La Opinión Popular
                  21:43  |  Sabado 28 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 05-06-2019 / 10:06

Gran parte de la deuda tomada por Macri es para financiar la fuga de capitales y la dolarización

Gran parte de la deuda tomada por Macri es para financiar la fuga de capitales y la dolarización
El 36% de la deuda contraída por el Gobierno de Mauricio Macri salió por la puerta giratoria de la fuga de capitales y la dolarización. Se trata de US$68.388 millones sobre el endeudamiento récord por US$187.000 millones.
El 36% de la deuda contraída por el Gobierno de Mauricio Macri salió por la puerta giratoria de la fuga de capitales y la dolarización. Se trata de US$68.388 millones sobre el endeudamiento récord por US$187.000 millones.
 
En cambio, contra el discurso oficial que justificó su necesidad de financiamiento en el déficit fiscal, sólo la mitad del pasivo tomado fue a cubrir el rojo de las cuentas públicas. Así, los analistas advierten que el programa de ajuste actual no resolverá un agujero financiero que sigue retroalimentándose.
 
Los números se desprenden de la información del Ministerio de Hacienda y del BCRA y fueron recopilados por Leandro Ziccarelli, coordinador del Observatorio Monetario-Financiero del Centro CEPA. Como se ve en el gráfico, los dólares ingresados por endeudamiento superaron cada año el saldo negativo de las cuentas públicas.
 
De la deuda tomada por Cambiemos en su mandato, apenas el 26% (unos US$49.000 millones) fue destinado a cubrir el déficit fiscal primario, el que busca llevar a 0% el Ejecutivo y que no incluye el pago de intereses.
 
El déficit financiero total, que sí considera los intereses, ascendió a US$98.000 millones, es decir, significó el 52% de esos pasivos. La otra mitad se destinó principalmente a abastecer la dolarización (36% del total). Y el 12% restante fue a pagar vencimientos de capital y una pequeña parte aún permanece en las reservas.
 
"El mensaje de los funcionarios es que el megaendeudamiento tuvo que ver con el déficit fiscal heredado. Pero en realidad tomando la mitad de deuda podrían haber pagado todo el déficit primario y los intereses. Tomaron más para hacer dos cosas: renovar vencimientos de capital y financiar la fuga de capitales y el déficit externo", sostuvo Ziccarelli.
 

 
Este escenario muestra que el ajuste fiscal impulsado por el FMI y aplicado por el Gobierno en su plan de déficit primario 0% no logrará tapar el agujero financiero porque la mayor parte de la deuda es para pagar más deuda. El círculo vicioso del endeudamiento.
 
Mientras los fondos destinados a obras públicas y a educación cayeron, respectivamente, 53% y 23,3% en términos reales entre 2015 y 2019, el peso del pago de intereses en el presupuesto pasó del 6,2% al 20,1% en el mismo período, de acuerdo a un informe de la Undav.
 
"Lo que están haciendo es cambiar déficit primario por déficit financiero. A eso se suman vencimientos de capital gigantes. Es brutal la cantidad de plata que se va a necesitar para pagar eso", dijo Ziccarelli. Según datos oficiales, el legado de la actual gestión para el próximo mandato son vencimientos por unos US$150.000 millones pero sin dólares del FMI para afrontarlos.
 
Ese cuadro es el que llevó a los fondos especulativos a cerrarle el grifo al Gobierno antes del estallido de la crisis y que ahora agita los temores de default y mantiene el riesgo país en torno a los 1.000 puntos básicos.
 
Por Juan Strasnoy Peyre
 
Fuente: BAE Negocios
 

Agreganos como amigo a Facebook
28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar