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Internacionales - 05-12-2018 / 21:12

La revolución ha triunfado: Los generales campesinos Pancho Villa y Emiliano Zapata entran en la ciudad de México

La revolución ha triunfado: Los generales campesinos Pancho Villa y Emiliano Zapata entran en la ciudad de México
El 06 de diciembre de 1914, ambos ejércitos entraron triunfalmente en la ciudad de México. La foto que se conserva de ese día enarbola el momento en que los surianos con vestimenta de charro y los villistas con su uniforme caqui y de sombrero de fieltro escoltaban a sus comandantes en jefe.
El 06 de diciembre de 1914 se produce la entrada triunfal de los ejércitos villistas y zapatistas a la ciudad de México; la toma de la ciudad marcó un momento decisivo y simbólico de la Revolución Mexicana.
 
Para finales de 1914 el enfrentamiento armado que había iniciado en 1910 se encontraba en un momento crucial, la División del Norte, a cargo de Francisco Villa y El Ejército Libertador del Sur, de Emiliano Zapata, consolidaban sendas victorias en distintas ciudades del país. Ambos ejércitos populares se habían manifestado contra Venustiano Carranza, a quien desconocieron como presidente.
 
El 4 de diciembre de ese año, Zapata, conocido como "El Caudillo de Sur" y el general "Pancho" Villa, "El Centauro de Norte", se encontraron para entablar una histórica reunión en Xochimilco. Este día firman el Pacto de Xochimilco, con el que se consolida la alianza de ambas fuerzas revolucionarias.
 
Además se comprometieron a promover las reformas agrarias plasmadas en el Plan de Ayala y encabezar la sucesión presidencial de manera democrática con un civil a la cabeza. Finalmente el 06 de diciembre de 1914, ambos ejércitos campesinos entraron triunfalmente en la ciudad de México.
 
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Zapata y Villa toman la ciudad de México
 
Su saludo fue efusivo, el de dos personas que se han jugado la vida por la misma causa. Los dos caudillos almuerzan lo típico: mole con guajolote, tamales y frijoles. Se cuenta que el mismo Zapata cedió la silla principal a su invitado.
 
En el encuentro ambos generales dejan en claro que la lucha que ambos habían emprendido era en común y que ninguno tiene aspiraciones presidenciales.
 
Este día firman el Pacto de Xochimilco, con el que se consolida la alianza de ambas fuerzas revolucionarias. Además pretendía promover las reformas agrarias plasmadas en el Plan de Ayala y encabezar la sucesión presidencial de manera democrática con un civil a la cabeza.
 
Finalmente el 6 de diciembre de 1914, ambos ejércitos entraron triunfalmente en la ciudad de México. La foto que se conserva de ese día enarbola el momento en que los surianos con vestimenta de charro y los villistas con su uniforme caqui y de sombrero de fieltro escoltaban a sus comandantes en jefe.
 
Tanto Villa como Zapata recorrieron juntos las calles de la ciudad, acompañados de sus fuerzas militares y campesinas, hasta llegar al Palacio Nacional, dónde Venustiano Carranza había permanecido dirigiendo el país hasta su huida hacia Veracruz.
 
Se dice que fueron más de 50 mil hombres los que desfilaron por la capital, la concentración fue en Chapultepec. A las 11:00 horas, comenzaron a avanzar por Paseo de la Reforma.
 
Desde el balcón de Palacio Nacional los observaba el presidente interino Eulalio Gutiérrez y sus ministros. En el recinto les fue ofrecida una comida tras la cual se describe uno de los episodios más curiosos de la visita, cuando Villa se sienta en la silla presidencial con Emiliano Zapata a su lado, un momento inmortalizado en una emblemática fotografía de la época revolucionaria.
 
Para la investigadora Elsa Aguilar Casas, históricamente "la ruta de las guerra de México tenía como meta final la Ciudad de México", por lo que toda fuerza armada debía buscar la manera de llegar a este simbólico lugar, que era sinónimo de la victoria. Era "el acto que legitimaba el triunfo".
 
Fuente: ojocentral.com.mx

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Fotografías de la Revolución mexicana.
15-06-2019 / 17:06
La Revolución húngara de 1956 fue un movimiento espontáneo de alcance nacional contra el gobierno comunista de la República Popular de Hungría y sus políticas impuestas desde la Unión Soviética, que duró desde el 23 de octubre hasta el 10 de noviembre de 1956.
 
El 23 de octubre de 1956, los estudiantes, en una manifestación masiva en Budapest, la capital del país, demuestran la solidaridad con Polonia, que exigen la independencia de la URSS y el retiro de las tropas del Ejército Rojo. Rápidamente se suman los obreros.
 
El presidente András Hegedüs, por radio prohíbe la manifestación, pero no hizo más que derramar aceite sobre el fuego. Los reclamos centrales eran libertad de prensa y el retiro de las tropas rusas del país. La multitud reunida frente al edificio de la radio para exigir que se transmitan sus reivindicaciones es recibida a los tiros por la AVH (policía política), convirtiendo lo que era una manifestación pacífica en el inicio de la revolución.
 
El ejército soviético movilizó 31550 soldados y 1130 tanques y el 4 de noviembre de 1956 invadió Budapest y otras regiones del país. La resistencia húngara continuó hasta el 10 de noviembre. Más de 2500 húngaros y 722 soldados soviéticos perecieron en el conflicto y unos 200000 húngaros huyeron en calidad de refugiados. Los arrestos masivos y las acusaciones continuaron por meses.
 
El ex Presidente del Consejo de Ministros de la República Popular de Hungría, Imre Nagy, fue ejecutado, junto con el líder militar de la Revolución, el general Pál Maléter y Miklós Gimes, tras ser sometidos a juicios secretos el 16 de junio de 1958. Sus cuerpos fueron ubicados en tumbas sin marcar en el Cementerio Municipal en las afueras de Budapest.
 
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15-06-2019 / 17:06
El 16 de junio de 1976, aproximadamente 15.000 estudiantes, de secundaria y de primaria, salieron a las calles de Soweto, (el mayor gueto de Sudáfrica, en Johanesburgo), para protestar porque el gobierno del apartheid pretendía hacer su educación completa en Afrikaans y no en inglés y contra la Bantú Education, establecida en 1953, basada en las palabras del que sería primer ministro de la Sudáfrica racista, Hendrik Verwoerd"el bantú (negro) no tiene espacio en nuestro país más allá de determinadas formas de trabajo. ¿Para qué enseñar a un niño bantú matemáticas cuando no podrá utilizarlas? Es absurdo".
 
Si el destino de la población negra era en la Sudáfrica racista ser burros de carga, no había que enseñarles a ser otra cosa. En 1976 el gobierno gastaba 46 euros en un estudiante blanco. En uno negro, cuatro.
 
Los estudiantes salieron a las calles con sus uniformes por miles. En los enfrentamientos con la policía ésta disparó a matar. Los primeros en caer: adolescentes y niños. La rebelión se extendió a otras ciudades y áreas rurales.
 
Cientos, sino miles, de escolares abandonaron el país y se unieron al Congreso Nacional Africano (ANC) o al Pan African Congress (PAC) en el exilio revitalizando las organizaciones guerrilleras que languidecían con sus líderes en prisión, mientras las sanciones internacionales contra el gobierno del Apartheid se reforzaban. La revuelta de Soweto marcó el principio del fin para el gobierno racista.
 
La Opinión Popular



14-06-2019 / 20:06
13-06-2019 / 18:06
El 14 de junio de 1995, un grupo de 80 a 150 guerrilleros chechenos liderados por Shamil Basáyev atacaron la ciudad rusa de Budiónnovsk, a unos 110 km de la frontera de la república rusa de Chechenia. Alrededor del mediodía asaltaron la comisaría, las oficinas del ayuntamiento y del Gobierno, con al menos 20 policías y soldados muertos y otros 21 heridos, tras lo cual fueron izadas banderas chechenas.
 
Tras varias horas, ante la llegada de refuerzos rusos, los separatistas se retiraron al distrito residencial y capturaron un hospital. En la ciudad y el hospital tomaron entre 1.500 y 1.800 personas como rehenes, la mayoría de los cuales eran civiles (incluyendo unos 150 niños y una cantidad de mujeres con recién nacidos).
 
Tras varios días de toma, las fuerzas especiales OZNAZ trataron de irrumpir en el recinto del hospital en la madrugada del cuarto día, pero encontraron una dura resistencia. Luego de muchas horas de lucha, durante las cuales más de 30 rehenes fueron asesinados, se acordó un cese al fuego y 227 rehenes fueron liberados.
 
Un segundo intento ruso por tomar el control del hospital pocas horas después también fracasó, así como uno posterior, lo que resultó en más bajas. Las autoridades rusas acusaron a los chechenos de usar a los rehenes como escudos humanos.
 
El saldo de la toma de rehenes, para el cese de las hostilidades en Chechenia fue: el asesinato masivo de 129 personas y 415 heridos. El alto al fuego y las conversaciones de paz entre las partes federales y separatistas en el conflicto, llevó a una crisis política importante en Moscú.
 
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12-06-2019 / 09:06
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