La Opinión Popular
                  03:24  |  Viernes 25 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Internacionales - 31-08-2019 / 18:08
EFEMÉRIDES POPULARES

En Libia, el rey Idris es derrocado por una revolución y asume el poder Muammar al-Gaddafi

En Libia, el rey Idris es derrocado por una revolución y asume el poder Muammar al-Gaddafi
Muamar Muhamad Abu-minyar el Gadafi fue un militar y político libio que gobernó su país desde el 1 de septiembre de 1969 hasta el día de su muerte, el 20 de octubre de 2011. Durante su estancia de varias décadas en el poder, promovió la «yamahiriya» como la ideología y el Estado socialista árabe.
Muamar Muhamad Abu-minyar el Gadafi fue un militar y político libio que gobernó su país desde el 01 de septiembre de 1969 hasta el día de su muerte, el 20 de octubre de 2011. Durante su estancia de varias décadas en el poder, promovió la «yamahiriya» como la ideología y el Estado socialista árabe.
 
Tras titularse como licenciado en Derecho, lideró la Revolución del 01 de septiembre en 1969 que derrocó al rey Idris I de Libia, sustituyendo el Reino de Libia por la República Árabe Libia.
 
Como parte de su programa socialista de gobierno, Gadafi nacionalizó en la década de 1970 toda la empresa privada, incluyendo la tierra, la industria petrolera y los bancos, y permitiendo solo los pequeños negocios familiares. Por la edad con la que tomó el poder, su imagen de militar rebelde y sus políticas izquierdistas anticolonialistas y de distribución de la riqueza fue calificado frecuentemente como el «Che Guevara árabe».
 
Aunque desde 1979 oficialmente no ocupó ningún cargo público, se le atribuyó el título honorífico de «líder de la Revolución» o «hermano líder y guía de la Revolución».
 
Quiso ser el sucesor del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, como cabeza visible del panarabismo y del socialismo árabe e intentó en más de una ocasión, sin éxito, unificar a Libia con alguno de estos países árabes: Egipto, Sudán, Siria e Irak, llegando incluso a formar la Federación de Repúblicas Árabes entre 1972 y 1977. Adicionalmente, Gadafi hizo intentos por unificar Libia con Túnez, Argelia, Marruecos y Chad.
 
Asimismo quiso posicionarse como sucesor del entonces presidente yugoslavo Josip Broz Tito y del político indio Sri Pandit Jawaharlal Nehru dentro del Movimiento de Países No Alineados, para convertirse en el líder de esta organización de Estados tercermundistas no alineados ni con el capitalismo estadounidense ni con el socialismo soviético.
 
Gobernó su país durante 42 años a sangre y fuego. Especialmente en la década de los 80, fue objeto de varios atentados e intentos de derrocamiento por parte del gobierno de los Estados Unidos.
 
Tras la caída de Muamar Gadafi con la intervención de la tropas imperialistas de la OTAN, Libia derivó a una suerte de reino de taifas en el que multitud de grupos armados se resisten a deponer el poder conseguido mediante las armas. En agosto de 2014 los enfrentamientos entre los grupos rivales adquieren carácter de guerra civil.
 
La Opinión Popular



En su ejercicio del poder tuvo varias metamorfosis en su alineación geopolítica. Al inicio de su régimen preservó cierta cercanía con Francia, pero al poco tiempo se alineó con la extinta superpotencia Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
 
Abrazó sucesivamente el panarabismo, el anticapitalismo, el pro-sovietismo, el panislamismo, el intervencionismo belicista y un panafricanismo pacifista que le convirtió en el artífice de la Unión Africana.
 
Durante un bombardeo estadounidense a Trípoli, ejecutado en 1986, bajo la administración de Ronald Reagan, Hana, la hija de Gadafi, resultó muerta.
 
Por otra parte, Gadafi fue beligerante al enviar alrededor de 3000 efectivos militares libios en respaldo del dictador ugandés Idi Amin durante la Guerra Uganda-Tanzania, a finales de los 70. Entre la década de los 70 y 80, Gadafi intervino militarmente en su vecino sureño Chad, ordenó la invasión y anexión de la Franja de Aouzou chadiana debido a sus potenciales depósitos de uranio, y trató de derrocar al entonces presidente Hissène Habré durante la Guerra de los Toyota.
 
Entre el final de la década de 1990 y el inicio de los años 2000, al abandonar el patrocinio del terrorismo en terceros países y el desarrollo de armas de destrucción masiva, consigue la rehabilitación por parte de las potencias occidentales, que sacaron a su país de la categoría de «Estado paria» a la de miembro pleno de la «comunidad internacional», tránsito que se salda con la visita a Trípoli de políticos occidentales de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia y Alemania.
 
Por esa razón Muamar el Gadafi ha sido calificado tanto de líder hábil y coronel revolucionario e idealista como de dirigente imprevisible, temido y déspota. Asimismo para mejorar la situación económica de Libia, Gadafi permitió durante la década del 2000 el ingreso de petroleras extranjeras.
 
En febrero de 2011, las protestas de los opositores al gobierno de Gadafi fueron duramente reprimidas, agudizando el conflicto que desembocó en una rebelión de gran escala y un grave conflicto armado alentado y apoyado por la OTAN y otros países afines.
 
Las tropas opositoras lograron dominar gran parte del territorio libio en unos meses y capturaron la capital el 22 de agosto de 2011, tras lo cual Gadafi huyó a Sirte continuando desde allí un gobierno paralelo al del Consejo Nacional de Transición.
 
Después de varias semanas sitiado, Gadafi fue herido y tras su captura por los rebeldes, ejecutado por éstos en plena calle el 20 de octubre de 2011. La ONU ha demandado una investigación sobre su muerte, pues hay bastantes indicios que apuntan a que fue asesinado por los soldados rebeldes que lo custodiaron después de su detención.
 
Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
12-04-2026 / 19:04
La estrepitosa caída de Viktor Orbán en Hungría no es solo un traspié electoral en el Viejo Continente; es el colapso del espejo donde Javier Milei proyectaba su fantasía de un régimen de excepción y ajuste perpetuo. Al quedarse sin su principal bastión en Europa, el proyecto libertario en Argentina tiene un traspié geopolítico, desnudando que la mística de las "fuerzas del cielo" carece de sustento cuando la realidad del bolsillo y el hartazgo social desintegran el marketing del odio.

 
El desmoronamiento del régimen de Orbán se tradujo en cifras que marcaron un giro copernicano en la política húngara: el partido opositor Tisza, liderado por Péter Magyar, alcanzó un contundente 46% de los votos, superando por más de diez puntos al oficialista Fidesz, que se hundió en un 35%, su peor desempeño en casi dos décadas. Esta brecha de 11 puntos no solo despojó a Orbán de su mayoría especial en el Parlamento, sino que sepultó la imagen de invencibilidad del modelo conservador, demostrando que el descontento social acumulado fue capaz de perforar un aparato estatal diseñado para la perpetuidad.


 
Este quiebre del eje derechista internacional funciona como una sentencia anticipada para quienes pretenden gobernar contra las mayorías: la derrota de Orbán demuestra que no hay blindaje mediático ni persecución política que logre frenar la voluntad popular cuando el autoritarismo se convierte en hambre. En la Casa Rosada, el impacto se siente. Orbán es uno de los principales referentes ideologicos de las nuevas derechas del siglo XXI, uno de los primeros y mas acabados exponentes. El miedo a que el "efecto Budapest" cruce el Atlántico y se expanda a latinoamerica ha dejado de ser una especulación de la oposición para transformarse en el fantasma que hoy recorre los pasillos de un gobierno que empieza a oler su propio fin de ciclo.

03-03-2026 / 18:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 19:03
02-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar