La Opinión Popular
                  21:13  |  Domingo 23 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"No se puede pretender que las deudas sean pagadas con sacrificios insoportables para los pueblos". Papa Francisco
Recomendar Imprimir
Nacionales - 30-08-2019 / 10:08
¿MALA PRAXIS Y/O PERVERSIÓN NEOLIBERAL?

Macri cumplió con el FMI y el resultado fue una catástrofe social y el default de la deuda

Macri cumplió con el FMI y el resultado fue una catástrofe social y el default de la deuda
CUATRO AÑOS ENDEUDÁNDOSE PARA LLEGAR AL DEFAULT. Y si todo salió como se había planteado, el ajuste brutal se ejecutó como se pretendía, la catástrofe social no provocó la caída del Gobierno, ¿por qué no vinieron los dólares? ¿Cómo se hizo para arrojar al país al default “selectivo”? Es que, “por un descuido” se dejó la puerta abierta para la fuga de capitales dejando que por allí se escaparan los dólares que el FMI proveía a cambio de “tanto esfuerzo”.
"En la Argentina, nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno", se ufanaba, el 14 de noviembre de 2018, Nicolás Dujovne, destacando los "méritos" de estar cumpliendo estrictamente con las metas del ajuste fiscal acordado con el FMI. El programa acordado por Mauricio Macri con el Fondo en 2018 no sólo era el de mayor magnitud de su historia por el volumen del préstamo (57 mil millones de dólares), sino que además por su nivel de exigencia de ajuste fiscal, uno de los más severos jamás aplicados en un país.
 
El costo social fue escandaloso: aumento de la pobreza, de la indigencia, de la desocupación. Cierres de industrias y comercios que no soportaron el combo de caída de demanda, tarifazos y alza del costo financiero. Una verdadera catástrofe social. Pero con un objetivo que el gobierno de los ricos puso por encima de todo lo demás: que volvieran los dólares al país, como inversión o como préstamos, ya le daba lo mismo.
 
Y si todo salió como se había planteado, el ajuste brutal se ejecutó como se pretendía, la catástrofe social no provocó la caída del Gobierno, ¿por qué no vinieron los dólares? ¿Cómo se hizo para arrojar al país al default "selectivo"?
 
Es que, "por un descuido" se dejó la puerta abierta para la fuga de capitales dejando que por allí se escaparan los dólares que el FMI proveía a cambio de "tanto esfuerzo". Es ilusorio pensar que fueron convicciones dogmáticas las que impidieron aplicar las más elementales medidas regulatorias para controlar la salida de divisas.
 
Ni siquiera ahora, con el replanteo de los vencimientos de corto plazo, se ha acompañado esa decisión con medidas regulatorias para evitar que continúe la fuga; esto es terrorismo económico de Estado, están vaciando las reservas para dejarle tierra arrasada a quien venga después, y además están haciendo un daño concientemente.
 
El programa económico estalló con el anuncio de reprogramación del calendario de pagos de los vencimientos de corto plazo y los de 2021 en adelante al FMI. Las consecuencias se verán de a poco. Hay empresas que colocaron sus recursos en bonos de corto plazo para sacarle algún rendimiento hasta el momento de su uso, que podría ser el pago de sueldos la semana próxima.
 
Si son títulos en default, no podrán cobrarlos, y no podrán cumplir sus compromisos. Esto puede traducirse en los próximos días en cortes en la cadena de pagos. Luego vendrán las caídas patrimoniales del 60 por ciento o más por desvalorización de títulos públicos o privados. La imposibilidad de refinanciación de deuda para provincias o empresas. ¿Hasta cuándo seguirán las recomendaciones del Fondo, cuando los resultados de sus políticas son siempre los mismos?   
 
La Opinión Popular

 
STANDARD AND POORS CALIFICÓ A ARGENTINA EN CESACIÓN DE PAGOS
 
Cuatro años endeudándose para llegar al default
 
Argentina entró en "default". La sentencia llegó desde la calificadora de riesgo Standard & Poor's. La compañía consideró por que las medidas financieras anunciadas por el gobierno de Mauricio Macri constituyen una cesación de pagos para la deuda de cortísimo plazo.
 
La evaluación negativa de la firma se extiende al resto de los bonos emitidos por las distintas capas geológicas de funcionarios cambiemitas de forma que a los títulos públicos le colgaron el cartel de default selectivo. La rebaja en la evaluación fue definida el miércoles, informada el jueves por la noche y será revertida al comenzar el viernes. Un default de 24 horas.
 
La calificadora consideró que patear por seis meses los pagos de las letras que vencen este año constituye un default. Interpretó, sin embargo, que las irregularidades serán subsanadas cuando, tras los cambios unilaterales establecidos mediante un decreto de necesidad y urgencia, entre en vigencia el nuevo calendario de desembolsos.
 
Las calificaciones de la deuda elaboradas por S&P quedarán, sin embargo, en niveles de extrema vulnerabilidad: CCC para los bonos de largo plazo y CC en los instrumentos de corto que reflejan la creciente vulnerabilidad financiera.
 
El vertiginoso deterioro observado en las reservas, el precio de los bonos, el riesgo país, las tasas de interés y el tipo de cambio, refuerza la imposibilidad de acceder al mercado para cubrir las necesidades de financiamiento externo.
 
La reestructuración de la deuda con bonistas que anunció el Palacio de Hacienda dispuso una modificación en las condiciones de las Letes, Lecaps, Lecer y Lelinks que vencen este año para patear vencimientos por más de 7000 millones de dólares durante los próximos seis meses.
 
"El gobierno argentino extendió unilateralmente los vencimientos de todos los papeles de corto plazo el 28 de agosto. Esto constituye un default bajo nuestro criterio. Estamos rebajando la calificación de riesgo de los bonos locales y extranjeros hasta default selectivo y los ratings de la deuda de corto plazo a default", informó S&P a través de un comunicado difundido en la noche del jueves.
 
La calificadora no ignora el derrumbe financiero pero sostiene que "como las nuevas condiciones de la deuda de corto plazo han ya entraron en vigencia, tenemos previsto elevar el riesgo de la deuda soberana que está en default selectivo el 30 de agosto. Planeamos elevar la calificación de largo plazo a CCC y los ratings de la deuda de corto plazo a C".
 
Desde el Palacio de Hacienda destacaban el jueves por la noche que "lo importante es que el default selectivo estará en vigencia por dos días hasta que entra en vigencia el nuevo cronograma de pagos". Los colaboradores del ministro Lacunza precisaron que "la calificadora Standard and Poor's bajó la calificación de deuda de corto plazo en forma temporaria a default selectivo. Eso significa el incumplimiento parcial de alguna de las condiciones de emisión; en este caso el plazo, no el monto ni los intereses. Y, es selectivo porque se considera que el emisor continuará honrando el resto de sus compromisos".
 
La brevedad del default sentenciado por S&P no implica que los riesgos hayan sido despejados. La evaluación de la deuda argentina realizada por la firma estadounidense quedará un escalón más abajo del que comenzó la semana.
 
"Rebajar los ratings refleja la agudización del riesgo", indica la calificadora al referirse a la reestructuración propuesta por el Gobierno para los títulos de mediano plazo emitidos en moneda local y los bonos regidos por la legislación extranjera.
 
"La creciente vulnerabilidad del perfil crediticio de la Argentina se derivan en un escenario financiero que se deteriora rápidamente, la ausencia de confianza en los mercados de las políticas del próximo gobierno y la incapacidad para renovar la deuda de corto plazo con el sector privado", indica la evaluación de la calificadora al apuntar advertir sobre el creciente stress sobre los vencimientos que imponen la devaluación, la aceleración inflacionaria y la profundización de la recesión.
 
La empresa junto a su competidora Fitch ya había rebajado la nota de la deuda argentina tras la debacle que siguió al resultado de las elecciones primarias.
 
La última vez que S&P declaró a la deuda en default selectivo fue en 2014 cuando una decisión judicial solicitada por los fondos buitre impidió que los pagos realizados por Argentina llegaran a los acreedores.
 
Las calificadoras de riesgo comenzaron a mejorar su evaluación de la economía local cuando el gobierno alcanzó el oneroso acuerdo con los buitres que abrió el vertiginoso ciclo de endeudamiento. Las notas de las calificadoras promovieron el ingreso de capitales pero el amor se evaporó al ritmo de la fuga de capitales. 
 
Por Tomás Lukin
Por Raúl Dellatorre
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
23-02-2020 / 10:02
El domingo próximo, el presidente Alberto Fernández hablará por segunda vez ante la Asamblea Legislativa. Ratificará rumbo y medidas, hará un repaso de la gestión que lleva menos de tres meses, remarcará la magnitud del descalabro dejado por el ex presidente Mauricio Macri. Anunciará proyectos de ley (varios anticipados en el día de la jura) y subrayará los avances referidos a la renegociación de la deuda externa.
 
El mandatario comenzará a redactar el borrador mañana, los ministerios (es habitual) le hacen llegar informes y sugerencias. Para el período ordinario de Sesiones, el Ejecutivo impulsará las siguientes leyes.
 
· Reforma judicial.
· Creación de un Consejo para la Calidad Institucional del Poder Judicial.
· Consejo Económico Social.
· Aborto libre, legal y gratuito.
 
Se anticipan conflictos referidos a la interrupción del embarazo. Otras iniciativas del Gobierno levantarán vientos de fronda: el aumento de las retenciones a la soja y la ley que reforma a la baja las jubilaciones de privilegio que ya se está tratando.
 
El paquete de normas que propondrá el mandatario no contiene leyes mordaza o restrictivas de libertad de prensa. Tampoco un proyecto para sancionar el negacionismo del terrorismo de Estado. Fernández dijo en París que estudiaría dicha idea pero la desechó para prevenir acechanzas contra la libertad de expresión.
 
Lo actual y lo posible: Los primeros resultados del Plan contra el Hambre entusiasman al Presidente que maneja al dedillo los datos de Concordia, la ciudad entrerriana en la que primero se aplicó. Miles de tarjetas usadas sabiamente por las jefas de familia se traducen en consumo local, ganancias para pequeños comercios, mejoras palpables en la alimentación de los pibes.
 
En otra provincia, Santa Fe, el gobernador Omar Perotti se entusiasma, refiere el presidente, con el dinamismo impreso por el nuevo derecho social. Los dos ejemplos, desde ya, son micro. Para que pudieran potenciarse será necesario aliviar a la Argentina de los pagos de deuda externa en los próximos años.
 
Miles de millones de dólares que reactivarían en el corto plazo, durante los seis-siete-ocho últimos meses de 2020. "Obra pública, el Plan de Viviendas que está atrasado", proyecta Fernández. Actividades clásicas, mano de obra intensivas, para masas de trabajadores desocupados o que changuean hoy en día.
 
"Keynes corazón", cantaría la hinchada aunque es consabido que dichos resurgimientos no serán suficientes. Habrá que promover subsidios o incentivos que permitan el nacimiento de industrias con potencial exportador o la resurrección de la capacidad ociosa tras el industricidio macrista.

22-02-2020 / 10:02
La centralidad de la deuda en la coyuntura actual es de tal magnitud que cualquier decisión del gobierno queda relegada a un segundo plano y condicionada por esa centralidad, que es económica y política a la vez. El ministro Martín Guzmán expuso con claridad en la Cámara de Diputados la suerte de círculo vicioso en que está la cuestión de la deuda pública nacional: "Hay voluntad firme de pagar la deuda. El problema es que no hay capacidad para hacerlo. Para poder pagar Argentina tiene que crecer y para poder crecer se tiene que sacar de encima el peso de una deuda que asfixia".
 
Este círculo, en el que intervienen jugadores con peso e intereses propios, es el centro del debate. El gobierno caracteriza a la deuda como impagable, pero al mismo tiempo la reconoce y legitima, por lo tanto necesita de una "reestructuración profunda": estiramiento de plazos, quita de capital y reducción de intereses.
 
El FMI estaría dispuesto a posponer los vencimientos a cambio de garantías de la sustentabilidad de los mismos, léase superávit fiscal primario suficiente para hacer frente a los vencimientos, al mismo tiempo que presiona para que los privados acepten quitas de capital, que no está dispuesto a hacer con sus propias acreencias. Los bonistas exigen más pagos ahora, un plan económico y el aval del Fondo de que la deuda total es sustentable para luego acordar.
 
El ministro agregó que en su esquema el equilibrio fiscal recién se obtendría para el 2023 -lo que significa que pedirá como mínimo 4 años de gracia- la economía entonces podría crecer al 2% a partir del año próximo. Los analistas consideran que ese crecimiento es bajo para generar los excedentes necesarios para afrontar los vencimientos.
 
La realidad es que las reservas no alcanzan para afrontar las deudas en dólares mientras que para los vencimientos en pesos -suman hasta junio la friolera de 850.000 millones- no es aconsejable emitir, a riesgo de que la inflación se desmadre del todo, por algo se suspenden la indexación jubilatoria y salarial. Así el margen de maniobras es reducidísimo, sino nulo.
 
Pero ¿qué garantiza que haciendo lo de siempre tengamos resultados diferentes? ¿Dónde está la virtud de seguir honrando una deuda que amenaza con continuar por varios años más el estancamiento de la economía? ¿Dónde está escrito que si hay una reestructuración "exitosa" se abrirán los mercados y habrá nuevo financiamiento? ¿Por qué vendrían inversiones productivas que hace tiempo no vienen? ¿Qué garantiza que dentro de 5 años no haya una nueva crisis de deuda?
 
La figura del default se recorta cada vez más nítidamente en el horizonte, el tema es si lo imponen los mercados y entonces la salida será caótica y muy gravosa para los sectores populares, o bien es producto de una decisión política. Entonces la salida no será un campo de rosas, pero será ordenada -deberá ir acompañada de medidas complementarias, como mayor intervención estatal en la banca y el comercio exterior entre otras- y abrirá un futuro diferente a la mediocridad actual. No hay que dejarse amedrentar por el terrorismo mediático de los medios al servicio de los fondos de inversión.

22-02-2020 / 08:02
Está la sensación de que el gobierno de Alberto Fernández llegó hace mucho a pesar de que apenas pasaron dos meses y días desde que asumió. Hay un clima de rutina sin sorpresa. Que en buen castellano también puede definirse como alivio.
 
Es un problema, porque es más fácil convertir en costumbre al alivio que a la tragedia. No es que el nuevo gobierno haya tomado muchas o pocas decisiones. En este fenómeno tiene más que ver el desastre como terminó la gestión de Mauricio Macri, la incertidumbre ante un gobierno paralizado por una crisis creada por ellos mismos y que todos los días arrojaba resultados nefastos sin que pudieran frenarla.
 
Es fácil acostumbrarse al alivio y olvidarse de la tragedia. Es fácil, pero peligroso. El macrista que odia al peronismo, que se hundía pero no quería dar el brazo a torcer ni reconocerlo, y que a pesar de su situación personal en franca picada volvió a votar a Macri, sintió alivio por la derrota. Nadie podrá decir que facilitó el triunfo del peronismo, su conciencia estará tranquila y, gracias a la derrota de su candidato, el bolsillo también.
 
El primer macrista en reconocerlo ha sido el Fondo Monetario Internacional. El organismo decidió prestarle a Macri 56 mil millones de dólares --el 62 por ciento de su capacidad de préstamo-- para que gane las elecciones. Y el tipo habilitó la fuga del 90 por ciento de esa fortuna y encima perdió las elecciones. La primera línea del Fondo, en especial la que baja de Washington y habilitó esa jugada ultramacrista, apostó a perdedor y llevó las finanzas del organismo al borde de la bancarrota.
 
Ahora resulta que el equipo técnico del organismo que, transgrediendo sus propios estatutos, respaldó a Macri contra el actual gobierno, reconoce que la deuda argentina es "insostenible".
 
O sea: reconoce que el préstamo fue un error, que prestaron una fortuna que no se podría devolver. Antes de pedir al Fondo, el gobierno de Macri se había endeudado con particulares en cien mil millones de dólares, en apenas año y medio. Rompió todos los récords, de los planetarios y de la historia. Cuando el Fondo les prestó, los prestamistas particulares ya no querían hacerlo porque veían el borde del precipicio.
 
Deuda "insostenible" en criollo quiere decir que fue una barrabasada. El Fondo está diciendo que la política neoliberal de Cambiemos fue un desatino que destruyó el aparato productivo y creó adicción y dependencia del endeudamiento.
 
Y no fue ejecutada por cuatros de copa sino por las estrellas locales del neoliberalismo, por los economistas que siempre hablaban por la tele, los preferidos por la mayoría de los empresarios, los Ceos campeones del capitalismo. Si el Fondo Monetario reconoce que la deuda es "insostenible", está diciendo que esa gente hizo un desastre.

21-02-2020 / 12:02
Apenas dos meses después de haber realizado un más que entusiasta diagnóstico en la única cadena nacional de su gestión acerca del país que dejaba, el ahora ex presidente Mauricio Macri aseguró "estar preocupado por la actualidad de la Argentina".
 
En lo que constituyó su regreso a la actividad política tras dejar el gobierno el pasado 10 de diciembre y tras tomarse unas extensas vacaciones, Macri encabezó la reunión de la mesa chica del PRO.
 
En las oficinas que el PRO montó en el edificio "Holiday" (vacaciones en inglés, lo que supuso no pocas chicanas en las redes sociales) de Vicente López, el ex mandatario comenzó a desplegar su estrategia para intentar mantenerse como el mandamás de la oposición a pesar de su resonante fracaso en su intento reeleccionista.
 
Tras el encuentro el ex peronista, ex senador y ex compañero de fórmula de Macri, Miguel Ángel Pichetto, aseguró a los medios que analizaron la coyuntura nacional y comenzaron a trazar los pasos a seguir ya en tanto oposición.
 
De la cumbre del PRO participaron también el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, la ex gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, la ex ministra de Seguridad y presidenta del espacio, Patricia Bullrich y el ex ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo.
 
"Al expresidente lo vi muy bien, con mucho interés en seguir los temas del país, con muchas prudencia y responsabilidad, nosotros a su vez le transmitimos los problemas que nos preocupan", dijo Pichetto y aseguró que Macri "está preocupado por la actualidad del país".
 
Se juntan por inercia, y porque creen que el 40% que sacaron de votos les pertenece. No es poco, pero solo les queda el apoyo mediático y judicial, ya que políticamente están reventados.
 
La Opinión Popular
 

21-02-2020 / 09:02
El apoyo que logró el gobierno de Alberto Fernández del FMI lo fortalece de cara a la negociación con los acreedores privados pero no implica que la cuestión de la deuda esté a punto de resolverse. Ni mucho menos.
 
Si el resultado de la primera misión del Fondo tras la salida de Mauricio Macri fueran los octavos de final de un Mundial, bien podría decirse que la renegociación de la deuda con el organismo son los cuartos y la discusión con los bonistas, la final.
 
Aunque anteayer por la noche algunos de los negociadores descorcharon espumantes, en el quinto piso de Economía no comparten la euforia que se apoderó de otras áreas del Ejecutivo y de la militancia en las redes sociales. "Además de paciencia oriental hay que tener algo de astucia florentina", comentaron desde allí.
 
Lo que aprovechó el Gobierno al máximo fue la coincidencia coyuntural de sus intereses con el FMI, al que circunstancialmente también le conviene que los bonistas cobren lo menos posible. Para poder cobrar más él, por supuesto, pero también para no inflar el "riesgo moral" (moral hazard) del que solía hablar Anne Krueger en 2002.
 
La tesis del "riesgo moral" -un clásico de los tecnócratas del Fondo- sostiene que si los prestamistas nunca pierden, cada vez correrán riesgos mayores. Total, alguien (el Fondo) los rescatará.
 
Esa coincidencia no implica que el Fondo se haya hecho peronista ni que su directora gerente, Kristalina Georgieva, haya vuelto a sus días de estudiante en el Alto Instituto de Economía Karl Marx de la Bulgaria comunista.
 
El FMI necesita que se olvide lo más rápido posible el abochornante préstamo récord que el Tesoro estadounidense forzó a firmar a Christine Lagarde para que Macri fuera reelecto, pero su matriz de pensamiento sigue siendo la misma.
 
Aún tras la purga que se llevó puestos a David Lipton (un halcón demócrata que Donald Trump aprovechó para tirar por la ventana) y al encargado del caso argentino, Roberto Cardarelli, la ortodoxia fiscal de Lagarde sigue vivita y coleando en la calle 19. La gravitación de Wall Street sobre su staff, también.
 
En cuanto a las condiciones que vaya a poner el FMI para aplazar sus cobros, el ministro Martin Guzmán viene repitiendo que no hará "austeridad en recesión".
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar