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Sociedad e Interés General - 29-11-2018 / 19:11
EFEMÉRIDES POPULARES

La iglesia San Miguel de Paraná cumple años

La iglesia San Miguel de Paraná cumple años
El 30 de noviembre se cumple otro aniversario de la colocación de la piedra basal de la iglesia San Miguel de Paraná, templo matriz de Entre Ríos, íntimamente relacionado con la historia de la ciudad y en particular con el "barrio del tambor" donde se levantó, habitado entonces por afroamericanos. En la imagen, la iglesia San Miguel, patrimonio histórico nacional. Foto: Blas García para La Opinión Popular
El 30 de noviembre se cumple otro aniversario de la colocación de la piedra basal de la iglesia San Miguel de Paraná, templo matriz de Entre Ríos, íntimamente relacionado con la historia de la ciudad y en particular con el "barrio del tambor" donde se levantó, habitado entonces por afroamericanos.
 
La construcción de la iglesia se decidió a principios de 1836, cuando se resolvió crear la plaza Alvear y abrir un camino entre el centro y el puerto viejo, pero la obra se demoró durante décadas debido a los problemas políticos y militares de la época. Finalmente, el templo fue inaugurado y bendecido en 1883.

El templo fue construido por iniciativa del cura Antolín Gil y Obligado, quien propuso un proyecto en 1822 dando cuenta de la necesidades religiosas del barrio del candombe (o del tambor).
 
El edificio pudo ser construido gracias al aporte del vecindario y la ayuda oficial del por entonces gobernador Lucio Mansilla. La obra comenzó el l 14 de mayo de ese año.
 
Luego del retiro de Gil y Obligado, el presbítero Francisco Dionisio Álvarez tomó a su cargo la construcción de la Iglesia. En ésa época la calle Buenos Aires se llamaba San Miguel, y hacia allí se encontraba el frente.
 
La capilla Norte, esta primera construcción, se encuentra actualmente detrás del altar mayor, a modo de contrafrente de la iglesia mayor con frente a la actual calle Carlos Gardel.
 
En el año 2000, la capilla fue declarada Monumento Nacional por decreto 1.2981. En su interior se encontraba una pila para agua bendita de procedencia misionera.
 
Varios años después, cuando se proyectó la construcción de la plaza Echagüe - actualmente Carlos Maria de Alvear - y el paseo de la Alameda de la Federación debieron modificarse los planos originales. La Iglesia constaría de tres naves y dos torres mientras que su frente daría a la plaza, como es actualmente.
 
En 1836 el General Echagüe y su esposa Manuela Puig de Echagüe fueron los encargados de colocar la piedra fundamental y de actuar como padrinos, durante la misma ceremonia en que fue bendecido el templo por el presbítero Álvarez. Sin embargo, por diversas causas el edificio tardó en concluirse.
 
En 1873 se terminó con la construcción de la Iglesia, aunque las torres fueron edificadas posteriormente.
 
El templo cuenta con bellas obras de arte como la imagen ubicada en el altar mayor, realizada por el escultor genovés Commendatore Doménico de Carli, tallada en mármol blanco; las pinturas del techo realizadas por el italiano Fino y las dos figuras del presbiterio hechas aproximadamente en el año 1950 por el italiano radicado en Paraná Carlos Castellán y el entrerriano Juan Carlos Migliavaca.
 
La calle, que se llamó "Alameda de la Federación", fue "Rivadavia" pero desde hace poco ha recuperado su nombre anterior. Debido a la apertura de esa calle, inicialmente un camino de carretas entre el puerto Viejo y el centro, fue necesario cambiar la orientación de la iglesia, que ya existía y era casi el único edificio en el "barrio el candombe" llamado así por estar habitado fundamentalmente por negros incluso hasta principios del siglo XX.
 
Más tarde, ese barrio de Paraná se llamó "El Colmenar" nombre que todavía algunos recuerdan, porque allí, frente al actual Colegio Nacional, había una cooperativa con ese nombre, una de las primeras de nuestro país.
 
Fuente: AIM

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25-05-2019 / 18:05
24-05-2019 / 18:05
24-05-2019 / 18:05
En 1809, la Junta Central de Sevilla envió como nuevo virrey del Río de la Plata a Baltazar Hidalgo de Cisneros, quien ordenó la desmovilización de las milicias que habían defendido Buenos Aires de las invasiones inglesas de 1806 y 1807, además de exigir el restablecimiento del monopolio comercial español. Los criollos bonaerenses rechazaron ambas medidas.
 
Mantuvieron sus tropas armadas y presionaron por la tolerancia de comercio con Inglaterra, que ahora era aliada de la Junta Central de España en la guerra contra Napoleón. El virrey, consciente de la debilidad de sus fuerzas y sin esperanza de recibir ayuda de la metrópoli, aceptó las demandas de Buenos Aires.
 
Un grupo de criollos se reunía secretamente discutiendo diversos planes para derrocar al virrey. Los más activos eran los militares Cornelio Saavedra Miguel de Azcuénaga, los abogados Manuel Belgrano, José Castelli y Mariano Moreno, y los comerciantes Juan Larrea y Domingo Matheu.
 
El 17 de mayo de 1810 llegó una noticia que desencadenó la revolución. En España había caído la Junta Central, la que había nombrado virrey a Cisneros, y se había instalado un Consejo de Regencia, arrogándose la representatividad de España y las colonias. En los días siguientes, los conspiradores bonaerenses movilizaron las milicias y convocaron al pueblo a Cabildo Abierto y destituyeron al virrey, declarando que su autoridad era ilegítima, al no existir la Junta que le había otorgado el cargo.

La Revolución de Mayo inició el proceso de surgimiento del Estado Argentino sin proclamación de la independencia formal, ya que la Primera Junta no reconocía la autoridad del Consejo de Regencia de España e Indias, pero aún gobernaba nominalmente en nombre del rey de España, Fernando VII, quien había sido depuesto por las Abdicaciones de Bayona y su lugar ocupado por el francés José Bonaparte.
 
Aun así, dicha manifestación de lealtad, conocida como la máscara de Fernando VII, es considerada una maniobra política que ocultaba las intenciones independentistas de los revolucionarios, inspirados en la Revolución Francesa y la Independencia de Estados Unidos. Así, el 25 de mayo de 1810 tiene más valor simbólico que histórico. Valor simbólico de un hecho fundacional que todo pueblo necesita reconocer para afianzar su identidad.
 
No hubo violencia, que es una de las características ineludibles que tiene el vocablo revolución, ni hubo cambios radicales. No fue tampoco una gran movilización popular como lo fue la reconquista de Buenos Aires durante las invasiones inglesas. No fue un gesto imperativo de la masa sublevada como el 17 de octubre de 1945, pero tampoco una decisión tomada exclusivamente por los doctores y la "gente decente" como lo cuenta la historia liberal mitrista.
 
No declaró la independencia pues se hizo en nombre de Fernando VII. Destituyó un virrey, pero ese hecho ya tenía antecedentes con la destitución de Sobremonte cuando se eligió a Liniers. No existieron las escarapelas celestes y blancas que nos enseñó falsamente la historia oficial porque se repartían estampitas con la efigie de Fernando VII, con un tono rojizo como el de la bandera española.
 
Por último, aunque parece evidente que no puede asignarse a un día y a un hecho puntual la carga simbólica de la independencia y constitución de la Argentina libre y soberana, hay quienes consideran el 9 de julio, fecha de la declaración de la Independencia, como ícono del nacimiento del país, y otros, a la fecha del 25 de mayo.
 
Uno de los motivos del debate tiene que ver con el hecho de que hay quienes consideran que la Revolución de Mayo fue un acontecimiento protagonizado solo por Buenos Aires mientras que la Declaración de la Independencia fue un acto que contó con la activa participación de las provincias. Parece claro, eso sí, que la Revolución de Mayo es la celebración del inicio de una serie de acontecimientos que desembocaron en la formalización de la independencia en 1816.
 
La Opinión Popular



24-05-2019 / 18:05
El Club Atlético River Plate es un club deportivo de la ciudad de Buenos Aires. Es el equipo que ganó más campeonatos locales de índole profesional en la Argentina. Fue fundado, de acuerdo a la versión oficial del club, el 25 de mayo de 1901.
 
Originalmente instalado en el barrio de La Boca, luego se mudó al barrio de Palermo, donde tenía su propio estadio, pero con el paso de los años el club creció en popularidad y tuvo que trasladarse en 1938 al barrio de Belgrano, al norte de la ciudad de Buenos Aires, donde se ubican sus instalaciones, aunque generalmente se relaciona la ubicación del club con el barrio de Núñez. Su histórico rival es el Club Atlético Boca Juniors, con quien disputa el llamado Superclásico del fútbol argentino.
 
Es el club más ganador del profesionalismo, con 56 títulos. En el plano nacional, ostenta el récord de haber ganado 36 campeonatos de Primera División (1 durante el amateurismo y 35 en el profesionalismo), lo que lo hace el máximo campeón del fútbol argentino. Además, también alcanzó el título de campeón en 8 copas nacionales oficiales (1 en la era amateur y 7 en la profesional) y 2 títulos de Segunda División (1 en la era amateur y 1 en la era profesional).
 
El club también posee 15 títulos internacionales oficiales de mayores,16 entre los que se cuentan una Copa Intercontinental, tres Copas Libertadores, una Copa Interamericana, una Copa Sudamericana, una Supercopa Sudamericana, una Recopa Sudamericana y una Copa Suruga Bank, todos ellos organizados por la Conmebol.
 
La Opinión Popular

24-05-2019 / 18:05
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