La Opinión Popular
                  22:21  |  Martes 18 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“El carácter inevitable de la derrota solo desalienta a los cobardes”. Alejandro Dolina
Recomendar Imprimir
Nacionales - 29-12-2018 / 08:12
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

¿Los macristas son chorros?

¿Los macristas son chorros?
Las grandes corporaciones mediáticas, como Clarín, La Nación e Infobae, se esforzaron por difundir expediciones para agujerear el desierto patagónico en busca del mítico Eldorado kirchnerista, y apenas se preocuparon por informar sobre las numerosas cuentas offshore de los funcionarios, en especial, las cincuenta del presidente Macri, o de negociados como la deuda del Grupo Macri con el Correo o los actos de favoritismo a sus empresas.
Es un país dislocado, en transiciones extremas. El gran ariete de batalla del macrismo para ganar las elecciones fue la corrupción K. Y dicen que será también el eje de la que viene. Es para matarse de la risa, porque según la Universidad Austral -insospechable de choriplanera- el 53 por ciento de los argentinos está convencido de que el presidente Mauricio Macri y "todos o casi todos" sus funcionarios son corruptos.
 
No hay ni indicios de kirchnerismo en el estudio. El trabajo se llama "Indicadores internacionales de la corrupción Argentina 2018" y está sostenido por Transparencia Internacional, el Banco Mundial, el Foro Económico Mundial, la Corporación Latinobarómetro y el Banco Interamericano de Desarrollo.
 
La encuesta no tendría importancia si no fuera que están denunciando a un gobierno de empresarios con los que todas estas instituciones han simpatizado. El estudio investiga la convicción de la gente y concluye que la mayoría del país está convencido de la corrupción del macrismo.
 
Las grandes corporaciones mediáticas se esforzaron por difundir expediciones para agujerear el desierto patagónico en busca del mítico Eldorado kirchnerista, y apenas se preocuparon por informar sobre las numerosas cuentas offshore de los funcionarios, en especial, las cincuenta del presidente, o de negociados como la deuda del Grupo Macri con el Correo o los actos de favoritismo a sus empresas.
 
La realidad atravesó toda esa protección y la mayoría de la sociedad está convencida de la corrupción de Macri y su gabinete. Pero la encuesta va más allá y asegura que más del 60 por ciento estima que no se avanzó o se avanzó muy poco en la lucha contra la corrupción.
 
Transparencia Internacional y las demás siglas, la mayoría de ellas con sede en Washington, dicen que los argentinos, que han visto la forma en que jueces y fiscales se salteaban garantías elementales para meter presos en forma irregular a ex funcionarios del gobierno anterior, serían los que piensan que no se avanzó en la lucha contra la corrupción.
 
La encuesta coincide con el inminente estreno de la novela de Jorge Lanata, especialista en humo y sobreactuaciones nunca comprobadas. La serie se emitirá por la plataforma Netflix, también con sede en Estados Unidos y que ya ha intervenido en otras campañas contra Chávez, en Venezuela, con la serie El comandante, y contra Lula, en Brasil, con la serie El mecanismo.
 
Tendría que haber una ley que prohíba a las empresas extranjeras de medios intervenir con tanta alevosía en los procesos políticos internos de cada país. La basura política que distribuye Netflix coincide con las políticas de fake news y lawfare que impulsan en la región los servicios de inteligencia norteamericanos.
 
A Washington no le interesa si gobierna Macri o Vidal, pero sí que no vuelva el "populismo", que en sus distintas expresiones en la región, tuvo el tupé de marcarle el terreno y ponerle un límite. Hay internas en el oficialismo y presiones sobre el gobierno para que sus operadores judiciales coaccionen a jueces y fiscales para avanzar sobre Cristina, como sucedió con Lula.

 
Los datos de la encuesta no son tan antojadizos. La corrupción del macrismo se hace a la vista. La que no, fue descubierta por investigaciones que se realizaron fuera del país en busca de otros objetivos, y el macrismo cayó en la volteada.
 
La Nación silenció los Panama Papers hasta que pasaron las elecciones, pero después tuvo que publicarlos para no quedar en evidencia ante el mundo.
 
Los favoritismos con las empresas de Nicky Caputo, el amigo de Macri y con las del Grupo Macri, son ostensibles, igual que con otras empresas de miembros del gabinete. Es una forma de corrupción diferente, a una escala mucho mayor, de negociados entre grandes corporaciones y el Estado manejado por ejecutivos de esas corporaciones.
 
Vale la pena transcribir un párrafo del estudio: "Como ejemplo reciente y revelador de contradicciones -entre el decir y el hacer-, vale recordar la discordancia de haber logrado sancionar una ley de responsabilidad penal de las personas jurídicas privadas (Ley 27.401) y a la vez permitir a muchas de las empresas que se han declarado partícipes en hechos de corrupción continuar en licitaciones o proyectos de participación público-privada".
 
El mismo país que fue crispado por la fuerte campaña de denuncias contra el gobierno anterior ahora se amanece frente a una corrupción mayor que las denunciadas, por parte de los que impulsaban esas denuncias.
 
Es una transición abrupta, sin escalas. Y esta vez, a la corrupción se suma el desastre económico a todos los niveles, de las empresas y de las familias, de los patrones y de los trabajadores.
 
Esa conjunción le está diciendo a la sociedad que el gobierno que ha destrozado sus economías, sus salarios y sus expectativas, y la empuja a la emigración o a la miseria, el mismo que motorizó las denuncias contra el gobierno anterior es, además, un gobierno corrupto en una escala aún mayor a la que denunciaba. Son transiciones en la subjetividad de la sociedad cuyas derivaciones todavía son difíciles de adivinar.
 
Llega el fin de año y  los mega aumentos que el gobierno se apresuró a anunciar en transporte, gas, agua y electricidad, así como los quebrantos y cesantías a raíz de la caída estrepitosa de la actividad económica, son peores de lo que se esperaba.
 
El gobierno quiere adelantar las malas noticias antes del lanzamiento de la campaña. Quiere que salten ahora los precios para  poder decir dentro de cinco o seis meses que pudo bajar la inflación. Y se aprovecha de la pasividad desconcertante de sus víctimas.
 
Los que denunciaron antes son denunciados ahora y entonces "todos son iguales". La suma produce parálisis, anestesia el cuerpo social y la parálisis habilita las medidas antipopulares. Son transiciones salvajes y vertiginosas provocadas por la ruptura de los espejismos virtuales de la manipulación mediática.
 
Este gobierno no oculta la corrupción, sino que busca naturalizarla como parte del desempeño normal de las grandes empresas. Los empresarios de la causa de los cuadernos que dicen confesar que pagaron coimas para cobrar sobreprecios, han sido puestos en libertad.
 
Después de anunciar medidas antipopulares, como los aumentos desaforados al transporte y los servicios, se dan explicaciones que los medios oficialistas justifican y repiten.
 
Es decir que la mega corrupción no es tal para este gobierno sino que es parte de operaciones normales de las corporaciones que activan la economía por lo que la sociedad sale beneficiada. Y el cierre de las escuelas constituye "un bien para todos". El escándalo que produjo el anuncio revirtió la medida y las escuelas seguirán funcionando, pero esa explicación grafica la técnica del oficialismo.
 
Si a alguien le va mal por la crisis, no tiene derecho a responsabilizar al gobierno que, aún cuando baja los salarios, actúa por "el bien de todos". La culpa es de cada quien.
 
Buscan con bastante éxito revertir la culpa sobre las víctimas de esas políticas y que en vez de reclamo con bronca haya desmoralización. Es el efecto de la famosa meritocracia y de la frase mentirosa del "yo me hice con mi esfuerzo, nunca le pedí nada a nadie".
 
Pero este gobierno de ricos la desmiente porque beneficia a los ricos, y se aprovecha del esfuerzo de los pobres, a los que busca convencer de que lo poco que tienen es lo que mereció su esfuerzo y que no se merecen nada más.
 
No hace falta convencer a todo el mundo. Hay una parte de la sociedad que está conforme con el status quo, ubicada a la derecha. Es el núcleo duro que se sostiene por interés y por ideología. Tienen que convencer a otro 20 o 25 por ciento entre las capas medias y los pobres menos politizados. Y con eso reúnen un peso muerto que lentifica la capacidad de respuesta del conjunto.
 
El macrismo está convencido de que este escenario sobrevivirá a otro año de crisis y medidas impopulares como será el 2019. Cree que el "todos los políticos son iguales" lo favorece porque piensa que en última instancia los resabios de la vieja bronca que mantiene pueden convertirlo en voto silencioso para Macri.
 
Apuesta a que seguirán funcionando los cerrojos con que aseguró la subordinación de esa subjetividad. Los indicios son ambiguos y lo único seguro es que hay una transición muy fuerte en el edificio de indignación que construyó Cambiemos. Ellos apuestan a que perdure, pero se les puede caer encima.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
¿Los macristas son chorros?
El prestigioso periódico norteamericano New York Times, mencionó el caso del presidente Mauricio Macri como una de las “más graves acusaciones” derivadas del escándalo Panama Papers, al incluirlo el la lamentable lista que enumera 12 “líderes políticos de alto rango” con sociedades offshore en paraísos fiscales, es decir, aquellos mandatarios que ocultan sus fortunas imposibles de declarar ante el fisco por su dudosa procedencia.
18-06-2019 / 08:06
Las elecciones provinciales realizadas hasta ahora arrojan una combinación de datos abrumadores: el peronismo arrasa en muchas provincias, o gana más cómodo que antes, o pierde por menos diferencia. Pero en todos lados crece, y mucho. Al contrario, Cambiemos se achica significativamente. Si se proyectara, la suerte de Mauricio Macri estaría echada. Tal vez sea así.
 
El domingo, Omar Perotti recuperó la provincia de Santa Fe para el peronismo luego de 12 años de gobierno socialista. En Formosa, el peronista Gildo Insfrán logró el 70% de los votos y comenzará el 10 de diciembre su séptimo gobierno consecutivo.
 
En San Luis, el peronista Alberto Rodríguez Saá seguirá en el poder. Obtuvo 42% de los votos. Si le suman los que obtuvo su hermano, el peronista Adolfo Rodríguez Saá, representan dos tercios de la provincia puntana. En Tierra del Fuego, el candidato K Gustavo Melella, superó el 50% de los votos. La gobernadora peronista Roxana Bertone consiguió el 38%. Casi un 90% en total.
 
En todas las provincias hay muchos más votos para el Peronismo y muchos menos votos para Cambiemos. Si se miran objetivamente, los números describen una poderosa ola peronista en las provincias. En este panorama, la fórmula Fernández -Fernández es la gran favorita. 

Adelante en la carrera está hoy la oposición encarnada en la fórmula Alberto-Cristina, con una distancia entre cinco y diez puntos porcentuales (según la encuestadora) por sobre el oficialismo de Macri-Pichetto por lo que no hay que descartar que la diferencia siga estirándose y la elección se resuelva en primera ronda.
 
El efecto mayoría se produjo por el apoyo a la fórmula del PJ por parte de casi todos los gobernadores peronistas exitosos encadenado con la incorporación de una figura de peso nacional como Sergio Massa a la coalición opositora.
 
Esta unidad del peronismo tiene su origen en la necesidad de derrotar a Macri. La realidad política que el poder son los votos. Al sumarse Massa se integra además una superestructura con significación electoral. Ese plus que le agrega la presencia de Massa puede definir la elección en la primera vuelta.
 
La unidad del peronismo es un objetivo anhelado por la mayor parte del electorado argentino que se define como opositor y que está convencido que el peronismo debía unirse con el principal objetivo de derrotar a Cambiemos y poner en marcha un gobierno con un modelo económico y social diferente.
 
La Opinión Popular

17-06-2019 / 12:06
17-06-2019 / 12:06
Durante y después del apagón masivo que colapsó el sistema energético y dejó al país entero en penumbras, dirigentes de la oposición cuestionaron el nefasto rol del gobierno de Mauricio Macri.

Uno de ellos fue el precandidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, quien primero compartió un tweet de Macri del 18 de diciembre de 2013 en el que el Presidente decía: "Estos cortes son el símbolo del fracaso de la política energética nacional". Y luego agregó: "Millones de argentinos, que han debido pagar sumas siderales en tarifas con las que se benefician los amigos del poder, aún esperan que la energía vuelva a sus hogares".
 
El precandidato resaltó que el Gobierno de Cambiemos "hace solo seis días se jactaba de 'exportar energía'" y exigió: "devuelvan la luz a las casas de los argentinos".
 
Por último compartió un video en el que Macri, durante un almuerzo con Mirtha Legrand, dijo: "si nosotros no aumentábamos las tarifas estábamos a una materia de ser Venezuela, nos íbamos a quedar en un apagón general". Fernández explicó que "subieron las tarifas tanto como sus amigos les reclamaron y generaron el apagón más grande de la historia. No es Venezuela. Es Argentina. Ya es hora de darse cuenta".
 
Sergio Massa, también parte del Frente de Todos, planteó que "el Gobierno debe abrir una investigación urgente y explicarle a la sociedad lo que pasó". Y agregó que "los responsables del sistema eléctrico, energía Cammesa, deben ir mañana mismo al Congreso a explicar semejante desastre. Defensa del Consumidor debe resolver cómo va a reparar el daño económico, pérdidas de equipos y alimentos que hoy viven millones de familias argentinas".
 
Finalmente, sentenció: "El apagón viene después de 3 años de tarifazos de más del 1000 por ciento en energía. Nos dijeron que era para inversión. Y el resultado es un enorme apagón. Desde el 10 de diciembre y con un nuevo gobierno, hay que transformar la matriz y el desarrollo energético en un programa a 10 años de política de Estado".
 
Desde el FIT, la diputada Myriam Bregman cuestionó al Gobierno y reclamó: "Ahora discutamos en serio cómo terminamos con el enorme curro de la privatización del sistema energético. Todo lo demás, spot electoral".
 
El senador Fernando "Pino" Solanas, por su parte, señaló que "entre 2015 y 2017 la electricidad aumentó 562 por ciento. En 2019 la tarifa de electricidad aumentará un 55 por ciento de promedio acumulado. Mientras tanto, los argentinos estamos ante el mayor corte de energía que hayamos sufrido por una falla en la distribución".
 
Y luego agregó: "Esto no fue un 'corte' más. Acá falló el centro neurálgico de nuestro sistema eléctrico. Macri se cansó de obedecer los pedidos de aumentos de tarifas de las compañías eléctricas. En cualquier país del mundo lloverían las demandas del Estado contra las empresas".
 
La Opinión Popular

17-06-2019 / 10:06
Las alegrías que trajo el 'efecto Pichetto' duraron muy poco para el macrismo, y es que este fue un domingo negro para Cambiemos (ahora Juntos por el Cambio). Primero, con un megaapagón, el corte de energía más grande de la historia nacional, y posteriormente, el triunfo del PJ en San Luis, Formosa y Tierra del Fuego y en la provincia de Santa Fe, que es un distrito electoral clave.
 
Este domingo de elecciones volvió a arrojar victorias para el peronismo y derrotas para Cambiemos en varias provincias, a dos meses de las PASO. Santa Fe, San Luis, Formosa y Tierra del Fuego celebraron este domingo elecciones y eligieron a sus gobernadores. El gobierno de Macri sigue con la cosecha de un solo triunfo electoral: el de Jujuy.
 
El senador nacional peronista Omar Perotti, del Frente Juntos, se transformó este domingo en el nuevo gobernador de la provincia de Santa Fe, al imponerse con más del 40% de los votos sobre el socialista Antonio Bonfatti, del Frente Progresista Cívico y Social, quien obtuvo el 36,34. En tercer lugar cómodo quedó el intendente de Santa Fe y candidato de Cambiemos, José Corral, con el 18.96.
 
Mientras tanto, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, fue reelecto más del 42 por cientos de los votos y se impuso sobre el senador de Cambiemos, Claudio Poggi, quien consiguió el 34.53%, por delante de Adolfo Rodríguez Saá, con el 22.27%.
 
En San Luis, Gildo Insfrán se encamina seguro a un nuevo mandato. Con más del 70% de las mesas escrutadas, el peronista alcanzaba holgadamente el 72% de los votos y dejaba en el segundo lugar al postulante de la Confederación Frente Amplio Formoseño, Adrián Bogado, con el 26.75%."Esto demuestra que el camino que elegimos hace mucho tiempo es la respuesta para volver a tener el 10 de diciembre en la Casa Rosada un gobierno de tinte nacional y popular", reflexionó el formoseño Insfrán.
 
En el caso de Tierra del Fuego, con un muy lento escrutinio, la gobernadora peronista de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, sacaba alrededor del 40% ante el intendente de Río Grande y aliado al kirchnerismo, Gustavo Melella, quien obtenía el 48.4 e irían al balotaje el próximo 23 de julio.
 
Con los resultados en la mano, le resta al Gobierno de Macri en primer lugar, seguir engañando a los mercados para mantener el clima de entusiasmo y optimismo económico tras el anuncio de la fórmula Macri-Pichetto, y por otro lado, y al parecer el más difícil, convencer al electorado sobre el planteo de la reelección, que con un nuevo triunfo peronista superior a lo previsto, se suma una derrota más al macrismo a nivel nacional, alejando a Macri de la Casa Rosada y acercando un poco más al frente peronista opositor TODOS.
 
La Opinión Popular

16-06-2019 / 10:06
En el día que se oficializaron las alianzas electorales que competirán en agosto en las PASO y en octubre en la primera vuelta, los bancos devengaron intereses por 3126 millones de pesos solamente por la tenencia de Leliq emitidas por el Banco Central para contener la paridad cambiaria. A la cotización de ese día, ese monto de intereses es equivalente a 71 millones de dólares.
 
El reloj del taxi de los intereses de las Leliq no se detiene. La proyección de esos números diarios a términos anuales es abrumadora. Mientras algunos eligen  el camino de sumar angustia haciendo ese ejercicio, ya existen otras cifras que son lo suficientemente contundentes para estar intranquilos.
 
Los intereses ya anotados por los bancos por las Leliq desde octubre del año pasado, cuando fueron lanzadas al mercado por el Banco Central bajo la conducción de Guido Sandleris, hasta el viernes pasado, suman 350.799 millones de pesos. En apenas ocho meses y medio, el instrumento monetario utilizado por el Gobierno para evitar una corrida contra el peso ha acumulado intereses equivalentes a unos 7.973 millones de dólares.
 
La campaña electoral de Cambiemos está siendo muy cara, factura inmensa que será saldada, con una elevada probabilidad, con un evento económico traumático que afectará a la mayoría de la población. Al crédito extraordinario del FMI, de 57 mil millones de dólares entregado al gobierno de Macri para evitar el default de la deuda, se debe sumar la emisión, hasta ahora, de casi 1,2 billones de pesos de Leliq (Letras de Liquidez), negocio espectacular para el sistema financiero, para evitar otra megadevaluación.
 
La cesación de pagos y/o otra vuelta de la corrida cambiaria serían devastadoras para la ambición de reelección de Macri. Para evitar en este año electoral la irrupción de esos acontecimientos críticos, situación de inestabilidad a la que se llegó por la política económica neoliberal aplicada desde el comienzo del gobierno, la economía macrista necesita del pulmotor del endeudamiento.
 
Financiamientos dado por el FMI vía un stand by y por los bancos del sistema local con las Leliq. El proyecto electoral del oficialismo está teniendo de ese modo un costo inmenso.
 
Los bancos están haciendo así un negocio fabuloso, que está siendo reflejado en el cuadro de resultados de los balances. Captan fondos de ahorristas, a quienes les pagan de 48 a 53 por ciento anual, y esos mismos recursos son inmediatamente entregados al Banco Central que estuvo pagando por ellos de 70 a 74 por ciento anual. En un rápido pase de manos, las entidades estuvieron anotando una utilidad de por lo menos 20 puntos porcentuales.
 
El balance global de las entidades privadas en el primer trimestre del año refleja el resultado de esa bicicleta fabulosa a cuenta del Banco Central. Ese grupo de bancos contabilizó una ganancia total de unos 56 mil millones de pesos (1200 millones de dólares), de acuerdo a información proporcionada por el Banco Central. 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar