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“Estamos convencidos de que la elección no sucedió”. Mauricio Macri
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Nacionales - 30-08-2019 / 11:08
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

Macri dispuesto a morir con las botas puestas sin levantar barrera alguna contra la fuga de capitales

Macri dispuesto a morir con las botas puestas sin levantar barrera alguna contra la fuga de capitales
Como el general Custer de Errol Flynn en la película de los años 40, Mauricio Macri parece dispuesto a ver morir a su gobierno pero con las botas puestas, sin levantar barrera alguna contra la salida de divisas. El todavía Presidente percibe que hacerlo sería la capitulación final ante una heterodoxia que advirtió desde diciembre de 2015 que la desregulación total de la entrada y salida de capitales al país terminaría así, en un default con riesgo de espiralización hiperinflacionaria.
Como el general Custer de Errol Flynn en la película de los años 40, Mauricio Macri parece dispuesto a ver morir a su gobierno pero con las botas puestas, sin levantar barrera alguna contra la salida de divisas.
 
El todavía Presidente percibe que hacerlo sería la capitulación final ante una heterodoxia que advirtió desde diciembre de 2015 que la desregulación total de la entrada y salida de capitales al país terminaría así, en un default con riesgo de espiralización hiperinflacionaria.
 
Los controles de capitales existen en países como Chile y Colombia, alumnos dilectos de la ortodoxia neoliberal. También en Grecia, intervenida por el FMI y el Banco Central Europeo desde hace una década. No necesariamente incluyen un control de cambios estricto como el que desplegó en su último gobierno Cristina Fernández.
 
Los que reivindicó el jueves pasado Alberto Fernández en el seminario que organizó Clarín en el Malba, por ejemplo, son los que fijó él mismo (en un decreto del 9 de junio de 2005) junto a Néstor Kirchner y Roberto Lavagna: a todo el que ingresara dólares al país para apostar a una inversión financiera se lo obligaba a mantener un 30% inmovilizado durante un año en una cuenta no remunerada -el famoso "encaje cambiario"- y solo se le volvían a vender dólares nuevamente al cabo de un año.
 
Apenas asumió Macri, su ministro Alfonso Prat-Gay eliminó el encaje y redujo el plazo mínimo de permanencia a 120 días. Así empezaron a entrar los dólares que alimentaron la bola de nieve de las LEBACs, que estalló dos años después con el "pasaron cosas" de abril de 2018.
 
Cuando esa crisis devolvió al país a los brazos del Fondo Monetario, el ascendido Nicolás Dujovne dobló la apuesta y eliminó también la exigencia de permanencia. Los fondos extranjeros volvieron a tentarse con la bicicleta local, ahora irrestricta. Pero volvieron a huir en masa con la corrida de septiembre, que se llevó puesto a Luis "Toto" Caputo.
 
El encaje y el plazo de permanencia habrían servido dos años atrás. Hoy ya no, porque nadie entra. Para cortar la sangría que ayer consumió US$ 909 millones de las reservas haría falta afectar mecanismos como el "dólar cable", que permiten girar sin restricción alguna todos los pesos que se deseen de una cuenta en un banco argentino a una cuenta en dólares en el exterior. Fuga de divisas pura y dura. El carril rápido para escapar en medio del tembladeral.

 
¿Qué tienen en común el fondo Templeton, Juan Manuel Urtubey y un jubilado que cobra sus haberes a través del Banco Nación? ¿Qué hilo invisible ata a Sancor con MercadoLibre y el empleado de un kiosco?
 
Aunque distantes y disímiles, todos se vieron sacudidos por la sorpresiva decisión oficial de aplazar el pago de los vencimientos de deuda de más corto plazo, en una movida financiera de altísimo riesgo que activó el recuerdo del megacanje de noviembre de 2001 y que tanto Standard & Poors como los estudios jurídicos más cotizados de Wall Street ya definieron como un default, de consecuencias aún imprevisibles.
 
El contagio no pudo haber sido más rápido. El mismo miércoles por la noche, el gobernador de Salta y candidato a vicepresidente de Roberto Lavagna recibió un mensaje de su ministro de Economía.
 
La plata para pagar los sueldos de los empleados públicos provinciales la semana próxima estaba en fondos comunes de inversión (FCI) invertidos en parte en LETEs y LECAPs, dos de los títulos de deuda cuyo pago el Gobierno decidió reprogramar. Lo mismo les pasó al menos a otros tres gobernadores y a una multitud de intendentes, según los testimonios que pudo recoger BAE Negocios.
 
¿Qué tiene que ver el jubilado que cobra en el Nación? Por un lado, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES -la "plata de los jubilados"- sufrirá de lleno el impacto de lo que anunció Hernán Lacunza.
 
Por otro, el Nación suspendió el descuento del 50% en supermercados que iba a empezar a ofrecer los miércoles como ya hace el Provincia. Lo hizo porque el desplome de los bonos puso en crisis su balance, ya perforado por los $ 100.000 millones a los que echó mano en dos años Nicolás Dujovne para cumplir con la meta de déficit primario cero.
 
¿Y el empleado del kiosco? Si su patrón procuró cuidar el capital de trabajo y colocó la facturación semanal en un FCI, su sueldo también corre peligro. Como no se trata de una "persona humana", caerá sobre ese kiosquero todo el peso del reperfilamiento.
 
¿Y MercadoLibre? Para fortuna del medio millón de cuotapartistas del FCI de MercadoPago, esta vez zafó. Vendió sus LETEs y sus LECAPs dos semanas atrás, cuando por primera vez endosó pérdidas a esos ahorristas que le valieron decenas de miles de protestas y de suscripciones.
 
Procurar una renta del dinero ocioso es algo lógico en un país con inflación anual superior al 50% y tasas de interés del 25%. Lo mismo que a los gobernadores le pasó a SanCor, el gigante de la industria láctea administrado por el fondo Adecoagro desde el verano pasado.
 
Financistas al fin, sus nuevos directivos también habían apalancado en títulos de corto plazo la plata para los sueldos y también empezaron a ensayar malabares para cubrir los salarios de su personal la semana próxima.
 
Son las víctimas de lo anunciado: una patada hacia adelante de los vencimientos que le endosa al próximo gobierno en su primer año de gestión el pago de 12.019 millones de dólares que dejará de pagar Mauricio Macri, según la cuenta que sacó el ex viceministro Emmanuel Alvarez Agis.
 
"Es cierto lo que dijo Lacunza de que pensaron en el próximo gobierno. Pensaron en cómo asegurarse de hacer bien mierda al próximo gobierno", evaluó en caliente el mismo miércoles otro de los economistas que asesoran a Alberto Fernández.
 
La versión de que en el búnker de la calle México habían aprobado la operación fue desmentida tajantemente desde allí por dos voceros autorizados, probablemente futuros ministros. El mensaje fue otro, bastante más parco: "Hagan lo que quieran porque están a cargo ustedes, pero frenen la salida de dólares y la pérdida de reservas".
 
 
De control ni hablar
  
Como el general Custer de Errol Flynn en la película de los años 40, Macri parece dispuesto a ver morir a su gobierno pero con las botas puestas, sin levantar barrera alguna contra la salida de divisas.
 
El todavía Presidente percibe que hacerlo sería la capitulación final ante una heterodoxia que advirtió desde diciembre de 2015 que la desregulación total de la entrada y salida de capitales al país terminaría así, en un default con riesgo de espiralización hiperinflacionaria.
 
Eso explica la testarudez de haber rechazado incluso las propuestas que le acercaron Lacunza y su flamante equipo, en paralelo a las que finalmente aceptó.
 
Excepto ése, Macri renunció a casi todos los dogmas que lo empujaron a este derrape final. Ya afectó la caja de los gobernadores con las rebajas de IVA y Ganancias que anunció después de la megadevaluación del lunes post-PASO, lo cual le valió 14 demandas ante la Corte Suprema que pueden voltear su paquete de "alivio" la semana próxima.
 
Ya se peleó con las petroleras y puso en crisis el fisco de las provincias patagónicas con un congelamiento de combustibles -¡vía Ley de Abastecimiento!- que también fue recurrido judicialmente.
 
Antes había tenido que reponer las retenciones sobre las exportaciones de granos, aunque con un monto fijo ($4 por dólar) que volvió a licuarse con el último salto del dólar.
 
Ahora defolteó títulos de deuda en manos de los bancos. Es decir, violó la santidad de los contratos. El "enano incumplidor y estafador" que reclamaba "matar" pero "matar para siempre" (sic) apenas un mes y medio atrás.
 
 
Campana protectora
  
Guillermo Nielsen le escribió temprano anteayer a Lacunza para desmentir lo que dijeron la noche anterior en un programa de TV permeado por servicios de inteligencia: que él le había pedido al FMI que no desembolsara los US$ 5.400 millones de dólares comprometidos para septiembre como parte del acuerdo (ahora caído) con el organismo.
 
-Yo se que vos no harías eso, Guillermo. Te conozco -le respondió Lacunza horas después, cuando ya había hecho los anuncios.
 
Nielsen acababa de ver a "Toto" por televisión, estacionando en la cochera del Palacio de Hacienda. Le retrucó divertido.
 
-Che ¿volvió Caputo? ¡Decile que la próxima se disfrace!
 
Lacunza le explicó que estaba allí para una reunión de economistas afines al Gobierno y que habría otra con economistas más críticos, entre ayer y hoy. Después le preguntó cómo evaluaba sus propios anuncios de minutos atrás.
 
-Bueno, en los títulos es parecido a lo que reclamaba Alberto. Pero hay que verlo bien -respondió.
 
Lacunza también había hablado con Álvarez Agis antes de los anuncios. Él fue mucho más preciso al desaconsejarle el default de la deuda de corto plazo. El ministro no le adelantó que iría precisamente por esa vía. La campana protectora, tal como definió al paquete por la tarde, todavía era un secreto.
 
La delegación del Fondo abandonó el país sin dar señales acerca del desembolso pendiente. Fue apenas una "misión exploratoria", como definió Alejandro Werner ante Fernández y su tropa. Ni siquiera hay fecha para la misión revisora que debería habilitar los 5.400 millones.
 
Lacunza le pidió a Werner dos semanas para ordenarse y recibir a esos técnicos. En el bunker del Frente de Todos creen que la plata nunca llegará. Y Macri la necesita para terminar su mandato. Al menos para terminarlo sin un cepo, un default de toda la deuda u otra confiscación de ahorros privados.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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18-09-2019 / 09:09
El viernes 9 de agosto, dos días antes de las PASO, se produjo una manipulación del mercado con motivo electoral, la cual fue generada por el propio Mauricio Macri. La misma consistió en alzar artificialmente el precio de papeles y acciones que cotizan en bolsa, lo que la Comisión Nacional de Valores (CNV) debería haber investigado.
 
Días después de las PASO, esos valores se derrumbaron y Martín Redrado, ex titular del Banco Central, manifestó: "El Presidente dijo que el dólar se vaya a dónde se tenga que ir y que los argentinos aprendan a votar" y que, según él, habría ordenado a la autoridad monetaria no intervenir para contener el valor de la divisa.
 
Ahora, el juez federal Rodolfo Canicoba Corral ordenó que, el Banco Central y el Ministerio de Hacienda, entreguen las agendas y registro de viajes de sus funcionarios para determinar si el Gobierno dejó que el dólar subiera un 30% después de la aplastante derrota de Macri en las PASO, por casi 17 puntos, ante Alberto Fernández.
 
Producto de la mega devaluación provocada por Macri tras las PASO, la inflación mayorista de agosto se disparó por encima del 11%, lo cual generará un impacto directo en el segmento minorista en las próximas semanas. En términos interanuales, el aumento superó el 60%.
 
Esta devaluación provocó un aumento de la inflación. De acuerdo al último informe del INDEC, el índice de precios internos al por mayor (IPIM) registró una suba de 11,2% respecto del mes anterior. Este aumento se explicó como consecuencia de la suba de 9,9% en los "Productos nacionales" y de 28,2% en los "Productos importados". En la retrospectiva con agosto de 2018, la suba de precios alcanzó el 62,9%. 

Según el documento oficial, el nivel general del índice de precios básicos del productor (IPP) registró un incremento de 11,3% en el mismo período, como consecuencia del aumento de 7,1% en los "Productos primarios" y de 13,2% en los "Productos manufacturados y energía eléctrica".
 
La semana pasada, la inflación minorista fue del 4% en agosto, y se espera que septiembre muestre aumentos mayores. Justamente, el pronunciado ascenso en el rubro mayorista deberá traspolarse a las góndolas en el mediano plazo.
 
La estampida preanuncia que la inflación minorista en septiembre marcará un nuevo record de la desastrosa gestión de la alianza Cambiemos. La consecuencia será que más argentinos quedaran sumergidos en la pobreza y que a todos se deterioraran los ingresos.
 
La Opinión Popular

17-09-2019 / 09:09
El Gobierno de Mauricio Macri prevé que en el 2020 la totalidad del sector público nacional logre ahorrar $405.252 millones, de la mano de una fuerte caída en el gasto de obra pública, en las transferencias a las provincias y en los subsidios a la energía.
 
Como contrapartida, el 82,6% de ese ahorro será destinado al pago de deuda externa. Los datos surgen del proyecto de Ley de Presupuesto 2020 presentado ayer por el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza. El documento realizó algunas proyecciones macro extraordinarias.
 
Algunos de los datos más llamativos surgieron del cálculo publicado en el cuadro Ingresos y gastos de la administración nacional. Ahí se observó en primer lugar que el resultado primario estimado por Hacienda para el 2019 es un déficit de apenas 0,5% del PBI, tal como el que permitía el acuerdo con el FMI y sus ajustadores.
 
Desde los privados hay discrepancias: la consultora Elypsis prevé un rojo primario de 1% este año. El grueso de los analistas, de hecho, proyecta que habrá incumplimiento de un acuerdo con el Fondo que, de todas formas, está en renegociación.
 
En segundo lugar se vio que para el 2020 Hacienda proyecta un superávit de $250.939 millones. Es decir un ahorro de $374.414 millones, si se lo compara con el rojo de $123.475 millones previsto por el Gobierno para el 2019, muy discutido por las consultoras privadas.
 
Lo extraordinario en este caso es que de esos $374.414 millones que se ahorran, el 82,6% será destinado al pago de intereses generados por la deuda externa contraída.
 
Y eso porque en 2020, a la par de ese recorte esperado de los gastos primarios, el pago de intereses crecerá 42,5%. Es decir: el año que viene se gastará un extra de $309.320 millones en partidas generadas por la política de endeudamiento externo.
 

17-09-2019 / 09:09
Si hubiera una metáfora deportiva para comparar el eventual resultado electoral de la elección de octubre, según la nueva encuesta que se conoció por estas horas -al igual que otras publicadas la semana pasada-, sería goleada...
 
No hay muchas incertidumbres de cara a octubre: Alberto Fernández se consolida como el candidato más votado y hasta superaría el 50% de los votos. Mauricio Macri, por su parte, perdería algunos puntos desde las PASO (un 5,9% cambiaría su voto a su favor, pero un 8,2% dice que lo votó y no lo va a volver a votar).
 
En efecto, la consultora Gustavo Córdoba & Asociados realizó un relevamiento nacional en el que Fernández obtiene el 54,5 por ciento de la intención de voto, mientras que Macri queda lejos, muy lejos con el 31,8 por ciento.
 
El trabajo sostiene que se manifiesta una consolidación de la diferencia entre el candidato del Frente de Todos y el Presidente de la Nación, entrando "en una inercia en la que ya casi no quedan incertidumbres sobre el posible resultado de las elecciones de octubre".
 
Casi 23 puntos de ventaja que muestran una fuerte polarización entre las dos principales fórmulas y, es casi ocioso recordar, deja a la dupla de Juntos por el Cambio lejos, muy lejos de un eventual balotaje.
 
El sondeo realizado sobre 1.200 casos pone al resto de los candidatos presidenciales con porcentajes casi marginales: Roberto Lavagna con el 6,1 por ciento; Nicolás Del Caño con el 2,2; José Luis Espert con el 1,4, y Juan José Gómez Centurión con el 0,7 por ciento.
 
Además, la mitad de los encuestados sostuvo que las medidas económicas tomadas por el gobierno después de las PASO fueron "tardías e inoportunas". Casi el 30%, por otro lado, considera que "ayudan a pasar el mal momento". Solo un 9% cree que pueden solucionar la crisis económica.
 
La Opinión Popular

16-09-2019 / 10:09
El sermón en la misa de cuerpo presente es la que se dice estando el cadáver del difunto expuesto y preparado para llevarlo después al entierro. Es lo que escuchó el Presidente en la fiesta del Señor y la Virgen del Milagro en Salta.
 
Fue al finalizar la ceremonia, que se hizo en el atrio de la céntrica Catedral Basílica de Salta, de cara a una multitud ubicada en la plaza 9 de Julio, cuando el arzobispo de Salta, Mario Cargnello, tomó el micrófono y se dirigió a Macri.
 
"Usted dijo que se había sentido golpeado y en el clima de ese golpe quiso venir aquí. Ha venido a un buen lugar, ha venido a encontrarse con el señor", dijo monseñor mirando al presidente. Y citó su promesa de terminar con la pobreza: "Usted dijo que iba a luchar por la pobreza cero. ¿Qué puede decir Salta de la pobreza?, le da rostro a la pobreza".
 
Al respecto, utilizó el ejemplo de los peregrinos de La Puna que trabajan en las minas y que caminan durante una semana más de 200 kilómetros para llegar a la Catedral. "Son gente humilde que trabaja en condiciones de inclemencias climáticas para darle riqueza a la República", los definió Cargnello.
 
"Los pobres no son una molestia, son una oportunidad, son maestros", agregó el sacerdote, que luego retomó el ejemplo de los mineros: bajan desde La Puna en peregrinación "el dueño de la mina, el gerente y el último minero, todos juntos, y provocan una nueva sociedad en Salta", dijo.
 
"¿No es posible venir juntos caminando por la historia? ¿Por qué debe hacerse la historia desde la pelea?", preguntó Cargnello y rescató que eso es lo que enseñan los pobres, en este caso los mineros. "Por eso Mauricio, hablaste de la pobreza, llévate el rostro de los pobres, son dignos, son argentinos, son respetuosos y merecen nos pongamos de rodillas ante ellos", concluyó el religioso.
 
Pero hubo más críticas desde la Iglesia. Luego de que el sacerdote Raúl Méndez, uno de los hombres fuertes de la Iglesia salteña, calificara de inoportuna la visita de Macri, se refirió al tema monseñor Dante Bernacki, otro de los referentes de la institución.
 
"Me da la impresión que no le dio resultado la Pachamama y viene a ver si el Señor del Milagro le tira un voto más", manifestó en declaraciones a FM Aries. Igualmente aclaró que por protocolo siempre se invita al presidente, aunque esta es la primera vez en muchos años que un mandatario nacional aceptó venir.
 
La Opinión Popular

15-09-2019 / 10:09
La narrativa macrista niega la existencia de la lucha de clases; sin embargo su praxis la radicalizó. El macrismo desechó el gradualismo en sus primeros cien días. Cimentó en ellos la redistribución regresiva de los ingresos, el poder y las oportunidades.
 
Sentó las bases para que prosperaran la Banca, los especuladores, el capital financiero, los exportadores agropecuarios, los fondos buitres, las concesionarias de servicios públicos. Favoreció a los medios concentrados. Definió a los ganadores (por goleada) y a los perdedores del modelo. Implantó la persecución judicial a opositores, mediante la doctrina Gerardo Morales- Irurzun.
 
El gobierno de clase se propuso bajar los salarios y presionar a los trabajadores con el cruel dilema: aceptar sueldos de hambre o quedar en la calle. Dicho objetivo se concretó en buena medida, limitado en parte por la movilización social, por la cultura resistente de los argentinos y por la red de protección social creada o consolidada por el peronismo.
 
Otra ambición animaba al macrismo: instalar una hegemonía político-cultural que le garantizara poner fin al populismo y perpetuarse en el poder. Fracasó ese designio, tan ajeno a la historia nacional.
 
Si, como todo lo indica, se ratifica su derrota en el todavía lejano 27 de octubre dejará un país asolado, endeudado hasta el tuétano.
 
La herencia del macrismo moviliza a los cuerpos de sus candidatos y líderes territoriales. Todos se alejan de Mauricio Macri, reniegan de su existencia y de su legado que incluye legislación regresiva, doctrina Chocobar y otras lindezas.
 
Todas maquilladas bajo el seudónimo "republicano", adoptado por la derecha nativa que ni siquiera tiene la franqueza de reconocer su propia identidad.
 

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