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Nacionales - 04-08-2019 / 09:08
SE CONSOLIDA LA UNIDAD DEL PERONISMO

Cristina se reencontró con Massa: "Si nos peleamos nos devoran los de afuera"

Cristina se reencontró con Massa:
Lo substancial era lograr la unidad del peronismo y reconstruir al campo nacional y popular, y esta fue una de las fotos más importantes luego del cierre de listas. Después del Frejuli en 1973, este es el frente más amplio que hubo en Argentina de los sectores populares. Y no se dio en un día, llevó mucho esfuerzo.
Pasaron casi dos meses desde el famoso "café" entre el precandidato a presidente, Alberto Fernández, y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, sellaron el acuerdo con el que se formó el Frente de Todos.
 
El acuerdo generó mucha expectativa por la decisión del tigrense de consolidar la unidad del peronismo. Sin embargo, su encuentro con la precandidata a vicepresidenta, Cristina Fernández, se fue demorando, hasta que finalmente se reencontraron y tuvieron su primera foto, juntos, tras el alejamiento de Massa en 2013.
 
El reencuentro se llevó a cabo en la localidad de Tortuguitas, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, donde la actual senadora nacional presentó su libro Sinceramente. El marco daba cuenta de lo especial del evento: el estadio DirectTV Arena, que lució colmado y con gente afuera que siguió las alternativas por las pantallas.
 
Ellos vienen conversando desde hace tiempo y ya mantienen un trato habitual, pero la expectativa era verlos juntos por primera vez desde 2013. El tigrense fue uno de los invitados más importantes del evento, compartiendo una reunión con Cristina antes del acto en el que estuvo senado en primera fila.
 
En su discurso, Cristina hizo varias referencias al reencuentro con el tigrense: "Si nos peleamos entre nosotros nos devoran los de afuera". La candidata a vicepresidenta del Frente de Todos comparó la gestión de Mauricio Macri con un tsunami y se lamentó: "Siento que tenemos que volver a discutir cosas que ya estaban resueltas".
 
"Los que nos habíamos distanciado, nos volvimos a juntar porque es mucho más importante la Argentina que nuestras diferencias", expresó la ex mandataria. Asimismo, también le hizo un pedido directo a Massa: "Creo, Sergio, que deberían pensar [los legisladores] en algún mecanismo para protegernos de que una persona, en virtud de que gana una elección, decide hacer cualquier cosa y endeudar a generaciones y generaciones de argentinos. Algo hay que hacer con eso para que no nos vuelva a pasar".    
 
Se trata de la primera vez que la ex presidenta y su ex jefe de Gabinete se muestran juntos en la campaña y la primera desde 2013, cuando Massa rompió con el kirchnerismo para enfrentarlo en las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires, que finalmente ganó.
 
Lo substancial era lograr la unidad del peronismo y reconstruir al campo nacional y popular, y esta fue una de las fotos más importantes luego del cierre de listas. Después del Frejuli en 1973, este es el frente más amplio que hubo en Argentina de los sectores populares. Y no se dio en un día, llevó mucho esfuerzo.
 
La Opinión Popular

 
CRISTINA KIRCHNER JUNTO A SERGIO MASSA EN LA PRESENTACIÓN DE "SINCERAMENTE"
 
"Cuando nos peleamos nos devoran los de afuera"
 
"Los que nos habíamos distanciado nos volvimos a juntar porque es mucho más importante la Argentina que nuestras diferencias", avisó Cristina Kirchner en la nueva presentación de su libro "Sinceramente", en esta ocasión en el municipio de Malvinas Argentinas y con Sergio Massa sentado en la primera fila.
 
"Ya nos dimos cuenta que cuando nos peleamos entre nosotros nos devoran los de afuera", parafraseó al Martín Fierro en el cierre. Luego compartieron una breve aparición sobre un escenario para la gente que estaba afuera del estadio donde se mostraron sonrientes y compartiendo comentarios al oído, como en los viejos tiempos.
 
Ambos luego compartieron imágenes y frases en las redes sociales. "Hoy más que nunca tenemos que fortalecer el reencuentro con quienes, en el pasado, tuvimos diferencias. Argentina no puede seguir soportando, por cuatro años más, que nos devoren los de afuera", acompañó Massa con palabras similares a la ex presidenta.
 
El miércoles volverán a estar juntos, ya con el candidato presidencial Alberto Fernández y los gobernadores del PJ, en Rosario, en el cierre de campaña frente al Monumento a la Bandera.
 
Desde mayo pasado, cuando lo presentó en la Feria del Libro, Cristina Kirchner viene repitiendo estas apariciones junto al escritor y periodista Marcelo Figueras en distintos puntos del país, ahora ya en plan de campaña electoral.
 
Pero la cita de ayer tenía el atractivo extra de ser su reconciliación pública con Massa.
 
Junto a Massa y su esposa Malena Galmarini estaban los candidatos de la provincia Axel Kicillof -también junto a su esposa Soledad- y Verónica Magario, y varios intendentes como el anfitrión Leo Nardini, Gabriel Katopodis, Gustavo Menéndez, Ariel Sujarchuk y Julio Zamora, y diputados y dirigentes como Fernando Espinoza, Leopoldo Moreau y Martín Sabbatella.
 
Antes de que Cristina Kirchner apareciera sobre el escenario, a las 17.30, se distribuyó una primera imagen de los candidatos juntos, sentados sobre unos cómodos sillones en la antesala del estadio.
 
La previa fue festiva, con el público bailando los hits cumbieros que sonaban fuerte por los parlantes. El consabido "Vamos a volver" acompañó la aparición de la ex presidenta, sorprendida por la cantidad de gente, inusual para la presentación de un libro.
 
Y si afuera era un día pintado, adentro era de noche y con las luces como en los recitales. "Hoy es un día ¿cómo?", preguntó Figueras. "Peronista", le respondieron desde la platea.
 
El escritor hizo un racconto de las efemérides de la última semana -la desaparición de Santiago Maldonado, la explosión en la escuela de Merlo- y se detuvo en la idea de búsqueda de "felicidad" que Cristina Kirchner había expresado durante un acto con delegadas de la Asociación Bancaria.
 
La ex presidenta recordó que Juan Domingo Perón ya hablaba de la felicidad del pueblo y destacó los spots lanzados por Kicillof el viernes y el sábado en los que muestra a su familia, su casa y habla sobre él. Dijo que le había gustado especialmente el final, cuando cuenta que había estudiado economía para comprender la realidad y que ahora hace política para transformarla.
 
Kicillof se llevó la medalla de los elogios. CFK recordó aquella llamada de su entonces ministro a las cuatro de la mañana para plantearle un problema en la negociación con el Club de París y el día que le trajo la propuesta del Ahora 12, que le hizo acordar a su infancia, de cuando todo se compraba en cuotas. "Hasta los libros", mencionó.
 
Dijo que esa sensibilidad la podía tener sólo alguien que venía del pueblo y no quienes nacen millonarios. "Capacidad y sensibilidad", destacó las condiciones de Kicillof para gobernar la Provincia.
 
La gente aplaudió cada una de las afirmaciones de Cristina Kirchner. Con todo, la ex presidenta siempre trata de que sus apariciones sigan la línea de la presentación de un libro y no se conviertan en un tradicional acto político, atenta como está a atraer al electorado indeciso.
 
Por eso hace señas para evitar los gritos y se enojó cuando hubo una silbatina para Mauricio Macri y María Eugenia Vidal. "No sirve silbar, hay que pensar y hablar. Pensar, hablar y trabajar", recetó.
 
Cristina y Figueras se divirtieron al hablar de las metáforas meteorológicas e hídricas utilizadas por el macrismo, especialmente la de la mitad del río que estaría atravesando. "Cuando Macri llegó al gobierno y Vidal a la gobernación, los argentinos y argentinas estaban en tierra firme. Los empresarios estaban en sus empresas, los chicos iban a la escuela a estudiar y no a comer, y recibían sus netbooks. Los científicos estaban en el Conicet y preparábamos el Arsat 3", sostuvo, con lo que concluyó que de nuevo habrá que discutir cosas que "ya estaban resueltas".
 
Al hablar sobre el feroz endeudamiento asumido por Macri, mencionó a Massa. "Ahí lo veo a Sergio que es nuestro primer candidato a legislador en la provincia de Buenos Aires", destacó. Planteó como un tema que debería tratar el Congreso la posibilidad de que se ponga algún límite a que alguien, por ganar una elección, luego comprometa la situación de varias generaciones.
 
Esta vez Cristina Kirchner no comentó recientes frases de Vidal, para evitar el recorte y la malinterpretación. Ante la enumeración que le hizo Figueras, se limitó a responder que "el coacheo no le está dando resultado" pero que no quería comentar dichos sino las políticas.
 
"No me imagino cuatro años más con estas políticas", dijo, y recordó que ya una vez habían desendeudado a la Argentina con aciertos y con errores. "Porque cometimos errores, pero nunca nos equivocamos en la defensa de los intereses de los argentinos, ahí siempre acertamos".
 
Fue una hora de exposición y luego Cristina Kirchner junto a Axel, Magario, Massa y Nardini salieron a saludar a la gente afuera. Ya había bajado la temperatura y algunos emprendían la vuelta. La ex presidenta firmó libros y sólo tomó el micrófono para presentar a Kicillof, quien dio un breve discurso.
 
Pero el dato que a nadie se le escapó fue la afinidad que mostraron Cristina Kirchner y Massa, comentándose cosas al oído. Luego fueron los tuits. "Los que por ahí privilegiamos nuestras discusiones, nuestras peleas, bueno, ya nos dimos cuenta".
 
Por Fernando Cibeira
 
Fuente: Página12
 

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Cristina se reencontró con Massa:
El reencuentro se llevó a cabo en la localidad de Tortuguitas, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, donde la actual senadora nacional presentó su libro Sinceramente. El marco daba cuenta de lo especial del evento: el estadio DirectTV Arena, que lució colmado y con gente afuera que siguió las alternativas por las pantallas.
Cristina se reencontró con Massa:
En la imagen, previa al acto, la ex presidenta aparece sentada en un sillón, con Massa a su izquierda y Axel Kicillof, a su derecha. En los extremos, sentadas en dos sillones individuales, se las ve a la esposa de Massa y precandidata a diputada provincial, Malena Galmarini, y a la compañera de fórmula de Kicillof, Verónica Magario.
04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
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01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

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