio irreductible del padrón. Los gurúes macristas pensaban que el Frente de Todos (FT) no llegaría al 40 por ciento del padrón, ni ahí.
 
La condición de escolta (en PASO y hasta en primera vuelta) sería el trampolín hacia la presidencia igual que en 2015. El urnazo del 11 de agosto golpeó fuerte a esa ilusión.
 
El Gobierno sigue empacado en fidelizar en otro contexto: sacar a la calle a los electores convencidos, de cierta edad, emocionar a los xenófobos, reconquistar a los pañuelos celestes. El senador Miguel Ángel Pichetto es uno de los adalides de esa Cruzada derechosa, cuyo objetivo parece ser conservar los votos antes que ampliarlos.
 
Y esperar un regalo del cielo, un cajón quemado por Herminio, una barbaridad cometida por les candidates del FT. Los medios dominantes, Clarín, La Nación e Infobae, exageran cada palabra, distorsionan cualquier discurso.
 
De momento, la mirada impresionista, las encuestas y la sensación térmica concuerdan: el escenario electoral cambió poco desde agosto hasta ahora. Las encuestas son lapidarias: ni una ve la menor posibilidad que el presidente logre llegar al ballotage.
 
Flota en el aire el aroma a polarización alta, a diferencia amplia, a definición en primera vuelta. El horizonte parece estrecho para las otras fuerzas con ambición de permanecer, sumar bancas, quedar como referencia.
 
Todo indica que Roberto Lavagna y Nicolás del Caño sudarán la gota gorda para conservar su cosecha que es improbable que la mejoren. De presunciones hablamos porque los votos se cuentan luego de abrir las urnas no en las tertulias previas.
 
Las charlas generosamente divulgadas altos referentes o mandatarios de Cambiemos filtran adónde esperan mudarse después del 10 de diciembre, modo tácito de insinuar derrota. Más salvajes y cuestionables, proliferan pases a planta permanente de funcionarios de camiseta amarilla, de niveles más bajos.

12-10-2019 / 12:10
"Llegar a fin de mes se ha transformado en una pesadilla, todos los meses tener que recortar, que no te alcance", sintetizó el presidente Mauricio Macri la brutal crisis social y económica que deja sus cuatro años de gobierno.
 
El presidente confesó el resultado de sus políticas a una radio de Olavarría, en la previa de la que será la próxima parada de su caravana del "Sí, se puede". "Ganando la elección esta vez lo vamos a lograr, a pesar de que en estos cuatro años no lo logré", prometió.
 
Macri llegará mañana al partido bonaerense donde juega de local con el candidato Ezequiel Galli, quien se impuso por escaso margen en las PASO de agosto. El Presidente, en cambio, perdió por 5 puntos ante Alberto Fernández. La llegada de Macri coincidirá con la caída de un ícono de la ciudad: el cierre de la primera planta de la cementera Loma Negra.
 
"Tenemos claramente un tema pendiente, que es el económico", admitió el mandatario en diálogo con la local Radio 98 Pop en la previa de su visita y, en el tren de confesiones sobre el fracaso económico y social de su gestión, también intentó matizar con algunos supuestos logros que nadie percibe por ningún lado: "La crisis no nos deja ver que hemos avanzado mucho".
 
Y volvió a agradecer a la clase media que, según él, fue el sector de la sociedad sobre el que "mayor peso ha caído", porque "ha tenido que readaptarse, reacomodarse, recortar". "Llegar a fin de mes se ha transformado en una pesadilla, todos los meses tener que recortar, que no te alcance. Eso ha traído mucha angustia, mucho agobio, mucha bronca", reconoció.
 
Tras reconocer el atroz fracaso de sus políticas neoliberales, Macri volvió a justificar los malos resultados de sus manejos como el camino para "resolver temas que arrastramos hace décadas", pero volvió a reconocer: "No era tan fácil como yo prometí".
 
"Lo entiendo, lo escuché, entendí el mensaje. Hemos tratado de llevar medidas de alivio desde las PASO para acá y el foco va a estar puesto en el alivio", se disculpó Macri en modo campaña y aseguró: "Yo creo que llegó la hora de que lo logremos y soy optimista de que ganando la elección esta vez lo vamos a lograr, a pesar de que en estos cuatro años no lo logré".
 
La Opinión Popular

12-10-2019 / 10:10
"Mauricio lo da vuelta", "Mauricio lo da vuelta", indicaba el estrangulador de medios Hernán Lombardi. Y saltaba como monito rengo, con los deditos parados, antes de la presentación estelar del Presidente en los actos de campaña. La gente se prende, pero sabe que no lo da vuelta. Lo único que sabe a esta altura, esa gente, la ultrarrecontra macrista que asiste a esos actos, lo único que sabe es que no lo da vuelta, pero no le importa.
 
Porque pesa más su anti peronismo, su rechazo a los derechos humanos, su reacción de pañuelo celeste, su afán de diferenciarse de la negrada y los cabecitas. La masa que se movilizó hasta ahora en los 30 actos en 30 pueblos --en algunos lados un fracaso, en otros no tanto-- es la más recalcitrante, la que sabe que todo se fue al diablo pero le importa más su anti peronismo que la tragedia de todo el país.
 
Esa desesperanza que transmite la falta de convicción de los coros de Lombardi con el desvaído "Mauricio lo da vuelta", es porque ya nadie cree en Macri, ni esos que van a sus actos. El presidente perdió credibilidad ante la sociedad, fue un corte tajante. Es como si le dijeran "sabemos que sos de los nuestros, pero ya no podés hacer nada".
 
Así sucede con sus adeptos. Los demás, la mayoría, están juntando bronca. Cada vez se ve con más claridad la pavorosa ineptitud y el caos que han sido los últimos dos años de gobierno, unidos al descaro más grande para hacer negocios con sus empresas.
 
En política no hay espacios vacíos, los que pierde uno, los ocupa otro. Y Alberto Fernández crece, se afirma como candidato y atiende el mostrador como dueño de casa. Su convocatoria aumenta.
 
En su gira por Estados Unidos, como representante de Alberto Fernández, Sergio Massa se reunió en el Departamento de Estado con Mike Pompeo, otro dinosaurio yanqui de la corte imperial de Donald Trump. Pompeo no quiso mostrarse amigable. Pompeo quiso mostrarse como el amo. Es la relación que permitió Macri con Trump.
 
Pompeo quiso marcarle la cancha a Alberto Fernández. Le aclaró a Massa que Estados Unidos tiene dos temas que no son negociables. Uno es Venezuela, el otro es China: no quieren que expanda su presencia en Argentina.
 
Meter presión a un candidato, de un país extranjero, cuando todavía no asumió, es un acto patotero, que no tiene el mínimo respeto a la soberanía política del que se supone es un país amigo. Pero, Macri demostró que la obsecuencia con Trump no lleva a ninguna solución. Si demostró algo, es que por ese camino se va al despeñadero.

11-10-2019 / 10:10
Un spot de Juntos por el Cambio, publicado por el lilito macrista Luciano "Lucho" Bugallo, encendió la ira de los defensores de derechos de los animales. En él se ve a un niño rubio de ojos celestes tomar por las patas a un gato -apodo que se le inculcó al presidente Mauricio Macri - de espaldas. Luego lo tira en el aire y lo suelta boca arriba.
 
De fondo, con gritos de barras bravas de cancha se escucha "se da vuelta, Mauricio lo da vuelta". El gato termina cayendo sobre sus pies, que se vencen y hacen que su panza impacte contra el suelo. 
Para que ese giro saliera más o menos bien en la filmación, debieron haber probado varias veces la altura de la cual debían soltar al gatito.


A 20 días de las elecciones generales, un macrismo desesperado apela a todo lo que tiene a mano para revertir las encuestas que dan como amplio ganador al candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández. Pero el video en cuestión fue el límite para los animalistas. "Quién fue el que creyó que con maltrato animal puede ganar elecciones?", lo cruzaron los usuarios de Twitter.
 
Para los tuiteros, se trató lisa y llanamente de una "apología al maltrato animal" de un gobierno que "cajoneó la ley para prohibir la tracción a sangre y el ecofraude". La Asociación Lucha x la Integridad Social y el Derecho Animal advirtió también que ellos reciben "decenas de casos de gatos heridos fracturados, empalados y quemados. Muchas veces obra de niños que no han sido sensibilizados hacia el respeto de los animales", por lo que el spot resulta contraproducente.
 
Hasta los mismos seguidores de Macri se molestaron por la campaña. "Los apoyo pero usar animales en estos sport ridículos me parece que les va en contra", señaló uno de ellos, quien rechazó "completamente" este video. "Yo también quiero que se dé vuelta. Pero no era necesario hacerle eso a ese gatito", replicó un usuario.
 
Otros, conocidos en el tema, advirtieron que el video fue robado de una cuenta de Youtube de Estados Unidos, aunque en este caso al menos tuvieron la deferencia de poner una cajita de almohadones para aminorar la caída del felino.
 
¿No tienen mejores ideas que usar a un nene maltratando un gato? Con razón les fue como les fue.
 
La Opinión Popular

 

11-10-2019 / 09:10
Las conclusiones que surgen de dos encuestas, del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) y la consultora Córdoba y Asociados, muestran que Alberto Fernández y Cristina Fernández atravesarían el 27 de octubre la línea del 50 por ciento de los votos y derrotarían a la fórmula Mauricio Macri-Miguel Ángel Pichetto por alrededor de 20 puntos.
 
El aproximado es de 52 por ciento a 32 por ciento, si se proyectan los indecisos y se excluye el voto en blanco, tal como indica la ley electoral. La diferencia entonces se ampliaría respecto de la que hubo en las PASO, que fue de 16,1 puntos.
 
Más allá de los números electorales, todas las respuestas conceptuales son adversas al presidente Macri, que queda asociado con el fracaso de la gestión e, incluso, se llevó el calificativo de "peor presidente de la historia argentina".
 
El dato más llamativo de la encuesta es que la consultora Celag preguntó quién fue el peor presidente de la historia Argentina. Y lo sorprendente es que Macri aparece encabezando la lista como el peor mandatario que ha tenido el país, por encima de Fernando De la Rúa.
 
El dirigente radical que llegó a la presidencia de la mano de la primera Alianza, se vio obligado a renunciar en medio de la conmoción nacional que sacudió al país en 2001, apenas dos años después de haber llegado a la Casa Rosada. Su gestión siempre obtuvo los mayores índices de descalificación sobre sus capacidades para gobernar, por lo que resulta de sumo interés ver que Macri consigue superarlo en el rubro.
 
El 36 por ciento consideró al actual presidente como el peor, con el radical lejos como el segundo peor (20 por ciento) y en tercer lugar Carlos Menem (18 por ciento). El mejor calificado resultó Néstor Kirchner, al que solo el 1,3 por ciento de los consultados consideró el peor presidente de la historia.
 
En el análisis de los datos, hay que tener en cuenta que el tiempo transcurrido lleva a veces a reconsiderar la visión sobre los anteriores mandatarios. En ese sentido, Raúl Alfonsín aparece después de Néstor Kirchner como el presidente más valorado, aunque tuvo que dejar anticipadamente el poder en medio de la descomposición económica y política.
 
La brutal crisis actual incide en la pésima calificación obtenida por Macri, pero es difícil pronosticarle una mejora futura como la lograda por Alfonsín porque, a diferencia del caudillo radical, el cacique del PRO no tiene logros institucionales que mostrar. Todos los parámetros económicos-sociales empeoraron en relación con 2015, cuando llegó a la Casa Rosada.
 
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