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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 27-09-2019 / 06:09
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

Los efectos del despoder exhiben en carne viva el desbande macrista

Los efectos del despoder exhiben en carne viva el desbande macrista
Los resultados de las PASO propinaron una dura derrota a Mauricio Macri. Los principales empresarios que apoyaban a Cambiemos, una vez que los datos fueron públicos, tuvieron la difícil tarea de borrarse de los finales de campaña. Con el búnker vaciándose, un alicaído Macri, intentar elevar la moral de los seguidores de Juntos por el Cambio y contener la tropa propia para salvar lo que pueda en las elecciones de octubre.
Los efectos del despoder se sienten en el grupo de Whatsapp "Nuestra Voz", un chat de CEOs y empresarios que militó con fervor la reelección del Presidente Mauricio Macri hasta la noche de su contundente derrota en las PASO.
 
El dueño de MercadoLibre, Marcos Galperín, fue más comedido que Enrique Cristofani (Santander) y que Eduardo Costantini (Consultatio) y evitó desuscribirse del grupo, incluso aunque acudió raudamente a reunirse con Alberto Fernández esa misma semana, igual que el fundador de Nordelta.
 
No fueron las únicas deserciones: de los 256 empresarios miembros que había el 10 de agosto -el máximo permitido por el sistema de mensajería instantánea- ayer quedaban 237.
 
Lo que cayó más abruptamente fue la intensidad del intercambio de pareceres. "Ahora hablan solo los talibanes", se sinceró uno de los varios participantes. Así rotuló por ejemplo a Gonzalo Tanoira y a Martín y Agustín Otero Monsegur, que anteayer se congratularon mutuamente por quizás la última conquista del "regreso al mundo" cambiemita: el arribo de las primeras 24 toneladas de limones tucumanos a un puerto de la India.
 
La mayoría de los empresarios hace fila en el campamento que antes percibía como enemigo y que ahora apuesta a modelar a su imagen y semejanza. Pragmático hasta que duela, Fernández no escatima guiños para todos lados.
 
Lo que resta ver es cómo queda Cambiemos después de la casi segura derrota que sufrirá el 27. Emilio Monzó amaga con auspiciar, ya desde el llano, una ruptura del bloque con 8 o 10 diputados para negociar con el nuevo Gobierno.
 
¿Se irá con él una parte del radicalismo, de la mano de Alfredo Cornejo? ¿Quedarán, junto al macrismo residual y a Elisa Carrió, solamente los ultra-antiperonistas, como el incombustible nosiglista Emiliano Yacobitti, que ayer le abrió a Macri las puertas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA? ¿Le reservará a Monzó un ministerio el Frente de Todos para mostrar unidad nacional, o ya tiene demasiados pedidos que atender?

 
Teléfonos ligados
 
El estado de Whatsapp de Pancho Cabrera sorprendió a empresarios que lo tienen agendado entre sus contactos con el teléfono de siempre. El que termina en 0430.
 
"Lo que necesito es la confirmación de que se va a hacer el desembolso. Después si es esta semana o la siguiente no nos cambia, ya venimos remando en dulce de leche hace dos meses y hay retrasos pero bueno, lo importante es saber si vamos adelante o si tengo que tomar alguna medida drástica".
 
Todavía asesor especial de Mauricio Macri, el exministro de la Producción y antiguo jefe de la Fundación Pensar trajina a diario los pasillos del primer piso de la Rosada. Aunque su despacho oficial está a cinco cuadras, en el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), su diálogo con el Presidente es permanente.
 
Por eso entre los hombres de negocios llamó tanto la atención la frase, en un casillero donde la gente suele poner "ocupado", "disponible" o "en el gimnasio".
 
¿Sería una pregunta para el mandatario, que el martes esa hora se sumaba por sorpresa a la reunión en Nueva York entre Hernán Lacunza y el director interino del FMI, David Lipton? ¿Sería un mensaje para algún otro miembro de la comitiva que lo acompañaba, para que se lo hiciera llegar? ¿Acaso no se referiría al desembolso de US$ 5.400 millones que esperaba el Gobierno del FMI sino a otra cuestión?
 
Difícil saberlo. Al cabo de un rato, advertido del error, el Latin Lover -como lo apodó con sorna Macri desde que salió en las portadas de las revistas del corazón con Juanita Viale- lo borró.
 
No es el primer blooper que involucra a la telefonía celular desde que las PASO desataron el desbande cambiemita que se palpa en cualquier repartición del Estado. La semana pasada, el propio Macri tuvo que pedir disculpas cuando sonó su Samsung último modelo en pleno discurso, en Jujuy.
 
Como si hubiera estado guionado, ocurrió justo cuando decía "los escucho". "Generalmente no lo tengo prendido", se excusó al instante, mientras los presentes se atragantaban con sus propias carcajadas.
 
Como sea, la confirmación del desembolso que pretendía Cabrera nunca llegó. Al contrario, Lipton enterró cualquier esperanza esa misma tarde, cuando le advirtió a la radio de Bloomberg que Argentina atraviesa una situación "extremadamente compleja".
 
Veterano de mil batallas geopolíticas (llegó a volar de incógnito a Varsovia para redactarle un plan económico de emergencia a Lech Walesa mientras los alemanes del Este derrumbaban el Muro de Berlín) y muy consciente del peso de sus palabras, el representante de Donald Trump afirmó lapidario: "El FMI trabajará para reanudar una relación financiera, que tal vez tenga que esperar un tiempo".
 
Lipton fue tan tajante que el Durán Barba del FMI, Gerry Rice, tuvo que salir a subtitularlo de inmediato, primero a través del equipo de portavoces para América latina y después en la conferencia de prensa de ayer, donde hizo malabares por matizar el "game over" del jefe interino.
 
Lo que nadie pudo explicarse es por qué Macri contó que se había reunido con él si había riesgo de exponerse a otro bochorno de magnitud histórica en plena licuación de su poder.
 
Al menos tres funcionarios le pidieron al vocero presidencial Jorge Grecco que mantuviera en secreto la cita, de la que no hubo siquiera registro fotográfico. Pero el multimillonario Grecco, todavía grogui como Marcos Peña tras el cachetazo del 11 de agosto, no respondió.
 
En el kirchnerismo ya se sienten, muy asordinados, los primeros resquemores. Hasta los ateos en el Instituto Patria rezaban ayer porque el candidato haya encontrado en Córdoba su límite hacia la derecha: la Fundación Mediterránea.
 
¿Acaso es muy distinto lo que plantea respecto del Estado ese foro, donde ayer almorzó Alberto, que lo que se escuchó en la convención de FIEL en la Bolsa que animaron Rodolfo Santángelo y Ricardo López Murphy?
 
Los que esperan pronto a Fernández son los socios del Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (CICyP), que esta semana ya debieron reemplazar a Roberto Lavagna por el candidato frentista uruguayo Daniel Martínez debido a que el exministro pidió aplazar su conferencia allí para un momento más cerca de las elecciones.
 
El jefe del Frente de Todos también prevé ir a almorzar a la Unión Industrial Argentina (UIA), pero después del resultado de las PASO el que define cuándo es él. O más bien Santiago Cafiero, el joven politólogo que lo acompañó como escudero a Bolivia y Perú y que suena como jefe de Gabinete o secretario general de la Presidencia.
 
En el búnker de la calle México saben que la suerte de todo el programa económico depende de la renegociación de la deuda.
 
Tal como se adelantó en esta columna la semana pasada, tanto Matías Kulfas como Cecilia Todesca propusieron incluir en las conversaciones un esquema de "step up" (patear hacia adelante) parecido al que incluyó el Plan Brady a inicios de los 90, con aplazamiento de pago del capital y recálculo de los intereses para que su carga sea baja al inicio y crezca con el tiempo.
 
Ayer, en Córdoba, Fernández habló del "modelo Uruguay": una reestructuración amigable sin quita, y apoyada por el FMI. Pero los técnicos ya le advirtieron que no alcanza.
 
Apenas llegaron a Nueva York, antes de reunirse con las autoridades del Fondo, Lacunza y Sandleris atendieron por separado a varios fondos de inversión. Se habló de la ley para reestructurar la deuda con jurisdicción local y también del reperfilamiento de bonos con ley extranjera.
 
"Los dueños de los bonos son los mismos", explicó a este diario desde Manhattan uno de los negociadores. "Por suerte hay buena sintonía. La oposición compró el esquema de reperfilamiento", agregó.
 
Tanto Lacunza como Sandleris aspiran a negociar una transición ordenada con Alberto después de la elección. El mismo norte al que apuesta Rogelio Frigerio. Como diría Melconian, el plan llegar.
 
No podrían estar más lejos del #SíSePuede del Presidente y el tour proselitista que arranca mañana en Barrancas de Belgrano. El apuro por incluir en ese tour una inauguración faraónica como la de la ampliación del aeropuerto de Ezeiza terminó en una hecatombe: la muerte de José Bulacio.
 
¿Qué podría incluir esa transición ordenada a la que aspiran los moderados del gabinete? Los más audaces apuestan a que se aprueben la ley de reestructuración de la deuda, el presupuesto 2020 y la ley de alquileres.
 
Alberto abonó ayer ese optimismo y pareció confirmar eso de que su Frente "compró" el plan oficial para la deuda. Habló de "reperfilamiento", el mismo eufemismo que acuñó Lacunza cuando defaulteó la deuda local de corto plazo, en Letes y Lecaps.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
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28-01-2026 / 09:01
El Gran Incendio de Roma ocurrió en julio del año 64 d.C. bajo el reinado del loco Nerón, durando días y destruyendo gran parte de la ciudad. Nerón tocó la lira y cantó mientras la ciudad ardía. 2.000 años después, el loco Milei continuó con el "Tour de la Gratitud" por Mar del Plata donde, en modo rockstar, visitó a Fátima Florez en el teatro, cantó y bailó con ella en el escenario, mientras se incendiaba la Patagonia. Decisiones de Milei agravaron los incendios en el sur: desfinanció Parques Nacionales a niveles históricos y puso al frente del organismo a un arquitecto sin experiencia en conservación de áreas naturales.

A pesar del desastre al que está llevando a la Argentina, ya trabaja por su reelección con los recursos de siempre: la fiesta de la rabia, la política como espectáculo, el regreso a la grosería. La llegada de Javier "el Loco" Milei a Mar del Plata estuvo marcada no sólo por los vitoreos de los fans libertarios sino también por las fuertes protestas. Se manifestaron jubilados, como lo hacen cada miércoles; y también La Asamblea de vecinos Playas del Sur de Mar del Plata. Los operadores turísticos, por su parte, también manifestaron su descontento con los malos números de la temporada. El país se incendia y la población está en serio riesgo, pero Milei estuvo de joda en Mar del Plata, como si nada ocurriera.

Bolsitas con cacona volando, insultos, repudio y un operativo de seguridad descomunal. Esa fue la antesala de Milei rumbo al teatro marplatense. La escena fue tan literal como política: cuando la calle protesta, el presidente acelera; cuando hay escenario, se detiene. El mandatario salió custodiado, casi a la carrera, para no perderse la función de su expareja. Afuera, bronca ciudadana. Adentro, abrazo cómplice, flashes y aplausos. La postal del poder eligiendo circo mientras el conflicto queda del otro lado de la puerta.
 
El contraste no pudo ser más obsceno. Mientras Milei se acomodaba en la butaca del Roxy, la Patagonia lleva semanas incendiándose, con miles de hectáreas arrasadas, evacuados, pérdidas ambientales irreversibles y brigadistas desbordados. Los gobernadores del sur ya pidieron formalmente al Congreso que declare la emergencia ígnea, ante la falta de recursos y respuesta nacional.

Pero en la agenda presidencial no hubo lugar para el fuego real. Sí para el show. Llegó a las 20:52, saludó, se sacó fotos y recibió ovaciones, como si el teatro fuera una Argentina paralela donde los incendios no existen y la crisis se apaga con aplausos. La función avanzó con imitaciones y guiños políticos. Cuando Fátima Florez encarnó a Cristina Fernández, el público facho abucheó con entusiasmo. Catarsis dirigida, indignación selectiva. Afuera, la protesta seguía; en el sur, el fuego avanzaba; en la Casa Rosada, silencio total.


La seguridad de Milei tuvo que sacarlo del teatro bajo los gritos e insultos de la gente que lo esperaba afuera. Cerca de la medianoche, habló frente a un auditorio que no estuvo colmado: habían anunciado que esperaban ocho mil personas por hubo, como mucho, unas dos mil. La capacidad del predio estuvo lejos de llenarse, pese a que las entradas eran gratuitas. Entre orador y orador, un guitarrista y un baterista tocaban temas de ACDC y de los Guns and Roses para amenizar la espera del presidente. Una vez arriba del escenario, dijo: "Se les está viniendo la noche a los zurdos".


La Derecha Fest tuvo poco de fiesta. Fue una seguidilla, por más de dos horas, de discursos con temas inconexos entre sí. En la coctelera entraron: Donald Trump, Maduro, los iraníes, los montoneros, los mapuches, la selección, los Simpson, Nisman, Chuwaca, los ex combatientes de Malvinas, cánticos contra el Chiqui Tapia, homenajes a perros policías, entre otros. La pregunta ya no es estética ni anecdótica. Es política. ¿Qué Presidente corre más rápido: el que huye del descontento o el que llega temprano al espectáculo? En Mar del Plata quedó claro: para Milei, el telón del show importa más que las llamas de los incendios.

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