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Sociedad e Interés General - 26-01-2019 / 18:01
EFEMÉRIDES POPULARES

El injusto exilio de Perón: abandona República Dominicana y se traslada a España

El injusto exilio de Perón: abandona República Dominicana y se traslada a España
En Venezuela, se produce el derrocamiento de Pérez Jiménez en enero de 1958, Juan Perón tuvo que refugiarse en la embajada de la República Dominicana y de allí salió rumbo a ese país, donde fue recibido por el Rafael Leónidas Trujillo. Dos años después, el 27 de enero de 1960, Perón abandona la República Dominicana y se traslada a España. Se radicó en Madrid, en el barrio residencial de Puerta de Hierro. En la imagen, Perón en el exilio con la compañera Alicia Eguren, la esposa del legendario John W. Cooke.
Producido el golpe oligárquico que derrocó a Juan Perón en septiembre de 1955, este decide marcharse al Paraguay, pero el dictador Alfredo Stroessner le advirtió que dejara el país, debido a que no podría garantizar su seguridad en caso de posibles atentados contra su vida. Stroessner le dio un salvoconducto para dirigirse a Nicaragua, donde fue recibido por Anastasio Somoza.
 
Luego partió a Panamá, y se alojó en el Hotel Washington, de la ciudad de Colón -en el extremo caribeño del Canal- donde pensaba concluir el libro que había empezado a escribir en Asunción: "La fuerza es el derecho de las bestias". Pero debió abandonar Panamá debido a que se iba a realizar una conferencia panamericana con la asistencia del presidente yanqui Dwight Eisenhower.
 
Marchó nuevamente a Nicaragua por un periodo corto, y en agosto de 1956 decidió con su entorno ir a Venezuela, que estaba gobernada por Marcos Pérez Jiménez; durante su estadía Caracas, el dictador venezolano nunca recibió al expresidente argentino, que no era de su agrado por diferencias políticas.
 
Sin embargo, tras el derrocamiento de Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958, Perón tuvo que refugiarse en la embajada de la República Dominicana y de allí salió rumbo a ese país, donde fue recibido por el Rafael Leónidas Trujillo. Dos años después, el 27 de enero de 1960, Perón abandona la República Dominicana y se traslada a España. Se radicó en Madrid, en el barrio residencial de Puerta de Hierro.
 
El 17 de noviembre de 1972, Juan Perón volvió al país tras 17 años de injusto exilio y proscripción, como consecuencia de uno de los procesos de mayor movilización popular de la historia argentina, por masividad y amplitud metodológica, para romper la estrategia de continuidad de los monopolios imperialistas, del "partido militar" y de sus aliados políticos.
 
Por Blas García 

Durante la Revolución Libertadora, el presidente de facto general Eduardo Lonardi mantuvo la Constitución sin cambios e intentó lograr la "reconciliación nacional", sin "vencedores ni vencidos", manteniendo los cambios políticos y sociales que se habían gestado anteriormente.
 
Pero poco después fue obligado a renunciar por los sectores más duros del Ejército y la Armada, y asumió el general Pedro Eugenio Aramburu, que proscribió al peronismo y al propio Perón, cuya sola mención era considerada delito. La proscripción del peronismo se prolongaría -con cortas excepciones, que nunca incluyeron permitir la actuación de Perón- hasta principios del los años 1970.
 
El 12 de octubre de 1955 se formó en el Ejército un Tribunal de Honor presidido por el general Carlos von der Becke, e integrado además por los generales Juan Carlos Bassi, Víctor Jaime Majó, Juan Carlos Sanguinetti y Basilio Pertiné para juzgar la conducta de Perón, algunos de cuyos integrantes habían servido con lealtad al mismo.
 
Días después, el Tribunal dictaminó que Perón había cometido una amplia gama de delitos que incluía el de incitación a la violencia, quema de la bandera nacional, ataques a la religión católica y estupro -acusándolo de mantener una relación con Nelly Rivas, a la sazón menor de edad- y recomendó que se lo degradara y se le prohibiera el uso de uniforme. Posteriormente el general Lonardi firmó un decreto aprobando y poniendo en ejecución esas recomendaciones.
 
En Madrid se casó con la bailarina María Estela Martínez de Perón, Isabelita, a quien había conocido en Panamá en 1956. Según el dirigente francmasón Licio Gelli, Perón también fue iniciado en su logia Propaganda Due (P2) por el propio Gelli, en una ceremonia en Puerta de Hierro.
 
Durante la Revolución Libertadora, grupos de sindicalistas y militantes peronistas llevaron adelante actos de sabotaje en fábricas y oficinas públicas, detonaron explosivos en vías de ferrocarril y realizaron cortes de calles y avenidas entre otros hechos. Esas acciones, conocidas como la Resistencia Peronista, eran organizadas por el ex diputado John William Cooke, a quien Perón designó su delegado personal en la Argentina y en quien delegó la conducción del peronismo. El ex presidente respaldó estas acciones, e incluso apoyó la intención de Cooke de convertir al peronismo en un movimiento revolucionario de izquierda o centro-izquierda.
 
También hubo algunas conspiraciones militares, entre los cuales destacó la sublevación castrense del 9 de junio de 1956, bajo el mando del general Juan José Valle: un grupo de militares y militantes peronistas intentaron un alzamiento contra el gobierno de facto. La intentona fracasó y tanto Valle como varios de sus seguidores militares y civiles fueron fusilados. La represión se extendió a sectores no peronistas de la clase obrera. Sin embargo, los dirigentes sindicales conservaron su enorme influencia sobre los gremios industriales y de servicios. En una carta que Perón envió a Cooke -el mismo día del levantamiento de Valle- no mostraba la más mínima compasión por los militares rebeldes: el conductor criticaba su apresuramiento y falta de prudencia, y aseguraba que sólo su ira por haber debido sufrir el retiro involuntario los había motivado a actuar.
 
Durante sus años de exilio Perón publicó varios libros: Los Vendepatria (1956), La fuerza es el derecho de las bestias (1958), La Hora de los Pueblos (1968), etc.
 
En el año 1958, ante la inminencia de las elecciones presidenciales se presume que Perón pactó con Arturo Frondizi, candidato de la UCRI, el apoyo de los peronistas a la candidatura presidencial de éste, a cambio de la devolución de la personería gremial a los sindicatos y el fin de la proscripción electoral del general y su movimiento. Frondizi obtuvo la presidencia, pero cumplió lo pactado sólo en parte.
 
La mayor parte de los sindicatos volvió a estar controlados por el peronismo. Las circunstancias en las que se llevó a cabo el pacto, así como la existencia del mismo es materia de debate por parte de los historiadores.
 
Por un lado, Enrique Escobar Cello en su libro Arturo Frondizi el mito del pacto con Perón desmiente dicho pacto, argumentando que hasta hoy en día no existen copias ni constancias verídicas en donde aparezca la firma de Frondizi, cabe destacar que el mismo Frondizi siempre negó el pacto.155 El historiador Félix Luna también ha puesto en duda el pacto por las mismas razones esgrimidas que Cello.
 
A su vez Albino Gómez en su libro Arturo Frondizi, el último estadista, también cuestiona la existencia del pacto, además, sugiere que el apoyo peronista hacia Frondizi pudo ser producto de la coincidencia de ideas entre Perón y Frondizi sobre las medidas que había que adoptar en el país, cabe destacar que el General era lector de la revista Qué!, dirigida por Rogelio Frigerio.
 
En 2015 apareció el libro Puerta de Hierro de Juan Bautista Yofre, en donde dice que Perón recibió medio millón de dólares por el pacto, pese a que sus seguidores negaron que haya aceptado dinero por el mismo.
 
En diciembre de 1964, durante el gobierno de Arturo Illia, Perón intentó regresar en avión a la Argentina. Pero el gobierno ratificó la decisión de prohibirle su radicación en el país y solicitó a la dictadura militar que gobernaba en Brasil que lo detuviera al realizar escala técnica en ese país y lo reenviara a España.
 
En la Argentina, los años cincuenta y sesenta fueron marcados por frecuentes cambios de gobierno, casi siempre frutos de golpes de Estado. Estos gobiernos estuvieron signados por continuas demandas sociales y laborales. Los peronistas alternaron la oposición frontal con la negociación para participar en política a través de partidos neoperonistas.
 
Al calor de los procesos revolucionarios en marcha en el llamado Tercer Mundo, en la Argentina aparecieron grupos armados de derecha y de izquierda; entre los primeros cabe mencionar al Movimiento Nacionalista Tacuara, y entre los segundos al PRT - ERP.
 
No obstante, la mayor parte de estos grupos armados adhirieron al peronismo, como Montoneros, la marxista-peronista FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), y en menor medida las FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) y las FAL (Fuerzas Argentinas de Liberación).
 
Perón no dio ningún apoyo explícito a estos grupos armados -las «formaciones especiales»- que operaban en nombre de su partido, pero tampoco los descalificó, ya que le eran útiles para accionar sobre el gobierno militar.
 
Entre las acciones más destacadas de estos grupos, se destacan -entre otros- los asesinatos del ex dictador Pedro Eugenio Aramburu, figura clave del golpe de Estado contra Perón en 1955; el del líder sindical peronista Augusto Timoteo Vandor, acusado de haber intentado organizar un «peronismo sin Perón», y el ex dirigente sindical José Alonso, todos del año 1970.
 
Fuente: Wikipedia

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El injusto exilio de Perón: abandona República Dominicana y se traslada a España
Juan Perón con periodistas en su casa de Colón, Panamá
20-08-2019 / 20:08
El voto femenino era un reclamo histórico de los movimientos feministas, que exigían la igualdad de derechos, deberes y oportunidades entre las mujeres y los hombres. En la Argentina, con excepción de la breve experiencia sanjuanina de 1927 y los simulacros de votación de las mujeres socialistas, se seguía demorando. 
 
Durante la campaña presidencial de febrero de 1946, el Partido Laborista, que presentaba a Juan Perón como candidato a presidente, prometió su aprobación. En julio de 1946, se presentó un proyecto de ley que contemplaba los derechos políticos de la mujer, que otorgaba igualdad de género en todos los derechos y deberes que la Constitución y las leyes argentinas otorgaban al hombre. La Comisión de Negocios Constitucionales del Senado aconsejó la sanción.
 
El 21 de agosto de 1946, el Senado aprobó el proyecto de ley que otorgaba los derechos políticos a la mujer; y quien iba a apurar el expediente parlamentario se llamaba Eva Perón, flamante Primera Dama. Apenas repuesta de sus problemas de salud, el 11 de septiembre del mismo año, visitó la Cámara de Diputados y reclamó el pronto tratamiento del proyecto, que ya contaba con media sanción, ante los parlamentarios Ricardo C. Guardo, Raúl Bustos Fierro, Oscar Albrieu y Alcides Montiel.
 
Y no descansó ante el trámite pendiente. Esto fue fundamental para que se estableciera el voto femenino y la posibilidad de que una mujer pudiera ser elegida en la Ley N° 13010. Finalmente, a mediados del siglo XX, por primera vez en la historia del país, las mujeres argentinas pudieron depositar su voto en las urnas. Era 11 de noviembre de 1951. Entonces, lograba su reelección Juan Perón.
 
Por Blas García para La Opinión Popular


19-08-2019 / 20:08
19-08-2019 / 20:08
José María Rosa (también conocido como Pepe Rosa) nació en Buenos Aires, el 20 de agosto de 1906. Fue un notable historiador, político y diplomático argentino.
 
Después de 1955, participó activamente en la Resistencia Peronista convirtiéndose en uno de sus referentes más respetados y queridos. En 1966 lo llevamos a Córdoba para que diera un ciclo de conferencias en la Facultad de Ingeniería, ante una juventud que tomó con entusiasmo las banderas históricas revisionistas y las hace suyas, oponiéndose a la historia oficial.
 
El éxito de ese ciclo lo alentó para que publicara su monumental  "Historia Argentina", obra en 13 tomos, a los que luego de su muerte se le agregaron cuatro más. Lo volvimos a convocar en 1969, en vísperas del Cordobazo, junto a Rodolfo Ortega Peña Eduardo Luis Duhalde, para desarrollar, durante una semana, el tema: "Los caudillos argentinos".
 
Rosa integraría la comitiva de notables que van a buscar a Juan Perón en el famoso vuelo chárter del 17-11-72. Y a su pedido se declara el día 20 de noviembre, en conmemoración de la Batalla de la Vuelta de Obligado, Día de la Soberanía Nacional.
 
Fundador de la Revista Línea ("la voz de los que no tienen voz") que se opuso a la dictadura militar de 1976-1983, abogado y profesor universitario fue uno de los más respetados y consultados historiadores de la corriente que se llamó revisionista.
 
Para quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo personalmente y aprender de él, "Don Pepe" es uno de los historiadores que mas influyó en la construcción del pensamiento nacional y popular en varias generaciones de argentinos.
 
Por Blas García



19-08-2019 / 10:08
19-08-2019 / 10:08
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