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Sociedad e Interés General - 25-06-2019 / 19:06
EFEMÉRIDES POPULARES

Juana Manso, ejemplo de valentía de la mujer

Juana Manso, ejemplo de valentía de la mujer
El 26 de junio de 1819, en Buenos Aires, nace Juana Paula Manso, una mujer fuera de lo común. Enfrentada a los prejuicios y cánones de su época, promovió un modelo educativo integral asociado a la libertad y a la igualdad como motores de desarrollo social.
El 26 de junio de 1819, en Buenos Aires, nace Juana Paula Manso. Fue una escritora, traductora, periodista, maestra y precursora del feminismo en Argentina, Uruguay y Brasil. Hacia 1840, la familia Manso es exiliadas del periodo rosista y afincados en Montevideo. Allí Juana abrió en su casa el "Ateneo de Señoritas", una escuela privada para niñas. Entre 1852 y 1854 dirigió, en Brasil, O Journal das Senhoras, el primer periódico de Latinoamérica destinado al público femenino.
 
En 1854 funda, en Buenos Aires, Álbum de Señoritas, muy similar a a su contrapartida brasileña. En ambos, la temática se centraba en la moda, la literatura y el teatro. A lo largo de su vida se comprometió con el proyecto ilustrado de la educación popular y está considerada una iniciadora del movimiento de coeducación.
 
Feminista incansable, convencida de que la educación era clave en la emancipación, se ocupó de promover la escolarización en general y de manera particular la escolarización de la mujer. De carácter fuerte, que no se detenía frente a las adversidades, abogó por la educación popular, gratuita, metódica, mixta, científica y abierta a todas las clases sociales y se la considera iniciadora de un movimiento de coeducación como modalidad que parte del reconocimiento de igualdades entre varones y mujeres.
 
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HACIENDO HISTORIA
 
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Juana Paula Manso nació en Buenos Aires el 26 de julio de 1819. A los siete años fue inscripta en la escuela porteña de Monserrat, uno de los establecimientos para niñas regenteados por la Sociedad de Beneficencia.
 
En 1840, la familia se instaló en Montevideo. Juana comenzó a dar clases de francés y castellano. También en la otra orilla comenzó a publicar sus primeros poemas, con el seudónimo de Mujer Poeta, en periódicos antirrosistas. Pero al iniciarse el "Sitio Largo" de la ciudad, la familia se mudó a Río de Janeiro.
 
Allí Juana conoció al violinista portugués Francisco de Saá Noronha, quien en 1844 se convirtió en su marido y en padre de sus dos hijas, Eulalia y Herminia. De regreso a Río, en 1851 Juana publicó por entregas en el Jornal das Senhoras, su novela Los misterios del Plata. Justo cuando el éxito le hacía los primeros guiños, murió su padre. Su marido la abandonó por una amante. Juana decidió volver a Buenos Aires.
 
Aquí publicó en La Ilustración Argentina un artículo pionero titulado La emancipación moral de la mujer. Se ganó la vida dando clases particulares de inglés, francés e italiano, hasta que el 1º de enero de 1854 apareció el Álbum de Señoritas.
 
En 1859, a su regreso de una nueva estadía en el Brasil, José Mármol le presentó a Sarmiento, que estaba al frente de las escuelas bonaerenses. Se hizo cargo de los Anales de la Educación Común, órgano creado por Sarmiento para difundir su política educativa.
 
Desde sus páginas, Manso dio a conocer las ideas del pedagogo suizo Pestalozzi, que basaban la enseñanza en la observación y la reflexión, tomaban en cuenta los grados de maduración de los chicos y rechazaban la "pedagogía" que recurría a los castigos y el aprendizaje de memoria.
 
En 1864 escribió junto a Eduarda Mansilla, la sobrina de Rosas, en el semanario La Flor del Aire. Allí, bajo el seudónimo de Dolores, rescata el lado femenino de la historia en su columna Mujeres Ilustres de la América del Sud, dando a conocer las vidas de Juana Azurduy y Manuela Pedraza entre otras.
 
Por aquellos años publica La escuela de Flores, un durísimo alegato contra el desinterés de los gobiernos latinoamericanos por la educación popular.
 
La llegada de Sarmiento a la presidencia la devolvió a la actividad pública. En 1869 se convirtió en la primera mujer en integrar, como vocal, el Departamento de Escuelas, y dos años después, la Comisión Nacional de Escuelas. Fue la introductora de la enseñanza del inglés en las escuelas públicas y promovió los concursos por méritos y antecedentes en todos los niveles.
 
Desde todas partes arreciaban las presiones sobre Sarmiento para que la "renunciara". La respuesta fue: "La señora Manso no renunciará, porque ella no pertenece al gremio de los cobardes que se suicidan".
 
No paró de pelear un solo día de sus 55 años para que "los pueblos se encaminen a la emancipación moral, libres de la oprobiosa cadena de la ignorancia, la más vergonzosa de todas las esclavitudes, pues mancilla la criatura y contraria el destino de la humanidad".
 
Algunos amantes de las cadenas y de la ignorancia no pudieron disimular su alegría el 24 de abril de 1875, cuando Juana se fue de este mundo. No quiso que le dieran la extremaunción y por eso no la aceptaron ni en la Recoleta ni en la Chacarita. Tuvo que ser enterrada dos días después en el cementerio británico.
 
Sus restos fueron despedidos por Juana Manuela Gorriti, quien dijo: "Juana Manso, gloria de la educación, sin ella nosotros seríamos sumisas, analfabetas, postergadas, desairadas. Ella es el ejemplo, la virtud y el honor que ensalza la valentía de la mujer; ella es, sin duda, una mujer".
 
Por Felipe Pigna
 
Fuente: Clarín

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
02-03-2026 / 19:03
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