La Opinión Popular
                  23:46  |  Miércoles 18 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Estamos convencidos de que la elección no sucedió”. Mauricio Macri
Recomendar Imprimir
Nacionales - 07-09-2019 / 08:09
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Sacrificio macrista: Cuando los más ricos piden esfuerzos a los más pobres

Sacrificio macrista: Cuando los más ricos piden esfuerzos a los más pobres
Los Ceos del gobierno de Mauricio Macri, gerentes y millonarios o hijos de millonarios, formados todos en carísimos colegios y universidades, pontifican sobre el sacrificio que requiere el crecimiento, como si ellos hubieran tenido que sacrificarse alguna vez. Pero se lo exigen a personas, ciudadanos, pueblo, trabajadores y desocupados, para los que toda la vida ha sido sacrificio. Y si no hay crecimiento porque los de su misma clase millonaria se llevan toda la plata afuera del país, entonces admonizan sobre la “poca vocación de esfuerzo” del pueblo argentino, “seducido por los cantos de sirena del populismo”.
Los Ceos del gobierno de Mauricio Macri, gerentes y millonarios o hijos de millonarios, formados todos en carísimos colegios y universidades, pontifican sobre el sacrificio que requiere el crecimiento, como si ellos hubieran tenido que sacrificarse alguna vez.
 
Pero se lo exigen a personas, ciudadanos, pueblo, trabajadores y desocupados, para los que toda la vida ha sido sacrificio. Y si no hay crecimiento porque los de su misma clase millonaria se llevan toda la plata afuera del país, entonces admonizan sobre la "poca vocación de esfuerzo" del pueblo argentino, "seducido por los cantos de sirena del populismo".
 
En menos de diez días hubo dos marchas diferentes para exigir que se declare la emergencia alimentaria. La consigna debería sonar ridícula en el "supermercado" del mundo, en la pampa orgullosa que produce alimentos para millones y millones de personas en el planeta. Decir en la mesa de los Ceos "emergencia alimentaria" es casi un chiste, mientras digieren su exceso de calorías diarias.
 
Hablar de "emergencia alimentaria" es usar un eufemismo del hambre. Una fórmula legalista o parlamentaria para que nadie se asuste, pero habla del hambre, dice que hay millones de argentinos que tienen problemas de alimentación, que muchos no comen lo que deberían. En el granero del mundo.
 
Los funcionarios dicen entonces que se trata de propaganda electoral, que se bate el parche "como si la mitad de los argentinos pasaran hambre", dijo el secretario de Cultura, Pablo Avelluto.
 
En las dos marchas había el doble de personas de las que, pocos días antes, bien vestidos y bien alimentados, expresaron su respaldo al gobierno de Macri. Estos no estaban ni bien vestidos ni bien alimentados.
 
Pero el contraste con la manifestación oficialista no es tan revelador como el que surge de los actos que estos mismos movimientos hacían hace cuatro años y ahora. El deterioro es impresionante.
 
La clase media y las más altas pueden haber sufrido, seguramente. Pero en los sectores más humildes, más vulnerables, el efecto de la crisis provocada por el gobierno de Cambiemos es devastador. Se ve en las caras, en las dentaduras, en la actitud corporal. Escuchar que los funcionarios bien comidos les reclaman "sacrificio" a estas personas, no despierta instintos maternales.

 
Las encuestas dicen que cerca de cuatro millones de personas de clase media se sumergieron bajo la línea de pobreza. Personas que vivían más o menos bien pero con lo justo, ahora no les alcanza. A esos cuatro millones no les alcanza, pero a los millones que antes ya hacían malabares para subsistir, ahora esas estrategias mínimas ya no les sirven para completar la mesa.
 
Ya se habla de 40 por ciento de la población en la pobreza y más del 50 por ciento de los niños. Y esa cifra se puede proyectar en los próximos meses hasta el 50 por ciento de todos los argentinos.
 
Mientras el relato de la prensa oficialista insiste en ocultar la realidad, la nota de tapa del jueves, de PáginaI12, de Laura Vales https://www.pagina12.com.ar/216687-para-no-terminar-en-los-super , abrió una brecha en ese blindaje inmoral que busca preservar al gobierno. Las estrategias solidarias, que muchas veces pueden contar con el apoyo de algún intendente, surgen desde los mismos afectados para sobrellevar la desgracia.
 
La nota hacía referencia al surgimiento de nuevas formas de comercialización de alimentos producidos por cooperativas en barrios de San Martín, la reaparición de ferias de trueque, el aumento de ollas y comedores populares.
 
Las estrategias del límite, de los que no llegan a fin de mes, transcurren por esos carriles, que implican a veces también comer papas los diez últimos días del mes o que los padres decidan comer día por medio para que a sus hijos no les falte.
 
El proceso de empobrecimiento se agudizó apenas asumió el gobierno de Macri, pero tuvo un hito importante desde octubre del año pasado. En ese momento, incapaz de controlar con tasas de interés astronómicas el aumento del dólar y la inflación causadas entre otros motivos por tarifas, servicios y combustibles dolarizados, el gobierno decidió recurrir al Fondo Monetario Internacional.
 
El 25 de octubre se aprobó el Presupuesto para 2019. Fue una señal para la cúpula del Fondo que se reunió al día siguiente en Washington y aprobó el empréstito más alto en la historia del organismo, que implicaba otorgarle a la Argentina el 62 por ciento de toda su capacidad.
 
Salvavidas de plomo, resignación de soberanía política y condicionamiento de las decisiones económicas de los próximos 20 o 30 años.
 
El gobierno había hecho los deberes, ayudado por radicales y diputados provinciales y de otros bloques, que dieron su aprobación. El nuevo presupuesto estipulaba el recorte de 425 mil millones de pesos para 2019, a los que se sumaban los 62 mil millones recortados en 2018.
 
El ajuste profundizó el modelo de destrucción de las industrias nacionales, endeudamiento externo no sostenible, aniquilamiento de las economías regionales, desocupación, precarización laboral, desempleo, pobreza y hambre.
 
Gran parte de esos recortes involucraron a los programas sociales que el macrismo había incrementado durante los dos primeros años de su gestión para disimular la crisis social y estructural que se había gestado.
 
Esos fondos se cortaron y la crisis con su secuela de espanto, desocupación y hambre, saltó a las calles de Buenos Aires en las marchas de los más humildes, con cientos de familias en situación de calle.
 
Además del relato ocultador de los medios oficialistas, la única herramienta concreta del gobierno para emparchar los efectos de su política económica eran los programas sociales que se quedaron ahora sin fondos. Por eso no tiene respuesta. Se quedó sin plata. Lo único que atina a decir es que el hambre no existe y que los reclamos son politiquería pura.
 
El hambre en este país es una tragedia que victimiza a los humildes pero involucra a todos. No es económica, porque esos alimentos existen aunque con precios inaccesibles para muchos. Es una tragedia material por los que la sufren directamente, pero también política y moral.
 
Los medios oficialistas han ocultado en forma perseverante el drama, lo han maquillado y han difundido y respaldado el discurso de la meritocracia que en resumen enfatiza que son pobres porque se lo merecen, porque no hicieron el esfuerzo suficiente.
 
El macrismo dice que denunciar el hambre es agrandar los hechos, que es campaña política. Pero los que hacen campaña son ellos cuando niegan una realidad inocultable y acusan a sus opositores. Ellos son los que hacen campaña cuando acusan a sus opositores de hacerla, porque la tragedia es real.
 
Ha sido una estrategia reiterada del macrismo: acusar de corrupción a los demás, cuando son ellos los que han hecho negociados millonarios de los dos lados del mostrador y son ellos los dueños de las cuentas offshore que cada tanto son reveladas en forma escandalosa.
 
El hambre como peste es un límite que interpela a los argentinos. Es la consecuencia de un relato o sentido común diseñado para ilusionar a una parte, despojar a la mayoría y favorecer sólo a un puñado. Y para hacerlo provoca la grieta.
 
El hambre es un argumento que se impone sobre la grieta casi como una prueba bíblica: se reacciona o se mira para otro lado. Son los dos países que colisionan en esa prueba límite, dos proyectos de país, dos ideas opuestas sobre la forma de convivir en paz. El país de los que les importa el hambre de los demás y el de los que no.
 
Y los que no les importa, aunque vayan a ser los próximos en caer, se hacen corresponsables de la tragedia, no es atenuante si son engañados o no, porque cada decisión implica responsabilidad sobre las consecuencias. Pero también la posibilidad de reflexionar y reconsiderar de allí en adelante.
 
El resultado de las PASO, inesperado para muchos, puede estar reflejando esa respuesta. Y es probable que en las elecciones de octubre, el resultado sea más contundente aún y termine por hermanarse con la realidad del despojo y el saqueo, por encima del lugar común de la grieta y del relato de ocultamiento de los medios oficialistas.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
18-09-2019 / 09:09
El viernes 9 de agosto, dos días antes de las PASO, se produjo una manipulación del mercado con motivo electoral, la cual fue generada por el propio Mauricio Macri. La misma consistió en alzar artificialmente el precio de papeles y acciones que cotizan en bolsa, lo que la Comisión Nacional de Valores (CNV) debería haber investigado.
 
Días después de las PASO, esos valores se derrumbaron y Martín Redrado, ex titular del Banco Central, manifestó: "El Presidente dijo que el dólar se vaya a dónde se tenga que ir y que los argentinos aprendan a votar" y que, según él, habría ordenado a la autoridad monetaria no intervenir para contener el valor de la divisa.
 
Ahora, el juez federal Rodolfo Canicoba Corral ordenó que, el Banco Central y el Ministerio de Hacienda, entreguen las agendas y registro de viajes de sus funcionarios para determinar si el Gobierno dejó que el dólar subiera un 30% después de la aplastante derrota de Macri en las PASO, por casi 17 puntos, ante Alberto Fernández.
 
Producto de la mega devaluación provocada por Macri tras las PASO, la inflación mayorista de agosto se disparó por encima del 11%, lo cual generará un impacto directo en el segmento minorista en las próximas semanas. En términos interanuales, el aumento superó el 60%.
 
Esta devaluación provocó un aumento de la inflación. De acuerdo al último informe del INDEC, el índice de precios internos al por mayor (IPIM) registró una suba de 11,2% respecto del mes anterior. Este aumento se explicó como consecuencia de la suba de 9,9% en los "Productos nacionales" y de 28,2% en los "Productos importados". En la retrospectiva con agosto de 2018, la suba de precios alcanzó el 62,9%. 

Según el documento oficial, el nivel general del índice de precios básicos del productor (IPP) registró un incremento de 11,3% en el mismo período, como consecuencia del aumento de 7,1% en los "Productos primarios" y de 13,2% en los "Productos manufacturados y energía eléctrica".
 
La semana pasada, la inflación minorista fue del 4% en agosto, y se espera que septiembre muestre aumentos mayores. Justamente, el pronunciado ascenso en el rubro mayorista deberá traspolarse a las góndolas en el mediano plazo.
 
La estampida preanuncia que la inflación minorista en septiembre marcará un nuevo record de la desastrosa gestión de la alianza Cambiemos. La consecuencia será que más argentinos quedaran sumergidos en la pobreza y que a todos se deterioraran los ingresos.
 
La Opinión Popular

17-09-2019 / 09:09
El Gobierno de Mauricio Macri prevé que en el 2020 la totalidad del sector público nacional logre ahorrar $405.252 millones, de la mano de una fuerte caída en el gasto de obra pública, en las transferencias a las provincias y en los subsidios a la energía.
 
Como contrapartida, el 82,6% de ese ahorro será destinado al pago de deuda externa. Los datos surgen del proyecto de Ley de Presupuesto 2020 presentado ayer por el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza. El documento realizó algunas proyecciones macro extraordinarias.
 
Algunos de los datos más llamativos surgieron del cálculo publicado en el cuadro Ingresos y gastos de la administración nacional. Ahí se observó en primer lugar que el resultado primario estimado por Hacienda para el 2019 es un déficit de apenas 0,5% del PBI, tal como el que permitía el acuerdo con el FMI y sus ajustadores.
 
Desde los privados hay discrepancias: la consultora Elypsis prevé un rojo primario de 1% este año. El grueso de los analistas, de hecho, proyecta que habrá incumplimiento de un acuerdo con el Fondo que, de todas formas, está en renegociación.
 
En segundo lugar se vio que para el 2020 Hacienda proyecta un superávit de $250.939 millones. Es decir un ahorro de $374.414 millones, si se lo compara con el rojo de $123.475 millones previsto por el Gobierno para el 2019, muy discutido por las consultoras privadas.
 
Lo extraordinario en este caso es que de esos $374.414 millones que se ahorran, el 82,6% será destinado al pago de intereses generados por la deuda externa contraída.
 
Y eso porque en 2020, a la par de ese recorte esperado de los gastos primarios, el pago de intereses crecerá 42,5%. Es decir: el año que viene se gastará un extra de $309.320 millones en partidas generadas por la política de endeudamiento externo.
 

17-09-2019 / 09:09
Si hubiera una metáfora deportiva para comparar el eventual resultado electoral de la elección de octubre, según la nueva encuesta que se conoció por estas horas -al igual que otras publicadas la semana pasada-, sería goleada...
 
No hay muchas incertidumbres de cara a octubre: Alberto Fernández se consolida como el candidato más votado y hasta superaría el 50% de los votos. Mauricio Macri, por su parte, perdería algunos puntos desde las PASO (un 5,9% cambiaría su voto a su favor, pero un 8,2% dice que lo votó y no lo va a volver a votar).
 
En efecto, la consultora Gustavo Córdoba & Asociados realizó un relevamiento nacional en el que Fernández obtiene el 54,5 por ciento de la intención de voto, mientras que Macri queda lejos, muy lejos con el 31,8 por ciento.
 
El trabajo sostiene que se manifiesta una consolidación de la diferencia entre el candidato del Frente de Todos y el Presidente de la Nación, entrando "en una inercia en la que ya casi no quedan incertidumbres sobre el posible resultado de las elecciones de octubre".
 
Casi 23 puntos de ventaja que muestran una fuerte polarización entre las dos principales fórmulas y, es casi ocioso recordar, deja a la dupla de Juntos por el Cambio lejos, muy lejos de un eventual balotaje.
 
El sondeo realizado sobre 1.200 casos pone al resto de los candidatos presidenciales con porcentajes casi marginales: Roberto Lavagna con el 6,1 por ciento; Nicolás Del Caño con el 2,2; José Luis Espert con el 1,4, y Juan José Gómez Centurión con el 0,7 por ciento.
 
Además, la mitad de los encuestados sostuvo que las medidas económicas tomadas por el gobierno después de las PASO fueron "tardías e inoportunas". Casi el 30%, por otro lado, considera que "ayudan a pasar el mal momento". Solo un 9% cree que pueden solucionar la crisis económica.
 
La Opinión Popular

16-09-2019 / 10:09
El sermón en la misa de cuerpo presente es la que se dice estando el cadáver del difunto expuesto y preparado para llevarlo después al entierro. Es lo que escuchó el Presidente en la fiesta del Señor y la Virgen del Milagro en Salta.
 
Fue al finalizar la ceremonia, que se hizo en el atrio de la céntrica Catedral Basílica de Salta, de cara a una multitud ubicada en la plaza 9 de Julio, cuando el arzobispo de Salta, Mario Cargnello, tomó el micrófono y se dirigió a Macri.
 
"Usted dijo que se había sentido golpeado y en el clima de ese golpe quiso venir aquí. Ha venido a un buen lugar, ha venido a encontrarse con el señor", dijo monseñor mirando al presidente. Y citó su promesa de terminar con la pobreza: "Usted dijo que iba a luchar por la pobreza cero. ¿Qué puede decir Salta de la pobreza?, le da rostro a la pobreza".
 
Al respecto, utilizó el ejemplo de los peregrinos de La Puna que trabajan en las minas y que caminan durante una semana más de 200 kilómetros para llegar a la Catedral. "Son gente humilde que trabaja en condiciones de inclemencias climáticas para darle riqueza a la República", los definió Cargnello.
 
"Los pobres no son una molestia, son una oportunidad, son maestros", agregó el sacerdote, que luego retomó el ejemplo de los mineros: bajan desde La Puna en peregrinación "el dueño de la mina, el gerente y el último minero, todos juntos, y provocan una nueva sociedad en Salta", dijo.
 
"¿No es posible venir juntos caminando por la historia? ¿Por qué debe hacerse la historia desde la pelea?", preguntó Cargnello y rescató que eso es lo que enseñan los pobres, en este caso los mineros. "Por eso Mauricio, hablaste de la pobreza, llévate el rostro de los pobres, son dignos, son argentinos, son respetuosos y merecen nos pongamos de rodillas ante ellos", concluyó el religioso.
 
Pero hubo más críticas desde la Iglesia. Luego de que el sacerdote Raúl Méndez, uno de los hombres fuertes de la Iglesia salteña, calificara de inoportuna la visita de Macri, se refirió al tema monseñor Dante Bernacki, otro de los referentes de la institución.
 
"Me da la impresión que no le dio resultado la Pachamama y viene a ver si el Señor del Milagro le tira un voto más", manifestó en declaraciones a FM Aries. Igualmente aclaró que por protocolo siempre se invita al presidente, aunque esta es la primera vez en muchos años que un mandatario nacional aceptó venir.
 
La Opinión Popular

15-09-2019 / 10:09
La narrativa macrista niega la existencia de la lucha de clases; sin embargo su praxis la radicalizó. El macrismo desechó el gradualismo en sus primeros cien días. Cimentó en ellos la redistribución regresiva de los ingresos, el poder y las oportunidades.
 
Sentó las bases para que prosperaran la Banca, los especuladores, el capital financiero, los exportadores agropecuarios, los fondos buitres, las concesionarias de servicios públicos. Favoreció a los medios concentrados. Definió a los ganadores (por goleada) y a los perdedores del modelo. Implantó la persecución judicial a opositores, mediante la doctrina Gerardo Morales- Irurzun.
 
El gobierno de clase se propuso bajar los salarios y presionar a los trabajadores con el cruel dilema: aceptar sueldos de hambre o quedar en la calle. Dicho objetivo se concretó en buena medida, limitado en parte por la movilización social, por la cultura resistente de los argentinos y por la red de protección social creada o consolidada por el peronismo.
 
Otra ambición animaba al macrismo: instalar una hegemonía político-cultural que le garantizara poner fin al populismo y perpetuarse en el poder. Fracasó ese designio, tan ajeno a la historia nacional.
 
Si, como todo lo indica, se ratifica su derrota en el todavía lejano 27 de octubre dejará un país asolado, endeudado hasta el tuétano.
 
La herencia del macrismo moviliza a los cuerpos de sus candidatos y líderes territoriales. Todos se alejan de Mauricio Macri, reniegan de su existencia y de su legado que incluye legislación regresiva, doctrina Chocobar y otras lindezas.
 
Todas maquilladas bajo el seudónimo "republicano", adoptado por la derecha nativa que ni siquiera tiene la franqueza de reconocer su propia identidad.
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar