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Internacionales - 03-01-2019 / 12:01
BOLSONARO BAJA EL SALARIO MÍNIMO Y AMENAZA CON REFORMAR POR DECRETO LAS JUBILACIONES

Brasil: asumió Paulo Guedes en Economía y prometió “privatizaciones aceleradas” y más ataques a trabajadores y jubilados

Brasil: asumió Paulo Guedes en Economía y prometió “privatizaciones aceleradas” y más ataques a trabajadores y jubilados
En Brasil, se siguen presentando los ministros del gabinete más derechista de los últimos tiempos y anuncian descaradamente los ataques que vendrán. Asumió Paulo Guedes en Economía y prometió “privatizaciones aceleradas” y más ataques a trabajadores y jubilados. Por su parte, Bolsonaro empezó a aplicar su plan de gobierno: recorte en la suba del salario mínimo y reforma en la definición de reservas indígenas.
Este miércoles asumió el nuevo ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, y en su primer discurso anunció que "los pilares" de su gestión serán la reforma del sistema de pensiones, "privatizaciones aceleradas", una profundización de la reforma laboral sancionada durante el gobierno del golpista Michel Temer, y la "simplificación tributaria".
 
Guedes dijo que las reformas estructurales que Bolsonaro propondrá al Congreso serán las "paredes de sustentación" del llamado "techo de gastos", un mecanismo instaurado por el Temer para "controlar y equilibrar las cuentas públicas".
 
El flamante ministro consideró que la reforma del sistema de pensiones será el "primer y mayor" desafío de su gestión. Intentando un falso discurso populista, dijo que "el sistema de jubilaciones es actualmente una fábrica de desigualdades. Quienes legislan tienen las mayores pensiones, quienes juzgan tienen las mayores pensiones. El pueblo brasileño, las menores". Pero la reforma que prepara es profundamente regresiva y perjudicial para jubilados y pensionados.
 
Guedes, un economista neoliberal ortodoxo formado en la nefasta Escuela de Chicago, asume como titular de un "Súper ministerio" en el que fueron fusionadas las carteras de Hacienda, Planificación e Industria y Comercio. Además, recibió una "carta blanca" de Bolsonaro para comandar toda la política económica.
 
En su discurso, también dijo que "libertará" a los brasileños desempleados y que "no contribuyen con el sistema de pensiones" y les dará "la opción" de contar con un régimen alternativo, sin derechos laborales donde los aspirantes a un empleo deberán negociar su contrato directamente con el empresario.
 
Esto rompería varios puntos de la actual legislación laboral brasileña, confirmando lo Bolsonaro defendió durante la campaña electoral: una profundización de la reforma laboral puesta en marcha a finales de 2017 por la administración de Temer. Bolsonaro llegó incluso a afirmar que los trabajadores tendrían que elegir "entre más derechos o más empleo".
 
Con una agenda antiobrera y antipopular, el economista ya es considerado "el hombre fuerte" en el nuevo gobierno ultra derechista. "Nadie va a arreglar los problemas de Brasil solo. Habrá una construcción conjunta, de los Tres Poderes, con la prensa, el cuarto poder", manifestó, en una descarada alusión a los grandes medios que junto al poder judicial, jugaron un rol fundamental para sostener y justificar el golpe institucional de 2016 y la inédita manipulación electoral llevada a cabo para encumbrar a los candidatos del establishment, primero Geraldo Alckmin y luego Bolsonaro.
 
La Opinión Popular

 
EL EX MILITAR EMPEZÓ A APLICAR SU PLAN DE GOBIERNO: RECORTE EN LA SUBA DEL SALARIO MÍNIMO Y REFORMA EN LA DEFINICIÓN DE RESERVAS INDÍGENAS
 
Bolsonaro baja el salario mínimo y amenaza con reformar por decreto las jubilaciones
 
En su segundo día como presidente de Brasil, Jair Bolsonaro empezó a aplicar su controvertido plan de gobierno y una de sus primeras medidas sería la firma de un decreto para aplicar una reforma del sistema de pensiones.
 
Según el diario Folha de S. Paulo, el nuevo ministro de Hacienda, el neoliberal Paulo Guedes, ya redactó un decreto ejecutivo para una reforma al sistema de pensiones que podría generar ahorros por hasta 50.000 millones de reales (12.900 millones de dólares) en la próxima década. Bolsonaro debería firmar el decreto en los próximos días.
 
La reforma al enorme sistema de pensiones de Brasil estará entre los principales desafíos de Bolsonaro, quien debe aún construir una base de apoyo en el Congreso. Para entrar en vigencia como una ley, los decretos necesitan ser aprobados por el poder legislativo. El Congreso comenzará a sesionar en febrero.
 
La reforma de jubilaciones y pensiones es uno de los grandes objetivos de la gestión de Bolsonaro para corregir los desequilibrios fiscales, ya que según los economistas consumen la mitad de los gastos obligatorios del gobierno de Brasil y crecen a un ritmo de 20 mil millones de reales por año. Los gastos obligatorios representan el 92% de los gastos totales.
 
La reforma del sistema de pensiones es una de las grandes exigencias del mercado al nuevo presidente. "La bomba de tiempo del sistema de pensiones es la reforma más urgente que el equipo de Bolsonaro debe asumir para detener el crecimiento del déficit de 33,500 millones de dólares", planteó Ricardo Lacerda, fundador y socio del banco de inversiones BR Partners.
 
Por otro lado, el ex militar también empezó a dejar su huella con la firma del primer decreto de su gestión que establece un recorte en el aumento del salario mínimo que se había calculado en los últimos días de la gestión de Michel Temer para 2019.
 
El decreto de Bolsonaro, firmado horas después de su investidura, fijó el salario mínimo en los 998 reales (unos 257,5 dólares) para 2019, lo que supone un aumento del 4,61 % con respecto al año pasado. Se trata de un aumento de 44 reales (11,3 dólares). No obstante, la cifra es inferior a los 1.006 reales (259,6 dólares) calculados por el Gobierno saliente y recogidos en los presupuestos de 2019.
 
El aumento del salario mínimo en Brasil se decide con una fórmula que considera la inflación, la tasa de crecimiento del año anterior y otras variables. La reducción entre el valor finalmente decretado por Bolsonaro y el reflejado en los presupuestos se debe a una disminución de las estimativas de inflación, de acuerdo a los nuevos funcionarios.
 
Otra de las primeras medidas de Bolsonaro establece que el Ministerio de Agricultura será el responsable por identificar, delimitar y crear nuevas reservas indígenas, una tarea que hasta ahora correspondía a la Fundación Nacional del Indio (Funai). La polémica surge porque a cargo de la cartera del agro está Tereza Cristina Correa, una hacendada que coordinaba la bancada de los propietarios rurales en el Congreso.
 
Bolsonaro prometió durante su campaña que no delimitaría nuevas reservas para los indios y que autorizaría las explotaciones mineras en las tierras indígenas. Brasil cuenta actualmente con 462 reservas indígenas que se extienden por un área equivalente al 12,2% del territorio nacional, en su mayoría en la Amazonía, destinada a los cerca de 900 000 indios del país.
 
El nuevo Presidente igualmente prometió defender a los propietarios rurales cuyas tierras son invadidas por campesinos y anunció que presentará a consideración del Congreso un proyecto de ley que criminaliza como terrorista a quien ocupa tierras de otras personas.
 
Fuentes: La Política Online y La Izquierda Diario
 

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22-07-2019 / 20:07
El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) es una organización política de izquierda creada el 23 de julio de 1961 en Nicaragua por Carlos Fonseca Amador, Santos López, Tomás Borge, Germán Pomares Ordóñez y Silvio Mayorga.
 
Se proclamó seguidor del movimiento emprendido por el líder nicaragüense Augusto C. Sandino, del que tomó el nombre de sandinista -sus miembros también son conocidos como sandinistas-, el cual sostuvo una guerra de guerrillas contra la intervención estadounidense en Nicaragua durante los años de 1927 - 1933.
 
El FSLN nació originalmente como Frente de Liberación Nacional, FLN -imitando al Frente de Liberación de Argelia que emergió de la lucha anticolonialista de esa nación africana -impulsado por el ejemplo de la Revolución Cubana. Sus principales integrantes se identificaron con una línea ideológica marxista leninista, corriente que se imponía en los movimientos de izquierda del mundo en aquel momento.
 
En 1979, tras una larga lucha sostenida contra el Estado, el Frente Sandinista logró derrocar a la dictadura de Anastasio Somoza Debayle y a la dinastía de la familia Somoza, que había gobernado el país durante décadas.
 
Se estableció un gobierno revolucionario y los sandinistas gobernaron entre 1979 y 1990. Durante el gobierno del FSLN se estableció una política de alfabetización masiva y se mejoraron los servicios públicos, como la sanidad, al tiempo que se promovió la igualdad de género.
 
Desde 1981, el gobierno sandinista tuvo que hacer frente a la Contra -de contrarrevolucionarios-, milicia financiada y entrenada por la CIA de Estados Unidos con el fin de derrocar al FSLN.
 
En 1984, se celebraron elecciones libres, verificadas por observadores internacionales, en las que el FSLN obtuvo mayoría absoluta -67% de votos-, aunque fueron boicoteadas por varios partidos de la oposición. Tras la reforma constitucional de 1987 y la lucha contra la Contra, que duró hasta 1989, los sandinistas perdieron las elecciones de 1990, pero se mantuvieron como segunda fuerza.
 
El FSLN sigue siendo uno de los principales de Nicaragua. Tras dieciséis años en la oposición, volvió a obtener la victoria en las elecciones del año 2006, victoria que revalidaría con una holgada mayoría absoluta en las elecciones de 2011. En la actualidad forma parte de la Internacional Socialista, e internacionalmente se identificaba con las fuerzas socialdemócratas, laboristas y socialistas democráticas del mundo.
 
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22-07-2019 / 07:07
20-07-2019 / 18:07
El 21 de julio de 1938, en la Argentina, se firmaba el Tratado de Paz, Amistad y Límites entre Bolivia y Paraguay que da fin a la Guerra del Chaco. Un conflicto promovido por el imperialismo por la supuesta existencia de petróleo en el subsuelo chaqueño que la yanqui Standard Oil ya extraía en los bordes serranos bolivianos y la anglo-holandesa Shell quería entrar del lado paraguayo.
 
La guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia, se libró desde el 9 de septiembre de 1932 hasta el 12 de junio de 1935, por el control del Chaco Boreal. Fue la guerra más importante en Sudamérica durante el siglo XX. En los 3 años de duración, Bolivia movilizó 250 000 soldados y Paraguay 120 000, que se enfrentaron en combates en los que hubo gran cantidad de bajas (60 000 bolivianos y 30 000 paraguayos), y gran cantidad de heridos, mutilados y desaparecidos.
 
Los distintos tipos de enfermedades tanto físicas como psicológicas, la característica hostil del teatro de operaciones y la falta de agua y mala alimentación produjeron el mayor porcentaje de bajas y afectaron la salud de los soldados sobrevivientes, a muchos de por vida. El enfrentamiento consumió recursos económicos de ambos países, de por sí muy pobres.
 
El cese de las hostilidades se acordó el 12 de junio de 1935 y por un tratado secreto firmado el 9 de julio de 1938, Paraguay renunció a 110.000 km² ocupados por su ejército al cese de las hostilidades.​ Después de largas negociaciones, el tratado para terminar la guerra fue firmado en Buenos Aires el 21 de julio de 1938.
 
El canciller argentino Carlos Saavedra Lamas, que había convocado la Conferencia de Paz en Buenos Aires obtuvo más tarde el premio Nobel de la Paz en 1936.
 
La Opinión Popular



20-07-2019 / 18:07
20-07-2019 / 18:07
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