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Sociedad e Interés General - 30-05-2019 / 22:05
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 31 DE MAYO DE 1950 PERÓN CREA LA CNEA

El gobierno de Juan Perón crea la Comisión Nacional de Energía Atómica

El gobierno de Juan Perón crea la Comisión Nacional de Energía Atómica
El 31 de mayo de 1950, el gobierno de Juan Perón crea, mediante el Decreto 10936, el primer organismo de estudios científicos de la física nuclear en Bariloche, que luego, ampliándose, pasó a llamarse Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), como parte de un proyecto estratégico que, hoy día, nos enorgullece a los argentinos.
El 31 de mayo de 1950, el gobierno de Juan Perón crea, mediante el Decreto 10936, el primer organismo de estudios científicos de la física nuclear en Bariloche, que luego, ampliándose, pasó a llamarse Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), como parte de un proyecto estratégico que, hoy día, nos enorgullece a los argentinos.
 
En aquella Argentina que fabricaba aviones a reacción, locomotoras a vapor e incluso un prototipo que superó los 100km/h, que fabricaba barcos y que tenía una posición preponderante entre las naciones industrializadas, no podía faltar la Energía Atómica.
 
Durante esa primera etapa, extendida hasta el derrocamiento del gobierno de Perón, se emprendió la promoción de la geología y la minería nuclear; la explotación y el procesamiento del uranio; el desarrollo de la metalurgia y la producción y utilización de radioisótopos, articulándose la investigación básica, la aplicada y la tecnológica.
 
Por Carlos Morales para La Opinión Popular



A partir del siglo XX fue adquiriendo una intensidad cada vez mayor las nuevas teorías sobre partículas constitutivas del átomo, utilizando como punto de partida desarrollos matemáticos avanzados, para llegar más adelante a las comprobaciones físicas mediante la experimentación. Los avances fueron notables.
 
Los requerimientos bélicos de la segunda guerra mundial, y posteriormente la guerra fría, establecieron como prioritario el desarrollo de armamentos con un poder letal devastador.
 
Sin embargo, al mismo tiempo se llevaban adelante todos los presupuestos necesarios para el avance pacífico de la energía atómica, o mejor dicho nuclear, a fin de obtener beneficios de la física aplicada que posibilitaría la aplicación en la generación de energía eléctrica, motriz y en aplicaciones medicinales.
 
En esos momentos, pocos países del mundo despertaban frente a la generación de energía desde la fisión nuclear y nuestro país se sumó a este pequeño círculo científico.
 
El 31 de mayo de 1950, mediante el Decreto 10936, se crea el primer organismo de estudios científicos de la física nuclear en Bariloche, que luego, ampliándose, pasó a llamarse Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), como parte de un proyecto estratégico que, hoy día, nos enorgullece a los argentinos.
 
Es la institución gubernamental rectora de las actividades nucleares en el país. Realiza actividades de investigación, desarrollo y servicios en las aplicaciones pacíficas de la energía nuclear.
 
Trabaja para mejorar la calidad de vida en beneficio de la comunidad en las áreas de energía, salud, industria, agricultura, ganadería y medio ambiente. Sus principales programas de trabajo están dedicados a reactores, combustibles nucleares, medicina nuclear, gestión de residuos radioactivos, radioisótopos y suministros nucleares, entre otros.
 
La Comisión Nacional de Energía Atómica cuenta con personal técnico y científico de invalorable calidad. Para la concreción de sus estudios e investigaciones cuenta con tres Centros Atómicos; el de Bariloche, donde funciona el Instituto Balseiro para la formación de recursos humanos, contando esas instalaciones el reactor Experimental RA6 utilizado por los científicos y estudiantes para la investigación y el desarrollo de aplicaciones; el Centro Atómico Constituyentes, donde funciona un acelerador de partículas y el Instituto de Tecnología Jorge Sábato dedicado a la formación de especialistas en ciencia y tecnología; el Centro Atómico Ezeiza, donde se destacan las actividades relacionadas a cubrir la producción del 100 % de los radioisótopos que el mercado nacional demanda. También funciona la planta Semi-Industrial de Irradiación, el reactor RA3, el área de Materiales y Combustibles Nucleares y el Instituto de Estudios Nucleares.
 
La CNEA integra diversas empresas a través de las cuales comercializa y exporta sus productos y servicios, tales como ENSI, CONUAR, FAE, INVAP, FUESMEN, DIOTEK.
 
El manejo de la energía atómica es fundamental en el desarrollo estratégico de nuestro país, nos posibilita calidad científica e investigación y desarrollo para posibilitar los avances necesarios destinados a las áreas de influencia.
 
La Opinión Popular

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17-09-2019 / 18:09
Sin memoria ni justicia, hoy se cumplen 13 años de la segunda desaparición de Julio López, el testigo clave que aportó datos indispensables para que avance el juicio contra Miguel Etchecolatz -que fue el responsable de su primera desaparición-, militares y policías involucrados con la última dictadura cívico-militar.
 
El albañil, que ya había estado desaparecido tres años (1976-1979) durante la dictadura militar genocida, cuando era cruelmente común y cotidiano que los milicos se llevaran a cualquier persona que militara o estuviera ligada a un militante, se había transformado en una figura mediática que le comenzó a hacer ruido a muchos, por aquellos días de 2006.
 
Testigo fundamental del juicio contra el siniestro Etchecolatz, el albañil López no pudo presenciar la condena contra el represor, porque ese mismo día lo desaparecieron, 30 años después de su primer secuestro, como en el peor momento de la dictadura, pero en democracia.
 
En aquel momento, y luego de su desaparición, todos salieron a apuntar a los sectores ligados con el represor Etchecolatz, pero desde la Policía nunca explicaron nada.
 
Una parte de la sociedad está atenta a la falta de López, pero otros parecen no querer verla. Hay un mandato del poder hacia determinados sectores de derechos humanos de no hablar de Julio López. Diez años de dolor, de desazón, desconcierto y muchos interrogantes.
 
Un 18 de septiembre, dejó su casa y su familia López, un desaparecido político en democracia. Hoy volvemos a exigir que impulse una investigación en serio sobre el destino de Jorge Julio López, testigo clave en los juicios por los crímenes de la dictadura militar.
 
De la redacción de La Opinión Popular



16-09-2019 / 21:09
 
El 16 de septiembre de 1976 un grupo de jóvenes de la ciudad de La Plata fueron secuestrados, torturados y desaparecidos a raíz de sus luchas por el boleto estudiantil secundario, en una operación represiva conocida como la "Noche de los lápices".
 
Todos ellos tenían entre catorce y dieciocho años; estaban comprometidos con el momento histórico que vivían, se daban cuenta de que los tiempos habían virado definitivamente hacia la represión ilegal, pero eligieron seguir en la lucha por una sociedad más justa y solidaria, enfrentando a la alianza entre la patria financiera y sus personeros militares. Hoy forman parte de los 238 adolescentes argentinos, que fueron secuestrados durante la dictadura y aún siguen desaparecidos.
 
De aquella noche, los seis que no volvieron jamás, de la decena de adolescentes detenidos en ese septiembre, fueron: Claudio de Acha 16 años, Horacio Ungaro 16 años, María Clara Ciocchini 17 años, María Claudia Falcone 16 años, Francisco López Muntaner 17 años, Daniel A. Racero 18 años, todos jóvenes, militantes y peronistas que fueron brutalmente secuestrados y torturados durante meses en un campo clandestino de detención.
 
Hace casi una década, y a modo de homenaje, desde el gobierno nacional junto con organizaciones políticas y reparticiones provinciales de políticas de Juventud impulsamos que se designe el 16 de septiembre como el "Día de la Juventud".
 
Se lo planteamos al entonces presidente Néstor Kirchner que de inmediato tomó la propuesta e impulsó la iniciativa. En nuestra provincia, el primer acto de homenaje a esta fecha lo hizo Gustavo Bordet en el 2006 en el PJ de Concordia.
 
Fue una excelente manera de rendir siempre homenaje a una generación que participó políticamente, persiguió una transformación en la Argentina, se sacrificó y militó para cambiar un país dependiente, sometido económica y culturalmente, evidentemente injusto en la distribución de la riqueza y el poder.
 
Escribe: Alejandro Gonzalo García Garro
 

16-09-2019 / 21:09
El 17 de septiembre de 1861 tuvo lugar la batalla de Pavón entre las fuerzas porteñas, comandadas por el general Bartolomé Mitre, y las tropas federales de la Confederación Argentina, al mando del general Justo José de Urquiza.
 
Cuando estaba ganando la batalla, Urquiza retira sus tropas, aun teniendo superioridad numérica. La victoria fue para los porteños, que extenderían así su dominio unitario a todo el país. Y Urquiza  se convierte en el jefe traidor del Partido Federal, lo que luego le costaría la vida.
 
La batalla de Pavón suscitó polémicas que aún perduran, pero al margen de las interpretaciones sobre los entretelones de la batalla, lo cierto es que el resultado de este combate abre el camino para que los liberales porteños permitan la penetración del neocolonialismo británico en nuestra Patria.
 
Esta relación consistía en la coincidencia de los sectores ganaderos y comerciales porteños con los importadores de productos industriales ingleses, que trabajaban mancomunados con los inversores británicos. Argentina pasó a ser la granja y Gran Bretaña, la fábrica. Dejamos de ser una Patria libre y pasamos a ser un país semicolonial y dependiente.
 
En las guerras civiles argentinas del siglo XIX se definió la identidad de nuestra Patria y su lugar en el mundo. Caseros, Pavón, Cepeda y la guerra de genocidio que el mitrismo llevó al Paraguay, consolidaron el triunfo de quienes se identificaban con la "civilización", de acuerdo a la definición de Sarmiento, en perjuicio de quienes representarían a la "barbarie", el interior federal.
 
A continuación, transcribimos un artículo del maestro José María Rosa sobre esta batalla, sus interpretaciones y consecuencias.
 

Gustavo Rearte, fundador y líder de la JP, héroe de la Resistencia Peronista
Por Blas García



16-09-2019 / 20:09
16-09-2019 / 09:09
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