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“La pandemia nos demostró que vivimos en un país injusto y que la calidad de vida incide fuertemente en el riesgo de contagio”. Alberto Fernández
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Nacionales - 20-09-2019 / 10:09
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

Wall Street mide a Alberto mientras vuelan viejas facturas

Wall Street mide a Alberto mientras vuelan viejas facturas
El martes, un pequeño grupo de directivos de JP Morgan fue recibido con máxima discreción en las oficinas de Alberto Fernández, en la calle México. Los financistas llegaron directamente desde Nueva York y pidieron ver al candidato del Frente de Todos, quien apareció al final de un largo encuentro que capitaneó Guillermo Nielsen.
El martes, un pequeño grupo de directivos de JP Morgan fue recibido con máxima discreción en las oficinas de Alberto Fernández, en la calle México. Los financistas llegaron directamente desde Nueva York y pidieron ver al candidato del Frente de Todos, quien apareció al final de un largo encuentro que capitaneó Guillermo Nielsen.
 
La expresión que más se utilizó no fue reperfilamiento, reestructuración ni haircut (quita). Se habló de un "step up". Lo mismo que varios le mencionaron al ex viceministro Emmanuel Agis en la Gran Manzana, donde se instaló durante toda esta semana para atender nuevos clientes de su consultora PxQ.
 
¿Qué sería un "step up"? Un pacto con los acreedores para estirar los vencimientos de capital (de 2020 a 2025, por ejemplo) y reducir a la vez la carga de intereses durante los primeros años a cambio de aumentarlos en los siguientes. Un "patear para adelante".
 
Es el modelo que se aplicó en casi toda Latinoamérica a inicios de los 90, con el impulso del entonces secretario del Tesoro, Nicholas Brady. En Argentina no terminó bien, pero su fracaso no puede aislarse del colapso de la convertibilidad en 2001/2002.
 
La estrategia del "step up" podría aplicarse incluso sin canjear los actuales bonos de deuda por otros nuevos. En las charlas informales con el equipo de Fernández, según revelaron fuentes que participan en ellas, lo mencionan los propios enviados de los bancos.
 
Intuyen que, de concretarse un arreglo de ese tipo, los bonos subirían de precio en vez de bajar. Es porque sus cotizaciones actuales reflejan la expectativa de un default inminente.
 
En todos los modelos macroeconómicos que bosquejan para el próximo mandato dan por hecho que el control de cambios que terminó por imponer Macri se mantendrá por varios años.
 
Es una pista que podría resultarles útil a los traders que empiezan a ilusionarse con un Alberto más macrista que Macri, otra vez engañados por las trampas del wishful thinking y por consultores que llegan a cobrarles 3 mil dólares por una conferencia de una hora.

 
El colombiano Luis Alberto Moreno fue directo al grano.
 
-Yo la conozco muy bien a Kristalina. Va a ser abierta en la negociación y nosotros podemos perfectamente ayudar a acercar posiciones.
 
Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo ( BID) desde los albores del kirchnerismo, Moreno ya conoce tan bien a la Argentina que no se sorprende por los bruscos vaivenes de la economía ni por las traiciones que cruzan la transición política más larga de la que se tenga memoria.
 
Él mismo fue uno de los más entusiastas auspiciantes en Washington del volantazo pro-mercado de Mauricio Macri y hasta llegó a apadrinar en Puerto Varas en 2016 su intento de sumarse a la Alianza del Pacífico. Anteayer al mediodía, en el búnker de la calle México, se ofreció ante Alberto Fernández como mediador ante la próxima jefa del Fondo Monetario.
 
La búlgara Kristalina Georgieva tiene en sus manos el destino de la gestión Fernández-Fernández. Lo sabe ella, lo sabe la línea técnica del Fondo, lo saben en el Tesoro estadounidense y lo saben en la calle México.
 
Los términos de refinanciación de la monstruosa deuda que deja Mauricio Macri con el organismo serán los que definan si el país vuelve a crecer o no durante el próximo mandato. Pero esa negociación con la sucesora de Christine Lagarde ni siquiera comenzó.
 
Como dijo ayer a BAE Negocios uno de los referentes económicos del Frente de Todos, "estamos como los boxeadores en los primeros rounds, midiéndonos y buscando que el otro se canse".
 
La que sí empezó es otra discusión: la de la deuda con los acreedores privados. Hay conversaciones donde interviene Jorge Horacio Brito y otras donde el puente con Wall Street lo hace Gabriel Martino, el jefe local del HSBC que, veloces, ya varios en el búnker albertista tienen agendado en sus celulares.
 
Nadie cree que vaya a debatirse en serio en el Congreso, por más que anoche Hacienda haya sorprendido con el proyecto de Ley que había anunciado para dos semanas atrás. Las tratativas son directamente con quien Wall Street considera el próximo presidente.
 
 
Uruguay For Export
 
En la danza de propuestas puertas adentro ya casi nadie menciona como ejemplo el aplazamiento amigable de vencimientos que hizo Uruguay en 2003 con el apoyo del FMI, sin default y sin quita de intereses ni de capital. Según las cuentas que sacaron Matías Kulfas y Cecilia Todesca, no alcanzaría.
 
"La carga de intereses es demasiado alta. Lo que necesitamos es despejar el panorama por unos años, que el peso de los intereses baje mucho aunque después suba de vuelta", comentó uno de los dirigentes que accedió al informe interno que redactaron ambos.
 
En Tucumán, al margen de los aprontes pactistas del candidato a presidente, el propio Kulfas destacó ante empresarios que el peso de intereses para el fisco ya triplica el de 2015.
 
Otros dos economistas que mantienen perfil bajo pero trabajan cerca de Fernández, Arnaldo Bocco y Miguel Ángel Pesce, estuvieron la semana pasada en el Banco Central para conversar con funcionarios de línea y con el único miembro del directorio que jamás perdió contacto con la oposición.
 
Un globo que pinchó Agis ante sus interlocutores neoyorquinos en privado y también en el seminario abierto del banco BTG Pactual donde participó: "Acuérdense que Alberto Fernández está a la izquierda de Cambiemos", aclaró.
 
-¿Puede sorprender con un superávit primario del 3% del PBI en 2020? -le insistió uno de los asistentes al seminario.
 
-No lo creo. Para eso tendría que hacer un ajuste el triple de brutal que el de (Nicolás) Dujovne -respondió.
 
-¿Y una reforma laboral a lo Bolsonaro? -inquirió otro.
 
-Insisto. El que va a empezar es un gobierno peronista -replicó Agis.
 
 
Yo no fui
 
Mientras tanto, el desbande de Cambiemos expone antiguas facturas y tensa vínculos que se sostenían durante su auge político. Carlos Melconian aprovechó el lanzamiento de su libro, titulado con escasa humildad "Cantar la justa", para cargar contra Alfonso Prat-Gay y por elevación contra el propio Macri por no haber hecho antes el ajuste que terminó por instrumentar Dujovne de la mano del FMI.
 
Algo que llamó la atención en el gremio bancario, donde recuerdan al entonces presidente del Banco Nación como un fiscalista ortodoxo en lo verbal pero un pródigo pagador de paritarias adelantadas a la hora de gestionar.
 
Uno de los reproches postreros de Melconian apuntó contra quienes, como Prat-Gay, decían que la salida del control de cambios kirchnerista no implicaría un golpe inflacionario.
 
Pero en diciembre de 2015, mientras se concretaba esa reunificación cambiaria, él mismo le respondió al periodista Claudio Zlotnik que aunque el dólar oficial subiera de $9 a $15 no pasaría "nada". Varios de sus enemigos internos compartieron esta semana el video de aquella entrevista en Canal 26.
 
Otro a quien acusan de sacarle el culo a la jeringa, como diría el mejor alumno de Miguel Ángel Broda, es a Federico Sturzenegger. Al revuelo que generó "Macris Macro", su paper auto exculpatorio para la Brookings Institution, le siguió una durísima respuesta de Rafael Di Tella, un economista argentino -hijo de Guido, el excanciller de Carlos Menem- que enseña en Harvard.
 
"Las restricciones políticas en el mundo de Sturzenegger son como el gato de Alicia en el País de las Maravillas: ahora las ves, ahora no las ves más", escribió Di Tella, un estudioso de lo que en la academia estadounidense definen como populismos. No habría segundas intenciones en la elección del animal para la metáfora; Di Tella nunca ocultó su simpatía por el Presidente.
 
Macri administra ese desbande como puede. No impidió que Luis "Toto" Caputo volara la semana pasada por tres días a Manhattan en clase business con su esposa, Ximena Ruiz Hanglin, para un raíd de compras y un par de reuniones en Wall Street.
 
Ni siquiera lo frenó el riesgo de que lo acusaran de conspirar contra el futuro gobierno, justo cuando los jueces empiezan a hurgar en los miles de expedientes que firmó para emitir deuda.
 
Tampoco se opuso a la megafiesta que organizó para este fin de semana su hermano de la vida Nicky, el otro Caputo, para celebrar la boda de uno de sus hijos en un lujoso haras de Exaltación de la Cruz. Podrían haberla aplazado un par de semanas para no coincidir con la emergencia alimentaria, el estallido social en Chubut y el tramo final de la campaña. No lo creyeron necesario. ¿Irá el Presidente?
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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29-05-2020 / 10:05
El ministro de Economía, Martín Guzmán, presentó su propuesta de reprogramación y pago de la deuda externa, del segmento de 68.000 millones de dólares en títulos de moneda extranjera y bajo jurisdicción extranjera. Alegó que Argentina no podía ofrecer más de un plazo de gracia de tres años y reanudar los pagos en 2023; rebaja de los intereses en 62 por ciento y del capital en 5,4 por ciento; baja de intereses anuales al 2,25 por ciento con pequeñas alzas.
 
Mientras esto sucedía, los medios de comunicación masiva, que responden la macrismo, como: Clarín, La Nación, Infobae, América TV y los periodistas que los corean, fueron creando el sentido común de que caer en default era equivalente a la peste del coronavirus, sino peor. Con lo cual reforzaban la posición de los bonistas, eludían explayarse sobre los costos de evitar el default y debilitaban la propuesta argentina.
 
A cinco días de que venza el actual plazo para ingresar al canje y vencido su acuerdo de confidencialidad, dos de los grupos de acreedores enviaron una nueva propuesta conjunta al Gobierno que busca acercar posiciones para alcanzar un acuerdo y avanzar en la reestructuración de deuda externa por U$D66.200 millones.
 
Según comunicaron, la contraoferta implica un alivio en los pagos del país de más de USD36.000 millones en nueve años. El ministro Guzmán reconoció que hubo "un acercamiento importante" con un grupo de bonistas pero aclaró que el ofrecimiento es "insuficiente" y que aún resta un "camino importante por recorrer".
 

29-05-2020 / 10:05
La angustia que cunde en estos días de encierro en el establishment es muy parecida al arquetipo que describió Sigmund Freud. Es un apremio por resolver algo ya, pero sin saber qué hacer. Lo que sentían todos los que se acercaban a la Esfinge de Tebas temerosos de ser engullidos hasta que Edipo consiguió resolver su enigma.
 
Lo que Alberto Fernández reclamó a los medios de comunicación que "dejen de sembrar", tras la retahíla de preguntas sobre aflicciones y sentimientos que le hicieron en Olivos el sábado a la noche.
 
En la cima de la pirámide social, esa angustia mezcla la contrariedad por las gigantescas pérdidas que empezó a generar la pandemia con la frustración por la ausencia de una solución a la vista. No es muy distinto a lo que movió a Susana Giménez a volar en jet privado a su mansión en Punta del Este.
 
Así, no hay Rivotril que aguante. Entre los hombres de empresa eso se mezcla con un duelo particular: por obra de la cuarentena dejaron de ser "los que mandan", como los definió José Luis de Imaz en 1964, en su libro pionero de la sociología de las élites.
 
El magnate siderúrgico Paolo Rocca es de los que mejor transita esa angustia. Tal vez porque, dueño de una experiencia política juvenil en la izquierda revolucionaria italiana que lo distingue de sus colegas, entiende mejor qué es el Estado.
 
Por un lado empujó a su personal a volver a las oficinas la semana pasada, incluso pese a los casos de coronavirus que ya superaron el medio centenar entre los empleados y contratistas de Techint en Brasil.
 
Del gobierno porteño obtuvo permisos de circulación para todos sus ingenieros y dibujantes sin que nadie revisara demasiado si todos estaban afectados a las obras "esenciales" que declaraban. En paralelo, consiguió que la Nación los incluyera en el programa ATP y les pagara parte de los sueldos.
 

29-05-2020 / 09:05
La Justicia Federal investiga contrataciones directas a empresas publicitarias cercanas al gobierno de Mauricio Macri por no menos de 291 millones de pesos durante los últimos cuatro años. La denuncia penal la presentó la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), que conduce el fiscal Sergio Rodríguez.
 
La denuncia se realizó en base a una investigación preliminar que estableció como principales responsables de presuntas negociaciones incompatibles con la función pública al ex jefe de gabinete de ministros Marcos Peña, al ex secretario de Comunicación Pública Jorge Grecco y a la ex vicepresidenta Gabriela Michetti. La causa quedó en manos del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi y del fiscal federal Jorge Di Lello.
 
La presentación de Rodríguez apunta a contrataciones efectuadas sin concurso y que tuvieron como beneficiarias a cuatro sociedades anónimas: Aura Advertising, La Comunidad, Circus BA y Power República.
 
Las firmas serían además las mismas que participaron de la campaña presidencial de Macri en 2015 y que también se encargaron de desarrollar publicidad oficial en otros distritos gobernados por Cambiemos, como la ciudad y la provincia de Buenos Aires o el municipio de Vicente López, a cargo de Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal y Jorge Macri, respectivamente.
 
Para consumar la ilegal maniobra sin controles que la cuestionaran, la Jefatura de Gabinete impulsó la modificación del decreto 984/2009, que otorgaba exclusividad en el desarrollo de la publicidad oficial a la agencia estatal Télam --donde luego intentarían despedir a 357 trabajadores, incluyendo a los del área a la que habían arrebatado su función histórica--. 
 

28-05-2020 / 11:05
Hay dos cosas seguras si Mauricio Macri está en el gobierno: la aplicación sin piedad del nefasto modelo neoliberal y las operaciones de espionaje a gran escala. Ahí están sus gestiones como jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y como presidente de la Nación para corroborarlo.
 
Si algún día fuera ungido nuevamente como gobernante -posibilidad que hoy aparece como muy remota pero que no debería descartarse definitivamente si se tiene en cuenta el caudal de votos que obtuvo el año pasado tras cuatro años de gestión calamitosa- podemos estar seguros de que esas dos facetas volverán a brillar en todo su esplendor.
 
Es imposible concebir a Macri, el que mandó a espiar a su hermana y su cuñado, sin tales atributos. La concentración de la riqueza -y su consecuencia directa: la multiplicación de la pobreza- y el espionaje como instrumento de coerción forman parte del ADN macrista por encima de cualquier otro rasgo.
 
"Te escuchaban los teléfonos, te leían los mails, te apretaban con la AFIP. Tenían un aparato del Estado, que pagábamos nosotros, para perseguir a los que pensaban distinto o a los propios que pudieran descarriarse. #SiSePuede", disparó el conductor televisivo Marcelo Tinelli, desde su cuenta en Twitter. No se salvaba nadie.
 
Ayer, la Comisión Bicameral de Inteligencia abrió un sumario para investigar delitos en la Agencia, una trama de espías, arrepentidos y amenazas en la AFI macrista. El plenario de la Comisión acordó investigar el caso revelado por un narco arrepentido, quien contó que actuó como sicario contratado por la Agencia Federal de Inteligencia en 2018. 
 

27-05-2020 / 12:05
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