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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 08-06-2019 / 09:06
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

La pobreza y la degradación de la calidad de vida no aparecen en la campaña macrista

La pobreza y la degradación de la calidad de vida no aparecen en la campaña macrista
En la ciudad de la nada se camina entre decenas de familias sin techo que duermen en las calles, mientras el discurso de la monstruosidad los estigmatiza como vagos, merecedores de ese destino argentino, de actores de una conspiración política. Un gobierno que tuviera la mínima sensibilidad, no ya entre sus principales dirigentes, sino en sus segundas y terceras líneas, en su activismo, debería estar asustado, lelo o dolorido. Debería transmitir la conmoción que lo atraviese, enviar una señal de empatía con el dolor que causan sus políticas. No es el caso de Cambiemos.
Entre el desatino insólito del "creo que mi deber es no presentarme a declarar" de Carlos Stornelli y el anuncio desopilante de una moneda común con Brasil, Argentina se sumerge en las aguas muertas de "cualquier cosa puede pasar" y "cualquier cosa se puede decir" y así este país se convierte, junto con la palabra, en cualquier cosa, de la mano de Cambiemos.
 
Que un fiscal de la República se ampare en sus fueros cuando lo acusan, le quita autoridad cuando alguno de sus acusados haga lo mismo. Y su acusada preferida, Cristina Fernández, cuya persecución es la excusa para ampararse en sus fueros de fiscal, también tiene fueros pero, al revés que él, asiste cuando la convocan. Igual, resulta que el republicano es Carlos Stornelli y la ex presidenta la desacatada.
 
Como no tiene nada que anunciar después de una reunión estéril con el presidente argentino Mauricio Macri, Jair Bolsonaro sacó de la galera una imposible moneda única cuando ni siquiera pueden ponerse de acuerdo en un banco en común. "Ya les dije que no sé nada de economía", es su frase favorita en Brasil cuando le preguntan por la caída brusca del PBI.
 
Entre las manifestaciones del fiscal que fue declarado en rebeldía después de que se negó cinco veces a declarar en una causa donde hay muchas pruebas que lo acusan, y el anuncio hueco de Bolsonaro que, de realizarse implicaría cederle a Brasil la soberanía monetaria, hay un océano de nada que envuelve a los argentinos en un discurso enloquecedor porque masacra lo correcto, lo real y lo posible.
 
Mientras el gran fiscal se ufana de su repudio a la ley y dos presidentes anuncian algo que no existe, al mismo tiempo, en el primer cuatrimestre de este año, la ONG Defendamos Buenos Aires contabilizó en el área metropolitana 12.300 jóvenes que abandonaron el país en busca de un futuro que perdieron con la economía macrista.
 
Y el Observatorio de la Universidad Católica dice que el 51 por ciento de los niños argentinos son pobres, que el 35 por ciento tiene que asistir a comedores populares y que el 13 por ciento pasa hambre.
 
El discurso vacío y la nada por un lado y, por el otro, cifras que muestran un país que se desangra con la emigración de sus jóvenes y el hambre de sus niños y adolescentes. En ese contraste, lo vacío se convierte en perversión o en maldad pura. El discurso engañador reclama el sacrificio de los más vulnerables, los niños, y los jóvenes pobres mientras abre cuentas offshore en paraísos fiscales.
 
En la ciudad de la nada se camina entre decenas de familias sin techo que duermen en las calles, mientras el discurso de la monstruosidad los estigmatiza como vagos, merecedores de ese destino argentino, de actores de una conspiración política. Lo puede decir un taxista o la vendedora de un comercio que mañana serán expulsados a ese lugar con el que se ensañan. La degradación de la palabra acompaña la degradación de las relaciones humanas.

 
El trance llega a su punto crítico. La política de degradación de la palabra y virtualización de la realidad fue diseñada para sofocar la protesta contra la aplicación de las políticas neoliberales. Es el punto de inflexión en la hegemonía de ese discurso silenciador.
 
Y llega cuando se desata el proceso electoral. Ese punto de inflexión puede ser el punto sin retorno, a partir del cual será difícil un cambio del humor social.
 
Catástrofe social y elecciones han ido pocas veces de la mano, aunque la mayoría ha desembocado en elecciones después de grandes protestas.
 
El Gobierno camina sobre una fina capa de hielo que es la paciencia de la gente y sus límites ante la miseria y el hambre. Si la situación se agrava, puede provocar el desborde antes de las elecciones. El 35 por ciento de los niños y adolescentes se alimenta en comedores populares a los que todos los días se les reduce la dieta y el otro 13 por ciento ya no tiene por dónde achicar.
 
Un gobierno que tuviera la mínima sensibilidad, no ya entre sus principales dirigentes, sino en sus segundas y terceras líneas, en su activismo, debería estar asustado, lelo o dolorido. Debería transmitir la conmoción que lo atraviese, enviar una señal de empatía con el dolor que causan sus políticas. No es el caso de Cambiemos.
 
El Gobierno está enfocado en las consecuencias que está produciendo la crisis en sus expectativas electorales. No mira hacia el dolor que ha producido, sino hacia las elecciones provinciales, las PASO de agosto y las elecciones de octubre. No hay deliberación por la pobreza que han traído sino sobre los efectos de esa pobreza en sus aspiraciones políticas. Es lo que le importa y lo que siente.
 
No se ven medidas de contención ni solución. Se ve un gobierno que delibera sobre el plan "V" de Vidal, que disputa espacios de poder entre el PRO y los radicales, que elucubra posibles vices para Macri y que no termina de acomodar el lanzamiento de la fórmula opositora de los Fernández en Nación y de Kicillof-Magario en el distrito bonaerense.
 
Una fuerza que fue técnica y fría en elecciones anteriores en este principio de las presidenciales lanza operaciones mediáticas elementales, desmentibles con rapidez y en esencia inoperantes. En elecciones anteriores fue una máquina fría ante el triunfalismo después frustrado del peronismo-kirchnerismo.
 
Son operaciones que no trascienden más allá de las 24 horas. Parecen movidas de aficionados y no mecanismos diseñados por profesionales pagados por multimillonarios. Hay por lo menos tres que se pueden enunciar.
 
La más conspicua fue prohibir por decreto las listas colectoras para evitar la confluencia de diferentes corrientes peronistas. Y al poco tiempo, buscó la forma de anular ese decreto presidencial para permitir posibles alianzas con la gobernadora María Eugenia Vidal. El mismo que las anuló por decreto ahora busca anular ese decreto. No es una imagen ganadora.
 
Movida mediática: cuando la información fue capturada por las negociaciones de los Fernández con Sergio Massa y otras corrientes, todos al mismo tiempo, como se estila, salieron a decir que Juan Manuel Urtubey, Roberto Lavagna y Massa estaban negociando con Vidal y que ya estaba en danza la posibilidad de confluir a través de colectoras. Eso fue un día. Al siguiente los protagonistas tomaron distancia y desmintieron.
 
Si el efecto que buscaban era hacerla intervenir a Vidal en ese flujo informativo, lo lograron nada más que por 24 horas. Porque al día siguiente lo que quedó tras esa operación mediática tan pobre fue la imagen de una Vidal solitaria sin margen de alianzas posibles. Tampoco es una imagen ganadora.
 
Y la tercera fue la versión de que le habían ofrecido ocho millones de dólares a Roberto Lavagna para que bajara su candidatura. Pero con esa movida consiguieron todo lo contrario y el ex ministro se apresuró a presentarse como candidato. El que filtró esa versión buscaba de hecho ese resultado que le resta más votos al oficialismo que a la oposición.
 
La nota de Clarín sobre la falsa trombosis pulmonar de Alberto Fernández genera, en cambio, dudas sobre la salud del candidato. Pero lo hace sobre la base de una fake news, una noticia falsa, igual que los 32 llamados de Cristina Fernández de Kirchner a su secretario de Seguridad, Sergio Berni, el día que se descubrió el suicidio del fiscal Alberto Nisman. La noticia puede ser verdadera, porque es lógico que la presidenta hiciera esas llamadas, pero se le da una connotación falsa.
 
Los operadores mediáticos quedan cada vez más expuestos. La sincronía de tiempos y contenidos en la difusión de falsas grabaciones ilegales de los presos políticos puso en evidencia la cadena de repetidores que se origina en la AFI. La pobreza y la degradación de la calidad de vida no aparecen en esas campañas de los servicios de inteligencia destinadas a la difamación de candidatos y dirigentes opositores.
 
Pero esa realidad que ocultan terminará por devorar la imagen virtual que tratan de sostener casi con desesperación. Los pibes que emigran no son una metáfora literaria, la pobreza no es una cifra abstracta que se transmite por televisión, el hambre no es un concepto. Para millones de personas, esa es la vida desde donde miran televisión cuando pueden. En la televisión se come bien. Afuera ya no.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

24-03-2026 / 12:03
El 24 de marzo de 1976 una sublevación cívico-militar derrocó a la presidenta constitucional, María Estela Martínez, instalando una dictadura de tipo permanente autodenominada "Proceso de Reorganización Nacional", gobernada por una Junta Militar integrada por tres jerarcas militares, uno por cada fuerza. La junta designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla.
 
El gobierno militar suprimió los derechos civiles de los ciudadanos y las libertades públicas, anuló las garantías constitucionales, suspendió la actividad política, vedó los derechos de los trabajadores, intervino los sindicatos y la CGT, prohibió las huelgas, disolvió el Congreso y los partidos políticos, y destituyó la Corte Suprema de Justicia.

 
La dictadura impuso el terrorismo de Estado como método sistemático, un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de personas, en el que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron, en un verdadero genocidio, decenas de miles de desaparecidos.

 
Pero la dictadura no se instaló sólo para torturar y matar gente, sino para posibilitar una transferencia masiva de riquezas hacia los núcleos más concentrados de la economía, quienes se apropiaron además de buena parte de los negocios públicos. Durante el proceso militar, por ejemplo, el grupo Macri pasó de tener 7 a 47 empresas, mostrando que el golpe no fue solo accionar de fuerzas represivas. Y los empresarios que mandaban en 1976, siguen mandando.

 
Para imponer un régimen alejado de los intereses nacionales y populares, el golpe militar fue ejecutado en contra del Pueblo y del peronismo en su conjunto, institucional, política e individualmente. Pensado en función del molde agro exportador de fines del siglo XIX que, dados los cambios internacionales, derivó en el programa pro financiero y desindustrializador, el modelo neoliberal. Hoy Javier Milei y Victoria Villaruel expresan muchos de esos ideales de Videla y Martínez de Hoz, pero también de los grandes empresarios, eternos dueños del país.

 
El Terrorismo de Estado produjo miles de desaparecidos. Hubo 30.000 luchadores sociales barridos por la represión, de todos los sectores políticos populares y revolucionarios. La inmensa mayoría de las víctimas fueron jóvenes, la inmensa mayoría fueron cuadros y militantes de la clase trabajadora, la inmensa mayoría fueron peronistas.


El Proceso puso fin al "Estado de Bienestar" fundado por Juan Perón y al Proyecto Nacional y Popular concebido por el justicialismo desde la década del 40, dejando en lamentable estado la convivencia democrática, la economía, la sociedad y las instituciones, abriendo profundas grietas que recién después de más de cuatro décadas empiezan a ser curadas.


A 50 años de aquel infausto 24 de marzo, en el contexto de un gobierno anarco capitalista que niega, justifica o exalta los crímenes cometidos por las fuerzas represivas, convocamos a mantener viva la memoria del Pueblo en apoyo a la continuidad de la búsqueda de memoria, verdad y justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos y en defensa de los Derechos Constitucionales, los Derechos Humanos y las Libertades individuales de ayer, de hoy y de siempre.


Carlos Morales para La Opinión Popular 

23-03-2026 / 10:03
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