Alberto Fernández les dijo al FMI en la cara que ellos están financiando la fuga de capitales y del otro lado sólo hubo silencio.
 
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"No se puede pretender que las deudas sean pagadas con sacrificios insoportables para los pueblos". Papa Francisco
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Nacionales - 27-08-2019 / 08:08
DURO COMUNICADO LUEGO DE LA REUNIÓN

Alberto Fernández: Macri y el FMI son responsables de esta catástrofe social

Alberto Fernández: Macri y el FMI son responsables de esta catástrofe social
"El préstamo recibido por el país y el conjunto de condicionalidades asociado al mismo no han generado ninguno de los resultados esperados: la economía real no ha dejado de contraerse, el empleo y la situación de las empresas y las familias, de empeorar, la inflación no ha tenido una trayectoria descendente sostenida y el endeudamiento público no ha dejado de crecer”, agrega el comunicado del Frente de Todos. “De estos cuatro objetivos (pactados con el Fondo) no sólo ninguno fue alcanzado, sino que todo empeoró desde la celebración del acuerdo: la economía cayó 1,7 por ciento, la deuda subió 29 puntos porcentuales del PBI, el desempleo aumentó a 10,1 por ciento y la pobreza creció a más del 32 por ciento y la inflación se disparó al 53,9 por ciento”, remarcaron.
La misión del Fondo Monetario Internacional se reunió este lunes por la tarde con el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, y sus referentes económicos. El FMI, con el peso dominante de los EE.UU. de Donald Trump, fue el financista de la campaña de reelección de Mauricio Macri, que quedó 16 puntos por debajo de la fórmula más votada.
 
La intención de los burócratas del FMI es "el abrazo del oso": comprometer al candidato opositor, que ganó por amplio margen, con lo que vino haciendo hasta ahora Macri en materia de ajuste fiscal. Sin embargo, desde el peronismo buscaron tomar distancia, y afirman que el FMI es corresponsable de la debacle de la economía argentina.
 
"Quienes han generado esta crisis, el Gobierno y el FMI, tienen la responsabilidad de poner fin y revertir la catástrofe social que hoy atraviesa a una porción cada vez mayor de la sociedad argentina. Para ello deberían arbitrar todos y cada uno de los medios y las políticas necesarias", expresaron en un comunicado al cierre de la reunión.
 
"El préstamo recibido por el país y el conjunto de condicionalidades asociado al mismo no han generado ninguno de los resultados esperados: la economía real no ha dejado de contraerse, el empleo y la situación de las empresas y las familias, de empeorar, la inflación no ha tenido una trayectoria descendente sostenida y el endeudamiento público no ha dejado de crecer", agrega el Frente de Todos.
 
"A la fecha, los desembolsos efectuados por el FMI suman un total de 44.500 millones de dólares aproximadamente y representan casi el 80 por ciento del préstamo. De acuerdo con las cifras oficiales disponibles, entre junio de 2018 y julio de 2019, salieron del sistema 27.500 millones de dólares en concepto de Formación de Activos Externos de libre disponibilidad (fuga de capitales argentinos), aproximadamente y 9200 millones por inversiones extranjeras especulativas (reversión de inversiones de capitales golondrina)".
 
"En total la salida neta de dólares supera los 36.600 millones de dólares, lo que representa más del 80 por ciento de los desembolsos recibidos hasta la fecha", detallaron en el comunicado. Y el Fondo todavía no sabe qué hacer con el fiasco de haber financiado el naufragio de la economía macrista.
 
Los referentes peronistas señalaron que "este fenómeno constituye un incumplimiento flagrante a lo dispuesto por Artículo VI del Acta Constitutiva del organismo cuyo primer párrafo dispone que 'ningún miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital'". Alberto Fernández les dijo al FMI en la cara que ellos están financiando la fuga de capitales y del otro lado sólo hubo silencio.
 
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OTRO INMENSO FRACASO TÉCNICO Y POLÍTICO DEL FONDO MONETARIO CON ARGENTINA 
 
¿Qué va a hacer el FMI?
 
El Fondo Monetario Internacional, con el peso dominante de Estados Unidos, fue el financista de la campaña de reelección de Mauricio Macri. Se sabe que sus proyecciones macroeconómicas son en general fallidas. La novedad en este caso es que ha dejado en evidencia que también se equivoca en las apuestas electorales que hace.
 
Después de este doble fracaso, el interrogante es cuál será el comportamiento del FMI, teniendo en cuenta que por una decisión política ha concentrado casi el 60 por ciento de su cartera crediticia en un solo deudor, que se encuentra al borde de la insolvencia.
 
¿Liberará el desembolso de unos 5400 millones de dólares pese a que el acuerdo técnico del stand by es letra muerta o entregará esos billetes para evitar el desmoronamiento de un gobierno que ha ayudado financieramente como a ningún otro en su historia?
 
Una primera aproximación de cómo se resolverá ese dilema se tendrá en la reunión del martes próximo (3 de septiembre) del directorio del Banco Mundial que, entre otros temas, analizará la situación argentina.
 
El primo hermano del Fondo Monetario Internacional aprobó el mes pasado un crédito dentro del programa denominado Development Policy Loan de 500 millones de dólares. Falta definir detalles técnicos para hacer ese desembolso, pero el cambio abrupto del escenario político incorpora un factor de incertidumbre acerca de qué decidirá ahora el Banco Mundial.
 
A diferencia de los históricos préstamos del BM, que estaban destinados a planes específicos (social, previsional, laboral), éste tiene condiciones muy flexibles para su utilización, con objetivos generales y de largo plazo.
 
La cuestión relevante que evaluará el directorio del BM la semana próxima, donde al igual que en el del FMI Estados Unidos tiene una influencia determinante, se encuentra en si avanza o no ese crédito con su posterior desembolso. Lo que se decida será un mensaje de qué posición asumirá Estados Unidos respecto al gobierno de Mauricio Macri.
 
En caso de que la situación financiera-cambiaria no pase a un estadio de mayor vulnerabilidad en estas semanas, la movida que hará el Banco Mundial puede ser un indicador del potencial comportamiento del FMI.
 
El FMI está dominado por los intereses de Estados Unidos, por eso su número dos es el cargo fuerte de la institución, hoy el demócrata David Lipton, quien ocupa el puesto de director gerente interino hasta el desembarco de la búlgara Kirstalina Georgieva (respaldada por Francia, no así por Alemania que tenía otro candidato).
 
Por presión de Estados Unidos, el Fondo salió al rescate del gobierno de Macri. Ahora los directores europeos no quieren quedar arrastrados por esa decisión y reclaman una salvaguarda técnica (el informe de cumplimiento de las metas del stand by) para aprobar el próximo desembolso.
 
Otra vez, el FMI es corresponsable de la debacle de la economía argentina. En una crónica publicada en el portal ZeroHedge se menciona que, el viernes pasado, el periodista Steve Liesman de CNBC, entrevistó a la nueva economista jefe del FMI, la indio-estadounidense Gita Kopinath, y le preguntó cuál es el plan del Fondo para Argentina teniendo en cuenta la vulnerabilidad que hoy tiene su deuda, reflejada en el colapso de las paridades de los bonos.
 
Kopinath no respondió y esa evasiva se debe a que el Fondo todavía no sabe qué hacer con el fiasco de haber financiado el naufragio de la economía macrista.
 
La delegación que está en Buenos Aires, liderada por Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental, y secundado por el jefe de la misión para Argentina, Roberto Cardarelli, tiene un objetivo político excluyente: conseguir del candidato de la oposición más votado en las PASO el compromiso de continuidad del vínculo con el FMI, con las condiciones y orientación económica definidos con el gobierno de Macri.
 
De esa forma buscan salvarse de la humillación de haber apostado a Macri, que quedó 15 puntos por debajo de la fórmula más votada.
 
Werner y Cardarelli no se ocuparán de revisar la evolución de las principales variables macroeconómicas, tarea para la cual habrá un próximo desembarco de técnicos.
 
Esta misión es una avanzada política del FMI para aplicar un abrazo de oso a Alberto Fernández, a quien consideran que será el próximo presidente de Argentina. Fernández ya brindó su respuesta: él no cogobierna y que buscará redefinir el acuerdo.
 
El Fondo Monetario está apurado; Fernández no debiera. El FMI necesitan una señal de continuidad porque está en un gran problema.
 
Falló en las perspectivas estimadas para la economía macrista; entregó el crédito más abultado de su historia a un solo país; quedó en una frágil situación financiera al concentrar, precisamente, en un solo deudor gran parte de la cartera crediticia; y apoyó la campaña electoral de Macri, quien le deparó un rotundo fracaso en las urnas de las elecciones PASO.
 
Después de semejante desastre técnico y político, el margen para soltarle la mano a Macri se reduce porque se convertiría en un daño autoinfligido.
 
Los dólares no vendrán el 15 de septiembre, como figura en el texto del acuerdo stand by. Primero tiene que trabajar la misión técnica para analizar la marcha de las variables económicas, luego elaborar el staff report, para después entregar ese documento al directorio del FMI que tiene que tomar la decisión política de aprobar el desembolso.
 
Este proceso burocrático en una organización internacional significará que, si la respuesta es afirmativa, los 5400 millones de dólares ingresarán al Banco Central dos semanas antes de las elecciones de octubre. Mientras tanto, el stock de reservas se seguirá desangrando, lo que hará cada vez más dramático el tiempo hasta el eventual giro de esos dólares. 
 
Por Alfredo Zaiat
 
Fuente: Página12
 

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Alberto Fernández: Macri y el FMI son responsables de esta catástrofe social
La misión del Fondo Monetario Internacional se reunió este lunes por la tarde con el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, y sus principales referentes económicos. El titular del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, y el jefe de esa misión, Roberto Cardarelli, se mostraron activos por generar vínculos con el espacio más votado en las primarias.
Alberto Fernández: Macri y el FMI son responsables de esta catástrofe social
El candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, denunció que los crecientes niveles de endeudamiento empeoraron por el acuerdo stand by. Además señaló que esos dólares se utilizaron principalmente para financiar la fuga de capitales.
23-02-2020 / 10:02
El domingo próximo, el presidente Alberto Fernández hablará por segunda vez ante la Asamblea Legislativa. Ratificará rumbo y medidas, hará un repaso de la gestión que lleva menos de tres meses, remarcará la magnitud del descalabro dejado por el ex presidente Mauricio Macri. Anunciará proyectos de ley (varios anticipados en el día de la jura) y subrayará los avances referidos a la renegociación de la deuda externa.
 
El mandatario comenzará a redactar el borrador mañana, los ministerios (es habitual) le hacen llegar informes y sugerencias. Para el período ordinario de Sesiones, el Ejecutivo impulsará las siguientes leyes.
 
· Reforma judicial.
· Creación de un Consejo para la Calidad Institucional del Poder Judicial.
· Consejo Económico Social.
· Aborto libre, legal y gratuito.
 
Se anticipan conflictos referidos a la interrupción del embarazo. Otras iniciativas del Gobierno levantarán vientos de fronda: el aumento de las retenciones a la soja y la ley que reforma a la baja las jubilaciones de privilegio que ya se está tratando.
 
El paquete de normas que propondrá el mandatario no contiene leyes mordaza o restrictivas de libertad de prensa. Tampoco un proyecto para sancionar el negacionismo del terrorismo de Estado. Fernández dijo en París que estudiaría dicha idea pero la desechó para prevenir acechanzas contra la libertad de expresión.
 
Lo actual y lo posible: Los primeros resultados del Plan contra el Hambre entusiasman al Presidente que maneja al dedillo los datos de Concordia, la ciudad entrerriana en la que primero se aplicó. Miles de tarjetas usadas sabiamente por las jefas de familia se traducen en consumo local, ganancias para pequeños comercios, mejoras palpables en la alimentación de los pibes.
 
En otra provincia, Santa Fe, el gobernador Omar Perotti se entusiasma, refiere el presidente, con el dinamismo impreso por el nuevo derecho social. Los dos ejemplos, desde ya, son micro. Para que pudieran potenciarse será necesario aliviar a la Argentina de los pagos de deuda externa en los próximos años.
 
Miles de millones de dólares que reactivarían en el corto plazo, durante los seis-siete-ocho últimos meses de 2020. "Obra pública, el Plan de Viviendas que está atrasado", proyecta Fernández. Actividades clásicas, mano de obra intensivas, para masas de trabajadores desocupados o que changuean hoy en día.
 
"Keynes corazón", cantaría la hinchada aunque es consabido que dichos resurgimientos no serán suficientes. Habrá que promover subsidios o incentivos que permitan el nacimiento de industrias con potencial exportador o la resurrección de la capacidad ociosa tras el industricidio macrista.

22-02-2020 / 10:02
La centralidad de la deuda en la coyuntura actual es de tal magnitud que cualquier decisión del gobierno queda relegada a un segundo plano y condicionada por esa centralidad, que es económica y política a la vez. El ministro Martín Guzmán expuso con claridad en la Cámara de Diputados la suerte de círculo vicioso en que está la cuestión de la deuda pública nacional: "Hay voluntad firme de pagar la deuda. El problema es que no hay capacidad para hacerlo. Para poder pagar Argentina tiene que crecer y para poder crecer se tiene que sacar de encima el peso de una deuda que asfixia".
 
Este círculo, en el que intervienen jugadores con peso e intereses propios, es el centro del debate. El gobierno caracteriza a la deuda como impagable, pero al mismo tiempo la reconoce y legitima, por lo tanto necesita de una "reestructuración profunda": estiramiento de plazos, quita de capital y reducción de intereses.
 
El FMI estaría dispuesto a posponer los vencimientos a cambio de garantías de la sustentabilidad de los mismos, léase superávit fiscal primario suficiente para hacer frente a los vencimientos, al mismo tiempo que presiona para que los privados acepten quitas de capital, que no está dispuesto a hacer con sus propias acreencias. Los bonistas exigen más pagos ahora, un plan económico y el aval del Fondo de que la deuda total es sustentable para luego acordar.
 
El ministro agregó que en su esquema el equilibrio fiscal recién se obtendría para el 2023 -lo que significa que pedirá como mínimo 4 años de gracia- la economía entonces podría crecer al 2% a partir del año próximo. Los analistas consideran que ese crecimiento es bajo para generar los excedentes necesarios para afrontar los vencimientos.
 
La realidad es que las reservas no alcanzan para afrontar las deudas en dólares mientras que para los vencimientos en pesos -suman hasta junio la friolera de 850.000 millones- no es aconsejable emitir, a riesgo de que la inflación se desmadre del todo, por algo se suspenden la indexación jubilatoria y salarial. Así el margen de maniobras es reducidísimo, sino nulo.
 
Pero ¿qué garantiza que haciendo lo de siempre tengamos resultados diferentes? ¿Dónde está la virtud de seguir honrando una deuda que amenaza con continuar por varios años más el estancamiento de la economía? ¿Dónde está escrito que si hay una reestructuración "exitosa" se abrirán los mercados y habrá nuevo financiamiento? ¿Por qué vendrían inversiones productivas que hace tiempo no vienen? ¿Qué garantiza que dentro de 5 años no haya una nueva crisis de deuda?
 
La figura del default se recorta cada vez más nítidamente en el horizonte, el tema es si lo imponen los mercados y entonces la salida será caótica y muy gravosa para los sectores populares, o bien es producto de una decisión política. Entonces la salida no será un campo de rosas, pero será ordenada -deberá ir acompañada de medidas complementarias, como mayor intervención estatal en la banca y el comercio exterior entre otras- y abrirá un futuro diferente a la mediocridad actual. No hay que dejarse amedrentar por el terrorismo mediático de los medios al servicio de los fondos de inversión.

22-02-2020 / 08:02
Está la sensación de que el gobierno de Alberto Fernández llegó hace mucho a pesar de que apenas pasaron dos meses y días desde que asumió. Hay un clima de rutina sin sorpresa. Que en buen castellano también puede definirse como alivio.
 
Es un problema, porque es más fácil convertir en costumbre al alivio que a la tragedia. No es que el nuevo gobierno haya tomado muchas o pocas decisiones. En este fenómeno tiene más que ver el desastre como terminó la gestión de Mauricio Macri, la incertidumbre ante un gobierno paralizado por una crisis creada por ellos mismos y que todos los días arrojaba resultados nefastos sin que pudieran frenarla.
 
Es fácil acostumbrarse al alivio y olvidarse de la tragedia. Es fácil, pero peligroso. El macrista que odia al peronismo, que se hundía pero no quería dar el brazo a torcer ni reconocerlo, y que a pesar de su situación personal en franca picada volvió a votar a Macri, sintió alivio por la derrota. Nadie podrá decir que facilitó el triunfo del peronismo, su conciencia estará tranquila y, gracias a la derrota de su candidato, el bolsillo también.
 
El primer macrista en reconocerlo ha sido el Fondo Monetario Internacional. El organismo decidió prestarle a Macri 56 mil millones de dólares --el 62 por ciento de su capacidad de préstamo-- para que gane las elecciones. Y el tipo habilitó la fuga del 90 por ciento de esa fortuna y encima perdió las elecciones. La primera línea del Fondo, en especial la que baja de Washington y habilitó esa jugada ultramacrista, apostó a perdedor y llevó las finanzas del organismo al borde de la bancarrota.
 
Ahora resulta que el equipo técnico del organismo que, transgrediendo sus propios estatutos, respaldó a Macri contra el actual gobierno, reconoce que la deuda argentina es "insostenible".
 
O sea: reconoce que el préstamo fue un error, que prestaron una fortuna que no se podría devolver. Antes de pedir al Fondo, el gobierno de Macri se había endeudado con particulares en cien mil millones de dólares, en apenas año y medio. Rompió todos los récords, de los planetarios y de la historia. Cuando el Fondo les prestó, los prestamistas particulares ya no querían hacerlo porque veían el borde del precipicio.
 
Deuda "insostenible" en criollo quiere decir que fue una barrabasada. El Fondo está diciendo que la política neoliberal de Cambiemos fue un desatino que destruyó el aparato productivo y creó adicción y dependencia del endeudamiento.
 
Y no fue ejecutada por cuatros de copa sino por las estrellas locales del neoliberalismo, por los economistas que siempre hablaban por la tele, los preferidos por la mayoría de los empresarios, los Ceos campeones del capitalismo. Si el Fondo Monetario reconoce que la deuda es "insostenible", está diciendo que esa gente hizo un desastre.

21-02-2020 / 12:02
Apenas dos meses después de haber realizado un más que entusiasta diagnóstico en la única cadena nacional de su gestión acerca del país que dejaba, el ahora ex presidente Mauricio Macri aseguró "estar preocupado por la actualidad de la Argentina".
 
En lo que constituyó su regreso a la actividad política tras dejar el gobierno el pasado 10 de diciembre y tras tomarse unas extensas vacaciones, Macri encabezó la reunión de la mesa chica del PRO.
 
En las oficinas que el PRO montó en el edificio "Holiday" (vacaciones en inglés, lo que supuso no pocas chicanas en las redes sociales) de Vicente López, el ex mandatario comenzó a desplegar su estrategia para intentar mantenerse como el mandamás de la oposición a pesar de su resonante fracaso en su intento reeleccionista.
 
Tras el encuentro el ex peronista, ex senador y ex compañero de fórmula de Macri, Miguel Ángel Pichetto, aseguró a los medios que analizaron la coyuntura nacional y comenzaron a trazar los pasos a seguir ya en tanto oposición.
 
De la cumbre del PRO participaron también el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, la ex gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, la ex ministra de Seguridad y presidenta del espacio, Patricia Bullrich y el ex ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo.
 
"Al expresidente lo vi muy bien, con mucho interés en seguir los temas del país, con muchas prudencia y responsabilidad, nosotros a su vez le transmitimos los problemas que nos preocupan", dijo Pichetto y aseguró que Macri "está preocupado por la actualidad del país".
 
Se juntan por inercia, y porque creen que el 40% que sacaron de votos les pertenece. No es poco, pero solo les queda el apoyo mediático y judicial, ya que políticamente están reventados.
 
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21-02-2020 / 09:02
El apoyo que logró el gobierno de Alberto Fernández del FMI lo fortalece de cara a la negociación con los acreedores privados pero no implica que la cuestión de la deuda esté a punto de resolverse. Ni mucho menos.
 
Si el resultado de la primera misión del Fondo tras la salida de Mauricio Macri fueran los octavos de final de un Mundial, bien podría decirse que la renegociación de la deuda con el organismo son los cuartos y la discusión con los bonistas, la final.
 
Aunque anteayer por la noche algunos de los negociadores descorcharon espumantes, en el quinto piso de Economía no comparten la euforia que se apoderó de otras áreas del Ejecutivo y de la militancia en las redes sociales. "Además de paciencia oriental hay que tener algo de astucia florentina", comentaron desde allí.
 
Lo que aprovechó el Gobierno al máximo fue la coincidencia coyuntural de sus intereses con el FMI, al que circunstancialmente también le conviene que los bonistas cobren lo menos posible. Para poder cobrar más él, por supuesto, pero también para no inflar el "riesgo moral" (moral hazard) del que solía hablar Anne Krueger en 2002.
 
La tesis del "riesgo moral" -un clásico de los tecnócratas del Fondo- sostiene que si los prestamistas nunca pierden, cada vez correrán riesgos mayores. Total, alguien (el Fondo) los rescatará.
 
Esa coincidencia no implica que el Fondo se haya hecho peronista ni que su directora gerente, Kristalina Georgieva, haya vuelto a sus días de estudiante en el Alto Instituto de Economía Karl Marx de la Bulgaria comunista.
 
El FMI necesita que se olvide lo más rápido posible el abochornante préstamo récord que el Tesoro estadounidense forzó a firmar a Christine Lagarde para que Macri fuera reelecto, pero su matriz de pensamiento sigue siendo la misma.
 
Aún tras la purga que se llevó puestos a David Lipton (un halcón demócrata que Donald Trump aprovechó para tirar por la ventana) y al encargado del caso argentino, Roberto Cardarelli, la ortodoxia fiscal de Lagarde sigue vivita y coleando en la calle 19. La gravitación de Wall Street sobre su staff, también.
 
En cuanto a las condiciones que vaya a poner el FMI para aplazar sus cobros, el ministro Martin Guzmán viene repitiendo que no hará "austeridad en recesión".
 

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