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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Nacionales - 01-09-2019 / 09:09
INAUGURÓ EL DEFAULT EN PESOS Y EL “CORRALITO” DE LAS LETES, QUE GOLPEÓ DE LLENO EN LAS EMPRESAS Y LAS PROVINCIAS

Macri recibió una economía desendeudada y defaulteó, en menos de cuatro años, el inmenso préstamo que tomó

Macri recibió una economía desendeudada y defaulteó, en menos de cuatro años, el inmenso préstamo que tomó
EL DEFAULT DE MACRI. Hay riesgo que la corrida cambiaria se convierta en una bancaria. Los denuestos más severos contra Macri y el equipo económico emanan de su entorno, de sus ex aliados, de sponsors de las campañas, de portavoces. Calificadoras de riesgo ensalzadas por el Gobierno apenas ayer anuncian distintas variantes de default.
El programa económico del Gobierno de Mauricio Macri fomentó la inversión especulativa, abolió mecanismos de control, desreguló a niveles únicos en el mundo. Generó variados instrumentos para que los inversores cosecharan ganancias exorbitantes en tiempos minúsculos: Argentina, el país más bici- friendly del planeta. La burbuja tenía que estallar algún día, posiblemente el menos pensado. Así ocurrió aunque no faltaron alertas desoídas.
 
A principios de agosto la fuga de capitales era record, la recesión y la inflación una vieja costumbre. Ante la amenaza, "la sensación de democracia" explotó la burbuja. Decenas de economistas estudiosos y con pensamiento propio venían anticipándolo desde hace años. Los capitales golondrina levantan vuelo cuando les pinta, está inscripto en su naturaleza.
 
Desde la Casa Rosada, con el presidente Macri como adalid, tratan de imponerle un libreto y un acting a Alberto Fernández. Que calle lo que siempre pensó, lo que argumentó durante años y en la campaña para las Primarias Abiertas (PASO). Solo puede-debe romper el silencio para avalar las acciones macristas.
 
Se prepara un proyecto de ley, hay quien explica que se desconoce aún la letra chica. Se trata de un eufemismo: se desconoce el texto que iba a llegar al Congreso el viernes y, en una de esas, arriba mañana. Se presiona a Fernández para que lo avale, garantice el apoyo del Frente de Todos (FT) en el Congreso. Menos que a libro cerrado porque las páginas siguen en blanco.
 
Una palabra del presidenciable opositor -denuncian o gritan funcionarios y opineitors afines- puede hacer caer el modelo económico. Peor todavía: el verbo de "Alberto" genera las realidades que enuncia. Si dijera "default" habría default, si mencionara vacío de poder Macri perdería la enorme legitimidad de ejercicio que le queda... ¿o no le quedaba?
 
El problema es que resuenan otras voces. Los denuestos más severos contra Macri y el equipo económico emanan de su entorno, de sus ex aliados, de sponsors de las campañas, de portavoces. Calificadoras de riesgo ensalzadas por el Gobierno apenas ayer anuncian distintas variantes de default.
 
El empresario Claudio Belocopitt, dueño de Swiss Medical, despotrica contra la postergación del pago de varios títulos públicos. Esos dineros se utilizan, explica, para evitar licuación del capital de trabajo. Si el Estado pedalea la liquidación de modo unilateral (incumplimiento de contrato en criollo, póngale el apodo que quiera en inglés o en jerga) su empresa, entre tantas, quedará sin medios para pagar los sueldos.
 
Belocopitt increpa al macrismo, lo responsabiliza por la "guita que se chorearon". Habla en representación de sí mismo, no desde la sede del Partido Justicialista.

 
LA BURBUJA DEL PAÍS MÁS BICI-FRIENDLY DEL PLANETA
 
Entre devaluaciones y fugas 
 
El Plan A, en borrador: Lacunza anuncia las medidas. Las va retocando a medida que saltan críticas porque se detectan incongruencias. En la realidad argentina a menudo no existe el plan B mientras se lanza el Plan A. Peor aún, suele anunciarse el Plan A sin haberlo redactado del todo.
 
Con un borrador vulnerable en un contexto de pánico, la experticia aconseja declarar feriado cambiario. Macri rehúsa, desoyendo consejos de propios y de la oposición. A esta altura del repaso este cronista renuncia a tratar de explicar conductas irresponsables tan dañinas para los argentinos como para la credibilidad del gobierno.
 
Las instancias de renegociación con acreedores privados respecto de bonos depreciados hasta la insignificancia permiten a cualquier argentino pasablemente informado imaginar maniobras especulativas. Los buitres vuelven a revolotear sobre la deuda argentina.
 
Hacen falta dólares, los grandes exportadores agropecuarios retienen los que recibieron por la cosecha record. Especulaban con una maxi devaluación, la consiguieron... siguen amarrocando.
 
El presidente se reúne con la Mesa de Enlace, adula, hace chistes malos y cómplices sobre el SENASA. Desde el arribo a la Casa Rosada derogó las normas que imponían plazos para liquidar divisas. No se le ocurre lo obvio: reimplantarlas. Ni siquiera se atreve a reclamarlo como "gauchada" en público.
 
Las patronales agropecuarias acuden a las oficinas de Alberto Fernández. Mantienen un diálogo descripto como constructivo y amable desde ambos lados de la mesa. El candidato, de modo tan cortés como firme, les explica que en la actual situación es imposible reducir las retenciones.
 
Y que, si llega a la Rosada, las divisas que ingresen por exportaciones deberán cambiarse por pesos en tiempo y forma. Los invitados acceden, no controvierten. El titular de Coninagro, Carlos Iannizzotti, había ido más allá, asumiendo un deber fiscal de solidaridad con los argentinos más castigados.
 
El cotejo entre los dos cónclaves fuerza una conclusión: Macri le otorga al "campo" más de lo que le pide. Respecto de la mayoría del pueblo argentino procede a la inversa.
 
 
Otras aves
 
Volvamos a la ornitología política, prometemos que por última vez en esta columna. El oficialismo suelta halcones y palomas para competir-cooperar con el FT. Macri tiene un polo halcón y otro colombófilo, depende del momento o de cuán bien dormido esté.
 
Elisa Carrió encabeza el ala dura. Injurian al kirchnerismo o al candidato, denuncia sin pruebas que hubo fraude hace tres semanas y ¡en 2007! Acusa al narco de favorecer a Fernández, ex funcionarios que asolaron al país se suman al disparate calumnioso.
 
En paralelo, Macri habla con Fernández en numerosas ocasiones, más de las que se divulgan. Lacunza comisiona a Luis Caputo quien porta una rama de olivo y va en pos de "Alberto": se conocen desde hace rato.
 
"Toto" --el supuesto Messi del mundo financiero que resultó ser un patadura de la "B" -- se convierte en una especie de cardenal Samoré laico. Fernández lo recibe, le transmite que no le cabe cogobernar, sumarse a las virtuales tratativas de reperfilamiento de la deuda con el FMI, adherir sin chistar a las políticas de un gobierno de signo opuesto.
 
 
Memoria humana
 
Lacunza les promete a las personas humanas que podrán retirar la plata invertida en tiempo y forma acordados. La implementación es menos convincente que el discurso. Los decretos omiten referirse a las colocaciones de personas humanas en Fondos de Inversión. Bancos y empresas financieras suspenden operaciones. La falla se subsana mientras los recelos se potencian.
 
Anteayer sucursales de varios bancos rehusaron la devolución de dólares depositados en cajas de ahorro o la patearon para martes o miércoles. Lacunza diría que es "casuística": ejemplos no cuantificados ni informados oficialmente. Pero la gente de a pie tiene memoria, vivencias personales, reflejos ante situaciones semejantes. El que se quemó con Cavallo ve un Lacunza y llora.
 
Vale la pena leer un libro flamante, notablemente informado y bien escrito por Mariana Luzzi y Ariel Wilkis: "Dólar, una moneda argentina".
 
 
Macrismo intermitente
 
Macri da la impresión de no reparar en que está desnudo, casi nadie le cree. Correligionarios radicales y cohortes de PRO lo radian de sus campañas, las riñas intestinas crecen como plaga.
 
La sociedad argentina padece meses de fronda comandada por un pésimo gobierno que atraviesa su peor momento. El FT camina por un desfiladero: no desestabilizar, no dejarse arriar por el oficialismo, seguir pensando en construir futuro.
 
El FMI, a su vez, queda frente a un desafío mayúsculo. La renuncia de Nicolás Dujovne, otrora el olfa máximo de Christine Lagarde, deja al FMI sin el interlocutor habitual. El Gobierno emite la enésima señal de debilidad y entropía.
 
Las metas para el desembolso de los célebres 5.400 millones de dólares están en veremos. Si la decisión dependiera de un software la plata jamás llegaría, explican especialistas de surtidas ideologías. Pero hay política de por medio, no todo son algoritmos en la vida.
 
La burocracia del organismo internacional ralentiza decisiones y ejecución. Asiduamente paga con retraso; en circunstancias normales el mero anuncio de la aprobación calmaba las aguas. En un sistema que se degrada día a día, duele cada minuto de delay.
 
 
Confianza ¿Le compraría el FMI un auto usado a Macri?
 
¿Observarán los enviados o sus superiores la iracundia de Macri, su propensión a llorar en cualquier circunstancia, el codazo que le propina a la primera dama Juliana Awada ante una muchedumbre que los vitorea? No pueden no pensar en eso ni interrogarse acerca del barroco sistema electoral argentino.
 
El Fondo arriesga una fortuna, su reputación, necesita una contraparte a la altura. Macri y su entorno recriminan al "resto del mundo" mientras tal vez (o seguro) se serruchan el piso. ¿Le compraría el Fondo un auto usado a Macri, en septiembre de 2019? Los propios actos dejan expuesto al oficialismo, no las declaraciones de Alberto Fernández.
 
La crisis contagia al FMI, todos miran al presidente estadounidense Donald Trump, que fracasó como comprador de Groenlandia pero conserva el pulgar para levantarlo u orientar hacia abajo.
 
 
Enfrascados en Palacio
 
Lacunza explica didácticamente, hasta lo inexplicable. Se lo ve cansado, ojeroso; en un reportaje comenta que trabaja 20 por horas por día. Se distingue de los arquetípicos funcionarios PRO que se ufanaban por vestir "casual" los viernes, terminar las jornadas de labor a primera hora de la tarde.
 
Comparado con Dujovne su sucesor parece ser una mezcla de Demóstenes y Adam Smith. Y, nobleza obliga, se quedó para aguantar el tsunami mientras "Nico" huía. De cualquier modo, es un funcionario de PRO: miente, amaña datos, esconde. Se vanagloria del superávit comercial.
 
Alcadio Oña, columnista económico de Clarín, había escrito un día antes: "ese superávit es en principio recesión pura, caída de 26,8 por ciento de las importaciones... un resultado agarrado con alfileres que puede desaparecer apenas repunte la economía". Agregamos que el equipazo quiso usar a la recesión como herramienta para bajar la inflación... la táctica perversa fracasó y agravó ambos males.
 
Los expertos macristas fantaseaban una campaña sin hablar de economía. Sacaron durante semanas temas absurdos de la galera para ocultar la contradicción principal. Fernández encontró el momento justo para contraponer a los jubilados versus las LELIQ. Después la realidad cotidiana impuso el temario.
 
Para el FT sería ideal una coyuntura serena, que nada hiciera olas, llegar tranqui al 27 de octubre, asentado en el veredicto contundente de las PASO. Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner defienden la gobernabilidad. Por convicciones, porque siempre actuaron así. Y porque si la pusieran en jaque atentarían contra sus propios intereses.
 
Fernández se irá a España y Portugal durante una semana. Dará clases, se encontrará con el presidente español Pedro Sánchez y con el primer ministro portugués Antonio Cósta. Dos socialdemócratas que sobreviven casi como islas en un Norte poblado por mandatarios de derecha, intolerantes, esquemáticos, violentos, racistas casi todos, impresentables en su mayoría.
 
El principal candidato opositor trabaja con equipos técnicos. Trata de alumbrar un nuevo esquema de gobierno, no solo una ley de ministerios. Predica poner fin a la aciaga doctrina Irurzun: que cesen las persecuciones judiciales y prisiones sin condena al adversario político. La Corte Suprema --opina este cronista-- tendría que mover una ficha, una sentencia cuestionando o lapidando ese engendro jurídico. Haría un aporte a la convivencia y reparación del sistema político.
 
Macri y sus adláteres se conmueven por las movilizaciones a su favor. No son las primeras movidas masivas a favor de la derecha en la Ciudad Autónoma. Multitudes vivaron al falso ingeniero Blumberg en el 2004, cacerolearon de lo lindo en años siguientes por "el campo", contra el kirchnerismo, a favor de Macri.
 
Ocupar el espacio público es lícito y dinamiza a la democracia. Deducir que uno o diez actos "empatan" al plebiscito de las urnas, corre por cuenta de la imaginería macrista proclive a enfrascarse en el microclima del Palacio, en las charlas endogámicas.
 
Una multitud encarnando a otro a sector social reclamó la implantación de la emergencia alimentaria. Una demanda más acuciante que las negociaciones con acreedores financieros que "naturalmente" insumen meses. La Pastoral Social de la Iglesia Católica y Roberto Lavagna formulan peticiones similares.
 
Reformulemos para bien un refrán egoísta y pre lacaniano: uno es dueño de lo que dice y esclavo de lo que calla. Lo que callan Macri y Lacunza los retrata tanto o más que lo que enuncian. El presidente, narra el ministro, le pidió que cuidara a los argentinos enfrascándose en los dólares, la plaza financiera, sin atender a las necesidades básicas urgentes, al hambre, a los comedores escolares o solidarios desprovistos.
 
El subsistema financiero es para Macri y su equipazo "el mundo". Millones de personas de a pie piensan distinto, se creen con derechos, la polémica se trasladó al cuarto oscuro.
 
El tránsito hasta octubre da la impresión de ser eterno. La templanza de la gente común y de la oposición se contradice con el descontrol oficial. Impresionan, angustian, la falta de muñeca y la paranoia de un presidente que nunca se mira al espejo, condición imprescindible para detectar al principal responsable de la catástrofe económica, social y laboral.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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01-01-2026 / 21:01
Primero, el gobierno para los ricos de Javier Milei arremete contra el poder adquisitivo de sectores medios pisando salarios, destruyendo empleos de calidad y con políticas que alteran los precios relativos en detrimento de la demanda a través la liberalización brusca de precios en rubros de gastos insustituibles que aumentan considerablemente más que la medición oficial de inflación (como en salud, tarifas de servicios públicos, combustibles y alquileres).
 
De esa forma, consiguieron neutralizar el boom del consumo en rubros distintivos del paisaje urbano nacional, como en este caso del sector gastronómico, asimilando progresivamente el perfil local de consumo al común de las ciudades latinoamericanas que carecen de sectores de ingresos medios nutridos.
 
Sus sociedades son mucho menos integradas, es habitual la existencia de circuitos exclusivos para la clase alta y otros para la clase baja y casi no hay espacios comunes, como los que están depredándose hoy en Argentina. Liquidados estos negocios por el derrumbe de las ventas, las propiedades pueden ser compradas con menor dificultad. Es un primer obstáculo eliminado en favor del negocio inmobiliario.
 
Un segundo paso necesario para alcanzar los objetivos del gobierno de Milei es exhibir un desconocimiento absoluto del problema distributivo negando terminantemente sus efectos e inclusive, para intentar validar su relato, manipulando las estadísticas oficiales. Desde el oficialismo, repiten hasta el hartazgo que el consumo no cae y atacan a todo aquel que lo insinúe. Ricardo Darín puede dar fe.
 
Los medios de comunicación más influyentes tampoco hacen eco del drama de la gran mayoría de los comercios. No sólo de gastronomía. Es muy difícil encontrar un rubro en los dos últimos años, no vinculado al negocio financiero, de extracción de recursos naturales o de energía, que hoy se salve de la depresión.
 
Con un estilo más sofisticado que el de Guillermo Moreno, mejor tecnología y blindaje mediático operan sobre el Indec. Lo principal no radica en una medición subestimada de la inflación que, por caso, entre noviembre de 2023 y el mismo mes de 2025 arrojó 18,5 puntos porcentuales menos de aumentos de precios que el IPC de la Ciudad de Buenos Aires. Ahí no está el grueso del ocultamiento del deterioro de los ingresos.
 
El gobierno se concentra en aplicar cambios metodológicos en áreas de impacto en los grandes números de la economía, pero donde, al mismo tiempo, existen dificultades de medición rigurosa. De esa forma, evitan que surjan estudios frecuentes y consistentes que puedan contradecirlos de forma contundente.
 
Sin embargo, los cambios metodológicos en el cálculo de la evolución de los salarios de los trabajadores informales derivan en resultados grotescos. Esconden el drama social de disminución del consumo e inciden de forma determinante en una virtual disminución de la pobreza.
 
Según los datos oficiales, la informalidad laboral alcanzó el 43,3% en el tercer trimestre de 2025. No obstante, en base a la medición salarial del Indec, el crecimiento de la informalidad debería entenderse como algo natural y que inclusive debería haber sido considerablemente mayor (en el cuarto trimestre de 2023 era de 41,4%).
 
Esos trabajadores, según las mediciones oficiales, a lo largo de los dos últimos años consiguieron vencer por goleada a la inflación y lograron también aumentos salariales muy superiores a los obtenidos por los trabajadores registrados, tanto del sector público como del privado. Todo eso a pesar de haber tenido que soportar una crisis que incluyó en diciembre de 2023 la segunda mayor devaluación en 35 años y picos históricos de inflación.
 

31-12-2025 / 09:12
Para disimular el ajuste, las coimas a Karina Milei y los sobreprecios con los medicamentos para personas con discapacidad, el Gobierno directamente cerró la Andis. Pasará a ser una secretaría en el área de Salud y el cambio impactará de lleno en la vida de los afectados, ya que sus funciones serán degradadas y recortadas, contra las recomendaciones de la ONU que tienen rango constitucional desde 2008. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dijo que la medida busca transparencia, pero omitió referirse a la causa por sobreprecios que involucra a altos mandos de la Casa Rosada. El organismo, que ya había sido desguazado, volverá a regirse por el "modelo médico" descartado hace décadas.
 
Si hubo corrupción en discapacidad, que al menos no se note tanto. Mientras la causa de las coimas avanza a paso firme en Comodoro Py -la semana pasada declaró Ornella Calvete, una de las imputadas por los sobreprecios en la compra de medicamentos -el Gobierno decidió borrar del organigrama del Estado a la Agencia Nacional de Discapacidad, cuya sigla Andis se había popularizado a la par del "tres por ciento para Karina (Milei)" gracias a los audios filtrados de su extitular, Diego Spagnuolo.
 
"La Andis, como la conocemos, dejará de existir", anunció Adorni. La medida tiene su peso simbólico, pero también práctico: las funciones del organismo serán degradadas y recortadas, y pasará a ser una mera secretaría dentro del Ministerio de Salud. Perderá su autonomía y su transversalidad, contradiciendo las recomendaciones de la Convención de la ONU a la que el país adhirió con rango constitucional en 2008.
 
El anuncio llegó en el último día hábil del año, como la frutilla del postre de un 2025 marcado no sólo por las coimas y la revelación de un entramado organizado para el robo a las personas con discapacidad, sino también por el ajuste brutal a las instituciones que les brindan apoyo en salud y educación, además del recorte en las pensiones, algo que también está proyectado para el 2026.
 
Así figura en las metas del presupuesto, que prevé dar de baja a casi 200 mil beneficiarios, por más que el propio Adorni haya querido acusar a la prensa de mentir sobre el tema en su conferencia de ayer. Ese ajuste también consta en las obligaciones de recorte del gasto que el Gobierno firmó con el FMI a mediados de este año.
 
Para justificar la medida, el jefe de gabinete sostuvo que el objetivo buscado fue "eliminar toneladas de capas burocráticas, descontrol administrativo y manejos incompatibles con una política transparente", que arrastraba la Andis. De las coimas, nada.
 
Entre esos "manejos incompatibles" con la transparencia reiteró el artilugio de las pensiones mal otorgadas (omitió recordar su paso de comedia cuando divulgó la fake news de la "radiografía del perro") y al combo le agregó "médicos que avalan trámites sin respaldo clínico y organizaciones que facturaron sin prestar servicios (SIC)".
 
Nada dijo, en esa materia, sobre las coimas que empresarios farmacéuticos les pagaban a los funcionarios de su propio gobierno, como Karina, tal como consta en la causa que llevan adelante el fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello.
 
En paralelo a la causa de Comodoro Py, sobre el propio Adorni y otros funcionarios del Gobierno pesa un fallo de la justicia federal de Campana que les dio la semana pasada cinco días hábiles para aplicar a fondo la Ley de Emergencia en Discapacidad, bajo apercibimiento de multas económicas y la posibilidad de que se abra otra investigación penal por incumplimiento de los deberes.
 

30-12-2025 / 10:12
La llamada "doctrina Bullrich", con la que el Gobierno nacional se regodea y pretende exaltar la cruel política represiva instalada por la exministra de Seguridad, encontró un fuerte límite judicial. El juez en lo contencioso administrativo Martín Cormick declaró la "nulidad" e "ilegitimidad" del "protocolo antipiquetes" o "antiprotesta" que convirtió la protesta social en un delito en flagrancia y que fue utilizado durante estos dos primeros años de administración libertaria para atacar a quienes se manifiestan en defensa de derechos con la excusa de despejar la calle, para infundir temor y desmovilizar.
 
La resolución es la respuesta a un amparo colectivo promovido por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) al que adhirieron numerosas organizaciones, sindicatos, movimientos sociales, dirigentes e incluso personas afectadas en las movilizaciones. Rápidamente, el Gobierno respondió que apelará la declaración del juez federal.
 
El famoso "Protocolo para el mantenimiento le orden público", una creación que Bullrich anunció apenas llegó Javier "el Loco" Milei a la presidencia, se plasmó en la Resolución 943/23 que, según el juez, se "inmiscuye" en facultades que solo tiene el Congreso a punto tal que para restringir el derecho a protestar con instrucciones dirigidas a las fuerzas de seguridad, modificó leyes penales, procesales, derechos constitucionales y hasta las normas orgánicas policiales. El mecanismo de saltear al Poder Legislativo por distintas vías (como los DNU y resoluciones) es una constante del Gobierno nacional que no siempre encuentra freno.
 
El fallo de Cormick es categórico: "Bajo el ropaje de un Protocolo interno -dice-- y por medio de una Resolución Ministerial" "se regulan derechos constitucionales y convencionales" como el "derecho a peticionar a las autoridades (artículo 14 de la Constitución)", "el derecho de reunión (artículo 21 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos)" y se trastocan el "Código Penal" (el artículo 194 que al entorpecimiento del transporte) y el alcance de lo que se considera "flagrancia".
 
"El Ministerio asume, solapada pero efectivamente, competencias legislativas que no le son propias", advierte el juez. La declaración de nulidad implica que la resolución en cuestión (el protocolo) no se puede aplicar. El ministerio, ahora a cargo de Alejandra Monteoliva -alguien de suma confianza de Bullrich, continuadora de sus políticas-apelará y ahí se discutirá si ese recurso suspende el efecto de la sentencia. La apelación tiene tres días hábiles. Es decir, o apelan durante el día de hoy o salvo que pidan habilitación de feria y sea otorgada, pasa a febrero. De ser así, durante este mes, si hubiera protestas, no se podría aplicar el protocolo.
 
Ambas funcionarias se despacharon en sus redes sociales. "Sin protocolo no hay orden, hay caos", recurrió al eslogan habitual Monteoliva. "Un juez dictó una medida que intenta avanzar sobre el Protocolo Antipiquetes. Este avance responde a la vieja política que no quiere paz ni orden en la Argentina", agrega. Anuncia la apelación y alega que el protocolo tiene fundamentos "técnicos jurídicos y operativos", que en rigor es de lo que el magistrado dice que carece.
 
En su cuenta de "X" Bullrich puso una foto donde se ve una columna de manifestantes con banderas del Partido Obrero y PTS, un carril liberado y una hilera de policías paraditos sin hacer nada. Ya se sabe que lo habitual es la represión, incluso contra grupos vulnerados como los adultos mayores, niños y personas con discapacidad.
 
La actual senadora dice que el protocolo "fue validado por decenas de jueces". Es una frase engañosa, porque hasta ahora no hubo pronunciamientos de fondo. Es más, ella forzó el apartamiento del primer juez -Sebastián Casanello-- que dictó una cautelar alertando sobre la violación de estándares internacionales de derechos humanos.
 

29-12-2025 / 09:12
La metodología del Indec para algunos indicadores centrales de la economía y la sociedad vienen recibiendo cuestionamientos debido a la distancia que existe entre las mediciones y lo que ocurre en la realidad.
 
Un informe de Centro de Economía Política Argentina (CEPA) analizó en detalle las distintas controversias en torno a las estimaciones del organismo de medición oficial y encontró claras inconsistencias en las cifras sobre salarios -que impactan en el cálculo de la pobreza-, en las de pobreza e inflación -por la sub ponderación de indicadores claves- y en la estimación de la actividad económica -con la que evitaron titulares sobre el ingreso de la economía en recesión-.
 
Las modificaciones en las formas de calcular, para que los datos se adapten a la narrativa del gobierno de Javier "el Loco Milei, no solo agregan descrédito a las estadísticas oficiales e imposibilidad de realizar comparaciones certeras con años previos, sino que subestiman problemáticas graves a las que el Estado debería ubicar en el eje de sus políticas.
 
El reporte reveló que entre la asunción de Milei en el Ejecutivo y mayo de 2025, el salario del empleo no registrado publicado por Indec registra un aumento real acumulado de 27,2 por ciento, "mostrando un desacople significativo respecto del resto de los asalariados".
 
El dato tiene como base a la EPH, que por cambios metodológicos introducidos desde fines de 2023 "comenzó a captar con mayor precisión ingresos no laborales previamente subregistrados (Tarjeta Alimentar, pensiones no contributivas, Progresar y otros programas)".
 
El problema, de acuerdo con CEPA, es que el instituto no explicó el impacto de estas modificaciones sobre la comparabilidad histórica de la serie. "Esta mejora en la captación de ingresos afecta no sólo la medición del salario no registrado, sino también la estimación de la pobreza y la comparación con otros indicadores salariales, como el salario registrado del SIPA", remarcó el documento.
 
Sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la dificultad está relacionada con el uso de una canasta de consumo y una estructura de ponderadores que no resultan representativas de los patrones de consumo actuales de los hogares. Por ejemplo, no pondera de forma adecuada los fuertes aumentos tarifarios, de alquileres y de combustibles.
 
"Así, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, la inflación acumulada sería de 288,2 por ciento con ponderadores actualizados, frente al 249,5 por ciento resultante de la metodología vigente, una brecha cuya relevancia ha sido señalada incluso por el FMI", sostiene CEPA.
 
La medición de la pobreza es otro de los indicadores que quedó en el centro de las críticas. Por un lado, la Canasta Básica Total (CBT) se construye a partir de una relación gasto alimentario-no alimentario que subestima el peso actual de los servicios y el transporte, explica el reporte.
 
"En la última medición, la CBA representa el 45 por ciento de la CBT, un valor significativamente superior al observado en encuestas previas de gastos de los hogares", afirma CEPA. El impacto en el número final contiene entonces la subestimación del componente no alimentario "en un contexto de fuertes aumentos tarifarios".
 

28-12-2025 / 12:12
Las ventas en rubros estratégicos de Alimentos caen hasta 20% interanual, y aun así las fábricas avisaron aumentos mayores al 5% desde el 1 de enero. El diagnóstico de la UIA da balance en rojo de Los 4 grandes. Deberá el presidente Javier "el Loco" Milei quemar en la hoguera de los balances de fin de año una de sus teorías predilectas sobre uno de los fenómenos que creyó tener bajo control, pero que se le está desmadrando.
 
Apasionado por la idea del poco iluminado economista austríaco Carl Menger, el mandatario aplicó uno de sus principios para -a lo largo de estos dos años- afirmar que los precios se establecen en relación no a los costos de producción y otros factores, sino a la cantidad de dinero que los consumidores estén dispuestos a convalidar como precio de ese bien.
 
Pero los hechos muestran que pasó exactamente lo contrario: hace varios meses, y sobre todo con mayor intensidad desde el triunfo electoral libertario el 26 de octubre, las grandes empresas del sector alimentos decidieron subir los precios, aún en un contexto de consumo masivo desplomado.
 
Es decir, eligieron regular su pérdida aumentando el precio del producto, sin importar lo que los consumidores creen, convalidan o rechazan sobre esos precios. Y esto pegó de lleno en las mediciones de inflación del INDEC, que siguen centradas más en Bienes que en Servicios, a pesar del cambio de composición en el gasto de los hogares.
 
Así, Milei y su ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, se garantizaron la permanencia en el escenario que todos los gobiernos intentan esquivar: la estanflación, es decir, estancamiento de la actividad con inflación al alza.
 
Desde octubre, de hecho, no hubo ni una sola semana con precios de alimentos estables, y las últimas cuatro semanas del mes acumulan un alza de al menos 2,5 por ciento en un rubro clave como es el consumo de bienes básicos.
 
PáginaI12 accedió en las últimas horas a listados con aumentos de precios de hasta 6 por ciento a aplicarse desde el 1° de enero en diferentes rubros. "No hay explicación alguna", admiten los comerciantes que recibieron las alzas, pero aseguran que las empresas de alimentos nucleadas en la Coordinadora de Productores de Alimentos (COPAL) precisan que no hay otra forma de amortiguar que la crisis que venden por precios lo que no sale de góndola por cantidades.
 
Hay un pelotón de firmas, entre las que están los gigantes Procter & Gamble, SC Johnson y Unilever, que ya avisaron que desde el 1° de enero aumentan un 5 por ciento toda su línea de productos. Un poco más abajo, aparecen lácteas como La Serenísima, que pasaron listas con aumentos del 2,5 para enero. Esto último es curioso, dado que la mayoría de las empresas, a diferencia de lo que ve el Gobierno, estiman que la inflación será mayor, no menor, en los meses siguientes.
 
En ese grupo de las que pasaron aumentos cercanos al 3 por ciento también aparecen Coca Cola y Pepsi, y varias de las empresas que producen cerveza, que hace al menos tres meses no suben de precio y tienen ventas derrumbadas, aún en los calores, temporada alta de su negocio.
 
Lo curioso es que, a muchas de estas firmas, hace cerca de dos semanas, los supermercados y comercios ya les rechazaron listas de aumentos por no querer aplicarlos. El Gobierno, que se jacta de ser el más liberal del mundo, les ruega a los comerciantes que no acepten aumentos, sino el desborde sería mayor.
 

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