La Opinión Popular
                  10:57  |  Miércoles 22 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Tenemos nuevas prioridades: combatir el hambre y la pobreza, encender la economía, reactivar el consumo y generar empleo”. Alberto Fernández
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 09-09-2019 / 07:09
EFEMÉRIDES POPULARES: EL 09 DE SEPTIEMBRE DE 1997 MUERE CARPANI, EL PINCEL DE LAS LUCHAS OBRERAS

Ricardo Carpani, un militante revolucionario de la política y la pintura argentina

Ricardo Carpani, un militante revolucionario de la política y la pintura argentina
El 09 de septiembre de 1997, muere Ricardo Carpani, un artista plástico que acompañó siempre la lucha de los trabajadores. Fue el pintor de las luchas obreras y populares, el que dibujaba los afiches de la CGT de los Argentinos, el que pedía con su arte por la libertad de los dirigentes obreros presos durante las numerosas dictaduras que le tocó vivir. Imagen de Eva Perón combativa y revolucionaria.
El 09 de septiembre de 1997, muere Ricardo Carpani, un artista plástico que acompañó siempre la lucha de los trabajadores. Fue el pintor de las luchas obreras y populares, el que dibujaba los afiches de la CGT de los Argentinos, el que pedía con su arte por la libertad de los dirigentes obreros presos durante las numerosas dictaduras que le tocó vivir.

También combatió contra el "coloniaje cultural y artístico", producto de la sumisión del país al imperialismo y al control que "la oligarquía ejerce sobre los principales resortes de nuestra cultura", con su "mentalidad extranjerizante, despreciativa de todo lo genuinamente nacio­nal y popular". Fue, indiscutiblemente, uno de los más grandes artistas plásticos de América Latina.

Escribe Blas García para La Opinión Popular


El 17 de octubre, Perón, el proletariado nacional y el quiebre del modelo dependiente
Blas García
 
Comenzó los estudios de abogado pero los abandonó cuando en 1951 decidió radicarse en París, en la ciudad francesa comenzó a interesarse seriamente en la pintura, tomando cursos que luego continuó en Buenos Aires.

A su regreso dedicó un tiempo a viajar por Chile y el interior de nuestro país. Una vez asentado en Buenos Aires retomó los estudios de pintura, esta vez con el maestro Emilio Pettoruti.

Expuso por primera vez en 1957 junto a Juan Manuel Sánchez (1930) y Mario Mollari (1930) Su compromiso con la causa de los trabajadores lo expresó en obras como "Huelga" de 1958, en tanto que en 1961 realizó un mural para el sindicato de la Alimentación al que tituló: "Trabajo. Solidaridad. Lucha".

Carpani expuso sus obras en varios países: México (1960), Roma (1960), Londres (1961), Río de Janeiro (1961), Estocolmo (1962).
 
Sus primeras obras aparecen en 1956 ("Pescadores") y 1957 ("Desocupados"), en plena concurrencia con "la resisten­cia" peronista. Temática social y forma vanguardista se aúnan en su primera exposición. Pero no se trata de la habitual plás­tica de la izquierda, ni del "realismo socialista". No es reflejo ni fotografía, ni reproduce los rasgos de un trabajador, sino que recrea a los trabajadores tal cual él los siente, ampliando sus dimensiones, acentuando su combatividad, deformando su figura -con ayuda del cubismo y el expresionismo- imbuyendo a la imagen de un sentido colectivo y amenazante.
 
 

 
El grupo Espartaco

En 1959 conformó el Grupo Espartaco que planteó la necesidad de un arte con raíces en el país y atento a las necesidades y lucha del pueblo trabajador. Su filiación política puede inscribirse en la llamada izquierda nacional que durante un largo período lideró Jorge Abelardo Ramos.
El grupo fue expresión de la nacionalización de una porción de las clases medias que hasta 1955 había sido masivamente contraria al Movimiento Nacional Peronista.

Luego del golpe de estado autodenominado "Revolución Libertadora", importantes sectores de la clase media detectaron las mentiras de la oligarquía liberal y su falsa democracia que condenaba a la mayoría del pueblo, particularmente a los más humildes, a una difícil situación económico-social y que además no les permitía expresarse políticamente, por la proscripción de movimiento mayoritario, el peronismo.

En 1959 lanza su Manifiesto, un documento redactado por Carpani, que arremete contra el "coloniaje cultural y artístico", producto de la sumisión del país al imperialismo y al control que "la oligarquía ejerce sobre los principales resortes de nuestra cultura", con su "mentalidad extranjerizante, despreciativa de todo lo genuinamente nacio­nal y popular".

"Espartaco" se constituye en rotundo antagonista de la plástica oficial, ya fuese tradicionalista, vanguar­dista o del "realismo socialista". Sobre el grupo cae la discrimi­nación, el silencio de los críticos, las puertas que se cierran en las escuelas de arte.

Sostiene Norberto Galasso, en el libro "Los Malditos" (volumen I) que militancia y labor artística se confunden cada vez más en el artista. En 1961, Carpani concreta su primer mural en el Sindicato de Sanidad, presidido por Amado Olmos. Ese mismo año, publica dos ensayos en la Editorial Coyoacán: "La política en el arte" y "Arte y revolución en América Latina".

Ricardo Carpani nació el 11 de febrero de 1930 en la localidad de Tigre, provincia de Buenos Aires, murió el 9 de septiembre de 1997 en Buenos Aires.

En 1963, un afiche de obreros corpulentos, brazos en alto, puños cerrados, ojos amenazantes, con letras enormes que expresan la bronca popular: "BASTA", aparece en los muros de Buenos Aires y de allí, se difunde hacia el interior. Los trabajadores empapelan las paredes del país con ese afiche de Carpani.


Militancia política 

En 1964, participa de la creación del grupo "Cóndor", con J. J. Hernández Arregui, Rodolfo Ortega Peña y otros. Poco después, ilustra la revista "Programa". Así acompaña a esas expresiones de avanzada de la Izquierda Nacional.

Al mismo tiempo, incursiona en el ensayo político: "Nacionalismo bur­gués y nacionalismo revolucionario" y "Nacionalismo, peronismo y socialismo nacional".

En esos años de alza de la lucha de masas, cuyo punto inicial es el Cordobazo, en mayo de 1969, Carpani acompaña, como siempre, el combate de los trabajadores. Su mano maestra de dibujante excepcional traza imágenes indelebles, desde el "Martín Fierro", hasta "Libertad a Ongaro y Tosco", desde el reclamo por Felipe Vallese hasta el "Cámpora al gobierno, Perón al poder", desde los centauros gauchos hasta "Desocupados" y "En huelga".

También recrea a las gran­des figuras que en la política y la cultura acompañaron la larga lucha de los argentinos, desde San Martín, El Chacho y Felipe Varela hasta Perón, Evita y Cooke, desde Roberto Arlt a Atahualpa Yupanqui.

Más tarde, al producirse el golpe militar del 24 de marzo de 1976, se encuentra en Europa exponiendo sus cuadros y deci­de no regresar. Allí, permanece exiliado varios años dando a conocer su obra e incursionando en nuevos temas: el del por­teño de los años treinta, el del mundo del tango. Sus hombres colosales, de manos gigantescas, no protagonizan ahora gran­des huelgas, sino que permanecen, en profunda introspec­ción, perseguidos, angustiados, desconcertados por la derrota.


A su regreso a la Argentina, al retornar la democracia for­mal bajo la presidencia del Dr. Alfonsín, Carpani incorpora el color a sus obras y coloca a su hombre en medio de la selva del capitalismo salvaje que impone la flexibilización laboral y lanza a la desocupación a los trabajadores, ahora acechado por serpientes y tigres.

Son "los hombres en la jungla", entre­gados a la "ilusión, la duda, la esperanza". El clima del país, a su vuelta, es todavía de temor por el genocidio reciente.

Más tarde, ya preso del cáncer, afirma que "si tuviera que volver a vivir mi vida elegiría el mismo camino de lucha...Sin ningún tipo de concesión, sin haberle chupado las medias a nadie, alcancé un reconocimiento que ahora tengo".

El 09 de setiembre de 1997 fallece en Buenos Aires. Indiscutiblemente, es uno de los más grandes plásticos de América Latina.

Escribe Blas García para La Opinión Popular

Agreganos como amigo a Facebook
Ricardo Carpani, un militante revolucionario de la política y la pintura argentina
Ricardo Carpani.
21-01-2020 / 20:01
21-01-2020 / 20:01
21-01-2020 / 20:01
El 22 de enero de 2008, en el teatro Tres de Febrero de la ciudad de Paraná, se inaugura la Convención Constituyente que será presidida por Jorge Busti y que reformará la Constitución de Entre Ríos, la norma fundamental de la provincia.
 
El gobernador Lucio Norberto Mansilla hizo sancionar, el 16 de junio de 1822, la primera constitución provincial para Entre Ríos, el Estatuto Constitucional, el cual él mismo había elaborado junto con Domingo de Oro y el doctor Pedro José Agrelo. Esta constitución fue la primera sancionada por una provincia argentina.
 
Una Convención Constituyente reunida en Paraná en 1860, dicto una nueva constitución provincial. Hasta entonces, el Estado de Buenos Aires no formaba parte de la Confederación Argentina y Paraná era la capital provisional. Al ingresar Buenos Aires a la Confederación, Entre Ríos dejó de ser la capital y Justo José de Urquiza, quien fuera presidente de la misma, fue elegido por la Constituyente como gobernador.
 
La constitución fue reformada en 1903, durante la gobernación de Enrique Carbó. En 1933 se había reformado la constitución, para luego sufrir variaciones en el período '46 - 55.
 
En 1955 el gobierno nacional de Juan Perón fue depuesto por un golpe de estado militar, el cual restableció la Constitución de 1933, la cual permaneció en vigencia hasta que el 11 de octubre de 2008 quedó sancionada la nueva reforma constitucional. La misma se desarrolló en Concepción del Uruguay.

La Opinión Popular



21-01-2020 / 07:01
El 21 de enero de 1897, en Buenos Aires, nace Rodolfo José Ghioldi. Se graduó de maestro y estudió -sin completar- el profesorado en Historia. Fue un político que llegó a ser uno de los dirigentes más importante del comunismo argentino.
 
Militante del Partido Socialista, Ghioldi fue uno de los integrantes originales del Partido Socialista Internacional, que se desprendió del primero tras la Revolución de Octubre en Rusia. Ghioldi fue electo vicepresidente de la Federación de Juventudes Socialistas (ahora Federación Juvenil Comunista) en agosto de 1917.
 
Fue representante del Secretariado Sudamericano de la Internacional Comunista (Komintern). Participó de la insurrección comunista de 1935, una sublevación para derrocar al gobierno populista de Getúlio Vargas en Brasil (país donde estaba exiliado por la amenaza contra su vida en la Argentina de esa época).
 
En la Argentina, el dirigente comunista Ghioldi compartió su devoción a Moscú con un profundo antiperonismo, que no hizo más que reflejar el compromiso pestilente que la izquierda antinacional y cipaya mantuvo con la oligarquía. Nunca se apartó de mostrar la continuidad histórica de los comunistas argentinos junto a la de los "próceres liberales" del siglo XIX.
 
Fue uno de los responsables -junto a Victorio Codovilla- del sectarismo de una conducción partidaria que asfixió bajo el dogma soviético a otras expresiones creativas que intentaron, sin éxito, modernizar la cultura comunista. Esta actitud llevó a que, a partir de los años 60, el comunismo perdiera su carácter de hegemónico en el conjunto de la izquierda argentina.
 
No supo comprender los movimientos populares argentinos (radicalismo y peronismo) lo que lo encontró como aliado menor de la oligarquía y las fuerzas de la reacción conservadora. El 17 de Octubre de 1945, mientras la presencia obrera en aquella histórica plaza abría camino a un importante proceso de liberación nacional, Ghioldi estaba en las antípodas, formando parte de la Unión Democrática.
 
El periódico Orientación, bajo su influencia, hablará del proletariado nacional en el 17 de octubre, como "hordas de desclasados, pequeños clanes con aspecto de murga que recorrieron la ciudad, no representando a ninguna clase de la sociedad argentina. Era el malevaje reclutado por la policía y los funcionarios de la Secretaría de Trabajo y Previsión para amedrentar a la población".
 
Esta terrible equivocación histórica de legitimar "por izquierda" el frente antinacional liderado por los grandes poderes del país oligárquico, será la causa del repudio también histórico que recibirán de parte de la clase trabajadora argentina. El gran pensador del marxismo nacional Juan José Hernández Arregui afirmó: "son criaturas dilectas de la semicolonia engendrados por la colonización pedagógica".
 
La Opinión Popular



20-01-2020 / 21:01
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar